Hablemos, Raymundo Rivapalacio, sobre las agresiones que hemos sufrido los pejistas
El columnista de simpatías más bien conservadoras olvidó enumerar las múltiples ocasiones en que personas que nos identificamos con la izquierda y con Andrés Manuel hemos sido amenazados, insultados y agredidos.
“Desde hace casi 20 años, todas las voces que concordamos con las ideas y las políticas de Andrés Manuel López Obrador, hemos visto respondidas nuestras preferencias políticas con insultos, amenazas, linchamientos virtuales y, en ocasiones, con agresiones físicas”. Así parafraseo esta suerte de lágrimas de cocodrilo digitales del señor Raymundo Rivapalacio, mismas que aparecen en su columna de hoy en el portal Eje Central, sitio que me sorprende saber que aún existe.
Haciendo un poco de memoria, desde que este portal era un blog llamado “Sendero del Peje”, tanto sus fundadores, como sus colaboradores hemos sufrido agresiones, amenazas y hasta golpes por parte de locos violentos que simplemente no estaban de acuerdo con nuestras opiniones o posiciones políticas.
Desde 2005, cuando el blog apenas arrancaba, tanto el que escribe estas líneas como otros colaboradores, sufríamos a diario de insultos, amenazas de muerte y daño físico contra nosotros y nuestras familias y de “doxxing”, práctica que consiste en difundir información personal como domicilios personales, lugares de trabajo e información de familiares y amigos por parte de un grupo, plenamente identificado, de fanáticos seguidores del espurio Felipe Calderón.
Después del ciclo electoral de 2006, las agresiones de todo tipo contra lo que se transformó en SDP Noticias y la revista El Chamuco, proyectos que compartieron oficinas en un inicio, continuaron. Un colaborador del entonces diario impreso “El Sendero del Peje” fue golpeado por un sujeto que se ostentaba como “escritor radical”, mismo que ahora se encuentra sumido en la oscuridad y en el olvido; el entonces director del diario fue fotografiado por los fanáticos calderonistas arriba mencionados en las inmediaciones de su domicilio y estas fotos fueron difundidas en blogs y redes sociales; mis hermanas, en ese entonces menores de edad, fueron acosadas y vulneradas por este grupo de sicarios digitales e incluso se llegó al exceso de recibir una llamada anónima con amenazas sobre la presencia de una presunta bomba en las oficinas de El Sendero del Peje y El Chamuco, motivo por el cual las oficinas tuvieron que ser desalojadas y las autoridades inspeccionaron el lugar para corroborar que no se encontrara ningún explosivo. La amenaza de bomba, por cierto, fue portada del periódico impreso que se publicaba en ese entonces:

Las amenazas por parte de estos grupos desconocidos y el acoso por parte del gobierno espurio de Felipe Calderón contra el proyecto informativo entonces incipiente era enorme e incluso se tuvo que solicitar temporalmente apoyo de fuerzas de seguridad para evitar una desgracia mayor en aquellos días aciagos.
Dice el piadoso señor Rivapalacio que ¡pobres de ellos!, personajes como “el educado y fino diplomático” (expresión que es un vil “dog whistle” para distinguir a “los fifís blancos” de los “morenos rijosos”, but I digress...) Arturo Sarukhán e Isaac Katz han recibido insultos ¡en Twitter! por sus comentarios. ¿Es en serio?
Sepa usted, señor Raymundo, que es rara la persona, sea columnista, YouTuber, Vlogger o quien sea, que no sea insultada a diario en redes sociales por sus simples opiniones. Es parte del legado de la cultura tóxica de la guerra sucia con la que se impuso ilegítimamente el sangriento sexenio de Calderón. ¿Y apenas te quejas, apenas te duele, apenas te incomoda y afecta, Raymundo? ¿No será que “repentinamente” te das cuenta de esta problemática porque resultó ganador en las elecciones un personaje que detestas y denuestas a la primera oportunidad?
Y el caso de SDP Noticias / El Sendero del Peje no es el único. Colaboradores de medios como La Jornada, Proceso y la propia Carmen Aristegui, por mucho la periodista crítica más atacada de la historia reciente de México, han sufrido acoso tanto digital como gubernamental. Tenemos que recordar en específico el caso de Carmen y como fue acosada, hasta reventarla, durante el sexenio ilegítimo de Calderón.
¿Donde están tus lágrimas de cocodrilo, tus comparaciones con la “Alemania de Weimar”, Raymundo, por personajes como Carmen, como Julio Hernández, como el monero Helguera y por los colaboradores de El Sendero del Peje y SDP Noticias? ¿Cuando dijiste al menos una palabra de apoyo cuando uno de nuestros colaboradores fue agredido a golpes, o cuando amenazaron con volar nuestras oficinas con una bomba? Nunca, grandísimo hipócrita. Nunca.
"El Huevo de la Serpiente" de Bergman en efecto ha empollado, Raymundo. Hace mucho tiempo que tu y algunos de tus colegas, con mucho reptiliano gusto, emergieron de el.


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