martes, 30 de junio de 2015

México da garantías: Aquí no habrá ningún corralito

@jlca007mar 30 jun 2015 13:00
  
 
La Bolsa Mexicana de Valores durante el primer día del corralito griego ya resintió el impacto y cerró ayer con una caída de 1.88 por ciento.

Una verdadera tragedia griega representó para las bolsas del mundo la decisión de imponer un corralito en Grecia. Las consecuencias fueron drásticas sobre todo en las europeas y asiáticas, debido a la especulación y el temor que provoca la posible salida de dicho país de la zona euro.
 
 
 
Esta medida quiere controlar la salida masiva de capitales de los bancos griegos para evitar que éstos entren en quiebra, por ello limita la disposición de efectivo en cajeros automáticos a 60 euros diarios y le da ‘vacaciones’ a los bancos hasta el próximo 6 de julio.
Según la opinión de los expertos y especialistas en el tema, la medida del corralito era realmente necesaria en dicho país después del fracaso de las negociaciones entre Grecia y sus acreedores, lo cual no le dejó otra opción a su gobierno.
Para evitar el retiro de los capitales por parte de los griegos se optó por tomar esta drástica medida, ya que los bancos simplemente no cuentan con los fondos suficientes para enfrentarse a ese escenario, ya que el efectivo se encuentra en circulación en forma de créditos.
¿México se encuentra en riesgo de caer en un corralito?
La respuesta es no, México no está ni cerca de sufrir una circunstancia parecida, aquí los cuentahabientes están seguros, ya que en nuestro país los depósitos financieros no corren el mismo peligro.
Ya lo dijo el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, en México contamos con sólidos fundamentales económicos para sortear este episodio.
Es importante resaltar que México no está pasando por las mismas circunstancias que llevaron al gobierno griego a tomar esta decisión, incluso en sus peores crisis económicas, esta no ha sido una opción. Los rumores que lleven a pensar lo contrario solo generan falta de estabilidad.
Es lógico que al conocer este tipo de medidas, se siembre la desconfianza en el resto del mundo y exista nerviosismo en quienes han decidido depositar sus ahorros en la banca privada.
Lo que sí es una realidad, es que las bolsas estarán en constante fluctuación durante los próximos días, de hecho la Bolsa Mexicana de Valores durante el primer día del corralito griego ya resintió el impacto y cerró ayer con una caída de 1.88 por ciento.
Cabe destacar que las mayores pérdidas fueron resentidas, como ya lo mencioné, por las europeas, ya que por su parte, las latinoamericanas no presentaron grandes pérdidas, aunque obviamente al participar en el mercado internacional resultaron afectadas.
El mensaje de Videgaray que debe quedar claro es que los mercados mexicanos tienen condiciones fundamentales de liquidez y orden para enfrentar y “salir adelante” de la volatilidad internacional.

El terrorismo económico del Fondo Monetario Internacional contra Grecia

@jorgekravitzmar 30 jun 2015 10:19
  
 
  Que nadie olvide los estragos todavía vigentes de la Gran Recesión,

 
 
 
La situación helena no debe ser considerado como un problema que se resolverá con el acuerdo que lleguen a establecer el primer ministro Alexis Tsipras con el grupo de agiotistas del Fondo Monetario Internacional, pues la realidad de Grecia no se resolverá con el pago de una deuda vencida a los prestamistas leoninos como el FMI, el grupo de la Unión Europea, y prestamistas –lo que llaman inversionistas- privados.
Lo que ha comenzado como un “corralito” para los griegos, la situación puede cambiar hacia un carrusel, y terminar en un efecto dominó en el que alcance de nueva cuenta a países “ricos” como a denominados países emergentes –como México-, y termine por golpear duramente a países en condiciones mucho más desfavorables que el resto del mundo.
Por lo pronto el dólar americano hasta la edición de este texto, alcanzó un valor de los 16 pesos en ventanillas bancarias, mostrando una variación de 51 centavos respecto a su última cotización antes del impago de deuda de los griegos.
Entendamos que la crisis helena tiene un antes y un después, no olvidemos que la Unión Europea con su afán de integrar las economías para un mayor fortalecimiento económico en la zona Euro, ha provocado una consecución de decisiones fijadas únicamente en la rentabilidad del capital, por encima de la estabilidad social, y ya ni mencionar lo obvio, la estabilidad y prosperidad económica. El tema, o mejor dicho, el fracaso no ha sido el construir una zona económica próspera y en igualitarias condiciones para el crecimiento, su desarrollo y bienestar social. El enorme fracaso ha radicado esencialmente en focalizar todos los esfuerzos económicos en un esquema basado en la rentabilidad del capital, es decir, la maximización de los intereses del dinero invertido hoy, para disponer de mayor dinero en el mañana, haciendo creer que mediante el endeudamiento, y aplicando una receta de cocina –perdone usted-, quise decir, una receta económica, para que se alcancen los resultados de prosperidad esperada en las naciones. Lo anterior no ha sido más que una aberración y estupidez colectiva, en el que se nos hace creer que la mano invisible del mercado resolverá por arte de magia –los conservadores dirían: por gracia de Dios-, las imperfecciones del modelo económico conocido como capitalismo.
Cómo pretender que la avaricia nata del ser humano sea controlada por una mano invisible, si por las leyes del universo el hombre tiende a ser infinito, por lo tanto su ambición será en esa misma proporción de infinidad.
Es sumamente inaudito cómo pretende el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo, el gobierno derechista de Merkel, y la complacencia del demócrata Obama, buscar ahorcar al actual gobierno heleno por enfrentar una realidad que implica hincar al pueblo ante la miseria humana de los dueños del dinero, obligando frenar el avance del ministro Tsipras en su posición de negarse a seguir implantando las benditas “reformas estructurales” –mismas que se vienen instaurando en México desde Miguel de la Madrid-, las cuales no son más que los preceptos del Consenso de Washington; delgadez del estado a su mínima expresión, con la finalidad de que el capital privado establezca las reglas “democráticas”, sociales, culturales, y por supuesto económicas; la desaparición total de empresas públicas o estatales; erradicar el asistencialismo social, educativo y de salud, para dejarlo en manos de mercenarios privados; disciplina fiscal, es decir, imponer el mayor impuesto posible al grueso de la sociedad, para compensar la evasión fiscal de los grandes corporativos; liberación del comercio, en el que se deroguen todo tipo de aranceles por importación, dejando a la suerte el mercado interno ante la voracidad de los grandes capitales sobre las pequeñas y medianas empresas locales; y el establecimiento de la mayor contradicción de los preceptos de los fanáticos del neoliberalismo, la desregulación para dar paso al libre comercio, una libertad que jamás existe y nunca existirá, pues hoy día los grandes corporativos establecen las reglas del mercado, es decir, la famosa ley de la oferta y la demanda, sí, esa misma mano invisible de la que dice regular por sí misma las imperfecciones del capitalismo libre, una mano que hoy día se sabe nunca ha sido invisible, pues es la mano de los barones dueños del dinero, los mismos que en la historia de la humanidad han sido las figuras visibles detrás del telón, quienes establecen en cuántas manos concentrar la abundancia efímera conocida como dinero.
Por todo lo anterior, resumo este texto como un terrorismo económico el aplicado a Grecia, como método para coaccionar a la sociedad helena y a su gobierno que se niega a hincarse a los intereses rapaces de los barones, en el que se forza el establecimiento de la doctrina del shock, un dogma ultraconservador del pontífice Milton Friedman para imponer los intereses privados de una minoría, por encima de los pueblos y sociedades en general.
El Apunte:
Que nadie olvide los estragos todavía vigentes de la Gran Recesión, pues apenas un mes atrás los Estados Unidos mostraban con gran esfuerzo en sus primeros avances de esta gran crisis del 2008 al día de hoy. Las catarsis comienzan con una serie de sucesos en cadena, mismos que suelen ser infructuosos pretender detener.
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grecia
Por Alberto Rabilotta/ALAI*

Con la decisión del gobierno y el Parlamento griego de convocar el próximo 5 de julio a un referendo para que los ciudadanos decidan si aprueban o rechazan el dictado de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) –la Troika-, el gobierno de Syriza  ha llevado la cuestión de la crisis de la deuda al lugar que le pertenece, o sea al nivel político de la decisión popular, para que el pueblo decida la crucial cuestión política de si la sociedad existe o no, de si el pueblo es soberano o no.
 
Este referendo sobre “soberanía o sumisión” llega después de cinco meses de negociaciones entre el gobierno dirigido por el primer ministro Alexis Tsipras y la Troika, un proceso en el cual el gobierno de Syriza incorporó al pueblo haciendo públicas sus posiciones y las crecientes exigencias de la Troika.
 
Este fue un proceso de aprendizaje tanto para el pueblo como para el gobierno, ya que –como dijo Tsipras en su anuncio del referendo (1)-  “luego de cinco meses de duras negociaciones, nuestros socios han emitido en el Eurogrupo de anteayer (en referencia al jueves 25 de junio) un ultimátum a lademocracia griega y a su pueblo. Un ultimátum que es contrario a los principios fundacionales y a los valores de Europa, los valores de nuestro proyecto común europeo”.
 
