Cayó el PRIAN y…cayó la falsa gloria del TRI
JANE DE LA SELVAlun 02 jul 2018 15:09
La verdad sea dicha, nuestro desánimo anunciado, la inevitable frustración porque nuestros futbolistas en copa mundial “nos llevan al cielo y luego nos bajan al infierno” como se predijo, se amainó cantidad gracias al triunfo arrasador de la mayoría de mexicanos por AMLO y MORENA ayer día primero de Julio por la noche. Pareciera que al caer tan estrepitosamente el PRIAN, cayó también la falsa gloria del TRI.
Se acabó el hechizo por haber sido fabricado débilmente. Se convirtieron en ratones el equipo mexicano ante Brasil. Mostraron no saber cómo amalgamar un equipo para triunfar por sentirse cada uno en pedestal de “primadona”, por haber hablado de más—como bien lo dijo Neymar—sobre todo por boca del prepotente Ochoa. Aguados se vieron, sin brío ordenado como lo reafirmó un Chicharito teñido de güero oxigenado pero que casi no se le vio, ausente hoy en la cancha su cacareada gran capacidad de goleador. Se vieron pues, para variar, chiquitos.
Sé que la selección nacional es sagrada para México, pero ni ese equipo deportivo tan apoyado económicamente, tan admirado, puede ganar como se merece que lo haga su incondicional afición, porque la actitud es la equivocada y no aprenden: la individualista, la de la competencia interna plagada de recelos y corruptelas administrativas, la del clientelismo, la del favoritismo.
Pero no es extraño que el deporte en nuestro país esté en pañales, que se encuentre abandonado si no han creído en él y con tanto talento deseoso de apoyo que hay en México. Podríamos ser potencia en natación, en fútbol, en box, en artes marciales, en béisbol, en maratón, en caminata, en ciclismo, en vela, en canotaje, qué se yo. Si el gobierno diese apoyo económico y profesional para que el deporte mexicano cambie de manera de proceder, de pensar, de administrarse corruptamente para beneficio de unos cuántos, que no se tengan que romper la madre nuestros mejores deportistas para conseguir el dinero de fuentes privadas para lograr ir a competir a donde deben, otro gallo cantaría.
El régimen nunca invirtió en el deporte. Nunca le quiso dar la enorme importancia que merece, además de que se robaban o “dispersaban” a su antojo los directivos cualquier fondo que entraba. Nunca creyó el régimen que ayer fue derrotado por la fiesta democrática, en la premisa de que el amor y la inversión al deporte amaina los flagelos sociales, la pobreza, la violencia que deriva en criminalidad. No contempló que el deporte crea disciplina en los niños y jóvenes, aporta a la buena salud física y mental de la población.
De ahora en adelante esto habrá de cambiar, porque AMLO sí cree en el deporte como una inversión que redituará a México. La CONADE habrá de ser reestructurada, limpiada de corruptos. Porque uno se pregunta, ¿cómo ha podido Peña Nieto declarar públicamente su júbilo porque México junto con Estados Unidos y Canadá organizará la copa mundial del 2026, cuando su régimen ha mantenido abandonado al deporte nacional, abandonada a la infancia y deportistas a su suerte? Esta doble moral, este doble discurso que solíamos padecer a diario, también se acabará. Viva el renacer mexicano.


No hay comentarios:
Publicar un comentario