lunes, 2 de junio de 2014

El caso Wallace, más turbio que nunca

Isabel Miranda de Wallace en la CDHDF. Foto: Hugo Cruz
Isabel Miranda de Wallace en la CDHDF.
Foto: Hugo Cruz
El descubrimiento de una segunda acta de nacimiento de Hugo Alberto Wallace Miranda, tan oficial como la primera, da un vuelco al caso que se sigue por el presuntos secuestro y homicidio de esta persona, cuyo cadáver sigue sin encontrarse. Ahora resulta que el desaparecido, quien de haber sido realmente asesinado habría hecho una llamada telefónica de ultratumba, tiene dos nombres, dos fechas de nacimiento, dos CURP diferentes y dos lugares donde vio la luz.
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Una llamada telefónica de alguien que supuestamente estaba muerto. Una madre que afirma que su hijo ha sido asesinado. Un cadáver que no aparece. Una muestra de ADN que atribuyó a la víctima el sexo femenino. Y testimonios autoinculpatorios presuntamente obtenidos bajo tortura…
Esos habían sido, sobre todo, los factores implicados en el expediente judicial abierto por el secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace Miranda hasta que, nueve años después de que éste desapareció, en los últimos días el caso ha dado un vuelco debido a nueva información que pone en duda incluso su muerte.
En el momento en que se fecha el secuestro y homicidio de Hugo Alberto, el 11 de julio de 2005, tenía otra acta de nacimiento. De acuerdo con ese documento oficial, cuya copia certificada fue obtenida por Proceso, su nombre es Hugo Alberto Miranda Torres y nació el 12 de octubre de 1969 en el Distrito Federal. En 1975 la misma persona obtuvo otra acta de nacimiento con el nombre de Hugo Alberto Wallace Miranda.
Según los registros oficiales de la Consejería Jurídica del Gobierno del Distrito Federal y de la Secretaría de Gobernación (Segob), la primera acta de Hugo Alberto es auténtica y fue presentada por el interesado para obtener la Clave Única de Registro de Población (CURP) el 24 de febrero de 2010, es decir, casi cinco años después de su supuesto homicidio.
El acta recién descubierta fue ingresada por la acusada Brenda Quevedo Cruz ante el Juzgado Decimosexto de Distrito de Procesos Penales Federales del Primer Circuito el 14 de mayo pasado, día en que se cerraba el plazo para entregar pruebas en su defensa dentro la causa penal 35/2006-II.
Desde el principio el caso Wallace ha sido un enigma, no despejado ni con las confesiones de quienes se supone participaron en su secuestro y asesinato
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EL ASTILLERO YA TIENE RATO QUE SE HA VUELTO MUY CRITICO DE MORENA Y DE ANDRES Y NO SE PERCIBE IGUAL HACIA OTROS!! Y LO QUE HACE ES AMARRAR NAVAJAS Y ECHARLE SAL A LA HERIDA EN UNOS Y MOVER A PEÑABOTS Y TROLITUS NATURALIS!!

Julio Hernández siempre ha sido opositor de nosotros: AMLO

REDACCIÓN SDPNOTICIAS.COM
COBERTURAS
dom 1 jun 2014 17:08
 
Julio Hernández siempre ha sido opositor de nosotros: AMLOPregunta del Astillero que encendió los ánimos de simpatizantes y opositores del movimiento encabezado por López Obrador.
El columnista de La Jornada señaló la ausencia de procesos de elección interna de candidatos del Movimiento de Regeneración Nacional.
Julio Hernández López, autor de la columna política Astillero en La Jornadaencendió un fuerte debate en Twitter al cuestionar los procesos de selección de candidatos del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
La noche del sábado, el columnista cuestionó el “destape” de candidaturas de López Obrador para Michoacán y Naucalpan. “¿Hubo asambleas o qué?”, escribió en la red de microbbloging.

El pasado 29 de mayo el político tabasqueño anunció que María Núñez Ramos será la precandidata de Morena por Michoacán al tiempo que el 31 de mayo levantó el brazo de la candidata por el municipio de Naucalpan, Yeidckol Polevnsky.
Esto bastó para que el periodista cuestionara los procesos internos del movimiento que aún no es formalmente un partido. Con retuits y comentarios, Hernández López calificó los destapes de Obrador como “dedazos”.

La estupidez de @lopezobrador_ contra @JulioAstillero 

@NietzscheAristolun 2 jun 2014 07:54
  
 
En el historial de twitter, fue impensable el siguiente tweet (al menos, la lógica lo replegó al área de la imposibilidad):
“Julio Hernández López siempre ha sido opositor a nosotros y partidario del ‘todos son iguales’, promovido por los conservadores de ahora”: López Obrador.
¡Increíble! Amerita signos de admiración pues revela que AMLO no ha leído propiamente la columna Astillero y también que, con todo, en su tuit le gana cierta dosis de intolerancia. ¿Qué le quiere dejar López Obrador al periodismo crítico?
Es cierto, el PAN es deleznable, el PRI peor, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto, igualmente; de Los Chuchos, ni hablar.  Significan un sistema que desde hace 30 años ha llevado el país a la ruina y a la miseria e infelicidad a la mayoría de sus ciudadanos.
Sin embargo, como periodista crítico no se puede repetir esta verdad en cada columna o en cada tuit. Tampoco se puede simpatizar acríticamente con aquellos políticos que, como en el caso de AMLO, se oponen al miserable régimen referido; la crítica es quinta esencial.
Si alguien ha sido crítico sostenido y coherente del inhumano sistema mexicano, apéndice del llamado capitalismo salvaje, es Julio Hernández López. Quienes lo leen con cierta regularidad en La Jornada, lo saben.
De allí que a pesar del temperamento muchas veces abrasivo de López Obrador (ése del “Cállate Chachalaca”), haya sorprendido a la comunidad tuitera el duro y errático señalamiento contra Julio Hernández.
Y Julio ha tenido la razón en esta ocasión. Ha cuestionado el muy prianista método del dedazo, el “tirar línea”, que al parecer estaría aplicando AMLO en los casos de Sansores, Polevnsky, Núñez Ramos y Guevara (¿hay más?) en sus respectivos estados, pues no se ha sabido de votaciones o asambleas que hayan decantado las respectivas candidaturas de estas respetables señoras a las respectivas posiciones propuestas.
No pocas veces Julio ha valorado el papel de AMLO contra el sistema en cuestión, sus políticos y sus políticas. Recuerdo que incluso lo ha, digamos, “defendido” ante ataques diciendo que se trata de un líder que cree en lo que dice y hace con honestidad.
Y de vuelta a la pregunta, ¿qué quiere dejar López Obrador al periodismo crítico? ¿Desea verlo convertido en apologeta de su persona, su movimiento y su programa? No señor, se equivoca. Lo que más necesita Morena, es crítica. Lo que más necesita López Obrador, es crítica. Para ser mejores, para no cometer los errores del pasado, propios y ajenos. Errores de la intolerancia y la antidemocracia.
¿Qué deberían haber hecho los periodistas críticos aunque simpatizantes de AMLO en 2006 si no le hubieran robado la presidencia, en 2012 si el PRI no la hubiera comprado (por cierto, visión compartida por Julio, a quien López Obrador debiera reconocer y acaso agradecer más que atacar; curioso, hace poco elogiaba –demagógicamente, es probable- a Alejandro Cacho, un periodista que incluso le ha llamado “loco”), y qué hacer en 2018 si por alguna ventura ganara? ¿Aplaudirle como focas? No, señor. Ser más críticos que nunca.
El tuit de AMLO significa dos momentos. Primero, error. Segundo, estupidez. Un tercer momento debiera contener una disculpa pública en el propio twitter. Ya sabemos que la necedad ciega a López Obrador y no lo hará. Lo menos que habría que exigirle -como votantes y simpatizantes de su causa-, es que dé información, pruebas, que responda a las críticas, que debata, que no salga con tonterías. Punto.
Si AMLO quiere que Morena sea algo distinto, que sea un partido verdaderamente democrático, una opción auténtica para los votantes hastiados de lo que existe en cuanto a instituciones y sistema, debe admitir la crítica y, sobre todo, procurar ser abiertamente democrático. Difícil en política, pero a final de cuentas quien saldría ganando con semejante talante e intencionalidad sería él mismo y el país.
Si AMLO no va a reconocer su error producto de la intolerancia o la impaciencia, si no va a ofrecer disculpas, al menos que diga que “hackearon” su cuenta, que el tuit lo escribió alguien más o que estaba dormido cuando la cagó.

Cuauhtémoc Cárdenas, coordinador general de Asuntos Internacionales del Gobierno del Distrito Federal

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  • Fecha: 01 Jun 2014
  • /
  • Fuente: Notimex

