viernes, 3 de febrero de 2017

Peña aplastará en el Estado de México

@diaz_manuelvie 03 feb 2017 14:04
 
  
 
Enrique Jacob, uno de los hombres más cercanos al Presidente Peña, y con un prestigio muy bien ganado, se va a coordinar la campaña de Alfredo del Mazo
Enrique Jacob, uno de los hombres más cercanos al Presidente Peña, y con un prestigio muy bien ganado, se va a coordinar la campaña de Alfredo del Mazo
Foto propiedad de: Internet

El Estado de México es la entidad peor gobernada. Eruviel Ávila, el actual mandatario deja al estado sumido en la inseguridad, la corrupción, la desatención en servicios básicos, el aumento de la pobreza extrema y falta de coordinación metropolitana. A ello se suman las grillas internas en contra de quien hoy es el candidato del PRI a la gubernatura, pero a pesar de todo, la elección será casi casi un día de campo para Alfredo del Mazo. 
La elección y el conflicto Peña-Salinas
Nuevamente, los enemigos de Enrique Peña Nieto cometieron el error de subestimarlo, y la soberbia y la sinrazón los volvió a dejar fuera. 
El peñismo a contrapelo de Eruviel Ávila ha venido operando la sucesión en el Estado, y ya logró dividir a la oposición, tanto de izquierda como de derecha. Evitaron una alianza opositora entre PRD y PAN y los partidos satélites del oportunismo, como Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo. Morena, con su candidata Delfina Gómez, se perfila para ser la segunda fuerza política del Estado. 
En medio del conflicto que se vive en la élite política, entre el Presidente Peña y el ex presidente Salinas, y las posiciones encontradas en torno a la política exterior y la relación con el mandatario estadounidense, el Estado de México se convirtió en una variable fundamental para los dos bandos, ya que esta elección tendrá un peso fundamental para determinar el candidato del PRI a la Presidencia de la República. 
Tras la visita a México de Donald Trump en su calidad de candidato a la presidencia, el conflicto Salinas-Peña ha ido creciendo. Esa visita provocó un choque de trenes entre el ahora canciller, Luis Videgaray (y por cierto excoordinador de la campaña de Eruviel Ávila) y la entonces secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu. En medio de esto quedó la designación de quien sería el candidato del PRI a la gubernatura del Estado de México. 
Eruviel se descuadró
Antes de la vista de Trump a México, Eruviel Ávila no sólo se jactaba de hacer un buen gobierno, sino que incluso se veía a sí mismo como un fuerte aspirante a la candidatura del PRI a la Presidencia de la República y se ponía como el segundo hombre en el PRI mejor posicionado.
Con ese argumento, sus escribanos argüían que Eruviel Ávila impondría candidato, garantizaría el triunfo de su partido y tendría plataforma que lo catapultara a la candidatura presidencial, con el apoyo de las corrientes beltronista y salinista. 
Sin embargo, el rompimiento en el Olimpo descuadró las aspiraciones de Eruviel y las de quienes promovía como sus sucesores, como la Secretaria de Educación, Ana Lilia Herrera; o el de Salud, César Gómez, o el Secretario General de Gobierno, José Manzur quien a final de cuentas es un hombre mucho más institucional. 
Esto cambió por completo el escenario. Por una parte, Eruviel Ávila quedaba prácticamente marginado para incidir en la decisión de definir al candidato, además de quedar en medio del conflicto Peña-Salinas. Las encuestas daban a Del Mazo Maza como el mejor posicionado, y el Presidente Peña delegó la decisión a su partido, obligando de esa manera a que Eruviel Ávila también se mantuviera al margen. 
La alianza que no fue
El acuerdo para la alianza opositora era una jugada de tres bandas en contra de Peña Nieto y de Miguel Mancera como representante de la izquierda progresista para el 2018. 
La idea era conformar las alianzas opositoras en el Estado de México y que, en un acto de benevolencia, el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, dejara que el candidato aliancista fuera del PRD, específicamente, Alejandro Encinas.
Curiosamente un panista salinista como José Luis Durán, ex alcalde de Naucalpan en dos ocasiones, aprobó la decisión, mientras que otro importante panista, ex presidente del PAN en el Estado, Ulises Ramírez protestó con toda la razón. 
La estrategia era, por un lado, anular la candidatura de Miguel Mancera por el PRD, ya que quedaba comprometido el sol azteca con apoyar en la presidencial al candidato del PAN. 
De esta forma el famosísimo cerillo se fortalecería, no tanto para colocarse él como candidato, sino para favorecer al grupo de Diego Fernández de Cevallos, Santiago Creel, Antonio Lozano Gracia y sacar de la jugada a Margarita Zavala. Quizá esa era la única forma de que Moreno Valle tuviera oportunidad de convertirse en candidato del PAN.
En el PRI, las cosas también se pintaron difíciles. Sólo por recordar algunos golpes entre los priístas: en 2005 había tres precandidatos a la gubernatura: el del Grupo Atlacomulco, Carlos Hank Rohn; su patiño y golpeador Isidro Pastor, y el representante del Grupo del Valle de Toluca, Enrique Peña Nieto. En esa contienda Isidro Pastor fue expulsado de las filas del tricolor y Carlos Hank sucumbió por un tecnicismo que nunca previeron: vivía en Bosques de las Lomas, un fraccionamiento que se encuentra entre la Ciudad de México y el municipio de Huixquilhucan, en el Estado de México, y el registro electoral de su vivienda se encontraba en el lado de la CDMX. Esto inhabilitó al hijo del profesor y líder del Grupo Atlacmulco, quedando la candidatura en Peña Nieto. 
Desde el inicio de su gestión, Eruviel Ávila, originario de Ecatepec, prácticamente corrió a todo lo que oliera a Peña. Quitó al Procurador, Alfredo Castillo; al Secretario General de Gobierno, Ernesto Nemer, y en fin, sacó por la mala a los peñistas que hoy están de vuelta en la entidad. 
Las cartas peñistas y el día de campo
Enrique Jacob, uno de los hombres más cercanos al Presidente Peña, y con un prestigio muy bien ganado, se va a coordinar la campaña de Alfredo del Mazo. Otra que se incorpora es Carolina Monrroy, una pieza clave en la estructura del PRI, que coadyuvó como secretaria General a contener al viejo PRI que pretendía apoderarse otra vez de la estructura. 
Alfredo del Mazo, además de memes y ocurrencias de sus opositores, tiene una trayectoria política limpia y un escenario favorable: la oposición dividida, hasta la fecha, no encuentra candidatos. Aunque Morena, con Delfina Gómez en compañía permanente de AMLO, ha venido haciendo campaña y posicionándose fuerte en la entidad, el PAN y el PRD están inmersos en mil pleitos y llegarán debilitados la contienda. 
Esto permitirá, al final de cuentas, que el PRI gane la elección
Con esto, el Presidente de la República demostrará a sus detractores que los resultados fatales de 2015 para su partido, fueron por una pésima operación política de la dirigencia del partido y no por los negativos que le cargaron. 
Así, cuando culpemos a los gobernantes también tenemos que culpar a la oposición comodona, a modo, comprada y dividida que permite que sigamos soportando al régimen actual.

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