COLUMNAS
La empresa “offshore” y el paraíso de Mario Vargas Llosa
La ética supone, en lo general o lo esencial, por un lado, el estudio de los comportamientos humanos sin tomar partido por lo “bueno” o lo “malo” (Nietzsche ha incluso establecido con claridad, en La genealogía de la moral, la transvaloración de los valores; el tema bondad-maldad es relativo en términos históricos); por otro, supone una forma de vida en la que se procura una virtud, un balance, un saber vivir para morir. Y a partir de allí, se explicitan juicios, admoniciones y consejos para lograr el propósito.
Maquiavelo aconseja al príncipe cómo y qué hacer para mantener el poder. Se trata de un tipo de virtud o valor, aunque implique la maldad. Don Quijote esgrime una conducta ejemplar desde su punto de vista de caballero andante y la ejerce sobre Sancho, los distintos personajes con los que trata (como el hijo del caballero del verde gabán) y sobre el lector intemporal. Sócrates, a través Platón y después Aristóteles, reflexionan y aconsejan sobre la virtud del ciudadano. Y así…
En 1997, Mario Vargas Llosa publicó el libro Cartas a un joven novelista. No recuerdo que dentro de la serie de recomendaciones y consejos a ése joven estuviera el de invertir en la bolsa de valores o el de la evasión de impuestos a través de las empresas “offshore” que ofrecen los paraísos fiscales. Y es que ante todo y como principio, la vida del artista -aun en términos históricos y salvo excepciones-, supone una existencia ya no se diga ascética, en la cual el dinero es un asunto secundario o ausente, al menos una en la que el balance de la conducta en relación al otro y los otros, el individuo y la sociedad, propicie cierta ejemplaridad, pues lo que importa es la obra y la poesía vital alcanzada en ella.
No ha sorprendido que el premio nobel peruano-español haya aparecido en la lista de “The Panama Papers”, pero no deja de llamar la atención que un escritor que ofrece consejos de carácter literario y ético a los jóvenes se haya conducido como lo hacen los empresarios y políticos enlistados en la filtración del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. Llama la atención, mas no sorprende pues el escritor ha aspirado también a la política y a la empresa. No obstante, la importancia de su presencia y su obra para la literatura es lo que le ha dado sentido a su existencia al grado de recibir el máximo galardón que se otorgue a un hombre de letras (aunque se trate de un premio polémico que ha dejado de laurear a quienes lo merecieron y lo ha hecho con obras que se han perdido).
La compañía “offshore” del novelista y su exmujer se llama Talome Services Corp., ubicada en el “paraíso fiscal” de las Islas Vírgenes Británicas, y la poseyeron por un breve tiempo en 2010 a través de un intermediario de la firma Mossack Fonseca. Decidieron deshacerse de ella un día antes de que el escritor recibiera el premio nobel de literatura. Aquí los detalles:
“Mario Vargas Llosa, uno de los escritores en lengua castellana más aclamados de todos los tiempos, también figura en 'Los papeles de Panamá'. Este periódico ha tenido acceso a abundante documentación, gracias a una investigación conjunta con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), el diario alemán 'Süddeutsche Zeitung' y La Sexta, que demuestra que el literato peruano estuvo muy cerca de controlar la compañía Talome Services Corp. junto a su exmujer, Patricia Llosa, durante un breve periodo de tiempo en 2010. Talome Services está radicada en Islas Vírgenes Británicas, un territorio considerado paraíso fiscal tanto por España, donde reside y está nacionalizado el escritor, como por la Unión Europea.
“El matrimonio Llosa no crea la firma desde cero, como es habitual en estos casos, sino que se la compra al bufete especializado en 'offshore' Mossack Fonseca a través de un intermediario. Su hombre es Dave Marriner, directivo de la firma holandesa Pan-Invest Management, con sedes en Chipre y Luxemburgo. Marriner es quien contacta con la firma panameña y rellena la documentación para adjudicar las 1.000 acciones de la compañía: 500 para Patricia y 500 para Mario Vargas Llosa. El matrimonio aparece vinculado a la sociedad desde el 1 de septiembre de 2010.
“Antes, el 31 de agosto, Marriner solicita la compra de Talome Services a Mossack Fonseca. Desde Panamá le detallan el proceso: basta con rellenar tres documentos y esperar a que la valija llegue a la oficina de Mossack en Islas Vírgenes Británicas. El administrador y el secretario son dos empresas sin aparente relación, con sedes en Chipre y Holanda, mientras que los Llosa controlan Talome merced al accionariado.
“En primera instancia, el nombre que se anota en los documentos oficiales es ‘Mario Llosa’, y Marriner pide el cambio por ‘Mario Vargas Llosa’. Envía un correo el 6 de septiembre a las 08:18 y otro a las 11:43 pidiendo confirmación. A las 14:49, Mossack les devuelve el documento enmendado.
“Entre los 11,5 millones de documentos internos de Mossack Fonseca a los que han tenido acceso El Confidencial y La Sexta, también aparece que la dirección postal asociada tanto al escritor como a su exmujer en su condición de accionistas de Talome es la de la vivienda familiar de la calle Flora de Madrid.
“Confirmada la inscripción, la correspondencia entre Marriner y Mossack se interrumpe hasta los días previos a la entrega del premio Nobel de Literatura 2010 con el que fue distinguido el autor de 'La ciudad y los perros'.
“Marriner reaparece el 6 de octubre, un día antes del Nobel, pidiendo cambios radicales en el accionariado de Talome. ‘Cuando adquirimos la compañía, lo hicimos con el requisito de que mis clientes fuesen accionistas directos. Sin embargo, los requisitos de mis clientes han cambiado y, al no haber sido aún entregada la sociedad, queremos cambiar a los accionistas’.
“El intermediario envía tres correos más apremiando al bufete: cuando manda el último, reclamando un número de seguimiento para su caso, Vargas Llosa ya es Nobel de Literatura. Finalmente, el 12 de octubre, las acciones en poder del matrimonio Llosa pasan a dos ciudadanos rusos sin más vinculaciones societarias.”; Alfredo Pascual, El Confidencial, 06-04-16.
Aunque identificado como un hombre conservador, de derecha, Vargas Llosa también es admirado por ciertos segmentos de la izquierda por su brillo como escritor (recuérdese al más admirado de todos, Jorge Luis Borges, un ídolo literario, fue un conservador declarado), pero también ha sido muy citado y elogiado por la izquierda mexicana por haber hecho la célebre caracterización del sistema político nacional como “una dictadura perfecta”; definición que ha modificado, al menos en términos demagógicos, con el regreso del PRI al poder.
La aparición del nobel en la lista filtrada por la ICIJ quizá no disminuya el valor de su obra literaria, pero quizá sí contribuya a disminuir su valor como individuo de ejemplaridad inserto en esa sociedad egoísta, hipócrita y fracasada, pues la valida. Sociedad que ha puesto el objetivo existencial mayor en el valor de la acumulación y la impunidad resultante. Por lo pronto, Vargas Llosa –quien ha negado la información atribuyendo el “desliz” a la inversión no consultada de algún asesor financiero- ha cumplido 80 años y su nueva novela, Cinco esquinas, ha sido presentada el 3 marzo pasado de manera simultánea en España, Latinoamérica y Estados Unidos; una simultaneidad equivalente a la de un mes después, el 4 de abril, en torno a “The Panama Papers”.
P.d. Que Pedro Almodóvar, otro artista involucrado en la filtración del ICIJ ha cancelado la promoción de “Julieta”, su nueva película.

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