domingo, 21 de enero de 2018

https://www.facebook.com/1525872031007789/videos/1886200171641638/     https://www.facebook.com/1525872031007789/videos/1886200171641638/
La campaña que pretende vincular a AMLO con Moscú es ridícula y estúpida. Revela que les faltan municiones e imaginación. Es digna de la Guerra Fría.
https://youtu.be/5ebAsfBAmfo     https://youtu.be/5ebAsfBAmfo

Es momento de castigar a los políticos que no han hecho bien su trabajo, dice Diego Luna.

Publicado el día 21 de Enero del 2018
GurúVisitas 785

El actor, productor y director mexicano Diego Luna ve en María de Jesús Patricio Martínez “Marichuy” una oportunidad para cambiar la historia política del país e invitó a los mexicanos a asumir su responsabilidad como ciudadanos e ir a votar en las próximas elecciones.
“Ahora que vienen elecciones nos toca (...) premiar a quienes han hecho bien su trabajo y castigar a los que no, nuestro voto vale muchísimo”, expresó en entrevista.
El protagonista de películas como “Y tu mamá también” (México) y “Rogue one: una historia de Star Wars”, entre otras, insta a la gente a que vaya a votar y manifestar su voz.
A propósito de las ofertas que ha recibido por parte de partidos políticos para ser parte de su equipo, señaló: “No me imagino ahí".
"Yo me imagino siendo ciudadano durante estas elecciones, por lo tanto informándome, cuestionando a los actores políticos, a las distintas opciones: Quiénes son, quiénes están detrás de ellos, cuáles son sus posturas, porque esa es la labor de los ciudadanos, estar al pendiente”, expresó.
De acuerdo con el actor, se trata de involucrarse en el proceso y decidir sacar adelante al país, no de tener a un actor o futbolista llevando votos.
“Muchos partidos están invitando a personajes públicos, a gente del medio del espectáculo, para ocupar ciertos puestos para llamar la atención y conseguir espacios, pero creo que si no se hace por las razones correctas puede ser muy peligroso y yo no me imagino ahí”, subrayó.
El interprete aseguró que si María de Jesus Patricio logra las firmas necesarias para aparecer en la boleta presidencial por la vía independiente, el electorado debe tomar en cuenta sus propuestas aunque finalmente no decida su voto por ella, debido a que representa a un sector social olvidado.

sábado, 20 de enero de 2018


Barrales ningunea a Sheinbaum y alardea: El enemigo a vencer es “Andrés”

Alejandra Barrales, precandidata de Por México al Frente al gobierno de la Ciudad de México, minimiza los escándalos recientes por sus propiedades de lujo y reafirma su pertenencia al PRD, un partido que, sostiene, supo reinventarse aunque en el camino tuvo que establecer una alianza con su enemigo histórico: el PAN y con Movimiento Ciudadano. En entrevista con Proceso, expone los resabios de su antigua cercanía con López Obrador –el actual contrincante a vencer, según ella–, y respecto de Claudia Sheinbaum, que busca también gobernar la capital pero bajo el emblema de Morena, prácticamente ni la menciona.
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– A diferencia de 2012 –cuando buscó por primera vez la jefatura de gobierno de la Ciudad de México y fracasó, por amplio margen, ante Miguel Ángel Mancera Espinosa–, Alejandra Barrales tejió fino para posicionarse, incluso sacrificó los principios del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y se alió con su enemigo histórico: el PAN.
El plan de la exlíder de azafatas comenzó a hilvanarse el 16 de julio de 2016, cuando renunció a la Secretaría de Educación del gobierno capitalino, e impulsada por el propio Mancera fue electa presidenta nacional del PRD.
En su primer discurso como dirigente, Barrales llamó a “recuperar el orgullo perredista” y, de cara a las elecciones de 2018, pidió “no ir a buscar a nadie, no ir a colocarnos a la cola de nadie, porque igual daño nos hace ser la cola de cualquier izquierda, que ser la cola de cualquier derecha”.
Sin embargo, las desavenencias de muchos perredistas con su gestión y el crecimiento de Morena a nivel nacional provocaron una desbandada de fundadores y otrora líderes de las corrientes que integran su partido, como Pablo Gómez, René Bejarano y Dolores Padierna. La mayoría de ellos se sumó al partido de Andrés Manuel López Obrador.
A principios de abril de 2017 el senador Luis Miguel Barbosa renunció al PRD y, en consecuencia, a la presidencia de la bancada perredista en el Senado. Hoy milita en Morena. Barrales asumió la vacante legislativa que él dejó, en plena violación a la ley, como lo confirmó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
En marzo de 2017, Univisión Noticias reveló que “por error” –como ella justificó– la luchadora izquierdista omitió declarar la propiedad de un departamento de lujo en Miami, Florida, valuado en 14.3 millones de pesos y una casa de más de 500 metros cuadrados en Lomas de Chapultepec con un valor catastral estimado en 13.3 millones de pesos.
La entonces senadora explicó que compró ambos inmuebles con créditos bancarios y como socia de una empresa con sede en Estados Unidos.