De entrada Syriza aceptó las reglas del juego impuestas por la Unión Europea (UE) y negoció sobre las bases –como decíamos en el artículo “El catalizador griego” (1)-  “de supervivencia social enunciadas en el Programa de Tesalónica, por el cual los ciudadanos griegos votaron en primer lugar”, con la salvedad, como entonces subrayó Tsipras, de que Grecia “es un país soberano, tenemos una democracia, tenemos un contrato con nuestro pueblo y lo vamos a respetar”.
 
Partido de principios y soberanía popular
 
Era claro desde el principio que Syriza es un “partido de la izquierda radical”, como lo indica su nombre, pero que llegó al gobierno con apenas un poco más del tercio de los votos y que para alcanzar la mayoría en el Parlamento tuvo que coaligarse con el partido nacionalista Griegos Independientes. El resultado electoral, para cualquier análisis realista, implicaba que Syriza no podía asumir lo que algunos esperaban –con esperanza en la izquierda y con miedo en la cúpula de la UE-, o sea una decisión radical, como declararse en default y abandonar el euro.
 
Syriza planteaba (y sigue haciéndolo) la necesidad de transformar el modelo neoliberal de la UE –la estabilidad monetaria y las finanzas es todo y la sociedad no existe- para convertirlo en un modelo que dé prioridad a lo social, que compense las grandes asimetrías económicas existentes entre los países de la UE y que respete el principio de soberanía nacional cuando los pueblos así lo decidan, entre otras reivindicaciones muy legítimas.
 
Los dirigentes de Syriza nunca cerraron puertas a políticas radicales que llevasen a un default de la deuda, pero saben que Grecia no es Islandia (que no formaba parte de la UE) ni tampoco la Argentina (en lo económico), lo que significaba que cualquier radicalización debía responder al factor principal: ¿Está el pueblo griego dispuesto a enfrentar los sacrificios de un default para defender su soberanía?
 
No se puede culpar a Tsipras…
 
Hasta muy recientemente los sondeos han mostrado que no ¿Por qué? Por la simple razón de que el totalitarismo del sistema neoliberal de la UE ha logrado “acuñar” el euro en el pensamiento colectivo, como el “escudo protector” contra los males de la inflación, la inestabilidad cambiaria, y vaya a saber cuántas ilusiones más que constituyen actualmente la barrera de protección de la Troika.
 
Esta realidad, que no es diferente de la que encontramos en Italia, España, Portugal y otros países que el euro está estrangulando económica y socialmente, solo dejaba a Syriza la vía de emprender un difícil camino de negociar con la UE –a partir de un programa modesto, como es el de Tesalónica, pero aun así inadmisible para la Troika de la UE-, de tener que retroceder donde fuera necesario pero sin ceder en los principios y el mandato básico que había recibido en las elecciones, y hacer partícipe al pueblo griego de este proceso con vistas a que llegado el momento tuviera la oportunidad y el deber de sacar las conclusiones definitivas.
 
Si hay algo que debe reconocerse en este encomiable y democrático ejercicio de acción política es que no se puede avanzar radicalmente más allá de los límites de la voluntad popular, y en ese sentido la estrategia política de Syriza respeta y se ajusta al principio de que el pueblo tendrá la última palabra.
 
No hay que sorprenderse pues, de que la convocatoria referendaria sea criticada en los diarios y las agencias de los financieros. Por ejemplo, y con la candidez de quien adhiere a la teología de “la economía es todo y la sociedad no existe”, el economista británico Philips Shaw de la firma de inversiones Investec, criticó el referendo porque “usualmente en las democracias, son los tecnócratas y los políticos que se ocupan de los detalles, mientras los votantes son preguntados sobre asuntos amplios y de principios. Este (referendo) es una transferencia de responsabilidad del Parlamento a los electores”(3)
 
La casi totalidad de pronunciamientos y “análisis” de los últimos días giran en torno a la negociación y al fracaso, atribuido en general a la incomprensión del gobierno de Syriza frente a las “duras pero sensatas” políticas de la Troika, que constituyen –nos dicen esos economistas y políticos que no viven la realidad de la austeridad-, la única salida al mantenimiento de Grecia en la zona euro (ZE) y a la existencia futura de una economía viable en Grecia.
 
