viernes, 20 de enero de 2017

Punto # 5 del decálogo de acciones que anunció AMLO en defensa de los migrantes y de la dignidad nacional frente a las amenazas de Trump:
": Vecinos amenazan con suspender pagos si no se corrige el predialazo "
   ANTE UN CADAVER    MANUEL ACUÑA
¡Y bien! Aquí estás ya..., sobre la plancha
donde el gran horizonte de la ciencia
la extensión de sus límites ensancha.

Aquí, donde la rígida experiencia
viene a dictar las leyes superiores
a que está sometida la existencia.

Aquí, donde derrama sus fulgores
ese astro a cuya luz desaparece
la distinción de esclavos y señores.

Aquí, donde la fábula enmudece
y la voz de los hechos se levanta
y la superstición se desvanece.

Aquí, donde la ciencia se adelanta
a leer la solución de ese problema
que solo al anunciarse nos espanta.

Ella, que tiene la razón por lema,
y que en tus labios escuchar ansía
la augusta voz de la verdad suprema.

Aquí está ya... tras de la lucha impía
en que romper al cabo conseguiste
la cárcel que al dolor te retenía.

La luz de tus pupilas ya no existe,
tu máquina vital descansa inerte
y a cumplir con su objeto se resiste.

¡Miseria y nada más!, dirán al verte
los que creen que el imperio de la vida
acaba donde empieza el de la muerte.

Y suponiendo tu misión cumplida
se acercarán a ti, y en su mirada
te mandarán la eterna despedida.

¡Pero no!..., tu misión no está acabada,
que ni es la nada el punto en que nacemos,
ni el punto en que morimos es la nada.

Círculo es la existencia, y mal hacemos
cuando al querer medirla le asignamos
la cuna y el sepulcro por extremos.

La madre es solo el molde en que tomamos
nuestra forma, la forma pasajera
con que la ingrata vida atravesamos.

Pero ni es esa forma la primera
que nuestro ser reviste, ni tampoco
será su última forma cuando muera.

Tú sin aliento ya, dentro de poco
volverás a la tierra y a su seno
que es de la vida universal el foco.

Y allí, a la vida, en apariencia ajeno,
el poder de la lluvia y del verano
fecundará de gérmenes tu cieno.

Y al ascender de la raíz al grano,
irás del vergel a ser testigo
en el laboratorio soberano.

Tal vez para volver cambiado en trigo
al triste hogar, donde la triste esposa,
sin encontrar un pan sueña contigo.

En tanto que las grietas de tu fosa
verán alzarse de su fondo abierto
la larva convertida en mariposa,

que en los ensayos de su vuelo incierto
irá al lecho infeliz de tus amores
a llevarle tus ósculos de muerto.

Y en medio de esos cambios interiores
tu cráneo, lleno de una nueva vida,
en vez de pensamientos dará flores,

en cuyo cáliz brillará escondida
la lágrima tal vez con que tu amada
acompañó el adiós de tu partida.

La tumba es el final de la jornada,
porque en la tumba es donde queda muerta
la llama en nuestro espíritu encerrada.

Pero en esa mansión a cuya puerta
se extingue nuestro aliento, hay otro aliento
que de nuevo a la vida nos despierta.

Allí acaban la fuerza y el talento,
allí acaban los goces y los males
allí acaban la fe y el sentimiento.

Allí acaban los lazos terrenales,
y mezclados el sabio y el idiota
se hunden en la región de los iguales.

Pero allí donde el ánimo se agota
y perece la máquina, allí mismo
el ser que muere es otro ser que brota.

El poderoso y fecundante abismo
del antiguo organismo se apodera
y forma y hace de él otro organismo.

Abandona a la historia justiciera
un nombre sin cuidarse, indiferente,
de que ese nombre se eternice o muera.

Él recoge la masa únicamente,
y cambiando las formas y el objeto
se encarga de que viva eternamente.

La tumba sólo guarda un esqueleto
mas la vida en su bóveda mortuoria
prosigue alimentándose en secreto.

Que al fin de esta existencia transitoria
a la que tanto nuestro afán se adhiere,
la materia, inmortal como la gloria,
cambia de formas; pero nunca muere.
Gasolinazo para principiantes. Domingo 8 de enero de 2017

No al gasolinazo (y a la bioenergética de la derrota)





Los Calderón nadan en la abundancia

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Después de entregar el poder presidencial a Enrique Peña Nieto, en 2012, Felipe Calderón sostenía a Margarita Zavala y a sus tres hijos con su pensión vitalicia de 205 mil pesos al mes; pero desde julio pasado la empresa Avangrid –dedicada a la energía– lo contrató y le paga la mayor parte de los 8 millones 267 mil pesos de sus ingresos anuales.
Por su parte, Margarita Zavala, quien busca llegar al mismo cargo que tuvo su marido y obtener otra pensión de por vida de 205 mil pesos al mes, tiene ingresos anuales de 868 mil pesos para llegar a un total, como pareja, de 9 millones 135 mil pesos al año –761 mil al mes–, libres de impuestos.
Aun así la pareja goza de diversos lujos sin pagar un centavo, como pasear en el ostentoso yate de la familia Mouriño, como lo hizo apenas el 19 de noviembre, y asistir a espectáculos muy costosos.
Calderón asistió al Gran Premio de México de Fórmula Uno por cortesía de los patrocinadores de automovilistas mexicanos –es comisario de la Escudería Hermanos Rodríguez– y aceptó de Coca Cola FEMSA cuatro lugares en un palco para presenciar el Juego de la NFL en México, en el Estadio Azteca.
También de manera gratuita, Calderón y Zavala asistieron, en febrero de 2015, al Súper Bowl 49, en Phoenix, Arizona, gracias a la invitación de la CEO de la trasnacional Pepsico, Indra Nooyi, con quien se tomaron fotografías. A ese juego entre Nueva Inglaterra y Seattle asistieron también Juan Ignacio Zavala, hermano de Margarita, y el senador panista Ernesto Cordero.
Y el año pasado, también en febrero, Zavala aceptó el regalo que la cadena Fox Sports le hizo de un viaje todo pagado al Súper Bowl 50, en California, cuyo boletaje fue el más caro en la historia de este tipo de juegos y que para palcos, donde esa televisora atiende a sus invitados, costaron hasta 12 mil 100 dólares.
Este último dato lo proporcionó Zavala como parte de sus declaraciones patrimonial, de intereses y fiscal –las 3 de 3–, que presentó, el 19 de diciembre, y en la cual no dijo que el propietario de Fox Sports en México es el empresario Manuel Arroyo, presidente de Grupo Lauman, entre cuyos negocios se encuentra el diario El Financiero, donde publica su hermano Juan Ignacio.
Por cortesía del Comité Central de la Comunidad Judía en México, Zavala viajó a Israel el pasado septiembre, para “conocer programas de innovación, inclusión, agronomía y seguridad pública que se han implementado en Israel; así como reunirse con liderazgos”, entre ellos, el premier Shimon Peres, quien pocos días después murió.
3 de 3
Zavala desglosó sus ingresos anuales por 868 mil pesos, la mayoría de los cuales –765 mil– son por servicios profesionales: 404 mil como conferencista, 305 mil como colaboradora del diario El Universal y 56 mil como profesora del Instituto Asunción.
El patrimonio inmobiliario del matrimonio prácticamente no observa un incremento respecto a lo que se detalló en el reportaje “Trucos y ocultamiento de los Calderón”, publicado por este semanario (Proceso 2079), salvo que en una de sus propiedades en Ayapango, Estado de México, se instaló la empresa Agros Navidad, S.A. de C.V., cuyo objetivo es la plantación y comercialización de árboles de Navidad.
Lo que más revela la declaración de intereses de Margarita Zavala es el voluminoso ingreso de su marido desde que, en julio, se incorporó al consejo de administración de Avangrid, empresa ligada a Iberdrola, que le reporta la mayor parte de sus más de 8 millones de pesos anuales de ingresos.
Según la declaración de la panista, el Estado Mayor Presidencial les proporciona a ella, a su marido y a los demás integrantes de la familia transportación terrestre segura con dos vehículos blindados, aunque no precisa cuántos efectivos de ese cuerpo militar los custodian.
La 3 de 3 de Zavala, que la presentó como “persona de interés público” –imitando al también presidenciable Jorge G. Castañeda–, menciona que es fundadora de la asociación civil Dignificación de la Política, por medio de la cual financia su activismo con el movimiento Yo Con México, alterno al PAN.
De acuerdo con la información que Zavala entregó al reportero a petición expresa, esa asociación civil recaudó de enero a agosto de 2016 un total de 14 millones 282 mil pesos, de los cuales gastó 11 millones 672 mil en financiar sus actividades proselitistas.
La asociación civil emplea a 42 personas, a las que ha pagado 5 millones 810 mil pesos, mientras que 1 millón 525 mil 281 pesos se destinaron a viáticos y pasajes y 3 millones 155 mil 63 pesos se gastaron en la organización de actos de Zavala Gómez del Campo.
La información, que según el equipo de prensa de Zavala está validada por el despacho Gómez y Sánchez-Aldana, S.C., Auditores y Consultores, establece que “los ingresos (de la asociación civil) provienen de donativos individuales, eventos de recaudación y venta de artículos promocionales”.
Sobre el número de donadores, el documento difundido por el equipo de prensa de la aspirante presidencial explica que “son muchos los ciudadanos que han donado este año de distintas maneras, al mes de octubre eran 2 mil 826 donadores”.

El costo de apagar el fuego con gasolina

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El 12 de enero de 2013, fecha en que se celebraba el 60 aniversario de uno de los libros fundamentales de la literatura mexicana, El llano en llamas, de Juan Rulfo, el finado Subcomandante Marcos escribió el comunicado “Apagando el fuego con gasolina”. El título no sólo era una afirmación de que el contenido de ese libro emblemático –el fracaso de la Revolución Mexicana y la miseria de los campesinos– seguía siendo un hecho. Era también una posdata a la “Carta gráfica” que el propio Marcos había publicado cuatro día antes y en la que, haciendo uso de sus dotes de monero, mostraba que quienes buscaban denostar al zapatismo denostándolo a él, lo único que hacían era apagar el fuego zapatista, el fuego de ese llano en llamas que es México, con gasolina.
Cuatro años después la afirmación resultó más grande y terrible. El llamado “gasolinazo” con el que el gobierno de Enrique Peña Nieto celebró la entrada de 2017 y con él, sin saberlo, el centenario de Rulfo, hizo más grande y profundo el incendio. Las llamas del zapatismo no sólo se extenderán rumbo a 2018 por todo el país, sino que el incendio se volvió por fin real y concreto en la vida de todos los mexicanos. Lo que no logró el levantamiento zapatista en 1994 –los indios y las vidas agrarias eran para muchos sólo una parte de la vida del país que no les afectaba directamente–, lo que no logró el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) y el horror de los asesinados y desaparecidos de Ayot­zinapa –los muertos y los desaparecidos por más grande que sea su número son siempre los muertos y los desaparecidos de otros–, lo que no logró el constante chorro de gasolina con el que la clase política no ha dejado de inundar al país –mentiras, traiciones, corrupción, pactos de impunidad, nexos con el crimen organizado, violaciones a los derechos humanos, arrasamiento de selvas, territorios, culturas y vidas– parece, por desgracia, estarlo logrando el “gasolinazo”. Esa alza en el precio del combustible, que toca directamente a todos, parece habernos hecho entender por fin lo que tanto el zapatismo como el MPJD no han dejado de repetir, que el sistema político mexicano es un sistema criminal e inhumano que es necesario refundar si queremos apagar el fuego y trazar una ruta para el país.
El incendio que el “gasolinazo” ha suscitado puede, por lo mismo, convertirse en un verdadero proceso social que, mediante una revolución no-violenta, se transforme en una corriente de agua que apague el incendio. Los zapatistas han puesto nuevamente el ejemplo. Se trata ya no sólo de resistir y de demandar –lo hemos hecho demasiado tiempo sin resultados–, sino de tomar esa vez la ofensiva mediante un movimiento que le arranque a las partidocracias lo que nos usurparon y nos pertenece: la democracia y el proceso electoral. Se trata de construir una plataforma civil que, bajo un programa verdaderamente democrático y con el apoyo y el respaldo de la indignación ciudadana, tome el poder en 2018 y cree un nuevo pacto social donde la gente y la vida del país, y no el dinero y los intereses económicos de la macroeconomía, sean el objetivo. Ese movimiento debe tener una lógica absolutamente distinta a la de los partidos y debe estar representado por liderazgos que no pertenecen a ellos. No es con las partidocracias y sus líderes, profundamente contaminados de la barbarie priista, con los que podremos refundar a la nación. Ellos, lo hemos visto a lo largo de esta última década, son, con sus formas corrompidas de hacer “política”, quienes tienen incendiada la nación. Así como los zapatistas se han lanzado en esta ofensiva, es necesario que otra plataforma política, conformada por las otras reservas morales del país –pienso, lo he dicho en otras partes, en Raúl Vera y la Constituyente Ciudadana-Popular, en las Comunidades Eclesiales de Base, en Cuauhtémoc Cárdenas y Por México Hoy, en lo que fue Alianza Cívica, en el MPJD y las organizaciones de víctimas y de defensa de los derechos humanos– se unan y hagan lo mismo. Con una organización así, fuerte y decidida, se podría entonces hacer una alianza con los zapatistas y refundar la nación. No veo otra salida. Si esta vez el incendio que el “gasolinazo” ha producido no encuentra su cauce para esa transformación y una parte de la sociedad vuelve otra vez a la apatía, al miedo, a la indiferencia, y otra al resentimiento, a la movilización intermitente y fragmentada, al insulto y la violencia en la que toda frustración deriva, entonces la clase política continuará apagando el fuego con gasolina y el llano en llamas será para siempre el páramo desolado y sin salidas que describió Rulfo.
El incendio que hoy vivimos es más grave que nunca, pero, por lo mismo, guarda la posibilidad de transformarse en una corriente de agua que apague las llamas y fertilice la tierra. Esa es su posibilidad en 2017, una posibilidad que empezó con la decisión que el Congreso Nacional Indígena y el zapatismo tomaron el domingo 1. “El mundo entero –escribió el poeta y monje Thomas Merton– está […] en llamas./ Las piedras queman,/ aún las piedras queman./ ¿Cómo puede un hombre aguardar/ o escuchar a las cosas quemándose?/ ¿Cómo puede atreverse a sentarse con ellas/ cuando todo su silencio está en llamas?”
Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, detener la guerra, liberar a José Manuel Mireles, a sus autodefensas y a todos los presos políticos, hacer justicia a las víctimas de la violencia, juzgar a gobernadores y funcionarios criminales, devolverle su programa a Carmen Aristegui y abrir las fosas de Jojutla.

