Jaime Rodríguez, el “independiente”, inicia campaña en Tabasco; ¿vs #AMLO?
De manera semejante a Felipe Calderón y Enrique Peña que una vez ocupada la silla presidencial realizaron actos políticos en el estado de Tabasco con la idea tanto de buscar legitimación como de hacerlo precisamente en la tierra de su mayor adversario, Jaime Rodríguez, que recién ha tomado la gubernatura de Nuevo León, pareciera iniciar su campaña presidencial el próximo 30 de enero en el mismo lugar y muy distante de su ámbito de gobernación.
Contrario a Calderón y Peña, Rodríguez no necesita legitimarse porque no se sabe que haya recurrido al fraude abierto o a la compra de la elección. ¿Entonces, a qué va a Tabasco de forma un tanto extraña? Primero, sí hay algo que desea legitimar: el discurso de “el independiente”; segundo, y allí sí comparte afán con Peña y Calderón, empezar estratégica y simbólicamente en la tierra de quien muy probablemente procurará ser adversario en 2018.
Tanto el panista como el priista lograron intervenir y tener efecto en las elecciones a gobernador de 2006 (estaba tramposamente desfasada de la federal) y las intermedias de 2009 y 2015 con la intención, como ha declarado López Obrador, de vencerlo en su propio terruño, de exhibirlo como alguien que “derrotado” en las presidenciales, “ya no vale nada”. Sin embargo, tanto en 2006 como en 2012, AMLO arrasó, avasalló, humilló electoralmente en su estado, y por mucho, a ambos personaje. De allí el deseo de éstos –acusados de fraude- de legitimarse y minarlo en su propia casa.
Esta semana fui etiquetado en Facebook con el anuncio de la asociación civil “Creemos en Tabasco” invitando a la “Conferencia Candidaturas Independientes: Caso Nuevo León. Impartida por: Ing. Jaime Rodríguez Calderón. Sábado 30 de enero de 2016, Teatro Universitario de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco”. Como de entrada es molesto que te etiqueten sin ninguna explicación o saludo siquiera, comenté al pie de la propaganda: “¿Y de qué va a conferenciar un ser tan poco ilustrado que de independiente no tiene nada y cuyo lenguaje es de tal agresividad y pobreza que es una vergüenza que lo invite una universidad? Te comento esto porque me has etiquetado. Estos ‘independientes’ podrían ser una falsa salida, como lo fue Fox. #MuchoOjo.”.
Explico. Desconozco quién esté detrás de la referida asociación y si la UJAT sea parte de la organización o sólo preste o rente su teatro, lo cierto es que a esta acción de carácter político se le quiere disfrazar como acto académico, casi sociológico; ¿acaso filosófico? 2. En cuanto al lenguaje del político, México va como los cangrejos: Fox, cerril ranchero con botas; Calderón, embriaguez por lo leguleyo, como abogadillo; Peña, bueno… ¿existe el estrabismo verbal?; Rodríguez, que desea ser presidente, no se ha bajado del caballo virtual, paisanos suyos del norte como Catón han criticado la elemental, burda y reincidente oralidad montaraz que busca congraciarse con “la raza” (ni que se tratara de perros, ha comentado alguien por allí); ver postdata. 3. Lo principal, ¿eres independiente cuando después de 34 años una noche te separas de tu partido -donde muy a gusto has vivido del erario e incluso te has enriquecido, cuando jamás levantaste la voz en contra del sistema de partidos o régimen que ahora pretenderías combatir o a favor de la sociedad de quien buscas el voto- y al día siguiente amaneces ya todo un “rebelde”? Una cosa es la formalidad de ser candidato sin partido (que no sin dinero), otra, ser en realidad independiente, ¿independiente en relación a qué? Con toda certeza, como lo ejemplifica Rodríguez, no independiente de su proyecto personal y de los intereses que lo han colocado en su posición, dependiente del régimen, pues contrario a su discurso vaqueril, ha sido mansito con Peña y a Rodrigo Medina se le ve disfrutando por allí de sus riquezas.
Como cualquier ciudadano, Rodríguez tiene derecho a ser candidato a lo que sea y de conferenciar lo que quiera. Lo que no se debe ni puede aceptar es el engaño y la hipocresía. La bandera falsa del independentismo para embaucar a votantes de una sociedad harta sí, de los partidos políticos, pero sobre todo cansada de la corrupción, la impunidad, la simulación de los políticos como Medina o Moreira (compañeros de viaje partidista de Rodríguez hasta que este renunciara “al cuarto para las 12” para devenir “independiente”). Cansada de los políticos de siempre que antier estaban en el PRI, ayer en el PAN, hoy en el PRD, mañana en El Verde o “El Pañal” (comentaristas dixit), pasado en el “Movimiento Ciudadano” o el Partido que no Trabaja; y quién dice que uno de estos no acabe en Morena. Es decir, los que siempre han sido parasitarios del sistema. Y hasta ahora, esta es la característica de la mayoría de los prospectos “independientes”, el parasitismo. Allí andan los ejemplos.
Suena extra lógico que cuando recién comienza su gobierno en Nuevo León, donde ha sido cuestionado y ha decepcionado ya a muchos, y cuando se ha quitado el disfraz de “bronco”, Rodríguez vaya a “conferenciar” a Tabasco (modelo que extenderá seguramente por el país; actos “académicos” de fin de semana). No lo es tanto cuando se piensa que lanza su estrategia de campaña presidencial, y sobre todo, que repite el modelo de Calderón y Peña de ir al estado de su potencial adversario (de quien por cierto ha dicho, “no me cae bien”) en busca de legitimidad y apoyos (aparte de los recibidos por La Luz del Mundo); a la tierra de quien encabeza hasta hoy las encuestas, el político a vencer no sólo por el “independiente” sino por el régimen y el sistema completo; a la tierra y agua del pejelagarto, esa criatura del cretáceo. Y a ver si López Obrador, simpatizantes, seguidores y apoyos resultan hacia el 2018 en un poco más de lagarto que de peje. 22-01-16
Postdata: Catón sobre el “conferenciante independiente”: “Si el Bronco fuera pelotero de béisbol estaría bateando puros foules. No le están saliendo bien las cosas…, y su ‘raza’ empieza amostrar señales de impaciencia. …hizo promesas excesivas que ahora descubre que son imposibles de cumplir. Pide a sus gobernados tiempo, pero al tiempo nadie lo puede gobernar, y va pasando sin que la gente advierta en la Administración mano firme y acciones efectivas. A eso se añaden los continuos dislates verbales…, que en su afán por ser ocurrente dice cosas de las que luego se debe desdecir. …si sigue como va, en menos de ese tiempo [un año] se quedará como el monarca en el cuento del traje del emperador: sin nada encima, como dice la Magnífica” (NorteDigital; 03-12-15).

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