Lo que está en juego-Fisgón



Lo que está en juego-Fisgón
Indignación salarial y laboral
Arturo Alcalde Justiniani
¿C
ómo no van a estar enojados los trabajadores mexicanos si el gobierno pretende imponerles para 2018 un tope salarial de la mitad de la inflación reconocida oficialmente y una cuarta parte de la inflación real? ¿Acaso piensa Enrique Peña Nieto que su ofrecimiento de 3.4 por ciento de incremento salarial frente a 6.7 por ciento de inflación iba a generar beneplácito?
¿Qué reacción esperaba Peña Nieto de los hombres y mujeres que viven de su trabajo frente al golpe más severo a sus ingresos en los últimos 17 años?
¿Cuál debería ser su ánimo cuando la mayor parte de la población padece los mayores incrementos de precios y servicios del sexenio frente a un salario raquítico e insuficiente para vivir?
Para describir este ánimo vale referir, como muestra, a un nutrido grupo de trabajadores de una fábrica llantera trasnacional en donde más de la mitad no recibía prácticamente salario alguno, porque semana tras semana debía entregárselo a los prestamistas, fauna que ha ido creciendo alrededor de los centros de trabajo. Finalmente, los trabajadores optaron por ser liquidados por el patrón para pagar sus deudas y no perder su pequeño patrimonio, aunque no supieran qué pasaría el día de mañana.
¿Qué grado de indignación tendrán los trabajadores universitarios de las instituciones públicas que al final del presente mes concluirán sus negociaciones de salarios y prestaciones al recibir las respuestas de sus rectores de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público les ordenó no rebasar un incremento de 3.4 por ciento que otorgó a los trabajadores administrativos de la Universidad Nacional Autónoma de México el pasado 1º de noviembre? Seguramente habrá movilizaciones y tendrá que buscarse una salida con incrementos mayores para evitar la paralización de labores, pero este desgaste era previsible, sin embargo, a Peña Nieto y a José Antonio Meade, que asumió estas decisiones antes de dejar la Secretaría de Hacienda, no parece importarles el futuro de estas instituciones que son fundamentales para el desarrollo del país.
¿Qué sentirán los trabajadores de salario mínimo que reciben tan sólo 88.36 pesos diarios, esto es 2,650 pesos mensuales? Salario que el gobierno se negó a incrementar en el monto que el mismo sector patronal recomendaba. ¿Qué decir de los salarios mínimos profesionales que son aplicables a 59 actividades u oficios como carpintero, plomero o electricista, los cuales se han quedado en la congeladora? La mayoría de estos salarios varía entre 99.99 y 117.60 pesos diarios, algunos de monto mayor, como el aplicable al operador de bulldozer con 121.09 pesos y la única excepción que excede a los 200 pesos es el de reportero de prensa, con 236.28 pesos diarios. A propósito, los jornaleros agrícolas de San Quintín aún esperan se cumpla la promesa de incluirlos en la lista de los salarios mínimos profesionales.
Motivo de indignación adicional se deriva de la iniciativa de Reforma a la Ley Federal del Trabajo presentada en el Senado de la República a principios de diciembre de 2017 por dos senadores priístas, supuestamente obreros, que no sabían en qué lío se metían al cumplir el encargo del equipo de Peña Nieto y del ex-secretario de Hacienda, Meade. Este intento de reforma es tan regresivo que ha sido considerado, con razón, como el golpe más brutal a los trabajadores en los últimos 100 años. Transforma el derecho laboral de social a mercantil y el trabajo en mercancía flexible y barata, dejando a la población trabajadora en estado de indefensión. Principios, derechos, protecciones, reglas de equilibrio, todo quedó fuera.
La iniciativa surgió del mandato de reglamentar la reforma constitucional del 24 de febrero de 2017, la cual respondía a dos objetivos: contar con un nuevo sistema de justicia laboral respetuoso del estado de derecho y acabar con los contratos de protección patronal firmados a espaldas de los trabajadores mediante una negociación colectiva auténtica, producto del voto secreto, libre y personal de los trabajadores.
En contraste al mandato constitucional, la iniciativa Peña Nieto-Meade asigna la impartición de justicia en materia colectiva, a un instituto teóricamente autónomo, pero en realidad sometido al burdo control de patrones y sindicatos corporativos, que de manera discrecional obstaculizarán el ejercicio libre y democrático de los derechos colectivos de asociación, negociación colectiva y huelga, por medio de una telaraña de requisitos y procedimientos administrativos que sólo con el apoyo patronal se podrán cumplir.
Así, el Poder Judicial se convierte en una figura decorativa en temas colectivos que eran la causa fundamental de la reforma. En este punto es importante destacar el engaño que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social realizó al solicitar a las legislaturas de los estados que aceleradamente crearan sus propias leyes laborales para regular los centros de conciliación, a pesar de no tener facultades constitucionales para ello y, peor aún, recomendándoles que, en lugar de preservar su autonomía, se rigieran por órganos tripartitos. Todo este circo para conservar los contratos colectivos de trabajo de protección patronal.
Por todo ello, crece la exigencia de que sea retirada la iniciativa Peña Nieto-Meade y se abra –como de manera regular sucede en otros países– un amplio debate público sobre la legislación laboral que necesitamos en beneficio de los trabajadores, del sector productivo y del país, sin perder de vista que, tratándose de una legislación reglamentaria, ésta deberá estar acorde con los principios de la reciente reforma constitucional que tantas esperanzas generó. Ahora es fundamental darse el tiempo necesario para diseñar adecuadamente la reforma e instrumentar su cumplimiento.
PD. Más allá de colores partidarios, apoyamos al pueblo de Chihuahua y a su gobierno en la exigencia de que César Duarte sea extraditado y rinda cuentas del saqueo que con otros cómplices cometió.
Rayuela
Como “obsequio” por su primer año al frente del gobierno, Trump tuvo que comer los sapos de una amarga derrota. 


