jueves, 22 de marzo de 2018

Aniquilamiento de la refinación y la petroquímica en México es para favorecer a refinerías norteamericanas y permitir a sus productores sobrevivir: Fabio Barbosa

(20 de marzo, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- Las refinerías ha sido un tema recurrente durante las campañas electorales desde hace dos sexenios. De acuerdo con el Doctor Fabio Barbosa Cano, especialista en temas petroleros, “cuando comenzó este gobierno nuestro aparato de refinación era insuficiente y bastante avejentado, castigado por falta de mantenimiento pero contaba con seis refinerías.
En Cadereyta, Salina Cruz, Tula, Ciudad Madero y las más antiguas en Minatitlán y Salamanca. Sin embargo, ahora ya para finalizar este gobierno solamente quedan cuatro. Y es tal la debilidad de la sociedad mexicana que no se ha exigido que nos expliquen por qué están cerradas dichas refinerías y solamente lo podemos atribuir a una terrible debilidad de los organismos, que impiden que los trabajadores se manifiesten y puedan pedir cuentas. Porque aunque hay reclamos aislados quedan totalmente ignorados, opacados y sin respuestas por parte del gobierno federal”, señala a Revolución TRESPUNTOCERO.
El especialista indica que hasta ahora nadie ha dado cuentas sobre qué ha pasado con la refineria de Salina Cruz que está paralizada desde hace meses. “Los boletines oficiales dicen que ‘está por reanudar actividades’ o que ‘ya reanudó operaciones’ pero no sucede y así en esa misma situación está la de Salamanca, en ese último caso las explicaciones de por qué no está abierta han sido un insulto a la inteligencia de los mexicanos, una burla, porque han señalado que se debe a que el gobierno no tiene el dinero necesario para pagar ‘ciertos insumos’ que se requerían, verdaderamente es increíble esta explicación”.
Barbosa Cano plantea la hipótesis que esta paralización del aparato de refinación mexicana y las otras que por ahora se encuentran trabajando a menos del 50% de su capacidad es porque están favoreciendo a las refinerías norteamericanas, y señala que es una acción que permite a los Estados Unidos continuar produciendo en formaciones de lutitas (formaciones Shale gas).
Además indica que, en este momento en el mercado mundial y mayormente en el norte del golfo de México en el que estamos inscritos, hay una sobreproducción de petróleo y de gas, el precio se ha desplomado, sin embargo los productores texanos siguen produciendo en algunos casos “manejándose en el filo de la navaja”, con préstamos y endeudándose para mantener los campos de producción, “gracias a que México y otros países le están importando gasolinas”.
El especialista aseguró que, el gobierno está sacrificando a la industria mexicana y con ésta al trabajador petrolero que ha quedado en la condición más vulnerable y en absoluta indefensión. “El sindicato es un cascaron vacío, es un organismo al servicio del neoliberalismo”.
Además, advierte que los trabajadores se ven imposibilitados a protestar, ya que “lo único que conseguirían es que los corran a patadas de manera más rápida. Entonces ante la indefensión, a los trabajadores los han convertido en cómplices de la política neoliberal, por eso están silenciosos no hay protesta, lamentablemente no sólo se trata de solamente de la refinación sino también de toda la transformación industrial”.
Señala que la rama más valiosa que es transformación industrial, la refinación y la petroquímica están siendo verdaderamente aniquiladas, para permitir al productor de Estados Unidos sobrevivir “en esta especie de guerra de precios que se ha desarrollado en los últimos años, aun cuando en 2017 parecieron haber algunas expresiones de que se podía alcanzar la recuperación de los precios de ser cierto no es suficiente para decir que la crisis de precios ha terminado”.
El experto en economía del sector energético, afirma que ese es el triste panorama en el que podemos constatar que más del 60% de las gasolinas que se están consumiendo en México, son importadas básicamente de Estados Unidos. Lo que ha introducido en la economía mexicana un factor inflacionario que no existía y que no estaba presente cuando comenzó el sexenio de Peña Nieto, explicó.
“La política neoliberal, tiene como uno de sus objetivos la estabilidad de precios pero esta serie de complicaciones han devenido en que no se cumplan las promesas de la Reforma energética y sí en un incremento constante de los precios, ya que al mejorar relativamente los precios de la materia prima y habiendo quedado convertido nuestro país en un importador neto, es un elemento que presiona al alza de los precios de las gasolinas y del diesel”.
Sobre el alza al precio de las gasolinas y lo mencionado por Meade en una entrevista para un medio local, donde afirmó que los gasolinazos se mantendrían de llegar a la presidencia, ya que no es una situación que dependa del gobierno, Barbosa Cano señaló que, “es una mentira cínica que él responda así pero es porque sus interlocutores no le pueden cuestionar que los precios de las gasolinas (Magna, Premium y especialmente el diesel), tienen tres componentes.
Uno de ellos es el costo de producción (de donde se están produciendo y transformando, es decir las refinerías de Texas, pero también en un 30% en México), otro componente es lo logístico y se expresa en los costos del transporte (por ducto en algunos casos, por gasolinoductos, poliductos, por tren, por carros tanque, por buques tanque y como están siendo saqueados los ductos se está construyendo un ducto marino que sale de Texas, hace una escala en Altamira y luego llega a Tuxpan así cruzará Veracruz, Puebla hacia los grandes mercados del centro del país), y un tercer componente son los impuestos, las respuestas a las mentiras de Meade es que el factor que más se ha incrementado en los últimos meses son los impuestos del gobierno”, explica.
Señala que también está el elemento de la relación peso-dólar, pero es menor. “Lo fundamental es que el gobierno de Peña Nieto ha convertido al negocio de la reventa de gasolinas en una fuente de ingresos vía impuestos, para financiar los gastos corriente suntuarios, para financiar el derroche de recursos que se emplea en pagar los altísimos, escandalosos e insultantes salarios de una casta de parasitos que se les llama legisladores cuya función es puramente decorativa que no los vemos a la hora de vigilar nuestros recursos”.
Y cuestiona, cuando los legisladores han visitado la refinería de Salina Cruz y han preguntado qué pasó ahí, “que entren y vigilen, que salgan al campo e investiguen cuándo se pidieron las reparaciones, quién las hizo y quién se benefició. Porque dicen que todo eso se hizo, pues que exijan cuentas. También que averigüen por qué hay refinerías trabajando a menos del 50% de su capacidad. Los legisladores en cambio solamente guardan silencio mientras aprueban todas las iniciativas que vienen de arriba”.

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