sábado, 7 de marzo de 2020

EL MITO BÍBLICO DE LILITH, LA PRIMERA MUJER.
Se asume que el pecado de Eva es motivo de buena parte de las maldiciones que recaen sobre la mujer. Pero hay una peculiar versión de lo ocurrido originalmente con los primeros padres, que está en el Misdrash, el Zohar y la Cábala, textos hebraicos. Narran que la primera mujer fue creada por Jehová del barro, como Adán, antes de Eva, y fue nombrada Lilith. Dicen esos textos: “Después de crear a Adán dijo Dios, ‘No es bueno que esté solo el hombre’, y creó entonces Dios a la mujer, como a Adán, también de barro, y la llamó Lilith”. Y a eso se refiere la frase bíblica: “Y Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, varón y hembra los creó”, pues esa frase se menciona antes del relato sobre la creación de Eva.
Dado que Adán y Lilith fueron hechos igualmente de barro, estarían en situación de igualdad, ninguno subordinado al otro. Y eso fue lo que no le gustó a Adán, que quería estar por encima de su mujer: “Sométete a mí, mujer” le dijo a Lilith al quererle imponer ciertas posiciones sexuales. Ella se rehusó: “Yo también fui hecha como tú, y por lo tanto soy tu igual”, le respondió. Era por tanto no sólo la primera mujer, sino también la primera feminista de la humanidad. No es casual que producciones, festivales y revistas femeninas (y feministas) se titulen con el nombre de Lilith. Jehová, al fin varón, no le dio la razón a Lilith, sino que la presionaba a través de sus ángeles para que se sometiera a Adán. Pero la rebeldía de la primera mujer se explicaba por ser creada igual que Adán, del mismo barro y como iguales. Dios se equivocó al hacerla de ese modo, si es que quería hacer a la mujer sumisa al hombre, y por ello rectificó al crear a Eva a través de otro método que asegurara su naturaleza sumisa (extraerla de una costilla del varón).
Lilith no sólo se rebeló al machismo de Adán, sino que osó pronunciar el nombre prohibido de Jehová, y al hacerlo, adquirió poderes sobrenaturales y ascendió a los cielos. Tres ángeles intentaron hacerla volver a la tierra. Y dijo Jehová, “Si ella accede a volver, sea, de lo contrario permitan que mueran cada día cien de sus hijos”. Lo curioso es que no había tenido aún ningún hijo. Muchos menos cien para que muriera esa cantidad por día. Los ángeles le transmitieron la palabra de Dios, pero ella no quiso volver (seguramente porque no quería someterse a los caprichos de su esposo). Ante semejante rebeldía se transformó en demonio. Y como ocurre con otros relatos, la imagen de Lilith aparece en relieves o pinturas de otros pueblos de Medio Oriente, lo que demuestra que ese mito fue también compartido por otros pueblos.
En la Biblia católica Lilith es mencionada en Isaías (como un ser demoniaco, y en varias traducciones en lugar de su nombre aparece el de animales o seres perversos). ¿Por qué no en el Génesis? Su historia fue borrada de ahí, pero se mantuvo un rastro de esa narración al mencionarse que fueron creados el hombre y la mujer en los mismos términos, antes de que apareciera Eva. ¿Podemos asegurar que existió Lilith? Probablemente podría asegurarse que no existió, como que tampoco lo hicieron Adán ni Eva. El grado de fantasía de unas narraciones y otras es semejante. Pero sí se puede asegurar que la creencia en ella fue real y compartida por varias civilizaciones de Medio Oriente.
Dicha narración deja a Lilith como demoniaca, causante de varios de los males que ocurren a la humanidad. Al final, se impuso la misoginia avalada por Jehová, al concebir como demoniaca a la mujer que no acepta someterse al hombre. Pero también podría considerarse la separación de Lilith y Adán como el primer divorcio, que posteriormente fue muy mal visto por el cristianismo. Sólo después aparece el párrafo en que Dios infundió sueño a Adán para sacarle la costilla con la que crearía a Eva. En efecto, Jehová hubo de confeccionar otra mujer para Adán, pero en esta ocasión la extrajo de su cuerpo para que desde el principio fuera sumisa a su marido; no fuera a crear otra feminista como Lilith que se rebelara ante la imposición y machismo de su marido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario