MUJICA Y PEÑA: DOS ESTILOS – RICARDO MONREAL ÁVILA.
José Mujica, Presidente de Uruguay, y Enrique Peña Nieto, de México, coincidieron en Chile en la reciente reunión de la cumbre CELAC-UE. El presidente mexicano le ofreció a su homólogo uruguayo un “raide” en su avión presidencial, ya que después de Chile, estaba programada una visita del presidente mexicano a esa nación.
En Uruguay, el mandatario mexicano mostró su admiración por el “plan de excelencia” del gobierno de Mujica, especialmente por el programa “un niño, una computadora”, que piensa emular en México. Sin embargo, no es el único referente que el mandatario mexicano puede tomar del presidente Mujica. Hay otro que es tan interesante y atractivo como el de la educación: la vida austera del llamado “presidente más pobre del mundo”.
La prensa extranjera ha publicado diversos reportajes sobre el estilo de vida de José Mujica. A continuación reproduzco partes de un reportaje de la BBC de Londres.
“Al llegar a su chacra (casa) en una zona rural de Montevideo, puede verse desde la calle ropa de Mujica y su esposa, la senadora Lucía Topolansky, tendida al aire una mañana de primavera austral.
Está sentado a la sombra, a un lado del portón de entrada. Viste un viejo pantalón de algodón arremangado, polo y chaqueta deportiva. Su pequeña perra Manuela -mestiza y con una pata amputada- lo acompaña, lo olfatea.
“No tengo religión, pero soy casi panteísta: admiro la naturaleza”, dice durante una larga conversación exclusiva con BBC Mundo. “La admiro casi como quien admira la magia”.
Suena un teléfono y Mujica saca del bolsillo un viejo celular plegable, atado con una banda elástica. La banda se rompe, pero el presidente le hace un nudo mientras habla. Y vuelve a colocarla alrededor de su móvil.
“No me disfrazo de presidente y sigo siendo como era”, comenta.
“Su imagen no encaja necesariamente con la de un jefe de Estado del siglo XXI. No usa Twitter ni correo electrónico y en su tiempo libre se dedica a cultivar flores y hortalizas.
“Dona casi 90% de su sueldo para caridad y según su última declaración de bienes tiene con Topolansky un patrimonio de unos US$200 mil: la chacra, dos viejos autos Volkswagen “escarabajo” y tres tractores.
Es un estilo de vida que no ha pasado desapercibido en la prensa internacional y las redes sociales, que lo han llamado el “presidente más pobre del mundo”. También ha dado la vuelta al mundo por promover un proyecto de ley que permitiría al Estado uruguayo producir y vender marihuana.
Mujica no se mudó de casa una vez que ganó la presidencia. Sigue viviendo en la casa que habitaba con su mujer, donde a la entrada hay un cuarto de estar lleno de fotos y recuerdos, y detrás una cocina donde Mujica lava a mano unos vasos para servir un trago a las visitas.
“Para vivir preciso dos o tres piecitas, una cocina, lo elemental (que) yo con mi compañera lo arreglamos en un momentito”, dice.
Mujica afirma que la austeridad es parte de una “lucha por la libertad”.
“Si tengo pocas cosas, necesito poco para sostenerlas”, razona. “Por lo tanto, mi tiempo de trabajo que dedico es el mínimo. ¿Y para qué me queda tiempo? Para gastarlo en las cosas que a mí me gustan. En ese momento creo que soy libre”.
Concluye la entrevista con el siguiente comentario: “No soy el presidente pobre: pobre son los que quieren más de lo que necesitan”.
Mujica nació hace 77 años y de joven militó en el Partido Nacional (PN, opositor a su gobierno) y en los años 60 fue fundador del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), una guerrilla urbana de izquierda. Pasó 14 años encerrado. Recuperó la libertad con una amnistía en 1985 y una década después fue electo diputado, luego senador y en 2005 fue ministro de Ganadería y Agricultura del primer gobierno de la coalición de izquierda Frente Amplio. Ganó la segunda vuelta de las presidenciales de noviembre de 2009 con 53% de votos ( BBC, 15 de noviembre de 2012).
El pasado 16 de enero, el presidente Peña Nieto hizo pública su declaración patrimonial. Declaró poseer nueve bienes inmuebles (cuatro casas, cuatro terrenos y un departamento), la mayor parte de ellos obtenidos por donaciones y herencias, y solo dos comprados con recursos propios. No se dan montos de adquisición ni tampoco se publican los bienes de la esposa ni de los hijos. Para muchos, este no fue un acto de transparencia, sino una simulación. Y ponen de ejemplo la casa particular que desde el año pasado habita la familia presidencial y la cual no está incorporada en la declaración oficial.
Gracias a la revista de sociales Quien (3 diciembre 2012) sabemos de sus dimensiones y posible valor comercial.
“Algunas de las características de la nueva casa de los Peña Nieto, diseñada por el arquitecto Miguel Ángel Aragonés y entregada a finales de 2011, son: Tiene seis recámaras con tapanco y baño propio, más la principal; cuenta con sala, comedor, cocina, cuarto de TV, alberca y sala de cine; es una casa inteligente, pues todo está controlado y programado: iluminación interior y exterior con un juego de luces que cambia de color a verde, rojo y morado; a determinada hora se activa la calefacción, lo mismo ocurre con las cortinas, que suben y bajan una vez programadas.
“El terreno donde está construida la casa tiene un área de 1,200 metros cuadrados. Sin embargo creció 800 metros cuadrados más al ser comprados los terrenos junto a la propiedad original. Según la firma de análisis inmobiliario Metros Cúbicos, en la zona donde se levanta la mansión, un metro cuadrado de terreno puede llegar a costar 23,600 pesos”. Es decir, únicamente el valor del terreno sería de 47 millones 200 mil pesos. Con la construcción de la casa antes descrita, el valor podría ascender a los 60 millones de pesos.
Si José Mujica es “el presidente más pobre del mundo”, el mandatario mexicano podría empezar a ser considerado por algunos como “el presidente más enriquecido súbitamente del mundo”. Esa puede ser una de las lecciones que dejó el reciente viaje del mandatario mexicano a Uruguay. ¿O usted qué piensa?
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