Andrés Manuel, hay excepciones: págale más a Tatiana y que te ayude en el gobierno

El sueldo, el sueldo le importa a una mujer que no es rica y tiene gastos
Foto propiedad de: Internet“Lo barato sale caro”. Ley fundamental del capitalismo, la neta
En relación al lío que se ha armado por el rechazo de Tatiana Clouthier a ocupar la titularidad de una subsecretaria en Gobernación, añadiré una hipótesis a todas las que ya de han enlistado:
“Es el salario, estúpidos”, diría Clinton
Amigos de Nuevo León cercanos a Tariana C., una mujer a la que respeto, admiro y aprecio desde hace muchos años, me dicen que ella ha declinado la invitación que le hizo el presidente electo, simple y sencillamente porque con lo que iban a pagarle nomás no le alcanzaba para cubrir sus gastos más elementales.
Que conste, Tatiana ni es derrochadora ni vive entre lujos. Tampoco es una persona acaudalada, sino una profesionista que vive de su trabajo. El problema es que radica en Monterrey y para poder cumplir sus obligaciones familiares, requeriría viajar cada fin de semana MX-MTY-MX.
El costo mensual de esos viajes redondos cada semana, puede muy bien ascender a los 50 mil pesos. Como ella no tiene casa en la CDMX, trabajar en la capital mexicana le obligaría a rentar una casa. Para su nivel de vida y con las dimensiones de la vivienda que le permitieran recibir a su familia de vez en cuando, tendría que pagar como mínimo 30 mil pesos al mes de alquiler.
Por la austeridad que ya anunció López Obrador, y que dese luego todos aplaudimos, Tatiana ganaría en ese puesto menos de 100 mil pesos mensuales que, descontado el 35% de impuestos, iba a tener que poner de su bolsa para seguir cumpliendo con su familia regiomontana.
La verdad de las cosas es que, ya con el gobierno ganado, sobrarán patriotas austeros, pero ninguno pagará por el privilegio de trabajar en el gobierno.
Según dicen los que la tratan con frecuencia en la Sultana del Norte, Tatiana trató de negociar algo perfectamente normal en las empresas cuando se contrata a una persona de provincia: que le pagaran, adicionalmente, los boletos de avión y la renta de una casa. Cosa que, al parecer, la futura secretaria de Gobernación, doña Olga Sánchez C., que goza de una pensión de más de 200 mil pesos mensuales, le dijo a Tatiana que nomás no. Que se aguantara con el salario y le hiciera como quisiera.
Como diputada federal, Tatiana ganará un poco más que como subsecretaria, y además tendrá para sus gastos de viaje, lo que es justo. Además estará mucho menos tiempo en la Ciudad de México que como funcionaria de tiempo completo.
Querido Andrés Manuel: en todo hay límites y criterios, hasta en las políticas de austeridad. Las excepciones son legitimas, y estás a tiempo de hacer una con Tatiana y con cualquier otra persona que no resida en la CDMX y que hayas invitado a tu gobierno. Págales los gastos relacionados con mantener a la familia en un lugar y el trabajo en otro.
El gobierno federal es de todos, no solo de los chilangos o de los habitantes de otros lugares que en esta megalópolis tienen su residencia.
La excepción con Tatiana te servirá de entrenamiento para cuando debas pagar los trasladados de miles de funcionarios que van a irse del ex DF a las nuevas sedes de las secretarías.

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