viernes, 8 de febrero de 2013


MoReNa convoca para frenar privatización

JANE DE LA SELVAjue 7 de febrero de 2013
Hace un par de días noticias Prodigy anunciaba: "¿Podrá MoReNa frenar eventual intención de privatizar el petróleo?" Porque sale sobrando, es que sobresale la cuidada frase "eventual intención". La intención no es eventual, sino actual, real en ambos casos: el de MoReNa que convoca al pueblo de México para lograr la hazaña de frenar la privatización petrolera, y la del gobierno peñanietista de cumplir lo acordado con ansiosos socios en el extranjero y ejecutar las reformas constitucionales estructurales pactadas a cualquier costo. 
Recordé un evento de AMLO con medianos y grandes hombres y mujeres de negocios-- a reventar el recinto en Paseo de la Reforma-- al que asistí durante su campaña 2012. A mi lado se sentó un amigo financiero vecino de la infancia al que veo poco pero aprecio a quien yo invité a la reunión, habiendo tenido que convencerle para asistir y finalmente vernos allí. Él respetaba a AMLO pero tenía sus dudas al respecto de sus políticas y en algunos casos no creía en las propuestas contenidas en su proyecto económico de nación. Se mostró especialmente crítico con las referentes al petróleo:  
1.-Paco estaba totalmente seguro que era imposible sanear a Pemex o acabar con la corrupción y el saqueo 2.-Se mostraba escéptico ante la capacidad del Estado Mexicano para llevar a cabo la tarea de desarrollar la industria de manera prolífica "carente de tecnología y capacitación avanzada" 3.-Y por tanto, se debía abrir la industria al capital extranjero única solución para sacar del hoyo a la dilapidada paraestatal. 
No supo responderme cuando le pedí me explicara su apreciación de cómo se vería reflejada la ansiada y cacareada alza en la rentabilidad de PEMEX en base a esa inversión externa como beneficio directo a los ciudadanos de la nación y ¿por qué un México bien dirigido no podría hacerlo por sí mismo? Es decir, uno que provea las acciones inteligentes, transparentes,  liderazgo a favor de mantener el control total del sector petrolero para el beneficio de la nación mexicana, ganancias producidas sean reinvertidas en Pemex y así provocar su fortalecimiento con el que de veras se detone el progreso se apalanque el desarrollo con un bien común cotizadísimo que nos pertenece.  
Actuando con honestidad, profesionalidad, organización, dedicación, apertura globalizada pero con el sartén por el mango ¿por qué el Estado Mexicano no va a poder conservar y explotar con eficiencia esta detonación? ¿Cómo hará un Pemex corrupto como lo es sin remedio hoy, para de pronto dejar de serlo como por arte de magia, en aras de negociar con las empresas extranjeras con las que debe convenir o ya convino tras bambalinas? 
La anécdota de Paco es ejemplo repetitivo. Abunda tanto la ignorancia como la corrupción, la confusión como la propaganda insertada en la percepción de la sociedad por medios masivos al servicio del poder fáctico. Su decisión es la de privatizar nuestro petróleo. Por ello es urgente una campaña conceptuada con inteligencia y creatividad para apuntalar una contrainformación. Apelar al sentido común de la población comenzando por difundir masivamente de una manera sencilla pero de impacto las razones y cifras por las que no se debe privatizar PEMEX, comenzando con la destrucción a base de información irrefutable y convencimiento lógico, de los tres mitos numerados arriba, que han sido extendidos en el criterio colectivo.  
Si deseamos frenar al gobierno que nos percatamos cuenta con la confabulación del Senado para afianzar la reforma petrolera, vale apoyar la defensa del valioso patrimonio nacional, unirnos como nación para lograr algo que nos enaltecerá, que renovará la esperanza de salvar el recurso natural de la rapiña transnacional. Si no lo hacemos, el saqueo será mucho más grave que el ejecutado hasta hoy por gobierno federal habido. Una gran pérdida para todos, un inminente encarecimiento del sustento, de la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario