viernes, 4 de diciembre de 2009

¿Quién le hace caso al Presidente? Entre San Pablo y el cardenal


Como que no veo el nombramiento (Foto: MIGUEL ESPINOSA / EL UNIVERSAL)
Hace poco, el ex presidente Vicente Fox le hizo una confesión a un amigo del cual no revelaré el nombre. La plática versaba sobre qué afortunado había sido el primer presidente de la transición mexicana de no tener que enfrentar una crisis económica internacional como la que sí tuvo que sortear —mal o bien— Felipe Calderón.

Fue entonces cuando Fox dijo la frase que no deja de ser sorprendente, pero que explica también muchas cosas: “La clave fue que a mí (Francisco Gil Díaz) no me hacía caso”.

Y es cierto; de eso se quejaban, por ejemplo, todos los señores feudales, perdón, gobernadores en su sexenio: que él no decidía nada, que en todo caso los recibía, les decía que sí a todo, pero que a la mera hora, a la hora de soltar los recursos, Gil Díaz, de 10 cosas a las que Fox había dicho que sí, aceptaba una… Decían que no tenía caso ir siquiera a hablar con él.

Como sea, es ilustrativo de un sexenio, ¿no cree?

Ahora lo que pasa, dicen, es que Agustín Carstens sí le hace caso a Calderón y le da casi todo lo que pide… como supongo debe ser en una relación de subordinación real.

El problema, ante el relevo del Banco de México-Hacienda, que prevé que Carstens se vaya a Banxico y a Hacienda llegue —si ese ente llamado Wall Street lo palomea— Ernesto Cordero, sería que él le daría a Calderón no 10 de 10 cosas que pidiera… sino 11. Aunque Guillermo Ortiz pide que no le toquen las golondrinas. Él encantado se queda si se lo piden…



Si no es realidad, al menos la leyenda ya se forma. ¿Quién se ha convertido en la figura a la que acuden todos los suspirantes priístas a ser candidatos a gobernar sus estados en busca de palomeo, digo, de apoyo? No, no es Beatriz Paredes. Tampoco es Manlio Fabio Beltrones, ni siquiera Carlos Salinas…

Me refiero a Enrique Peña Nieto. Al menos la semana pasada fueron a visitarlo varios: Eviel Pérez de Oaxaca, por ejemplo… que también lo buscó Manuel Velasco, quien quiere ser el abanderado por una coalición para gobernar Chiapas, estado que ya gobernó su abuelo Manuel Velasco Suárez… También Javier Zavala, para Puebla…



Casi me caigo de la silla en la que escribo al leerlo. En pleno siglo XXI (¿sí, verdad?, hasta donde sé 2009 está en el siglo XXI…) un cardenal —y para vergüenza, al menos mía, mexicano— se atreve a decir que los transexuales y homosexuales jamás entrarán al reino de los cielos.

El declarante es nada menos que el cardenal Javier Lozano Barragán, de 76 años, quien además fue ministro de Salud del Vaticano (ayer lo operaron por un malestar intestinal). Lo declaró al portal de internet Pontifex Roma. Él da como argumento que no lo dice él, sino San Pablo…

Textual, pues: “Tal vez no son culpables, pero actuando contra la dignidad del cuerpo, por supuesto que no entrarán en el reino de los cielos. Todo aquello que consiste en ir contra la naturaleza y contra la dignidad del cuerpo ofende a Dios”.

Es decir, sí pueden amar a alguien de su mismo sexo, pero deben permanecer célibes, ¿no? Negar el cuerpo…

Lo peor es que ni los católicos de México comparten esa opinión. Según una encuesta de Católicas por el Derecho a Decidir de 2004, 82% de los encuestados (todos católi@s) opinaba que homosexuales y lesbianas debían tener protección legal para evitar la discriminación…

Me queda claro que es una de las muchas distancias que esta Iglesia humana ha puesto con todos los integrantes de su feligresía, que no dudan en aceptar cosas que la Iglesia ha tardado siglos —y al parecer tardará aún más— en reconocer…

Y temas como esos hay muchos. Como el uso del condón y de métodos anticonceptivos, que la mayoría de los católicos usan. O la creciente demanda de que se permita que los sacerdotes se casen… o que no tengan problema con ver una realidad: que hoy cada vez habemos más familias, en plural, que no somos papá, mamá e hij@s... Existimos. Porque algo sí me resisto a creer: que Dios es homófobo. Él, que hizo que su hijo viviera con 12 hombres y nunca se casara…



Ayer fue Día Internacional de las Personas con Discapacidad y hay muy buenas noticias. Ricardo Bucio fue nombrado presidente del Conapred, organismo que busca prevenir todo tipo de discriminación. Y Carlos Ríos Espinosa será representante de México ante el Comité de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Esperamos mucho de los dos.



Mañana se cumple otro mes del incendio en la guardería ABC. Hoy recuerdo a Ariadna Aragón V., una de las 49 víctimas

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