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¿Por qué acepta MORENA a quien desee sumarse? Para ganar
JANE DE LA SELVAmié 24 ene 2018 08:50

El líder tabasqueño ha ampliado su espectro de aceptación a cualquiera que desee sumarse a su proyecto ¿
Foto propiedad de: Internet
El mundo entero lleva oyendo por 20 años la historia de AMLO, no solamente México. A nadie le preocupa que AMLO sea el nuevo presidente como el régimen pregona. Los mercados e inversiones no están nerviosos como suelen mentir a la población: hace tiempo que están esperando una renovación de la hedionda agua estancada que apesta al país. Afuera, la cantaleta venezolana les suena rancia, hueca, ridícula. No se le relaciona en el extranjero al tabasqueño más que con la democracia—o el impedimento de ella por el sistema impuesto—y con la congruencia; se le relaciona con el cambio de paradigma hacia el progreso económico social de la nación. La buena reputación del líder de MORENA viene de cuando era regente de la mega capital de la república donde cosechó logros inéditos, donde implementó una gestoría con balance entre Estado y Empresa Privada, como igual lo hará ahora al frente del gobierno federal.
Parece que esta noción es clara en el extranjero, donde se le reconoce su experiencia, sus valores sociales. Donde se le admira por poseer la entrega sin tregua para lograr un cambio verdadero de política en México; el tesón sin fin, impulsado por la tolerancia al constante ataque irracional. El entendimiento, la compasión por la naturaleza humana apalancando su liderazgo. Estando de visita con mis tíos en Madrid, me preguntaron lo primero: “Y bueno, ahora sí que va López Obrador… y no sólo parece que va, como en otras ocasiones,… qué bien por México ya era hora…”
No juzgan detalles, no necesitan ajusticiar verbalmente ni linchar al puntero para la presidencia por pragmatismo lógico de permitir que, por voluntad propia, cualquier persona que desee unirse al loable esfuerzo de apoyar al gobierno del cambio 2018 en la difícil tarea de la regeneración nacional, lo haga, con la honorabilidad requerida por delante, mientras lo acompañan en su mismo camino.
Analistas aprovechan la ocasión para intentar devorarse a AMLO por esta causa—la desbandada progresiva de gente de otros partidos y tendencias previas, a MORENA—quien realmente no interfiere en estas decisiones, sino para aceptar, reitero, el deseo personal de la gente para unirse a su causa. No está en falta alguna MORENA, simplemente da la oportunidad de incorporarse, de reivindicarse, de aumentar. Es una gran diferencia estratégica de Andrés Manuel en ésta su tercera postulación para la presidencia: una diferencia para triunfar.
¿Por qué existen ciudadanos—decentes e indecentes-- que despotrican contra la única opción de cambio que tenemos a la mano? ¿Por qué no le tienen fe a un líder demócrata que ofrece paz y estabilidad, que sabe aplicar el equilibrio entre IP y Estado para beneficio de la población? Inconcebible le tengan más fe a los mismos de siempre que mantienen violenta la patria y han cometido famosos fraudes financieros inconcebibles bajo el manto protector del Estado, como lo hicieron Salinas, Calderón, Aspe, Peña o Meade—ésto es lo que oculta debajo del maquillaje el candidato del régimen, al igual que oculta su vitiligo.
¿Qué mexicano o mexicana consciente no podría desear que inicie en nuestro mal herido territorio un proceso de paz? ¿Quién--sin mala leche--no desea vivir un gobierno aboliendo poco a poco con hechos la vergonzosa mala fama de país corrupto e inseguro, incrementando la economía interna generando empleo digno para los jóvenes? ¿Quién no desea verificar el arduo trabajo, la política al servicio del progreso que ha prometido y cumplido en su carrera AMLO?
Sí, en efecto, el líder tabasqueño ha ampliado su espectro de aceptación a cualquiera que desee sumarse a su proyecto ¿por qué? para ganar. Para llegar y hacer historia. Para que sus principios se encaminen en acciones, sus ideales sean ejemplo a seguir, porque no se podrá proceder sin escrúpulos en el nuevo gobierno. Todos, empezando por el mismo presidente, estarán vigilados con lupa, bajo el escrutinio del pueblo y de las renovadas instituciones en pos del perdido tan anhelado Estado de Derecho, para protección y defensa de la justicia que bajo el régimen ha sido tan vilmente mancillada. La ilusión de un gobierno mexicano transparente e íntegro, muy cerca de convertirse en realidad el 1 de julio de 2018.

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