lunes, 30 de abril de 2018


¿Por qué Ricardo Anaya, @RicardoAnayaC, es un ser cobarde?; #AMLO ganó el debate

@NietzscheAristolun 23 abr 2018 14:33
 
  
 
Al que muchos consideran como serio contendiente a competir con López Obrador es en realidad, pues, un cobarde, un ser taimado.
Al que muchos consideran como serio contendiente a competir con López Obrador es en realidad, pues, un cobarde, un ser taimado.
Foto propiedad de: Internet

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Ricardo Anaya es un cobarde por partida doble. Primero, porque se la ha pasado insultando a López Obrador a sus espaldas. Acusándolo de cobarde al menos desde que era presidente del PAN. Segundo, porque ayer, el día del debate, al tener a un lado suyo al objeto de su insulto no fue capaz de espetarle en su cara la supuesta cobardía. Eso me pareció muy cobarde; pusilánime. Un verdadero hombre no puede ser así.
Por ello, en mi nota sobre el debate escribí sobre Anaya: “Acobardado la mayor parte del debate. Él, que ha llamado muchas veces cobarde al líder de las encuestas, lució extraviado, abatido ante la posibilidad del ataque. Con embestidas inofensivas, retraídas, inefectivas. No pudo siquiera ganarle a Zavala ni a Meade.”.
Pensé que era suficiente. Pero hoy leo una tercera razón para llamar súper cobarde al candidato del PAN. Acobardado durante el debate para llamar cobarde a quien así ha llamado por meses, acaso años, lo ha hecho de nuevo ante los medios, es decir, de nuevo a espaldas del objeto de su agresión. ¿Qué mayor cobardía puede haber en un hombre? ¡Lo tuvo en frente!, ¿por qué no lo hizo? Por miedo, por astucia, por cobardía. Porque los traidores son en el fondo cobardes.
Al que muchos consideran como serio contendiente a competir con López Obrador es en realidad, pues, un cobarde, un ser taimado. Y con todo, ni él ni los otros tres que previsiblemente atacarían al líder opositor ganaron el debate. Más allá de una nueva encuesta del Reforma (probablemente manipulada y sesgada como el “sondeo” de hace pocos días) en apoyo al panista traidor, la mayoría de los analistas y opinadores consideran que el ganador del debate ha sido López Obrador. Al menos, porque no pudo ser sacado de su ubicuidad y porque todos se la pasaron hablando de él.
Así describí en mi nota referida sobre el debate la razón de su triunfo: “Sereno moreno. Se nota que ha escuchado a sus consejeros. La experiencia, el formato, y el hecho de que fueran 4 opositores y los tiempos que se necesitaba para que fluyeran, le permitió organizar sus cartulinas, sus ideas, sus respuestas; su magnífica conclusión. La serenidad le vino de la conciencia de conocer la realidad del país, de conocer muy bien a sus oponentes y de saber que lleva más de 20 puntos de ventaja en las encuestas. Fue congruente, consecuente con su discurso en la plaza pública (los otros no tienen esa plaza); por eso se mostró más relajado y seguro que en 2012 y 2006.”.
Como los analistas dicen hoy, Anaya no pudo dejar siquiera la impresión de un claro segundo lugar en su favor. Robótico (un robot cobarde, traidor, lavador, pusilánime), carece del espíritu para entusiasmar al reducido porcentaje de indecisos, que sería su público potencial. Porque el porcentaje de apoyo a López Obrador, que se acerca al 50%, está firme en su convicción de cambio el próximo primero de julio; porque ya está hastiado del prianismo que representan los cuatro candidatos del sistema, Zavala, Rodríguez, Meade y Anaya.

P.d. Otra característica del cobarde es mentir; en el debate lo hizo para calumniar a López Obrador y su gestión como jefe de gobierno en la Ciudad de México. Pero hoy ya está siendo desmentido por los datos y los medios como Verificado 2018.

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