COLUMNAS
Bronco contra AMLO y Fox, mansito con Peña
Si lo de Fox, López y Peña es algo personal, vale. Si no, también.
Interesante será ir analizando la condición de las candidaturas “independientes”, su naturaleza, su bagaje y, sobre todo, sus proyectos. Así se verá si esta figura es valiosa o no en términos del cambio de sistema y régimen que necesitan la sociedad y el país o simplemente es una variante de lo que ya existe y ha regido por decenios.
Por lo pronto y antes de conocer a fondo el currículum de gente como Rodríguez, Kumamoto, Clouthier (de quien se sabe algo más por ser hijo de su papá), ha destacado la figura del primero, pues ha ganado la gubernatura de Nuevo León y los medios le han dado una cobertura excepcional. A la par o aún más que la extraordinaria victoria de Morena en la ciudad de México y su estupendo desempeño a nivel nacional, ubicándose como tercera fuerza política del país en casi 20 estados desplazando a El Verde y a Los Chuchos.
En la cobertura al apodado “El Bronco”, se dieron durante la semanados momentos interesantes que expresan tanto el temperamento como la prospectiva del “independiente” en términos del programa político a desarrollar. Y si bien ha dicho que “la raza” neolonesa determinará su rumbo, las expresiones individuales hablan también por sí solas y cobran interés por la exposición del personaje.
En entrevista con televisa, Loret de Mola le preguntó “con quién se siente más identificado”, con Fox o López Obrador. Y respondió: “con ninguno, ambos no me caen bien”; que le caen mal, pues. Si se trata de algo personal e independientemente de la cortesía de hablar correctamente, sobre todo entre personajes públicos, está en su derecho de que le caigan mal estas figuras. Muchos otros experimentan lo mismo.
Si por el contrario la expresión hace una referencia al desempeño político de ambos y sus programas, es ya algo distinto. Fox es parte del sistema, del régimen, ya sea como supuesto panista (priista enmascarado) o como aplaudidor de Peña Nieto. López Obrador representa la antípoda, al opositor político e ideológico al régimen de gobierno vigente y al sistema neoliberal encarnado tanto por Peña como por Fox.
Otro momento peculiar se dio cuando Peña le llamó a Rodríguez para felicitarlo por su triunfo. Más que como un político bronco se vio como un becerrillo manso. Ya había dicho a Loret que exigiría a la federación un trato preferencial por ser Nuevo León el “estado que más aporta” a la misma (cuestión delicada, pues varios estados podrían argumentar lo mismo, sobre todo aquellos productores de petróleo y gas, la base de la economía mexicana; y tal vez sí les vaya razón a estos productores en demandar un trato preferencial). Pero durante la llamada, Rodríguez se cuadró a Peña: “muchas gracias señor presidente, aquí estamos a sus órdenes”, y le dio el crédito de su triunfo por haber supuestamente impulsado la iniciativa de reforma que ha permitido a los “independientes”. No sé si este cuadrarse (susceptible de cambio) trate de simpatía personal o de identidad política, incluso partidaria (33 años de compartir colores). Ya se irá viendo también.
No está mal tampoco si ese es su sentir personal. Pero acaso exprese algo más que lo meramente personal. Y este sí es un indicador importante.
Si lo de Fox, López y Peña es algo personal, vale. Si no, también. Pero nos da indicios. Si lo primero, de su talante y temperamento. Si lo segundo, de su filiación política e ideológica. Por ello reitero las preguntas que formulé a Rodríguez en columna pasada, para orientar la lectura:
a) ¿En qué se distinguirá su gobierno de lo hecho hasta ahora por el PRI y el PAN?
b) ¿Qué piensa del eufemístico “conflicto de interés”; casos como La Casa Blanca?
c) ¿Qué piensa de la llamada reforma energética?
Entrevistado por Gómez Leyva, López Obrador dijo que el voto por Rodríguez “es un rechazo a los principales partidos políticos y un ejemplo de hartazgo de la ciudadanía ante la corrupción”; y le pareció bien: “yo creo que fue bueno que haya ganado este señor”. No entró la entrevista al terreno personal o ideológico.
Parece que Fox no ha hecho declaración alguna sobre todo este asunto. Ya sea porque esté ocupado conferenciando en su país (Estados Unidos), o porque esté encaminado ya rumbo al norte, para invitar a Rodríguez a cabalgar juntos y bajar así hacia el sur, hacia Venezuela a combatir a Hugo Chávez; que nunca termina de hacerlo.
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