viernes, 15 de abril de 2016




Guste o no, los jóvenes de este país empiezan su vida sexual entre los 13 y los 16, en promedio, y eso no va a cambiarlo nadie. En cambio, se podría cambiar las condiciones, generalmente deplorables, en que deciden darse a sí mism@s su último regalo de Santa Clós.
La anécdota de entradas abajo me lleva a pensar que habría que fundar una ONG o algo así que provea de sitios limpios, seguros, gratuitos y confidenciales a l@s chav@s que no tienen dónde, y que los atienda sin ponereparos a sus preferencias y orientaciones sexuales. La bronca está en cómo hacerle para que las autoridades no los clausuren con el argumento de que se fomenta la perversión de menores (aunque sean l@s menores l@s que se perviertan un@s a otr@s), y en cómo evitar que se cuelen servicios de paga, relaciones de explotación, etc.
Pero en materia de sexo seguro no todo es repartir condones. También habría que hacer algo por toda esa banda que hoy coge en sitios peligrosos e insalubres con los riesgos que ello implica: que les caigan la policía, los asaltantes, los violadores, los extorsionadores... o los papás, que a veces son el peor peligro Emoticón unsure

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