lunes, 9 de febrero de 2015

José Murat y el estilo predominante del político mexicano visto por el @NYTimes

@NietzscheAristodom 8 feb 2015 22:42
  
 
Como ha señalado Alejandro Encinas, un sueldo de servidor público no le alcanzaría a nadie para propiedades ostentosas en México o el extranjero.
Al político mexicano, el analista Daniel Cosío Villegas lo describió como un gran trepador. Experto en la lisonja para ascender lo más alto posible en la escala que va del burócrata talachero al presidente de la república. Porque, en todo caso, ¿qué político no quiere ser presidente, aunque sea municipal, o de la república, o gobernador, diputado, senador, etcétera?
Y una vez instalado en alguna jefatura de departamento de recursos materiales o de la secretaría de finanzas o la que sea: a robar se ha dicho. Entonces, en general y salvo honrosas excepciones, la corrupción trata de un mal endémico que se ha convertido hoy en uno de los ejes más graves del mal que padece el país. Los otros son la impunidad, la violencia y la injusticia. Y la víctima principal (a parte del erario, en el caso del ratero), es la sociedad.
Anuncia El Universal que The New York Times dará a conocer con detalles, el miércoles próximo -como parte de una investigación que ha durado más de un año sobre un grupo selecto de dueños extranjeros de propiedades en el extravagante Time Warner Center de Manhattan-, la información sobre 6 posesiones que le han sido identificadas en Estados Unidos y Nueva York a José Murat, exgobernador del expoliado estado de Oaxaca, orgulloso miembro del PRI, ex senador, ex diputado, ex consejero del “Pacto por México” y seguramente una carrera de muchos ex (“The Hidden Money Buying Condos at the Time Warner Center”).
Esta nota puede verse como algo normal dentro del panorama y el bagaje de la política nacional. Más ahora, cuando propiedades de Angélica Rivera, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray están en la mira del “conflicto de interés”. Cuando funcionarios menores o sus familiares presumen sus lujos ofensivos sin que nada suceda.
Como ha señalado Alejandro Encinas, un sueldo de servidor público no le alcanzaría a nadie para propiedades ostentosas en México o el extranjero; que lo de Murat, como lo de tantos otros políticos, debe de investigarse y aclararse el origen de los recursos para adquirir los bienes señalados. Ya The New York Times ha hecho su parte (y ha encontrado un dato significativo: las propiedades se adquieren a través de empresas fantasma o prestanombres). Ahora bien, Murat ha negado la información y las propiedades; habrá que esperar al miércoles entonces.
Es urgente que México se asome ya a un tiempo en que se combatan con seriedad sus males; la sociedad debe exigirlo. La reactivación de la secretaría de la función pública a cargo de Virgilio y anunciada por Peña, no promete que vaya a servir de mucho. Otros deben ser los mecanismos y los organismos (independientes del ejecutivo) que contribuyan a mejorar la sociedad mexicana. De otra manera, los males continuarán.
Al lado oeste del Colombus Circle, de frente al Central Park en la acera de Broadway y dándole la espalda al Hudson River, el Time Warner Center alberga, entre los muchos lujos, tiendas, restaurantes y bares, el dorado pene y la casi virginal vagina de Fernando Botero (http://www.sdpnoticias.com/columnas/2013/04/05/el-dorado-pene-y-la-casi-virginal-vagina-de-botero ); tal vez ahora mismo esté allí Murat, pasando el frío con uno o dos martini.

No hay comentarios: