domingo, 20 de enero de 2008

Advierte CANACINTRA
domingo, 20 enero 2008
La industria nacional resultará más beneficiada si el Estado mantiene la rectoría de la producción petrolera en lugar de abrirla a la inversión privada / La intención del gobierno espurio, a contracorriente de lo que sucede en el mundo

La intención del gobierno federal espurio de permitir la participación privada en más áreas de PEMEX va “a contracorriente de lo que sucede en el mundo entero, afirma CANACINTRA.

MEXICO, D.F., 19 de enero (LA JORNADA).- La industria nacional resultará más beneficiada si el Estado mexicano mantiene la rectoría de la producción petrolera en lugar de abrirla a la inversión privada, advirtió Gilberto Ortiz, vicepresidente del Comité de Energéticos de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA).
La intención del gobierno federal espurio de permitir la participación privada en más áreas de Petróleos Mexicanos (PEMEX), va “a contracorriente de lo que sucede en el mundo entero, donde los países petroleros se han empeñado en fortalecer sus empresas estatales del sector energético”, dijo el dirigente empresarial.
El petróleo, dijo, “es el mejor negocio del mundo” pero en lugar de aprovecharlo y destinarle más recursos a PEMEX , parece que las autoridades actuales lo único que pretenden es “dejarlo en manos de otros”.
Los beneficiados de esa eventual apertura, precisó, no serán compañías mexicanas sino los grandes corporativos multinacionales que dominan el mercado del crudo a nivel mundial, de tal manera “que la gran riqueza que representa el petróleo para México tendría que ser compartida con ellos con el pretexto de las inversiones que realicen”.
Incluso refirió que puede repetirse lo sucedido en el sector eléctrico, donde la participación de empresas privadas, principalmente extranjeras, no se ha traducido en un mayor beneficio y reducción de costos para los consumidores, entre los que se encuentran los industriales del país, ya que las tarifas eléctricas resultan actualmente más caras que las de Estados Unidos.
“Los industriales mexicanos, e incluso las empresas extranjeras que producen en el país, se ven mucho más beneficiada por una actitud agresiva de inversión del gobierno en el sector energético, a través de las licitaciones de PEMEX.
Así es como el sector privado ha trabajado codo a codo con PEMEX en los grandes proyectos, porque ningún tipo de inversión en el sector estuvo aislado del sector privado, pero ahora se pretende que sean las empresas privadas que tomen como patrimonio toda esa transformación del petróleo”, manifestó Gilberto Ortiz.
Criticó la falta de claridad de las autoridades para explicar qué sucedería, en caso de darse la apertura, con la rectoría, los planes y la estrategia de PEMEX, mismos que actualmente son fijados por el gobierno. Si no se fijan objetivos precisos sobre la reforma energética que se busca, con la opinión y el consenso de los diversos sectores económicos, sociales y políticos, entonces no tiene sentido llevar a cabo ningún cambio porque no habrá avances. “Sólo se habla de la apertura pero no se precisa cuál sería el modelo de este futuro energético de México para los próximos 10, 15 o 25 años”, expresó.
Tampoco se puede creer que con la participación del capital privado, PEMEX proporcionará mejor servicio y podrá abaratar el precio de sus productos para la industria nacional pues primero debe fortalecerse el sector energético en su conjunto, como parte de la seguridad nacional que es y también en beneficio para la población. “Pero no se puede llegar a eso porque no hay realmente una política energética de consenso y debido a que, con el argumento de que no hay dinero, el gobierno no tiene voluntad para liderar el fortalecimiento del sector”, dijo.
Así que hizo un llamado al gobierno federal y al Congreso de la Unión para que la reforma energética, que prácticamente “ya dan por hecho”, asuman “un liderazgo nacionalista” para proteger el patrimonio de los mexicanos puesto de entrada hay mucha desconfianza sobre cualquier cambio que se impulse. Y es que, agregó, ni siquiera se plantea de dónde obtendrá el gobierno los millones de dólares que podría dejar de percibir fiscalmente la hacienda pública por parte de PEMEX en caso de que se permita mayor inversión privada.
Para solucionar tal dilema, dijo Gilberto Ortiz, debe llevarse a cabo una verdadera reforma fiscal pues consideró que la que fue aprobada el año pasado no fue tal, sino sólo “parches” que no servirían para resolver por otros medios fiscales la captación de los recursos que dejarían de tomarse de PEMEX.
Todos los sectores del país, señaló, coinciden en que se debe dinamizar el sector energético, pero criticó que pese a la insistencia de Felipe Calderón sobre la urgencia de llevar a cabo una reforma al respecto, aunque no sea constitucional, no haya claridad sobre la estrategia que debe seguirse.

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