Federico Arreola
04 de Diciembre, 2009
Ese el título de una compleja obra de Fedor Dostoyevski. Me encanta, debo decirlo
Es un libro que he leído varias veces desde que lo compré cuando terminaba la carrera de economía. Y Creo que lo voy a seguir leyendo si tengo oportunidad y vida.
¿De qué trata “Memorias del subsuelo”?
Trata de lo que cuenta un tipo que se define a sí mismo como malvado, sin encanto. Alguien extremadamente supersticioso… hasta el punto de respetar la medicina. Estoy usando palabras del novelista ruso, por supuesto.
Es lo que cuenta un hombre que fue funcionario público malicioso y grosero, lo que le causaba placer. Pero, bueno, eso en realidad no era cierto: en realidad el personaje de la pequeña historia de Dostoyevski no solo no podía llegar a ser maligno, sino que no podía ser nada en absoluto: ni malo, ni bueno, ni canalla, ni honesto, ni héroe, ni insecto.
El mejor personaje de Dostoyevski era un simple ser humano que, al final de su vida, se consolaba con saber que las personas inteligentes no pueden (hablando seriamente) llegar a ser nada y que solo los idiotas llegan a ser algo.
A sus 40 años él era pura vejez. Por eso pensaba que vivir más de 40 años es cosa de mal gusto, algo vulgar, ¡una inmoralidad! Pensaba que solo viven más de 40 años los idiotas y los canallas.
Un cínico, tal vez. Una persona que trabajó solo para tener algo que comer (únicamente por esa razón). Pero que, cuando recibió una pequeña herencia, se retiró a vivir en un apartamento hediondo y miserable en los arrabales de la ciudad.
Era consciente, desde luego, de que un hombre decente solo encuentra placer hablando de sí mismo. Aunque juraba que ser demasiadoconsciente de las cosas es una enfermedad, una completa y verdadera enfermedad.
“Memorias del subsuelo”, en fin, es una obra maestra.
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