jueves, 22 de marzo de 2018

Carlos Marín nunca va a cambiar, lo conozco como a la palma de mi mano, lamentablemente pariente lejano. Hablador, tramposo, grosero y amén de los cheques que recibe del actual gobierno. Bien por AMLO, tranquilo, ecuánime, sin titubear, amable y con una sonrisa.

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