El costo de apagar el fuego con gasolina

Cartón de Rocha
Amiguis-Helguera

Esos mexicanos ventajosos-Fisgón

El vecino de arriba-Rocha

Una constitución a ritmo de tango
Gabriela Rodríguez
E
l ritmo de la constitución que estamos construyendo en la Ciudad de México es un juego político de figuras, pausas y movimientos improvisados, como un tango: caminamos, luego viene un corte y en seguida la quebrada. Al llegar al paso del quiebre, como que nos soltaron más de la cuenta; hoy está costando mucho esfuerzo el poder reincorporarnos.
El ejercicio ha sido muy productivo, los logros hasta ahora no son nada despreciables, porque en cuanto a los principales derechos sociales, económicos y culturales, vamos caminando al ritmo Morena, PRD y Movimiento Ciudadano. El problema ahora es que el PRI y el PAN, junto con su séquito del partido Verde, del PES y del Panal, quieren quebrar el avance; están como asustados: eso de que las izquierdas vayan juntas, que crezca la imagen de una ciudad donde ha gobernado la oposición, que la nueva constitución brille demasiado frente a la Constitución federal –que acusa tantos retrocesos reformistas– y además, que el líder de Morena se apuntale tan alto en las encuestas, no les conviene para nada, tampoco al PRD; pareciera que no quieren abonar en tales direcciones.
Desde el principio hubo oposición en aquellos asuntos que ponen en riesgo intereses financieros de las élites políticas y empresariales, que empoderen demasiado a las mujeres o a la ciudadanía.
El paso de avance de esta semana fue garantizar el agua, considerando varios rubros estratégicos en el artículo 14: El agua es un bien público, social y cultural. Es inalienable, inembargable, irrenunciable y esencial para la vida. La gestión del agua será pública y sin fines de lucro. Clara Brugada, de Morena, lo explicó muy bien: “El agua no es una mercancía ni puede ser un negocio, la gestión incluye todo el proceso para la obtención y distribución del agua, pública y sin fines de lucro; se trata de un logro lo que se obtuvo en comisiones, pero una minoría que se convirtió en mayoría artificial –se refiere a diputados de PRI y PAN– trataron de quitar la no privatización del servicio del agua, pero más de dos tercios de diputados logramos impedirlo”.
Con una cadencia triste en este baile, se desdibujó el papel de las organizaciones de la sociedad civil en el artículo 22. Venía bien en el proyecto original El diseño, ejecución y evaluación de las políticas y programas sociales de la Ciudad de México y de las demarcaciones se realizarán con la participación de las y los habitantes y sus organizaciones en el nivel territorial que corresponda, caminaba bien, pero vino el corte en la última revisión, y quedó: Las políticas y programas sociales de la Ciudad de México y de las demarcaciones se realizarán con la participación de sus habitantes, de acuerdo con lo que en la materia establezca esta Constitución. Nos sorprendió que el PRD y los diputados constituyentes aprobaran esta última redacción, que elimina a las organizaciones; quedaron borradas, y también quitaron la precisión de su papel en el diseño, ejecución y evaluación de políticas y programas; no es cosa menor. El compañero Raúl Bautista, de Morena, lo dijo fuerte: es muy fácil y cómodo satanizar a las organizaciones sociales, las descalifican de corruptas, que se aprovechan de los programas, siempre tratan de ver el lado oscuro, desconocen todos los aportes que han hecho para mejorar esta ciudad, personalmente me ofende esta omisión, porque dirijo una organización civil, y me consta que lo único que hacemos es colaborar con el Estado para que no se caiga a pedazos este pobre país, pero no confundamos: son los políticos sin escrúpulos que a veces crean organizaciones o inventan empresas fantasmas para robar. Mayela Delgadillo también argumentó bien su voto contra la última redacción: la ciudadanía está cambiando, ahora participa y contribuye directamente en mejorar y evaluar las políticas públicas.
