lunes, 2 de julio de 2018

Muy cabrón, Andrés Manuel, que 92% de los mexicanos te vean como Juárez, Madero y Cárdenas; ahora te toca cumplir

@FedericoArreoladom 01 jul 2018 23:23
 
  
 
No puedes fallar, Andrés, no debes
No puedes fallar, Andrés, no debes
Foto propiedad de: Internet

Andrés Manuel:
Es la última vez que te tuteo. La próxima ocasión en que me dirija a ti te diré “señor presidente”. Te lo mereces.
Te escribo hoy para mencionarte el AMLOVEmetrics, que dos empresas consultoras hicieron este domingo para SDP NoticiasOpinión Pública Marketing e Imagen, de Desiderio Morales, y Social Research Solutions, de Verónica Malo Guzmán, Fernanda Díez-Torres y Ricardo Pedraza.
¿Qué es eso? Cito la nota de SDP Noticias:
√ “El Índice que se presenta es resultado de una encuesta levantada por Opinión Pública —y analizada por Social Research Solutions—  vía telefónica, con 800 casos, donde se les preguntó a los ciudadanos su opinión en torno a 10 cuestiones que oscilan desde la confianza que se tiene al presidente electo, la capacidad que se vislumbra para enfrentar su mandato, la perspectiva de honradez de su gestión, hasta cuestiones de la ideología que representa”.

√ “Adicionalmente, todas las mediciones llevadas a cabo formularán una interrogante de coyuntura, que en este caso fue la siguiente pregunta: asumiendo q la primera transformación de nuestra nación fue con Benito Juárez, la 2a con Madero y 3a con Lázaro Cárdenas ¿Está usted de acuerdo que con Andrés Manuel, México vivirá una Cuarta Transformación? Ante lo cual los entrevistados contestaron estar de acuerdo en un 92 % de los casos”.
El hecho, Andrés, es que 92% de los mexicanos te ven a la altura de Juárez, Madero y Cárdenas: de ese tamaño tu victoria, de ese nivel tu responsabilidad.
No puedes fallar, Andrés Manuel, no puedes. No debes. 
Saludos con respeto y aprecio.

Triunfo de AMLO: Incierto futuro del peñismo y fuerte compromiso del presidente electo

@jlca007lun 02 jul 2018 00:01
 
  
 
La victoria que obtuvo el tabasqueño   fue una hechura política construida a través de casi veinte años de resistencia opositora a lo que el calificó como la mafia del poder.
La victoria que obtuvo el tabasqueño fue una hechura política construida a través de casi veinte años de resistencia opositora a lo que el calificó como la mafia del poder.
Foto propiedad de: Internet
La contundente victoria de Andrés Manuel López Obrador trae consigo una pesada señal de inconformidad popular contra los más relevantes abusos cometidos por el gobierno de Enrique Peña Nieto., quien ha sido, sin duda, un presidente traicionado y engañado por aquellos a quienes otorgó mayor poder y confianza durante su ejercicio sexenal.
La corrupción tan ominosa que ocurrió en varias dependencias del actual régimen fue el factor clave para que la sociedad convertida en electorado emitiera un voto de castigo a la corrupción, el patrimonialismo, la frivolidad y el favoritismo que la generación del ITAM convirtió en un estilo de gobierno, sembraron entre los mexicanos una esperanza de cambio que solamente representaba Andrés Manuel López Obrador.
Mañana comentaremos en este espacio los elementos de perseverancia, olfato político y sensibilidad social que López Obrador tuvo como claves de su comunicación con los mexicanos. Porque la victoria que obtuvo el tabasqueño   fue una hechura política construida a través de casi veinte años de resistencia opositora a lo que el calificó como la mafia del poder.
La generación del ITAM, además de presentarle a Peña Nieto, durante todo el sexenio, escenarios políticos falsos, llevó su ambición al grado de disputarse entre ellos los beneficios y prebendas que se pueden obtener con un malentendido concepto del servicio público.
Ese grupo destruyó al PRI primero y después aniquiló con sus divisiones a un candidato que pudo haber dado mucho más de sí en el supuesto que se hubiera podido quietar de encima esas nefastas influencias, como fue José Antonio Meade Kuribreña.
Esa destrucción del PRI se refleja perdiendo ocho de las nueve gubernaturas que se disputaron ayer y obteniendo una magra votación que apenas alcanza el 16% convirtieron en una magra tercera fuerza política en el contexto nacional de partidos con registro.
El presidente electo, con un 53% de los votos a su favor según los conteos rápidos del INE, tiene una responsabilidad inminente de un electorado que clama justicia social y fin de la impunidad.
Le restan a López Obrador apenas cinco meses, poco más de 150 días, para realizar un ejercicio de consolidación de un plan de gobierno sin abruptas rupturas ni señales de venganza.
Así se advirtió que lo hará el virtual presidente electo cuando en su primer discurso como tal, llamó a la reconciliación nacional.
Ese mensaje no inquietó ni a los mercados, ni a los factores de la población que generan empleos y riqueza. Tampoco propuso medidas económicas radicales y comprometedoras de la estabilidad del país.
Pero fue enfático en que la corrupción será castigada como lo demanda la sociedad nacional.
Justicia a secas para aquellos que se beneficiaron de la corrupción para enriquecerse y afectar en esa forma a las finanzas nacionales.
López Obrador logró la hazaña democrática de ganar una elección al oficialismo que no supo administrar el ejercicio del poder en favor de su actuación política.
Su llamado a la reconciliación nacional lo suscribió con un apotegma juarista: nada por la fuerza, todo por la razón.

