martes, 16 de junio de 2015

La linda ciudad de Mancera; aborto, homosexuales, veganos, ateos y #AmloHaters

@NietzscheAristolun 15 jun 2015 14:26
  
 
  No hay que caer en el absurdo y el patetismo. Perogrullada: nada ni nadie es perfecto, pero sí perfectible.

1. Naturalmente que todos deseamos una ciudad linda, limpia, sin tráfago automotriz o humano; (¡sin ambulantes!) Sin irrupciones de protestas por las condiciones sociales y políticas en otros estados del país. La deseamos sin marchas voz en cuello, exigiendo justicia. Como si camináramos en Estocolmo, Copenhague o Berlín.
Desafortunadamente, la condición mexicana hace que esto no sea posible aún. La violencia, la injusticia y la impunidad hacen que nuestra gran ciudad de México sea el epicentro de las protestas. Por ello, a pesar de la franja de conservadurismo que existe en la ciudad (peor está el resto del país), los pobladores defienden su derecho a la justa protesta y al buen trato por parte del gobierno, por eso han votado por la izquierda desde 1997.
Esta es la linda ciudad que se le ha mostrado adversa al jefe de gobierno en la pasada elección. Lo ha reprobado. Miguel Mancera ha perdido frente a esta sociedad (Peña también, por segunda vez). Porque, consciente, ha censurado su mal gobierno, su política antipopular, su oficialismo que va de la mano con Peña Nieto. No ha tolerado los encapsulamientos de las manifestaciones, las agresiones policiacas, la clausura del Zócalo, mínimo pero histórico espacio para reclamar y exigir justicia. La ciudad no ha aceptado que se le arrebate el derecho a la protesta social; no desea ser más encapsulada por el gobierno local en beneficio del federal. No quiere ser víctima de políticas que van en contra suya. No fue electo Mancera para ser el garrote de Peña, o al revés (lo del garrote), como hemos establecido en colaboración pasada. Mancera fue electo por la izquierda, mas él ha gobernado en su contra. Por eso la gente ha otorgado el triunfo a Morena, que representa hoy día la verdadera izquierda del país.
2. Bastó una respuesta “polémica” de López Obrador en una entrevista radial para que se le fueran encima los críticos, tanto los bien, como los mal intencionados. Y sobre todo, los que ahora por moda gringa llaman“odiadores” (haters).
A una pregunta, AMLO respondió que, honestamente, para Morena la prioridad será el combate a la corrupción, no temas como el aborto o los derechos de los homosexuales. Es obvio que López Obrador dio una respuesta consciente, porque no es la primera vez que se le plantea el asunto, y sabía que se le irían al cuello. Pero honestamente cree que la prioridad debe ser la lucha anti-corrupción porque es el mal de males de la nación, el que genera la condición de injusticia e impunidad prevalente.
Y sí, se le han ido al cuello. Sobre todo porque Morena, sin espejismos, ha ganadola ciudad. No lo bajan de conservador. Y puede ser que lo sea en estos temas. Pero recuerden a Daniel Cosío Villegas, la izquierda es una relatividad, no un absoluto, dependiendo de las materias políticas y sociales de que se trate. En el tema anticorrupción, en la lucha anti-neoliberal, anti-régimen prianista (que incluye ya al PRD, a El Verde y otras menudencias; y aun a alguno que otro “independiente”), anti-impunidad, AMLO es un izquierdista radical.
Tal vez sea un conservador relativo en relación al aborto o los homosexuales. Lo que ha dicho en el pasado es que sometería a consulta popular temas “polémicos” como estos en vez de abrazar proactivamente sus causas. Él ha impulsado en todo caso otras: madres solteras, ancianos, estudiantes, etc. Lo cierto es que la ciudad de izquierda que es el Distrito Federal garantiza ya el derecho de los homosexuales y el pro-abortista. Es decir, la pregunta está fuera de lugar, fuera de tiempo y los críticos se han encargado, además, de descontextualizarla del resto de la entrevista. Me ha parecido exagerada la sobrerreacción de los que en redes sociales son llamados #AmloHaters, pues por un lado los derechos de los aludidos, así como los de otras causas, están protegidos en la ciudad (tendrían que reclamarlos en serio en el resto del país). Y por otro, es impensable que estos logros se reviertan a menos de que el PAN tomara el control en el DF (en la delegación Miguel Hidalgo, Xóchitl Gálvez ha anunciado que no procurará la pensión a las madres solteras, sino que las pondrá a trabajar en oficios; pudiera mejor establecer un balance: ambas cosas, pensión y trabajo, ¿no?).
Si llevamos las cosas al absurdo, todos tendríamos que ser radicales y demandar como prioridad lo que pensamos como nuestro derecho: los anti-taurinos, los protectores de animales, los vegetarianos, los veganos, los ateos, etcétera.
Yo como ateo-ateísta (como diferenciación del ateo-cristiano; Michel Onfray dixit), tendría que exigir que el ateísmo fuera la prioridad de cualquier programa político por el cual vote (sobre todo después de tanta información y racionalidad que se supone prevalece en la sociedad moderna). Esto eliminaría de inmediato a un cristiano como López Obrador (a quien bastante he criticado en este tema cuando lo íntimo lo expresa como público); y a todos los demás. Y siendo congruente sin miramientos, tendría que retirarle el habla a familiares y amigos que se la pasan vociferando dioses, santos, vírgenes y bendiciones aunque su mundo conduzca al vacío.
Alguien como Luis Gonzáles de Alba, un #AmloHater profesional, obstinado y obtuso, tendría que demandar como prioridad el derecho a yacer con efebos ardientes.
No hay que caer en el absurdo y el patetismo. Perogrullada: nada ni nadie es perfecto, pero sí perfectible. Sin dejar de luchar por nuestras convicciones, hay que convenir las prioridades apremiantes de la nación. Y yo creo que esas, entre la gente crítica y pensante del país, están muy claras.

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