lunes, 23 de septiembre de 2013

Devastación por Ingrid y Manuel,  ¿negligencia criminal?

ALEXIA BARRIOS G.@alexiabarriosgdom 22 sep 2013 21:43
  
 Para el gobierno de Enrique Peña Nieto es una gran prueba y un gran reto sortear los efectos que podrían marcar toda su administración.
La magnitud del desastre provocado por “Manuel” e “Ingrid” es de dimensiones inconmensurables en términos humanitarios, sociales, económicos y, sin duda, políticos. No habrá recursos suficientes para las tareas de reconstrucción ni suma de voluntades que en el corto plazo puedan mitigar la tristeza de miles de familias afectadas por las pérdidas de sus familias y de su patrimonio.
 Para el gobierno de Enrique Peña Nieto es una gran prueba y un gran reto sortear los efectos que podrían marcar toda su administración. Sin embargo, las condiciones en que se desenvuelve no parecen ser las óptimas.  Las imágenes que promueven a políticos y partidos lucrando con la tragedia no tienen ningún control y a más de una semana, no han conformado un comité nacional de reconstrucción que permita demostrar que tiene capacidad de respuesta; pero algo más grave, cuando hay señalamientos directos hacia el coordinador General de Protección Civil de la SEGOB, Luis FelipePuente, de haber sido, cuando menos, negligente al no haber actuado como las circunstancias de emergencia ameritaban.
 En México los medios nacionales fueron duros durante jueves y viernes para denunciarlo, nadie les hizo caso. Por eso, este domingo 22 de septiembre, como bien reporta el portal Sin embargo.com, la acusación sobre Puente Espinoza ha trascendido a los medios internacionales y esperan de parte del Ejecutivo federal, una demostración de carácter contra un subalterno responsable de incrementar los costos de la tragedia provocada por la naturaleza.
 Y es que hay muchas razones para ello. De acuerdo con el portal de SEGOB, Protección Civiltiene como “Misión”: “Integrar, coordinar y supervisar el Sistema Nacional de Protección Civil para ofrecer prevención, auxilio y recuperación ante los desastres a toda la población, sus bienes y el entorno, a través de programas y acciones”.
 Lo que han reiterado estados y municipios, hasta ahora, es que Protección Civil no previno a nadie de la situación que se esperaba por la llegada de dos fenómenos inusitados en territorio nacional y que hoy por hoy, tiene en situación crítica el proyecto de todo el gobierno de Peña Nieto. Por lo pronto, la prensa internacional así lo establece, según Sinembargo:
 El País, de España: “La hora de las responsabilidades”, en el que se abre la baraja y se señala directamente a Luis Felipe Puente como omiso a las advertencias; y The New York Times In Mexico, Critics Say Political Corruption WorsenedImpact of Dual Storms (En México, los críticos dicen que corrupción política se agravó con el impacto de las dobles tormentas), abunda sobre la irresponsabilidad del funcionario.
 La semana pasada, El Universal y 24 Horas, apuntaron  que Protección Civil no cumplió con los protocolos de seguridad que dictan en la materia, a pesar de que desde el 13 de septiembre, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) advirtió de los riesgos que se correrían por la llegada de “Ingrid”, en el Golfo, y “Manuel”, en el Pacífico. Pero,  autoridades estatales, como las de Guerrero y Michoacán, acusan que el Sistema Nacional de Protección Civil no alertó a nadie para tomar las previsiones y realizar las evacuaciones correspondientes de población, turistas y animales.
 Está documentado que entre el 13 y el 15 de septiembre, la Conagua emitió varios comunicados y alertas de los peligros que habría para la población e infraestructura; no así Protección Civil de SEGOB, que espero hasta la noche del 15 para declarar la emergencia en Guerrero, aunque la situación ya estaba desbordándose en Michoacán, Colima, Sinaloa y Oaxaca, por el Pacífico; y en Tamaulipas y Veracruz, por el Golfo de México. 
A pesar de todo lo anterior, hay pasividad del gobierno de la República para dar una muestra de firmeza e intolerancia para quienes demuestran incapacidad en funciones tan esenciales como la protección civil. De no hacerlo, de no corregir, mantener a Luis Felipe Puente tendría costos políticos altos para Miguel Osorio Chong, en principio, y para Enrique Peña, en el mediano plazo.

¿Por qué razón? Porque Luis Felipe Puente Espinoza ha incurrido en una gran irresponsabilidad y falto de ética, siendo un negligente e inexperto en las tareas de protección civil. Basta mirar su currículum, que de administrador de empresas turísticas pasó a presidente municipal de Atizapán de Zaragoza, como su cargo más alto.  Nunca un poco de talento para tareas de prevención ni de seguridad humana.
 La situación podría ser todavía más delicada el sostener a Puente en dicho cargo. De acuerdo con fuentes propias de la dependencia, el funcionario en lugar de asimilar el alto grado de responsabilidad, ha aprovechado el puesto para contactar a diversos proveedores. “Se ha valido de la red presidencial hacer negocios. Es lo único que ha venido a hacer este señor, quien presume ser protegido del Presidente”, confía una fuente.

Pareciera una decisión menor, pero tanto Osorio como Peña Nieto, tienen la última palabra para demostrar que no tolerarán  a alguien que ya daña la imagen presidencial. Cuestión de recordar que aún faltan más huracanes y frentes fríos que afectan el Golfo, Caribe y el sureste mexicano, los cuales suelen ser igual o más devastadores que la reciente emergencia de “Ingrid” y “Manuel”. Si dios existe, que nos agarre confesados si Luis Felipe Puente sigue ahí.

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