Triunfo de AMLO: Incierto futuro del peñismo y fuerte compromiso del presidente electo

@jlca007lun 02 jul 2018 00:01
 
  
 
La victoria que obtuvo el tabasqueño   fue una hechura política construida a través de casi veinte años de resistencia opositora a lo que el calificó como la mafia del poder.
La victoria que obtuvo el tabasqueño fue una hechura política construida a través de casi veinte años de resistencia opositora a lo que el calificó como la mafia del poder.
Foto propiedad de: Internet
La contundente victoria de Andrés Manuel López Obrador trae consigo una pesada señal de inconformidad popular contra los más relevantes abusos cometidos por el gobierno de Enrique Peña Nieto., quien ha sido, sin duda, un presidente traicionado y engañado por aquellos a quienes otorgó mayor poder y confianza durante su ejercicio sexenal.
La corrupción tan ominosa que ocurrió en varias dependencias del actual régimen fue el factor clave para que la sociedad convertida en electorado emitiera un voto de castigo a la corrupción, el patrimonialismo, la frivolidad y el favoritismo que la generación del ITAM convirtió en un estilo de gobierno, sembraron entre los mexicanos una esperanza de cambio que solamente representaba Andrés Manuel López Obrador.
Mañana comentaremos en este espacio los elementos de perseverancia, olfato político y sensibilidad social que López Obrador tuvo como claves de su comunicación con los mexicanos. Porque la victoria que obtuvo el tabasqueño   fue una hechura política construida a través de casi veinte años de resistencia opositora a lo que el calificó como la mafia del poder.
La generación del ITAM, además de presentarle a Peña Nieto, durante todo el sexenio, escenarios políticos falsos, llevó su ambición al grado de disputarse entre ellos los beneficios y prebendas que se pueden obtener con un malentendido concepto del servicio público.
Ese grupo destruyó al PRI primero y después aniquiló con sus divisiones a un candidato que pudo haber dado mucho más de sí en el supuesto que se hubiera podido quietar de encima esas nefastas influencias, como fue José Antonio Meade Kuribreña.
Esa destrucción del PRI se refleja perdiendo ocho de las nueve gubernaturas que se disputaron ayer y obteniendo una magra votación que apenas alcanza el 16% convirtieron en una magra tercera fuerza política en el contexto nacional de partidos con registro.
El presidente electo, con un 53% de los votos a su favor según los conteos rápidos del INE, tiene una responsabilidad inminente de un electorado que clama justicia social y fin de la impunidad.
Le restan a López Obrador apenas cinco meses, poco más de 150 días, para realizar un ejercicio de consolidación de un plan de gobierno sin abruptas rupturas ni señales de venganza.
Así se advirtió que lo hará el virtual presidente electo cuando en su primer discurso como tal, llamó a la reconciliación nacional.
Ese mensaje no inquietó ni a los mercados, ni a los factores de la población que generan empleos y riqueza. Tampoco propuso medidas económicas radicales y comprometedoras de la estabilidad del país.
Pero fue enfático en que la corrupción será castigada como lo demanda la sociedad nacional.
Justicia a secas para aquellos que se beneficiaron de la corrupción para enriquecerse y afectar en esa forma a las finanzas nacionales.
López Obrador logró la hazaña democrática de ganar una elección al oficialismo que no supo administrar el ejercicio del poder en favor de su actuación política.
Su llamado a la reconciliación nacional lo suscribió con un apotegma juarista: nada por la fuerza, todo por la razón.

