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Éxito de la ética que Andrés Manuel y Ebrard no llegaran rápido a un acuerdo con Trump y su equipo; mañana será otro día...

Lo fundamental no debe nunca negociarse. México debe dar una lección de dignidad, al costo que sea
Foto propiedad de: Internet
1.- El comercio es civilización.
2.- El libre comercio es civilización y progreso; es cultura, desarrollo tecnológico, ciencia y filosofía, esto es, comprensión del universo; es, también, ética.
3.- La migración es un derecho humano que ha beneficiado a las más progresistas, democráticas y avanzadas sociedades humanas; sí, especialmente a la estadounidense.
4.- Atentar contra el libre comercio es barbarie.
5.- Agredir a los migrantes es un acto de salvajismo.
Por lo tanto, debemos los mexicanos, todos, felicitar al equipo negociador mexicano que no llegó a ningún acuerdo en su primera reunión con los representantes de Donald Trump; haberlo hecho habría significado un triunfo de la posición estadounidense basada casi exclusivamente en las ambiciones políticas del presidente de aquel país, y por lo tanto habría sido una derrota de lo mejor que tiene la vida en comunidad.
Para evitar un arancel —arbitrario, torpe y oportunista— no podían, ¡no debían! ceder en lo fundamental Marcelo Ebrard y los otros negociadores —destacadamente el empresario Carlos Salazar— enviados a Washington por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Con la civilización, la cultura, el progreso técnico, la ciencia y la ética no se juega. Si un rudimentario, vulgar y ambicioso gobernante de Estados Unidos pretende pisotear valores superiores, lo único que procede es decirle NO, seguir adelante y atenernos a las consecuencias.
Mañana continuarán las negociaciones, que no están rotas: simplemente quedaron muy lastimadas. Mañana —uso la frase final de un gran filme estadounidense—, mañana será otro día.

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