El racismo de Trump
Miguel Concha
D
ada su trayectoria y su constante reincidencia, cada día más agresiva, las expresiones soeces y ofensivas que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, profirió contra los migrantes salvadoreños, haitianos y africanos no hacen más que confirmar su racismo, con todas sus funestas consecuencias en pleno siglo XXI. A ello contribuye de manera contundente su prurito por discriminar absurdamente a las personas y grupos simplemente por su origen nacional y étnico, y es esto lo que más nos debe preocupar de manera ética y política.
Un signo más de la abyecta crisis de civilización a la que nos han venido arrastrando muchos irresponsables tomadores de decisiones políticas, con sus aplaudidores obnubilados. Y ello más allá de sus forzadas rectificaciones posteriores y de que atrevidamente pretendamos juzgar de sus intenciones, pero sí teniendo claramente en cuenta que de la abundancia del corazón habla la boca y de que a cualquiera se le conoce más por lo que hace que por lo que dice.
El racismo es en efecto un sentimiento o comportamiento que consiste en la exacerbación del sentido racial de un grupo ético que suele también manifestarse como el menosprecio de otros grupos. Como lo podemos observar en Estados Unidos, puede plantearse como una doctrina antropológica o política que incluye la persecución de los grupos étnicos considerados como inferiores, tal y como sucedió, por ejemplo, en la Alemania nazi, y como lamentablemente todavía sucede con el Ku Klux Klan. El exterminio de los grupos atacados, la anulación o disminución de los derechos humanos de los sujetos y grupos discriminados, forman parte de los objetivos y de las consecuencias del racismo y es habitual que se justifique en teorías seudocientíficas o que se apoye en la manipulación de datos estadísticos. Puede estar también vinculado a otras manifestaciones de odio, como la xenofobia y la homofobia.
La Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial postula que la igualdad y la dignidad son inherentes a todos los seres humanos. Ello no obstante, a raíz de la toma del poder por Trump los discursos de odio y exclusión han marcado no sólo en Estados Unidos la escena política y social mundial. A esto se suma el contexto de interdependencia generada por la globalización y las redes digitales, que con este tipo de actores en puestos de decisión se traducen en nuevos medios de réplicas del odio, tanto a nivel individual como colectivo. Tenemos por tanto a una de las personas más intolerantes encabezando el gobierno de Estados Unidos y esparciendo en segundos, a través de tweets, mensajes xenófobos y racistas. Los discursos públicos de xenofobia en los que se ha visto involucrado, y sus actos de discriminación racial, han caracterizado no sólo su papel dentro de la escena política actual, sino también, de acuerdo con lo reportado por distintos medios estadunidenses, gran parte de la trayectoria de su vida. Son conocidos los casos en los que la compañía inmobiliaria de la que es propietario fue demandada dos veces en 1970 por rechazar la renta de departamentos a personas afrodescendientes, prefiriendo, en cambio, alquilarlas a blancos ejecutivos. O el caso que se dio en 1989, cuando mediante publicaciones en periódicos de Nueva York, reclamó la pena de muerte para cinco jóvenes afroamericanos y latinos acusados de violar a una mujer blanca, incluso después de que fue demostrada su inocencia. Otros casos han sido su vinculación con grupos supremacistas como el Ku Klux Klan y las recientes críticas lanzadas contra referentes de la comunidad afroamericana. Además, ha replicado en redes sociales, sin disculparse, mensajes de nacionalistas blancos y lanzado ataques constantes a la comunidad latina, principalmente contra personas mexicanas. Incluso antes de que iniciara su mandato no ha cejado de ultrajar a nuestro país con mentiras y calumnias. A pesar de todo ello, y por increíble que parezca, Trump declara que no es racista. Declaración falsa que emitió después de la controversia suscitada por comentarios realizados en una reunión privada en la Casa Blanca, en la que se discutía sobre temas migratorios. Él se refirió entonces a las naciones africanas como shithole countries (países de mierda). El senador Richard J. Durbin aseguró que este fue el término utilizado por el presidente estadunidense y por ello varias naciones han expresado su rechazo inmediato a este tipo de discurso que incita al odio, tanto a nivel local, como entre los diferentes Estados. Todavía más: cabe recordar que poco después de iniciado su periodo presidencial, se dio en Estados Unidos la noticia de agresiones a personas afrodescendientes y musulmanas y de la quema de varias mezquitas por grupos supremacistas blancos. Además del suicidio de por lo menos seis personas trans relacionadas con el triunfo de Trump en las elecciones. Más allá de las declaraciones y supuestos, no se puede negar que él es alguien que, posicionado en una esfera económica, política y social de poder, ha utilizado los medios disponibles para legitimar discursos y prácticas de odio. Pareciera que su objetivo principal es lograr una limpieza étnica en uno de los países con más diversidad en la actualidad y que es desde su origen un país sostenido por migrantes. Las sociedades de nuestro continente estamos conscientes de los riesgos que representan el racismo y la xenofobia, sobre todo cuando éstos se ven respaldados de alguna manera por el aparato estatal. Frente a los discursos que pretenden perpetuar el abuso de poder en beneficio de los intereses del sistema blanco, sobre la integridad y la dignidad de todas las personas y grupos afrodescendientes y latinos, debe anteponerse la reivindicación de todos los derechos humanos.