Sólo encabezaría al PRD si todas las corrientes lo piden: Cárdenas

En entrevista al término de la conferencia sobre migración y asilo en la ciudad de México, reiteró que no contenderá por la dirigencia del partido ni competirá si el PRD no está unido, al tiempo que agradeció a los diferentes grupos internos que lo hayan propuesto de nueva cuenta.
    El coordinador general de Asuntos Internacionales del Gobierno del Distrito Federal, Cuauhtémoc Cárdenas, declaró que aceptaría encabezar el PRD sólo si todas las corrientes se lo piden.
    En entrevista al término de la conferencia sobre migración y asilo en la ciudad de México, reiteró que no contenderá por la dirigencia del partido ni competirá si el PRD no está unido, al tiempo que agradeció a los diferentes grupos internos que lo hayan propuesto de nueva cuenta.
    “Lo que he dicho es que no voy a contender, no voy a competir con nadie. Vamos a ver que deciden los compañeros”, expuso Cárdenas Solórzano.
    La víspera, la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN) llevó a cabo su encuentro nacional de líderes para impulsar la unidad de la izquierda mexicana y la figura de Cárdenas para presidir al Partido de la Revolución Democrática (PRD).
    El fundador de esa fuerza política también consideró viable que el Instituto Nacional Electoral (INE) organice las elecciones para renovar la dirigencia nacional del partido del sol azteca.
    “Me parece que sería interesante que el INE realice la contienda interna. No sé qué va a suceder, qué respuesta vaya a dar el instituto electoral, pero yo creo que sería interesante que pudiera conducir la elección interna”, comentó

    domingo, 1 de junio de 2014

    "El distractor nacional" (1 de junio, 2014)

    John M. Ackerman 

    El plan de votar las retrógradas reformas en las materias energética y de telecomunicaciones durante la celebración de la Copa Mundial de Futbol es un claro indicador de la enorme vulnerabilidad del régimen. Si Enrique Peña Nieto se sintiera seguro en su trono y con plena legitimidad social no sería necesario esconderse detrás de un espectáculo deportivo para distraer a la población. Al contrario, un gobierno fuerte y con solidez democrática tomaría su tiempo para convencer a los ciudadanos de las supuestas bondades de sus iniciativas en lugar de agravar el malestar social con un apresuramiento político innecesario e inútil. 

    Los únicos que tienen prisa para aprobar las reformas son las empresas y los individuos que se beneficiarán de ellas. Televisa, Shell, Pedro Joaquín Coldwell, Carlos Slim, Luis Videgaray, Emilio Azcárraga y una infinidad de especuladores financieros, televisivos y petroleros rondan como buitres sobre el cadáver descuartizado del Estado mexicano, listos para satisfacer sus voraces apetitos. Están desesperados por concretar el saqueo y la censura antes de que la ciudadanía se dé cuenta de que el rey camina completamente desnudo por las calles. 

    En contraste, el mejor escenario desde un punto de vista ciudadano sería dedicar todo el tiempo necesario para involucrar a los mexicanos en la discusión, la consulta y el debate de una serie de reformas que afectan profundamente tanto a sus bolsillos como a sus derechos fundamentales. Los procesos de deliberación democrática normalmente toman más tiempo, pero siempre generan resultados más equilibrados y justos para todos. “Despacio, que tengo prisa”, reza el sabio dicho mexicano. 

    Las reformas energética y de telecomunicaciones son demasiado importantes para dejarlas en manos de una clase política corrupta y desacreditada. En lugar de apresurar irresponsablemente su aprobación, debería abrirse la cancha a una serie de debates públicos sobre el presente y el futuro de la nación, así como en torno al papel que juegan el oro negro y los medios de comunicación en la sociedad. Esta exigencia central de Alfonso Cuarón, a la cual se han sumado cientos de colectivos y millones de mexicanos, ha sido totalmente ignorada tanto por los poderes públicos como por los privados. 

    La pasarela de opiniones de “expertos” en un Senado de la República cuya pluralidad ha sido anulada por inconfesables negociaciones políticas, de ninguna manera constituye un debate público auténtico. La serie de “entrevistas”, o más bien monólogos, de integrantes del gabinete federal en prominentes noticieros de televisión y radio tampoco satisface los requerimientos del diálogo democrático. Y el supuesto “diálogo por internet” con funcionarios federales escondidos detrás de preguntas preseleccionadas en Google Hangout no es más que una burla a la inteligencia del pueblo mexicano. 

    Se repite hoy el vergonzoso escenario de la campaña presidencial de 2012, donde los medios electrónicos de comunicación, en lugar de fomentar el debate democrático asumieron una postura parcial a favor de Peña Nieto y su equipo al protegerlos de cualquier cuestionamiento incómodo o necesidad de responder sin teleprompter. Recordemos como el domingo, 6 de mayo de 2012 Televisa y TV Azteca decidieron transmitir en sus principales canales nacionales partidos de fútbol en lugar del primer debate presidencial entre Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota. Hoy los poderes fácticos nos recetan la misma fórmula pretendiendo utilizar el deporte como distractor para evitar la participación política informada. 

    La buena noticia es que hace dos años le salió el tiro por la culata al régimen. Primero creció la indignación en las redes sociales por medio del hashtag #QueremosDebateNoFutbol. Y posteriormente, apenas cinco días después del primer debate silenciado, el viernes 11 de mayo, se levantó la voz de los valientes jóvenes de la Universidad Iberoamericana, lo cual transformó por completo la dinámica del proceso electoral. En la actualidad, la sordera intolerante del Ejecutivo Federal y de Televisa tendría que generar una respuesta similar de parte de la sociedad. 

