Querido Mikel, mis respetos
Hoy, en las instalaciones de la Universidad Iberoamericana, el candidato del PRI a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México ha dado una muestra clara de dignidad y humildad. A diferencia de sus contrincantes, las candidatas de las coaliciones Juntos Haremos Historia y Por la Ciudad de México al Frente, cuyas campañas no han sido otra cosa que una grotesca muestra de despilfarro de recursos y de soberbia, Mikel Arriola se ha vuelto a mostrar como un hombre congruente, sobrio, aterrizado y sereno.
Si bien es cierto que la recepción que tuvo Mikel Arriola en la Ibero no fue ni cálida ni tan amigable, pues a su llegada un grupo de estudiantes se dedicó a corear que en esa universidad no lo querían. Lo anterior, ni duda cabe, se debe a las posturas que ha manejado el otrora director del Instituto Mexicano del Seguro Social respecto a las familias homoparentales y la legalización del consumo lúdico de mariguana. No obstante, el hecho de que haya tenido el valor de enfrentarse a un auditorio complejo, como es el de la Iberoamericana, apelando siempre y en todo momento a la importancia del diálogo, la confrontación de ideas y la libertad de expresión, habla muy bien de Arriola Peñalosa. Por consiguiente, no me queda más que mostrarte mis respetos y mi admiración, pues a diferencia de tus rivales políticos, tú sí tienes la valentía de acudir a plazas incómodas para charlar con gente que no comulga con tus ideas; primero, porque eres de una pieza; y segundo, porque eres de convicciones firmes.
Mikel Arriola fue increpado por algunos estudiantes. Sin embargo, ni se dejó corretear ni se escondió en un baño. Al contrario, fue a la Ibero, sostuvo sus ideas, las defendió, y salió con la frente en alto. Además, también hubo muchas muestras de apoyo; de hecho, en algunos momentos, partidarios de su campaña igualaron en sonoridad a fuerza de ¡Mikel, Mikel, Mikel!, a aquellos que exigían que se fuera.
Ojo: una cosa es debatir, y otra cosa es negar el acceso a una persona, negándole así su derecho a ser escuchado. El vociferar ¡fuera, fuera!, me parece intolerante, pues no da cabida al intercambio de ideas ni mucho menos a la argumentación. Pero así son algunos, los mismos que nunca han sabido debatir.
Para mí, el hecho de que el candidato tricolor a Jefe de Gobierno no haya perdido en ningún momento ni la compostura ni el control ni el porte, me parece admirable. No cualquiera. Por eso insisto: mis respetos.
Soy ex alumno de la Universidad Iberoamericana. Ayer lo dije y hoy lo sostengo: es una institución que desde 2012 ha venido rompiendo paradigmas; en la actualidad, la Ibero representa la libertad, la pluralidad y la crítica, tres valores fundamentales para la juventud y los estudiantes. Por eso muchos candidatos y políticos les temen a sus ladrillos, a su insignia, a su gente; porque a esta comunidad nos apasiona ser libres, cuestionar y ser cuestionados. Por eso llevamos ya años repudiando las prohibiciones y enfrentándonos a cualquier amenaza de autoritarismo. Empero también somos entusiastas de la dignidad humana, del coraje y de la templanza. Por eso estoy seguro que no soy el único que siente respeto por Mikel, concuerde o no con algunos de sus posicionamientos.
Me quedo con que Arriola sostuvo que, de ganar la elección, en la CDMX no habrá ni supresión de derechos ni de libertades. Además, estoy convencido de que su proyecto es actualmente el único con posibilidades reales de capitalizar el voto útil enfocado en evitar la regresión del lopezobradorismo a la capital, y del populismo a la República mexicana.


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