Joserra: “AMLO no es Maduro, no es Chávez; yo voy a votar por él, Brozo va a votar por él”.

Publicado el día 19 de Enero del 2018
GurúVisitas 17,935

José Ramón Fernández, considerado como uno de los periodistas deportivos más importantes en México. Dijo que Andrés Manuel López Obrador “no es Maduro, no es Chávez, no es Fidel Castro, se parece mucho a Zapatero (…) no es comunista”.
“A mi me parece un buen tipo, yo he platicado con él, lo conozco personalmente; no es el malo de la película”, indicó Joserra.
Reconoció que el pueblo va a votar por López Obrador, y anunció que hasta el comediante Víctor Trujillo (Brozo) va a votar por el tabasqueño.
Aunque dejo entre dicho, que la clase política podría impedir su llegada a la Presidencia.
Anteriormente, el excondutor de Tv Azteca en entrevista con Jorge “El Burro” Van Rankin, dijo que Andrés Manuel López Obrador fue robado en las elecciones del 2006.
Indignación salarial y laboral
Arturo Alcalde Justiniani
¿C
ómo no van a estar enojados los trabajadores mexicanos si el gobierno pretende imponerles para 2018 un tope salarial de la mitad de la inflación reconocida oficialmente y una cuarta parte de la inflación real? ¿Acaso piensa Enrique Peña Nieto que su ofrecimiento de 3.4 por ciento de incremento salarial frente a 6.7 por ciento de inflación iba a generar beneplácito?
¿Qué reacción esperaba Peña Nieto de los hombres y mujeres que viven de su trabajo frente al golpe más severo a sus ingresos en los últimos 17 años?
¿Cuál debería ser su ánimo cuando la mayor parte de la población padece los mayores incrementos de precios y servicios del sexenio frente a un salario raquítico e insuficiente para vivir?
Para describir este ánimo vale referir, como muestra, a un nutrido grupo de trabajadores de una fábrica llantera trasnacional en donde más de la mitad no recibía prácticamente salario alguno, porque semana tras semana debía entregárselo a los prestamistas, fauna que ha ido creciendo alrededor de los centros de trabajo. Finalmente, los trabajadores optaron por ser liquidados por el patrón para pagar sus deudas y no perder su pequeño patrimonio, aunque no supieran qué pasaría el día de mañana.
¿Qué grado de indignación tendrán los trabajadores universitarios de las instituciones públicas que al final del presente mes concluirán sus negociaciones de salarios y prestaciones al recibir las respuestas de sus rectores de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público les ordenó no rebasar un incremento de 3.4 por ciento que otorgó a los trabajadores administrativos de la Universidad Nacional Autónoma de México el pasado 1º de noviembre? Seguramente habrá movilizaciones y tendrá que buscarse una salida con incrementos mayores para evitar la paralización de labores, pero este desgaste era previsible, sin embargo, a Peña Nieto y a José Antonio Meade, que asumió estas decisiones antes de dejar la Secretaría de Hacienda, no parece importarles el futuro de estas instituciones que son fundamentales para el desarrollo del país.
¿Qué sentirán los trabajadores de salario mínimo que reciben tan sólo 88.36 pesos diarios, esto es 2,650 pesos mensuales? Salario que el gobierno se negó a incrementar en el monto que el mismo sector patronal recomendaba. ¿Qué decir de los salarios mínimos profesionales que son aplicables a 59 actividades u oficios como carpintero, plomero o electricista, los cuales se han quedado en la congeladora? La mayoría de estos salarios varía entre 99.99 y 117.60 pesos diarios, algunos de monto mayor, como el aplicable al operador de bulldozer con 121.09 pesos y la única excepción que excede a los 200 pesos es el de reportero de prensa, con 236.28 pesos diarios. A propósito, los jornaleros agrícolas de San Quintín aún esperan se cumpla la promesa de incluirlos en la lista de los salarios mínimos profesionales.