Raramente, como en un artículo del New York Times (NYT), se menciona que Tsipras dijo al Parlamento que la decisión de convocar a un referendo es para “honorar la soberanía de nuestro pueblo”, o que exhortó a que los griegos den un “gran NO al ultimátum” de los acreedores, reafirmando que su gobierno respetará el resultado del plebiscito, “no importa cuál sea”. Y el NYT cita a Panos Kammenos, dirigente del partido nacionalista Griegos Independientes que forma parte de la coalición de gobierno, quien describió el comportamiento de los acreedores hacia Grecia como “fascismo absoluto” y destinado a subyugar al pueblo griego: “Nos están pidiendo que nosotros aniquilemos a Grecia, dijo en un discurso interrumpido por sollozos” (4)
 
Una de las pocas interpretaciones realistas fue la del economista Paul Krugman, quien en su “blog” del NYT (5) señaló que “hasta ahora cada señal de una inminente ruptura de (la zona) euro fue falsa. Los gobiernos, no importa lo que digan durante las elecciones, ceden a las demandas de la Troika; mientras tanto, el BCE da los pasos para calmar a los mercados. Este proceso ha mantenido unida (la zona) euro, pero ha perpetuado la profundamente destructiva austeridad –no dejemos que unos pocos trimestres de modesto crecimiento en algunos países deudores oscurezcan el inmenso costo de cinco años de desempleo masivo”.
 
Agrega, el también Nobel de economía, que en términos políticos los grandes perdedores de este proceso han sido los partidos de centro-izquierda, cuyo sometimiento a (las políticas) de austeridad –y por lo tanto el abandono de lo que supuestamente estaban a favor-, les ha hecho más daños que esas mismas políticas a los partidos de centro-derecha. Me parece que la expectativa de la Troika –pienso que es tiempo de dejar de pretender que algo ha cambiado, y retornar al viejo nombre- o lo que al menos esperaba, es que Grecia fuera una repetición de esa historia. Que Tsipras hiciera lo usual, abandonar una parte de su coalición y probablemente verse forzado a una alianza con la centro-derecha, o que el gobierno de Syriza cayera. Lo que puede pasar.
 
Pero al menos hasta ahora, continúa Krugman, Tsipras no parece decidido a aceptar una derrota. Al contrario, frente al ultimátum de la Troika ha programado un referendo sobre si hay que aceptarlo. Esto ha llevado a muchas discusiones y declaraciones que lo presentan como irresponsable, pero de hecho él está haciendo lo correcto, por dos razones. Primero, si gana el referendo, el gobierno griego saldrá fortalecido por la legitimidad democrática, que sigue teniendo, pienso yo, importancia en Europa (Y si no la tiene, eso también necesitamos saberlo).
 
Según Krugman, hasta ahora Syriza ha estado en una difícil situación política, con los votantes al mismo tiempo furiosos contra las nunca satisfechas exigencias de austeridad y no dispuestos a abandonar el euro, y agrega que siempre ha sido difícil –y sigue siéndolo-  ver cómo reconciliar ambas posiciones, y seguidamente apunta que el referendo plantea a los votantes, en efecto, que escojan su prioridad, y eso le da a Tsipras el mandato para hacer lo que debe si la Troika lo empuja en ese camino.
 
Krugman finaliza expresando que si le preguntaran, diría que “empujar las cosas hasta este punto ha sido un acto de monstruosa locura de parte de los gobiernos e instituciones acreedores. Pero lo han hecho y no puedo culpar a Tsipras por dirigirse a los votantes, en lugar de volverse contra ellos”.
 
El choque en cámara lenta del tren económico de Grecia no solo está erosionando la defectuosa unión monetaria. No importa cuál sea el resultado de las reuniones de crisis de esta semana entre los líderes europeos en Bruselas, el prestigio de las dos instituciones que son elementos claves del acuerdo posterior a la segunda Guerra Mundial, el FMI y la UE en sí misma, han sufrido un daño permanente. Rara vez  los líderes de las instituciones del mundo Occidental se han mostrado tan ineptos estratégicamente como lo han hecho frente a la crisis en Grecia, con respuestas impregnadas de pánico y rencor, escribe Peter Tasker –un analista  basado en Tokio-, en la publicación Nikkeii Asian Review (6).
 
Tasker señala que aún ahora, la prioridad absoluta de la elite europea –el club de “la vieja Europa” encabezado por Alemania-, parece querer mantener la divisa euro en su forma actual, no importa su costo en términos de desempleo y colapso social en el sur de Europa. La alternativa de sentido común, permitir que un país pueda manejar su controlada salida del euro y reestructurar sus deudas mientras sigue siendo miembro de la UE, es demasiado tabú como para ser discutida.
 