El tema del ingreso básico universal sigue atorado; a las derechas les horroriza que hasta los miserables cuenten con un ingreso y vivan sin hambre. ¿Luego quién les comprará por $1000 pesos un voto? Un trabajo clave al respecto es el del economista Pablo Yanes. Señala que la experiencia de Renta Dignidad, que existe en Bolivia, así como la de la Pensión universal de adultos mayores que se creó en el Distrito Federal bajo la jefatura de López Obrador, arrojan coincidencias y convergencias muy importantes, como antecedentes para impulsar este derecho, que implica la universalidad y su carácter individual vitalicio, no a los hogares, y el de no sujetarse al cumplimiento de condicionalidades, como otras transferencias condicionadas (Pablo Yanes, La renta básica como derecho emergente, México Social, primero de diciembre 2016). Otros temas en quiebre con las derechas es el voto a los 16 años; bien señaló la compañera Patricia Ortiz Couturier: abonaría a la justicia intergeneracional, y en cuanto al plebiscito y el fortalecimiento de las alcaldías, parece que hay apoyo del PAN. Qué bueno, porque es necesario para fortalecer la democracia directa.
En fin, con un ritmo inarmónico, el grupo de constituyentes sigue los pasos de un nuevo tango que, como decía Alicia Dujovne, visto de frente es como un monstruo de dos cabezas y cuatro patas, lánguido o vivaz, que vive lo que dura una canción. Esperamos que esta constitución no muera en el último compás.
Twitter: @Gabrielarodr108
Una constitución a ritmo de tango
Gabriela Rodríguez
E
l ritmo de la constitución que estamos construyendo en la Ciudad de México es un juego político de figuras, pausas y movimientos improvisados, como un tango: caminamos, luego viene un corte y en seguida la quebrada. Al llegar al paso del quiebre, como que nos soltaron más de la cuenta; hoy está costando mucho esfuerzo el poder reincorporarnos.
El ejercicio ha sido muy productivo, los logros hasta ahora no son nada despreciables, porque en cuanto a los principales derechos sociales, económicos y culturales, vamos caminando al ritmo Morena, PRD y Movimiento Ciudadano. El problema ahora es que el PRI y el PAN, junto con su séquito del partido Verde, del PES y del Panal, quieren quebrar el avance; están como asustados: eso de que las izquierdas vayan juntas, que crezca la imagen de una ciudad donde ha gobernado la oposición, que la nueva constitución brille demasiado frente a la Constitución federal –que acusa tantos retrocesos reformistas– y además, que el líder de Morena se apuntale tan alto en las encuestas, no les conviene para nada, tampoco al PRD; pareciera que no quieren abonar en tales direcciones.
Desde el principio hubo oposición en aquellos asuntos que ponen en riesgo intereses financieros de las élites políticas y empresariales, que empoderen demasiado a las mujeres o a la ciudadanía.
