miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Será?-- Polimnia Romana--


Ángel Aguirre Rivero, ganador de la elección a gobernador en el estado de Guerrero, aseguró que dará un giro, un enfoque distinto a su gestión para que tenga un rostro humano; adelantó que retomará programas sociales exitosos de la Ciudad de México y que suscribirá un convenio con el gobierno del D.F. para trasladar a su estado las experiencias exitosas y valiosas, no sólo en el terreno social, sino para mejorar la seguridad pública y disminuir los índices delictivos como ocurre en la capital.

De principio, su declaración parece acercarlo más a los compromisos que le propuso firmar Andrés Manuel López Obrador que a las exigencias de los grupos de poder que apoyaron su campaña.

Si así sucediera realmente, podríamos hablar de un triunfo de la izquierda en la entidad, y no adelantar una derrota del PRI que parece ir tras la ganancia de todas maneras.

Sería formidable para los guerrerenses contar con los programas sociales implantados por López Obrador en el D.F. Esa sí sería la verdadera derrota de la derecha, que lo único que ha hecho es empobrecer al pueblo, generar violencia y comprometer la soberanía y los bienes de la nación.

Que Ángel Aguirre escuche las propuestas del Gobierno Legítimo de México para combatir la violencia, no con medidas coercitivas que generan más violencia sino con oportunidades de estudio y de trabajo para los jóvenes, con la creación de empleos, el apoyo al campo, la mesura en la distribución del ingreso para que éste se destine a proyectos que mejoren la infraestructura y el bienestar del pueblo.

Qué bonito se oyen las promesas cuando se inicia un período de gobierno, y cuánto compromiso se adquiere con el pueblo que sufragó a su favor.

Lo triste, lo lamentable, lo desesperante es que todo quede en eso, en promesas incumplidas.

Vamos a otorgarle un voto de confianza al nuevo gobernador de Guerrero.
Si realmente su gestión va a mostrar un rostro humano debe cambiar de inmediato las viejas prácticas de dejar para después lo que se puede hacer hoy.

Sólo entonces la izquierda podrá cantar victoria.

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