Soberanía o sumisión
 
Será la expresión soberana del pueblo la que decidirá si quiere sobrevivir en tanto que tal, con todas las ventajas y sacrificios que implica a corto y mediano plazo el rechazo de las exigencias de la Troika, o si acepta someterse al dictado de la Troika para seguir aplicando el despiadado régimen de austeridad destinado a satisfacer a los acreedores de una deuda en gran parte ilegal y, más importante aún, a sentar el ejemplo de que es necesario enterrar definitivamente la soberanía de los pueblos para poder así someterlos per secula seculorum a pagar una renta a los oligarcas que controlan el parasitario sistema financiero occidental.
 
 Cuando escribí “El catalizador griego”, la razón principal era la de hacer ver que el triunfo electoral de Syriza era un fenómeno político importante porque ponía sobre la mesa la cuestión “soberanía o sometimiento” de los pueblos en el contexto del sistema de gobernanza de la UE, señalando que se abría una lucha política caracterizada por una terrible asimetría.
 
Señalaba que en “el origen de estos fracasos está la falta de democracia en el sistema de gobierno y ese funcionamiento de tipo empresarial que quedó bien en claro en 2011, cuando la CE cambió de un plumazo a los primeros ministros de dos gobiernos nacionales porque no obedecían al pie de la letra las ordenes de la CE, del BCE y del FMI, de la Troika: Yorgos Papandreu, primer ministro de Grecia, reemplazado por Lukas Papademos (2011-2012) y Silvio Berlusconi, primer ministro de Italia, por Mario Monti (2011-2013). O sea que la Troika desalojó a gobernantes electos para poner a sus procónsules, que habían hecho carrera en el sistema financiero de Wall Street y la UE”.
 
Y que “al oponerse a este sistema, Syriza no solamente sienta un excepcional ejemplo sino que pone en tela de juicio el rígido sistema de gobernanza, que de paso hay que aclarar que es un término muy usado para definir en la UE el sistema de gobierno, pero en realidad apropiado para la verticalidad del sistema de toma de decisiones de las empresas transnacionales o de las antiguas monarquías absolutas, y no para las sociedades democráticas o que se dicen tal”.
 
Lo importante de este proceso, que dentro de Grecia fue comunicado al pueblo para que tuviera la última palabra, es que ha hecho renacer la opción política, basada en la soberana voluntad popular, lo cual –no importa el resultado del referendo-, es una derrota importante y de vastas consecuencias para el totalitarismo de los mercados, el neoliberalismo.
 
Nadie ignora que lo que ha sucedido y sucederá en Grecia es muy importante para el proceso en curso en España, donde el dirigente de Podemos, Pablo Iglesias, dijo que en su opinión “el problema no es Grecia, el problema es Europa. Alemania y el FMI están destruyendo el proyecto político de Europa () están atacando a la democracia” (7)
 
Syriza entre el No y el SI
 
Los referendos sobre asuntos cruciales tienen que dar resultados inapelables, en uno u otro sentido, y más cuando el gobierno que los convoca afirma, como es el caso con Syriza, que respetará el resultado.
 
Si el resultado es claramente mayoritario por el NO a las exigencias de la Troika, el gobierno de Syriza saldrá fortalecido y la Troika sufrirá una primera y gran derrota política, que junto a las disidencias internas sobre la agresiva política de la UE contra Rusia, la creciente oposición popular contra elTratado Transatlántico con Estados Unidos y el rechazo al `sistema de cuotas` para recibir los refugiados e inmigrantes ilegales, puede poner en tela de juicio el sistema de gobernanza de la UE.
 
Un triunfo de Syriza podría, si se corrige un tanto la inepcia de la dirigencia de la UE, como la define Tasker, abrir paso a una negociación sentada en otros términos que aquellos fijados exclusivamente por los acreedores. Pero si la inepcia persiste en la cúpula de la UE no es descartable que como única vía quede la confrontación, lo que puede llevar a la salida de Grecia de la ZE y de la UE.
 
Si el pasado y el presente sirven de referencia, no hay muchas esperanzas de cambios reales en esa cúpula, más allá de las buenas palabras que edulcoran las malas políticas.
 
El futuro de Syriza en el gobierno no debe depender necesariamente de un resultado desfavorable en el plebiscito del 5 de julio, a menos de una derrota con márgenes bien superiores al 50 por ciento que sirva a las fuerzas de la oposición y al megáfono de la UE para crear una desestabilización política en medio de la grave crisis de liquidez monetaria que la BCE ya provocó al cerrarle a Grecia el uso de los fondos de urgencia.
 
