viernes, 21 de octubre de 2016


rializarse como partido se enfrenta a la triste realidad de cualquier organización de nuestro pobre país: la simulación, el oportunismo, y la cobarde condescendencia del silencio cómplice que permite que personas nefastas y repugnantes ocupen cargos públicos y en la dirigencia. Esto es un fragmento de una carta que entregare al Consejo Nacional pidiendo entre otras cosas la remoción de Hector Díaz Polanco de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia.

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