Motivo de indignación adicional se deriva de la iniciativa de Reforma a la Ley Federal del Trabajo presentada en el Senado de la República a principios de diciembre de 2017 por dos senadores priístas, supuestamente obreros, que no sabían en qué lío se metían al cumplir el encargo del equipo de Peña Nieto y del ex-secretario de Hacienda, Meade. Este intento de reforma es tan regresivo que ha sido considerado, con razón, como el golpe más brutal a los trabajadores en los últimos 100 años. Transforma el derecho laboral de social a mercantil y el trabajo en mercancía flexible y barata, dejando a la población trabajadora en estado de indefensión. Principios, derechos, protecciones, reglas de equilibrio, todo quedó fuera.
La iniciativa surgió del mandato de reglamentar la reforma constitucional del 24 de febrero de 2017, la cual respondía a dos objetivos: contar con un nuevo sistema de justicia laboral respetuoso del estado de derecho y acabar con los contratos de protección patronal firmados a espaldas de los trabajadores mediante una negociación colectiva auténtica, producto del voto secreto, libre y personal de los trabajadores.
En contraste al mandato constitucional, la iniciativa Peña Nieto-Meade asigna la impartición de justicia en materia colectiva, a un instituto teóricamente autónomo, pero en realidad sometido al burdo control de patrones y sindicatos corporativos, que de manera discrecional obstaculizarán el ejercicio libre y democrático de los derechos colectivos de asociación, negociación colectiva y huelga, por medio de una telaraña de requisitos y procedimientos administrativos que sólo con el apoyo patronal se podrán cumplir.
Así, el Poder Judicial se convierte en una figura decorativa en temas colectivos que eran la causa fundamental de la reforma. En este punto es importante destacar el engaño que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social realizó al solicitar a las legislaturas de los estados que aceleradamente crearan sus propias leyes laborales para regular los centros de conciliación, a pesar de no tener facultades constitucionales para ello y, peor aún, recomendándoles que, en lugar de preservar su autonomía, se rigieran por órganos tripartitos. Todo este circo para conservar los contratos colectivos de trabajo de protección patronal.
Por todo ello, crece la exigencia de que sea retirada la iniciativa Peña Nieto-Meade y se abra –como de manera regular sucede en otros países– un amplio debate público sobre la legislación laboral que necesitamos en beneficio de los trabajadores, del sector productivo y del país, sin perder de vista que, tratándose de una legislación reglamentaria, ésta deberá estar acorde con los principios de la reciente reforma constitucional que tantas esperanzas generó. Ahora es fundamental darse el tiempo necesario para diseñar adecuadamente la reforma e instrumentar su cumplimiento.
PD. Más allá de colores partidarios, apoyamos al pueblo de Chihuahua y a su gobierno en la exigencia de que César Duarte sea extraditado y rinda cuentas del saqueo que con otros cómplices cometió.