El proceso comenzado por Syriza, de negociar sin tapujos y de mostrar en la práctica lo bien fundado de las reivindicaciones de la izquierda radical ha servido tanto para el gobierno como para el pueblo, es muy valioso y debería ser  preservado y profundizado porque en definitiva es el único proceso que puede convertir al pueblo de espectador en actor, y hacer renacer la política como instrumento para fortalecer (y no enterrar) la democracia en la UE, y servir de guía a las experiencias que sin duda vivirán otros pueblos muy próximamente.
 
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30 de junio del 2015.-Jorge Ramos le sugiere a Donald Trump que en sus empresas trabajen un sólo día sin mexicanos, sin un sólo empleado latino, para que pueda notar la importancia que tiene esa comunidad en la economía y vida de Estados Unidos.

“A Trump que tanto le gusta poner retos en su programa de televisión, The Apprentice, le propongo el siguiente: pase un día -uno solo- sin sus empleados mexicanos y latinos. No podría. Sus negocios se paralizarían. Un día sin mexicanos pararía al imperio Trump”

Ramos enfatizó en que  Donald Trump “Se ha convertido, rápidamente, en el hombre más odiado para muchos mexicanos y Latinos en Estados Unidos”.

Cabe recordar que el periodista Jorge Ramos, es parte de la lista de los 100 más influyentes del mundosegún la revista Time, declaró que “Es una hipocresía de Trump criticar a los mexicanos y, al mismo tiempo, beneficiarse de su trabajo”, agrega el mexicano.

El periodista hispano con mayor presencia en la Unión Americana resaltó en su  columna que “esos inmigrantes que envía México a Estados Unidos -11.4 millones- y que, según Trump, no son los `mejores’, han construido sus edificios, cosechan la comida que lo alimenta y han contribuido a su enorme fortuna (calculada en más de cuatro mil millones de dólares por la revista Forbes)”.

lunes, 29 de junio de 2015

compa mosojej ‏@mosojej 28 de jun. ¿CÓMO PUEDE #OsorioChong RENTAR CASA D $180,000 CUANDO REPORTA SUELDO MENSUAL D $151,049? #Despeñadero #DudasQueMatan

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Peña Nieto entra y sale con frecuencia del Hospital Militar: Jaime Avilés

