jueves, 6 de noviembre de 2014

Marín y @CiroGomezL entiendan, Berumen no fue solidaria ni se equivocó: cometió un delito

@FedericoArreolajue 6 nov 2014 06:46
  
 
Para Carlos Marín, de Milenio, hay “insidia” en todo lo expresado en los medios acerca de la familia Berumen, propietaria de Grúas Berumen.
El director editorial de Milenio piensa que Noemí Berumen no cometió un delito, sino simplemente un “gravísimo error” al proteger “a los dos prófugos más buscados en México”, José Luis Abarca, ex alcalde de Iguala, Guerrero, y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa.
Para Marín es cosa de “inquisidores” lastimar el prestigio del PRD recordando que la familia Berumen ha sido importante proveedora del GDF y del PRD, inclusive en el plantón encabezado por Andrés Manuel López Obrador en la avenida Reforma y el Zócalo después de las elecciones presidenciales de 2006.
El directivo y columnista de Milenio “prueba” la mala leche de quienes acusan al PRD de hacer negocios con los Berumen con el argumento de que la empresa de esta familia también ha prestado sus servicios en los hangares de la Presidencia y levantado templetes para una visita papal.
Más o menos en la misma línea, también en Milenio, Ciro Gómez Leyva ve “patético” el espectáculo en el que “muchos toman vuelo para que la mierda que avientan viaje lejos y deshonre lo más”.
Habla Gómez Leyva de que estamos en plena temporada de “linchar en caliente”. Da dos ejemplos de linchamientos: el primero, la petición que hace la izquierda para que renuncie el presidente Enrique Peña Nieto; el segundo, las explicaciones que desde el PRI, el PAN y aun desde la propia izquierda se le piden a López Obrador por sus fotos con Abarca.
Para Ciro, la señora Noemí Berumen ha sido “tirada a los perros, condenada ipso facto al escarnio”. Molesta al columnista de Milenio y responsable del principal noticiero de radio en México, en Radio Fórmula, que nadie se haya hecho “la pregunta de si el apoyo que dio al matrimonio Abarca-Pineda fue del cómplice en una asociación criminal, o un loable acto de fraternidad en la desgracia”.
Por su parte, Andrés Manuel López Obrador ha dicho que él no ha establecido “relaciones de complicidad” con los Berumen ni con nadie.
Y en el PRD Los Chuchos se dicen linchados y ya hablan de un complot en contra de ellos. No aseguran que han sido tratados con “insidia”, como afirma Carlos Marín, pero sí que han sido atacados con “ruindad”.
En Reforma leo que, para defenderse, Los Chuchos culpan a López Obrador: Jesús Ortega admitió la responsabilidad del PRD por haber postulado a Abarca, pero precisó que el exalcalde fue “propuesto por Lázaro Mazón, a quien identificó como el candidato” de AMLO a la Gubernatura de Guerrero.
Desde luego, “Ortega deslindó a su grupo de la empresa Grúas Berumen” y culpó de la “ruindad” contra el PRD a los medios, a la iglesia católica y al gobierno federal.
Vayamos por partes:
1.- No hay ruindad ni insidia con Noemí Berumen, que tampoco ha sido “tirada a los perros”. Esta mujer no cometió un error como dice Carlos Marín, sino un delito, el de encubrimiento. Lo de menos es si lo hizo, como dice Ciro Gómez Leyva, por “un loable acto de fraternidad”. Protegió delincuentes y debe ser castigada.
2.- No es cosa de “inquisidores”, como ha dicho Marín, recordar que Grúas Berumen es un importante proveedor del GDF y del PRD. Es cosa de periodistas hacerlo. Resulta infantil la defensa que hace de sí misma la familia Berumen al decir que también tienen otros clientes. Lo que debería preguntarse Marín es de qué tamaño son los contratos de esa empresa con el perredismo.
3.- Es correcto lo que dice Gómez Leyva: estamos en plena temporada de linchamiento. Uno de los injustamente linchados, López Obrador, ha contribuido bastante a linchar, muy injustamente por supuesto, a Peña Nieto.
4.- Andrés Manuel no miente al afirmar que no ha establecido relaciones de complicidad con la familia Berumen. Pero no puede negar que esa empresa fue proveedora del PRD cuando este partido pagó la infraestructura para montar los templetes y lonas del plantón de 2006. Hará Andrés Manuel lo correcto si exige al PRD y a sus propios colaboradores una auditoría de aquello, solo para aclarar un episodio que se ha enturbiado.
5.- No hay ningún complot contra el PRD y Los Chuchos. Lo único que se ha dicho es que los Abarca-Pineda y Ángel Aguirre son militantes del PRD; que existen serias sospechas de que Aguirre ayudó a los Abarca a huir o, al menos, que no les puso “vigilancia doble”; que la última vez que se vio a Abarca, en el DF, tomaba café con un dirigente del PRD; que a los Abarca-Pineda se les detuvo en la región más perredista de la galaxia, Iztapalapa, y que a ellos les ayudaba en su huida la hija del dueño de una empresa que ha sido importante proveedora del PRD. Son hechos, no “insidias”.
6.- Si Los Chuchos no quieren que se les culpe por los delitos de Abarca, no deberían recordar a cada rato que fue un aliado de López Obrador el que hizo candidato al ahora exalcalde preso. Si no quieren que los calumnien, que no calumnien ellos.
7.- Si AMLO no quiere que se le enlode por los hechos de Iguala-Ayotzinapa, no debería él dedicar casi todo su tiempo a enlodar a EPN. Si López Obrador no tuvo nada que ver con la desaparición de los normalistas, Peña Nieto menos.
8.- Deberían Los Chuchos y AMLO dejarse de andar culpando a los medios que solo han dicho la verdad: que todos en Guerrero son del PRD y aliados de Morena y que los principales culpables fueron hallados en una zona donde son muy influyentes el PRD y Morena, protegidos los prófugos además por la hija del dueño de una empresa que ha colaborado para hacer lucir los eventos de los principales dirigentes de izquierda.

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