No me alegra, porque los vínculos de Felipe Calderón Hinojosa con la delincuencia (uno de los cuales se llama Genaro García Luna) y su sometimiento a las directrices de Washington le costaron a México decenas de miles de muertes y desapariciones. Pero muchos lo teníamos claro y en su momento lo dijimos abiertamente:
"Esta porquería sangrienta en la que nos han metido Calderón y sus mentores del norte no sería una guerra contra las drogas sino una guerra por las drogas: una negociación a balazos y granadazos para regular un mercado que, como puede apreciarse en Estados Unidos, no desaparece, sino que se regula por una mano que sólo resulta invisible para quienes se empeñan en no ver."
(Febrero de 2011)
(Febrero de 2011)

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