epn hospital
El periodista Jaime Avilés aseguró que una fuente médica le informó que el presidente Enrique Peña Nieto asistente frecuentemente al Hospital Central Militar.
En su columna ‘Desfiladero’, Avilés afirma que “Peña Nieto entra y sale con frecuencia del Hospital Central Militar, me contó un médico la semana pasada. Está recibiendo quimioterapia. El nódulo que le quitaron en la tiroides [el 31 de julio de 2013] era maligno y el cáncer ya hizo metástasis. Se le pasó al hígado”.
“¿Cáncer en el hígado? Tiene los ojos amarillentos, el rostro desencajado, está en los huesos, detalló mi informante: De aquí a diciembre tiene que sacar las reformas que faltan, porque después ya no podrá ni levantarse”, publica el periodista.
“Oímos tantas cosas a diario. Sin embargo, cuando aparece un elemento concreto, las especulaciones cobran sentido. ¿Dónde lo operaron, supuestamente, de la vesícula? En el Hospital Central Militar donde, según mi fuente, recibe quimioterapia periódicamente”, señala Avilés en su texto.
El periodista cuestiona en su columna: “¿Dónde está el parte médico de la operación de ayer? ¿Por qué no nos muestran el video de la cirugía, las fotos de la vesícula extirpada? Varios periódicos titularon hace dos días: ‘Apremian a Peña Nieto para que culmine la reforma del Seguro Social’. ¿Prisa? ¿Alguien tiene prisa? ¿Por qué, si el sexenio termina en diciembre de 2018?”.
Además, Avilés afirma que “no es cierto, como reza el escueto boletín oficial, que en la madrugada de este viernes 26 de junio empezó a sentir molestias abdominales y terminó en el quirófano del Hospital Central Militar”, pues detalla que “ya el jueves por la tarde había anunciado, a última hora, que no asistiría a Bellas Artes a inaugurar una muestra de Leonardo da Vinci y Michelangelo Buonarroti. ¿Motivo? Nadie lo dijo. Un poco más tarde, Los Pinos adelantó que los periodistas de la fuente presidencial no cubrirían su visita a Guatemala. ¿Motivo? Nadie tampoco lo dijo pero resulta obvio que, mucho antes de la madrugada, Enrique Peña Nieto ya consideraba la cancelación de la gira”.
“Entonces no sufrió un “repentino” malestar, sino la consecuencia de algo que se nos oculta”, asegura el periodista.
La evaluación: ¿vencer o convencer?
Bernardo Bátiz V.
E
n el asunto de la evaluación a los maestros, desde el punto de vista del sistema, desde la óptica del gobierno y del secretario Chuayffet, no se trata de dar argumentos, de dialogar y convencer con razones, sino de imponer por la fuerza llueve o truene, y para ello se usan las armas propias de un sistema autoritario: policías y soldados vigilan los lugares en que se evalúa, rodean, encapsulan y siguen todas las marchas y manifestaciones de los profesores que opinan en forma diferente y hacen oír su voz como les es posible. Se les amenaza con dejarlos sin paga y les echan encima una campaña en contra por radio y televisión, acompañada de voces campanudas de comentaristas y articulistas que califican a los maestros de vándalos, irresponsables y dañinos a la educación.
Quienes condenan a los maestros dicen defender la que llaman educación de calidad, que nos llevará al mundo globalizado, nos harácompetitivos. Dicen una y otra vez, en todos los medios de comunicación, que fue un gran éxito, que al primer intento acudió 83.4 por ciento de los que debían evaluarse. Razonan así: se evaluaron muchos, luego entonces, tenemos razón. No es así: acudieron muchos porque están bajo la amenaza de quedar sin empleo, excluidos de la docencia, que es su profesión, y con riesgo de perder su fuente de trabajo. Se sometieron por la amenaza del desempleo.
Eso no es un argumento, es una muestra de que el sistema represor está funcionando.
Una vez, un secretario de Hacienda que había sido profesor de derecho con cierto prestigio, de apellidos Carrillo Flores, promovió un impuesto a ojos vistas inconstitucional; sus amigos juristas y profesores de derecho como él lo fueron a ver para decirle: Toño, ese impuesto va contra los principios de equidad y proporcionalidad; vas a perder los amparos. “Sí –contestó–, pero ya lo calculamos: hay 400 mil causantes y sólo pedirán amparo unos 200 o 300.”
La misma argumentación se está usando para imponer la dudosareforma educativa; muchos acatan por temor, comodidad, cálculo o lo que sea; 83.4 por ciento aceptó la evaluación, dicen, pero eso no la hace justa ni acertada desde el punto de vista pedagógico, ni la convierte en una medida oportuna. Es una imposición y las autoridades sólo son operadores del sistema que se quiere imponer y verdugos de quienes lo critican y resisten.
Conocedores de la materia, estudiosos calificados, como la doctora Raquel Sosa Elízaga y el maestro Manuel Pérez Rocha, han abundado en argumentos críticos de la reforma. Han señalado carencias y defectos y proponen que se rehaga. Las organizaciones de maestros tienen su propio proyecto, no aceptan que los evalúe un organismo autónomo al que faltan profesores y profesionales de la educación. Ese organismo representa a empresarios y usa criterios empresariales para juzgar a cientos de miles de maestros con situaciones personales, geográficas y sociales muy diferentes. Como si todo el país fuera igual, proponen un solo examen para todos. Confunden la educación con una fábrica de salchichas, las quieren todas iguales y del mismo tamaño y sabor. La realidad en México es totalmente diferente, somos un mosaico de pueblos y culturas; la uniformidad de factoría no es aplicable a la educación en México.
Una verdadera reforma debiera empezar por el reconocimiento de la dignidad de los maestros y de su liderazgo social en sus comunidades. No son empleados, no son simples asalariados, son profesionales que prestan un servicio delicado e importante y merecen reconocimiento. Testificamos un desastre en escuelas y centros de cultura y los responsables se llenan la boca con su 83.4 por ciento, como si con eso todo quedara resuelto. Los maestros disidentes, que son muchos más que los que se ven, defienden a los niños y a los jóvenes al defender la educación pública y gratuita para todos; se oponen al intento no confesado pero evidente de privatización de la educación, que quieren sólo para quien pueda pagarla.
Centros de cultura como el Ollin Yoliztli o escuelas como la secundaria diurna 51 de la colonia Niños Héroes, abandonada más de cuatro años, son sólo ejemplo del descuido y abandono en el que se encuentran por todo el país escuelas y centros de difusión cultural. Por ahí debieran empezar los celosos perseguidores y críticos de los maestros: por proporcionar a todos los niños y a todos los profesores salones de clase luminosos y acogedores, seguros y bien construidos; espacios para el recreo, bibliotecas, laboratorios y salas de lectura. Pero no: les preocupa cumplir con lo que llaman pomposamente parámetros internacionales de calidad y en el fondo quieren contar con empleados dóciles y obedientes y no con verdaderos guías de la niñez y la juventud. No tienen argumentos para convencer, sólo tienen el poder para imponer la dichosa evaluación persecutoria. Les faltan, empero, razones y autoridad moral.
Del Ángel de la Independencia a la glorieta de la Palma, Morena realizó una cadena humana. Exigimos limpiar la elección en Iztapalapa, Coyoacán, Guastavo A. Madero e Iztacalco.
Luchamos para evitar que la institucionalización de la compra y coacción del voto se convierta en práctica política válida en la ciudad y sea un legado más del gobierno de mancera, el regreso a la prehistoria democrática de la ciudad.
Luchamos para evitar que una banda de delincuentes se reparta IZTAPALAPA para instaurar ahí el reino de la corrupción, la ilegalidad y la extorsión. El grupo que pretende apoderarse de Iztapalapa es depredador y torpe.
Morena está del lado de los ciudadanos. Del D.F y de Iztapalapa.


