AMLO, Durazo y el general Sandoval no autorizaron el operativo de Culiacán… ¿Traición? ¿Segundo capítulo de la violencia política de Aguililla?

Durazo y el general Sandoval no mintieron, los engañaron con las primeras informaciones que les dieron
Entre las tantas y tan injustas columnas de opinión escritas y publicadas para ajustar cuentas a la 4T, que ha cometido el único pecado de cambiar las reglas de la relación prensa-gobierno, destacan tres juicios atrevidos, pero racionales y desde luego preocupantes por lo que diagnostican:
Julio Hernández, en La Jornada:
“¿Errores, filtraciones de alto nivel, traiciones, caos calculado? Lo cierto es que el gobierno de López Obrador pudo librar, con alto costo, un escenario (creado por impericia y descontrol internos o por cálculo de sus adversarios) que pudo terminar en un baño de sangre y habría abierto la puerta a que sus adversarios proclamaran ingobernabilidad”.
Verónica Malo Guzmán, en SDP Noticias:
"Si quien pergeñó tan terrible situación (vulnerar la soberanía nacional, aterrorizar a Culiacán, generar muertes, golpear a Durazo, al Ejército, a la incipiente Guardia Nacional, etcétera) forma parte del equipo de la 4T, a estas alturas el presidente López Obrador ya debe de tener sus sospechas".
"Sin embargo, por tratarse de individuos de alto nivel en su gabinete, sería políticamente suicida decirlo y desenmascararlos; operaría como un bumerán contra la política de confianza en su equipo".
"Caben las preguntas, ¿quién/quienes tienen tanta fuerza en el gabinete de López Obrador cómo para poder tener información privilegiada de cómo y dónde están los narcotraficantes? ¿Quién/quienes utilizarían dicha información para abrirse paso en sus ambiciones políticas?"
"Por el bien de México, ojalá los traidores salgan del gobierno; vaya, los saquen cuanto antes del país"

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