Pablo Hiriart y el oficio de odiar a AMLO

@FedericoArreolalun 02 jul 2018 07:00
 
  
 
No se puede odiar y practicar el periodismo objetivo
No se puede odiar y practicar el periodismo objetivo
Foto propiedad de: Internet

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“El odio es la venganza de un cobarde intimidado”. George Bernard Shaw
Su columna de hoy en El Financiero no tiene desperdicio. El periodista Pablo Hiriart, editor de la información política del diario propiedad del empresario Manuel Arroyo, no deja de llorar y maldecir por la victoria electoral de Andrés Manuel López Obrador.
Hiriart ha explicado el éxito del candidato de Morena, ya presidente electo de México, en términos de odio y rencor:
“Esos recorridos de AMLO por el país, en que sembró el odio y bañó en insultos a los que no estaban con él, fueron la clave de su éxito, pero será también la desgracia para él y para México. Ya lo veremos. El germen del rencor y la revancha lo va a rebasar”.
Tristemente, Hiriart es un enfermo de odio. No ha entendido que son tiempos de reconciliación, algo que reconoce hasta su jefe verdadero —no, no lo es el empresario Arroyo—, Carlos Salinas de Gortari.
Para Hiriart, ha sido un “duro amanecer” el de hoy lunes, en el que el resto de los mexicanos celebramos la fiesta de nuestra mejor democracia.
Qué pena. Pablo Hiriart es un hombre inteligente. Si el rencor no lo intimidara podría llegar a ser un buen periodista. No lo será nunca, tristemente: para él nada hay después del odio.
No hay texto alternativo automático disponible.

Si es por el bien de México.....
 Retwitteado por 
El trabajo constante de hoy rinde frutos, con esa misma dedicación conducirá a buen puerto el país durante los próximos 6 años. Felicidades a y a todos los que lucharon por este cambio.
Sin dormirme en mis laureles, es ingenuo pensar que no habrá grupos que le opongan resistencia a este nuevo gobierno; nadie renuncia a sus privilegios tan fácil. También habrá que estar vigilantes y atentos, como sociedad, a lo que hagan todos los de esta coalición por la que votamos y que ostenten cargos públicos, nos corresponde, pues como votar, es un derecho y un deber. También es cierto que mentiras y traiciones siempre han existido. Vamos a empezar a ver de qué estan hechos quienes nos representarán y de que estamos hechos nosotros para coadyuvar en el proceso de cambio y también para no permitir lo que no deba ser.
Voté confiando en el cambio y sé que no es imposible, pero lo que viene será todo un reto en muchos sentidos.
Vamos allá 
Buenos días, mundo.

domingo, 1 de julio de 2018

https://twitter.com/i/status/1013577207237824512

Elecciones 2018
El Despertar
Retomar el camino
José Agustín Ortiz Pinchetti
A
MLO no quiere volver al régimen de Luis Echeverría o de José López Portillo, pero sí quiere volver a tomar el camino donde se perdió el reformismo de la Revolución mexicana. Con sólo repasar las propuestas que ha hecho se puede descartar que quiera volver a las prácticas irresponsables que llevaron al país a la quiebra. Tampoco puede negarse que los últimos seis gobiernos neoliberales han arrojado resultados aun peores.
AMLO quiere seguir el modelo de Lázaro Cárdenas en lo social porque fue un presidente popular que trabajó en favor de la unidad nacional, disminuyó la desigualdad y fortaleció el nacionalismo. AMLO quiere ir más allá: democratizar al país (Cárdenas no lo buscó) y desarraigar la corrupción.
El régimen de la Revolución comenzó a desviarse desde Manuel Ávila Camacho y Miguel Alemán, los que marcaron distancia con Cárdenas.
Después de la Segunda Guerra Mundial, México se sometió cada vez más a Estados Unidos. Esta desviación fue denunciada por Daniel Cosío Villegas ( La crisis de México), los regímenes posrevolucionarios fracasaron en los tres objetivos de la Revolución: la democratización y la libertad política, la justicia y el mejoramiento social y la consolidación definitiva de la nacionalidad mexicana. Que hoy siguen vigentes.
AMLO se propone revivir el reformismo con una profunda y rápida transformación del Estado. El reformismo es lo contrario a la revolución armada. AMLO está en favor de la economía de mercado, pero no cree que sea infalible, el gobierno debe intervenir para proteger a los pobres, proveer de bienes públicos, como la infraestructura y la investigación científica. Se propone implementar una economía mixta, como la que estuvo en vigor en Estados Unidos desde el New Deal hasta el último tercio del siglo XX, y que se aplicó en México de forma distorsionada por los gobiernos priistas.
De ahí su simpatía por Cárdenas y Roosevelt. La cuarta transformación que propone está firmemente vinculada al proceso histórico que abarca la Independencia, la Reforma yla Revolución. La corriente viva, liberal y progresista de la historia de México. (Colaboró Meredith González Acevedo.)
Twitter: @ortizpinchetti
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#AristeguiEnVivo 1/07 Elecciones 2018, Transmisión Especial


Pablo Romero compartió una publicación.
2 h
NACIONAL

Y ahora que gane, ¿qué hacemos?

jue 28 jun 2018 18:16
 
  
 

| Encuestas aseguran que la mayoría de los ciudadanos prefiere que sea el presidente quien conduzca la economía del país →