martes, 7 de julio de 2009

EXPENDENCIERO Y MAÑOSO (PERDEDORES!!!)



El general no tiene quien le ayude


Fallar en conocer la situación de los adversarios no es típico de un gobernante victorioso, dice Sun Tzu. “El que lucha por la victoria frente a espadas desnudas no es un buen general”. Hoy Felipe Calderón es lo opuesto a un gobernante victorioso y a un buen general.

La imagen del Presidente difundida el domingo en la noche en cadena nacional no sólo confirmó la dimensión de la derrota que sufrieron Calderón y su partido en las elecciones; también ahondó la percepción de que el Ejecutivo no leyó a tiempo la debacle, se lanzó a una batalla sin garantía de victoria y fue tardo y negligente en tender los puentes de diálogo que hoy pide en franca posición de desventaja.

El Presidente mostró su desesperación con un mensaje inédito para una elección intermedia y se expuso a que, en su intento de supervivencia, termine como prisionero de los que detentarán la nueva mayoría en el Congreso. Su llamado a dialogar “por el bien del país” puede haber llegado tarde, y más que intento de conciliación pudiera ser tomado por sus adversarios como signo de debilidad.

Los jefes de la cúpula priísta, con los que se peleó en aquella comida del 17 de febrero en Los Pinos, esperaban que los buscara desde 15 días antes de las elecciones. “Si quiere que hablemos y que cerremos las heridas de la campaña, este es el momento, si no nos busca ahorita que se olvide de nosotros”, dijo a esta columna Manlio Fabio Beltrones a mediados de junio. ¿Por qué Calderón no buscó a los jefes priístas? ¿No le decían ya las encuestas de la Presidencia que con todo y su activismo y la guerrista estrategia de Germán Martínez al PAN le esperaba la debacle?

Entre los errores que pueden ser “desastrosos” el filósofo chino advierte que los generales dados “a los apasionamientos irracionales pueden ser ridiculizados” y “los que son puritanos pueden ser deshonrados”. Calderón cometió ambos errores. Y pagará el costo los próximos tres años.

NOTAS INDISCRETAS… Nadie es profeta en su tierra, y si no pregúntenle a Beatriz Paredes, que a pesar de festejar el triunfo del PRI, no puede hacerlo en su natal Tlaxcala. Los tres distritos federales del estado que gobernó los ganó el PAN… Dos consejos para los asesores de imagen de Leonardo Valdés: primero, el escudo nacional debe ir siempre con la cabeza del águila hacia la derecha, como en las monedas, pues; segundo: comunicar no es mover las manos como niño declamador en la primaria. Ah, de paso recuérdenle que entre menos protagónico, mejor es el árbitro… Paran los dados. Escalera doble.

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