martes, 19 de julio de 2016

Del lloriqueo de López Portillo al perdón de Peña Nieto

@jlca007mar 19 jul 2016 00:13
 
  
 
Enrique Peña Nieto ofrece disculpas, veremos lo que dicen los hechos
Enrique Peña Nieto ofrece disculpas, veremos lo que dicen los hechos
Foto propiedad de: Internet

Hay diferentes formas de pedir perdón.
Recordemos el famoso melodrama protagonizado por José López Portillo, quien durante su toma de posesión pidió un emocionado perdón a los pobres por el fracaso del Estado en acertar a "sacarlos de su postración", lo que expresó cambiaría en su gobierno.
La promesa que hizo con lágrimas en los ojos, alentó en algunos sectores de la sociedad algunas esperanzas de que eso se cumpliera durante su sexenio.
Desgraciadamente eso se quedó en demagogia pura.
En el México de hoy, nuevamente otro mandatario ofrece una disculpa, ayer Enrique Peña Nieto a punto de entrar en su último bienio de gobierno ofrece un mea culpa, mismo que brinda a pesar de haber actuado dentro de la ley.
No obstante, Peña Nieto reconoció que su acción causó una gran indignación, a tal grado que el rumbo de su gobierno cambió a partir de entonces, y el combate a la corrupción se convirtió en la principal asignatura pendiente.
En el momento en el que el presidente Peña Nieto toma esta importante decisión, también recibe muchas críticas de sus muy conocidos malquerientes porque dicen que se trata de un  arrepentimiento tardío, pero para la sociedad mexicana representa un mensaje de cambio.
Si el mensaje no se concreta con acciones y se produce un cambio a tiempo, la asignación no cumplida de combatir a la corrupción  corresponderá a un juicio de la historia.
 Lo cierto es que hay un estado de ánimo en contra de la corrupción – no sólo a nivel nacional, esta molestia es internacional-, en nuestro país ha sido aprovechado por profesionales de la protesta, como por ejemplo Juan Pardinas, director del IMCO, que cuando sintió que la lumbre le podría llegar a los aparejos, cuando el Senado dispuso que la Ley3de3 también le fuera aplicada a la iniciativa privada, colaboró para que finalmente esta disposición quedara descafeinada completamente.
Ahora con la promulgación de las leyes anticorrupción y la renuncia de Virgilio Andrade Martínez como titular de la Secretaría de la Función Pública, nuevamente Juan Pardinas quiere convertirse en nuestra conciencia nacional.  
No hay si no contados casos en la historia de la humanidad (Mahatma Gandhi y Martin Luther King, por mencionar dos casos paradigmáticos) que efectivamente se han ganado la condición de líderes morales sin mancha.
El presidente ya se disculpó, pidió perdón. La misión ahora es cumplir el diseño de una  estrategia para que en los hechos se vea su compromiso hecho una realidad, de lo contrario estaremos en un par de años en un caso tan demagógico y reprochable como el de López Portillo en 1982.

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