viernes, 8 de agosto de 2014

Peligroso, prescindir de la Constitución
C
ada vez resulta más peligroso el juego de prescindir de la Constitución cuando se debaten los grandes problemas nacionales; ahora resulta que los salarios mínimos deben esperar a que las reformas estructurales den sus frutos para mejorarlos. El secretario del Trabajo afirma que es un riesgo elevarlos, por las malas consecuencias que puede tener si antes no elevan el crecimiento económico. Tal razonamiento se repite y se repite, Salinas de Gortari decía que para repartir el pastel era necesario tenerlo primero.
Sin tomar en cuenta a la Constitución, que es tanto como no tomar en cuenta a la opinión pública y el descontento social. Es lo peligroso, que los gobernantes no se ajusten a la Constitución. Que los senadores y diputados entregan las riquezas de la nación, base de la soberanía nacional y popular, en contra de la Ley Suprema.
¿Admite un debate racional lo que propone el secretario del Trabajo sobre los salarios mínimos? ¿La nación encuentra el rumbo con las reformas energéticas, como afirma Peña Nieto; es un triunfo cultural? El peligro radica en no tomar en cuenta al pueblo, el descontento y las necesidades sociales. Del mismo modo que se desgobierne al margen o en contra de la Constitución.
¿Cuántos años tendrá que esperar el salario mínimo para que cumplan sus promesas los presidentes? ¿Acaso las cumplieron De la Madrid, Salinas de Gortari, Zedillo, Fox o Calderón?
Por la ANAD: Karla Micheel, Jesús Campos, José Luis Contreras y 26 firmas más

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