Derrota al lado-Hernández

Rebelión-Helguera

Inmune a reproches-Magú

Al mediodía de ayer el mandatario dejó las instalaciones del Hospital Central Militar
Dan de alta a Peña Nieto luego de haberle extirpado la vesícula
El Presidente asegura que no tiene ‘‘otro pendiente’’ de salud; ‘‘me siento bien’’, expresa
Ciro Pérez Silva
 
Periódico La Jornada
Lunes 29 de junio de 2015, p. 3
El presidente Enrique Peña Nieto abandonó al mediodía de este domingo las instalaciones del Hospital Central Militar, donde fue internado la madrugada del pasado viernes para extraerle la vesícula biliar. En breve mensaje, el mandatario informó que está en condiciones de cubrir la agenda programada para esta semana, tras asegurar que no tiene ‘‘otro pendiente’’ de salud.
‘‘Ya he sido dado de alta, me siento muy bien, tanto física como anímicamente. Evidentemente, con las molestias posoperatorias naturales de toda intervención quirúrgica. Habré de observar las recomendaciones médicas como evitar hacer ejercicio, por algunos días, alzar cosas, pero por lo demás, con la prescripción médica de poder mantener mis actividades de forma regular guardando estas observaciones’’, dijo a las afueras del nosocomio.
Cubrirá hoy su agenda de trabajo
‘‘Como ustedes ven, me encuentro anímicamente muy bien y espero el día de mañana asistir a todas las actividades programadas para esta semana, que no habrán de tener ninguna alteración; se habrá de mantener la agenda como estaba originalmente prevista’’, insistió el titular del Ejecutivo, quien al ser interrogado sobre la situación del país aseguró que lo ve ‘‘bien’’ y se dijo decidido a impulsar la transformación de México para bien de los mexicanos, y que México ‘‘siga caminando, creciendo y dando pasos firmes a favor de su transformación’’.
Peña Nieto apareció a las 12:03 horas, acompañado por su esposa, Angélica Rivera, y elementos del Estado Mayor Presidencial. El mandatario vestía pantalón oscuro, camisa azul y blazer azul marino. Sin prisa, se aproximó al lugar en el que lo aguardaban los representantes de los medios de comunicación, donde se había dispuesto un micrófono. De pie y mostrando buen semblante, el Presidente enfatizó que está en condiciones de recibir a los reyes de España en el Campo Marte, este lunes por la mañana, para encabezar la ceremonia oficial de bienvenida e iniciar con ello la visita de Estado de Felipe VI. Dijo también que asistirá, como estaba previsto, al encuentro de mandatarios de la Alianza del Pacífico, jueves y viernes en Perú.
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El presidente Enrique Peña Nieto, acompañado por su esposa, Angélica Rivera, y el vocero Eduardo Sánchez (de espaldas)Foto Jesús Villaseca
Momentos después, a través de su cuenta de Twitter, Peña publicó: ‘‘Ya me encuentro en la residencia oficial de Los Pinos. Me siento muy bien y en unos momentos más tendré reuniones de trabajo interno’’. Mientras que en un segundo mensaje reiteró su reconocimiento al equipo médico que lo atendió.
De acuerdo con el reporte médico, Peña Nieto presentó la madrugada del viernes ‘‘un cuadro clínico de colecistitis aguda alitiásica, esto es, una inflamación súbita de la vesícula biliar no relacionada a cálculos’’. Fue operado con un procedimiento de mínima invasión, conocido también como cirugía laparoscópica, y se realizó una colecistectomía, que es una extirpación de la vesícula biliar, procedimiento que se llevó a cabo sin incidentes, accidentes y/o complicaciones, con duración total de 50 minutos.
Adelantó que ‘‘el ejercicio fuerte’’, como correr, podrá realizarlo en unas tres semanas, mientras sigue una dieta baja en grasas. Aunque subrayó que el Presidente ‘‘está en perfectas condiciones y de buen ánimo’’.