El paso de avance de esta semana fue garantizar el agua, considerando varios rubros estratégicos en el artículo 14: El agua es un bien público, social y cultural. Es inalienable, inembargable, irrenunciable y esencial para la vida. La gestión del agua será pública y sin fines de lucro. Clara Brugada, de Morena, lo explicó muy bien: “El agua no es una mercancía ni puede ser un negocio, la gestión incluye todo el proceso para la obtención y distribución del agua, pública y sin fines de lucro; se trata de un logro lo que se obtuvo en comisiones, pero una minoría que se convirtió en mayoría artificial –se refiere a diputados de PRI y PAN– trataron de quitar la no privatización del servicio del agua, pero más de dos tercios de diputados logramos impedirlo”.
Con una cadencia triste en este baile, se desdibujó el papel de las organizaciones de la sociedad civil en el artículo 22. Venía bien en el proyecto original El diseño, ejecución y evaluación de las políticas y programas sociales de la Ciudad de México y de las demarcaciones se realizarán con la participación de las y los habitantes y sus organizaciones en el nivel territorial que corresponda, caminaba bien, pero vino el corte en la última revisión, y quedó: Las políticas y programas sociales de la Ciudad de México y de las demarcaciones se realizarán con la participación de sus habitantes, de acuerdo con lo que en la materia establezca esta Constitución. Nos sorprendió que el PRD y los diputados constituyentes aprobaran esta última redacción, que elimina a las organizaciones; quedaron borradas, y también quitaron la precisión de su papel en el diseño, ejecución y evaluación de políticas y programas; no es cosa menor. El compañero Raúl Bautista, de Morena, lo dijo fuerte: es muy fácil y cómodo satanizar a las organizaciones sociales, las descalifican de corruptas, que se aprovechan de los programas, siempre tratan de ver el lado oscuro, desconocen todos los aportes que han hecho para mejorar esta ciudad, personalmente me ofende esta omisión, porque dirijo una organización civil, y me consta que lo único que hacemos es colaborar con el Estado para que no se caiga a pedazos este pobre país, pero no confundamos: son los políticos sin escrúpulos que a veces crean organizaciones o inventan empresas fantasmas para robar. Mayela Delgadillo también argumentó bien su voto contra la última redacción: la ciudadanía está cambiando, ahora participa y contribuye directamente en mejorar y evaluar las políticas públicas.
El tema del ingreso básico universal sigue atorado; a las derechas les horroriza que hasta los miserables cuenten con un ingreso y vivan sin hambre. ¿Luego quién les comprará por $1000 pesos un voto? Un trabajo clave al respecto es el del economista Pablo Yanes. Señala que la experiencia de Renta Dignidad, que existe en Bolivia, así como la de la Pensión universal de adultos mayores que se creó en el Distrito Federal bajo la jefatura de López Obrador, arrojan coincidencias y convergencias muy importantes, como antecedentes para impulsar este derecho, que implica la universalidad y su carácter individual vitalicio, no a los hogares, y el de no sujetarse al cumplimiento de condicionalidades, como otras transferencias condicionadas (Pablo Yanes, La renta básica como derecho emergente, México Social, primero de diciembre 2016). Otros temas en quiebre con las derechas es el voto a los 16 años; bien señaló la compañera Patricia Ortiz Couturier: abonaría a la justicia intergeneracional, y en cuanto al plebiscito y el fortalecimiento de las alcaldías, parece que hay apoyo del PAN. Qué bueno, porque es necesario para fortalecer la democracia directa.
En fin, con un ritmo inarmónico, el grupo de constituyentes sigue los pasos de un nuevo tango que, como decía Alicia Dujovne, visto de frente es como un monstruo de dos cabezas y cuatro patas, lánguido o vivaz, que vive lo que dura una canción. Esperamos que esta constitución no muera en el último compás.
Twitter: @Gabrielarodr108