    Es importante mencionar que la opacidad y la cerrazón no solamente son indeseables en sí, sino que también generan graves desequilibrios sociales. Por ejemplo, el desastre financiero y la crisis política con los cuales culminó su sexenio Carlos Salinas de Gortari en 1994 fueron los resultados directos del centralismo autoritario desplegado durante su mandato. Protegidos de la ciudadanía por un grueso velo de opacidad e impunidad, los funcionarios salinistas repartieron sin rubor el pastel de las privatizaciones, hundieron la economía en un hoyo negro y polarizaron políticamente a la población. Si Peña Nieto no da pronto un golpe de timón en su conducción política, la crisis de 2018 muy probablemente será aún más profunda que la de hace 20 años. 

    Para evitar este escabroso escenario, los ciudadanos tendrían que unir desde ahora sus diversas voces en una sola exigencia de defensa del espacio público y a favor de la equidad informativa, tal y como lo hicieron durante la campaña presidencial de 2012. Por ejemplo, una demanda sensata y razonable podría ser que Televisa ceda gratuitamente a la sociedad por lo menos cuatro bloques de dos horas de programación en el Canal 2 durante el horario AAA antes de la votación de las nuevas reformas. De acuerdo con la Constitución, todo el espectro radioelectrónico pertenece originariamente a la Nación y por lo tanto es un bien público cuyo uso tendría que priorizar los intereses generales por encima de los particulares. 

    También habría que emplazar tanto a periodistas de manera individual como al Instituto Nacional Electoral (INE) a cumplir con sus responsabilidades públicas. Más allá de las filias y las fobias de los dueños de los medios donde laboran, se supone que los conductores de los noticieros y de los programas de análisis del país tendrían libertad para convocar a sus propios debates entre integrantes del gabinete federal y destacados críticos de las reformas. Su silencio cómplice hoy los compromete a todos. Asimismo, como la institución a cargo de garantizar el buen funcionamiento de la democracia en México, el INE también tendría la responsabilidad de intervenir directamente para fomentar el debate público informado y la equidad informativa en los debates sobre las reformas energética y de telecomunicaciones. 

    Pero más allá de lo que hagan o dejen de hacer los poderosos, los de abajo no podemos esperar sentados. Habría que actuar ahora, y de manera coordinada, antes de que sea demasiado tarde. 

    La agricultura desposeída de la tierra
    Gustavo Duch*
    E
    ntre quienes decididamente cuestionamos la agricultura industrializada, es decir, aquella que se organiza con el único propósito de generar rendimientos económicos y que para ello, como una apisonadora, explota personas y tierra, la decisión por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) de dedicar este año 2014 a la agricultura familiar generó sentimientos encontrados. ¿Es el apelativo familiar la mejor definición para trazar la línea que separa la agricultura de las sociedades anónimas, las cotizaciones en bolsa y las semillas esterilizadas de la agricultura campesina de los mercados locales y de la biodiversidad cultivada? ¿Es suficiente definirla como aquella actividad agrariaoperada por una familia y que depende principalmente de la mano de obra familiar, incluido tanto a mujeres como hombres? La familia, ¿es el único modelo para desarrollar agricultura campesina a pequeña escala? ¿No es la familia, de hecho, muchas veces el escenario de perpetuación del patriarcado que tanto daño hace a la creación de nuevos imaginarios y paradigmas también en la revisión del modelo productivo?
    Sin que muchas de estas dudas se hayan resuelto, sí creo que podemos afirmar que este marco institucional está ayudando a visibilizar y valorizar la agricultura a pequeña escala. Y buena parte de la información que la FAO está trasmitiendo refleja lo que durante años los propios movimientos campesinos y otras instituciones que defienden el paradigma de la soberanía alimentaria venimos repitiendo.
    Para quienes aún mantienen discursos peyorativos sobre la agricultura campesina y agroecológica, tiene que resultar interpelativo leer en textos de la FAO que la agricultura a pequeña escala debe posicionarse en el centro de las políticas agrícolas, ambientales y sociales en las agendas nacionales, pues entre otras cosas es una parte importante de la solución para lograr un mundo libre del hambre y la pobreza y en muchas regiones esta agricultura es la principal productora de los alimentos que consumimos a diario. O también otros mensajes fundamentales, como que la agricultura que se practica a pequeña escala es clave para la protección de la biodiversidad agrícola mundial, así como generadora de muchos empleos agrícolas y no agrícolas. También les incomodará leer los datos y estudios que la FAO muestra de sus capacidades productivas sin dejar de perder una de sus grandes virtudes, la sostenibilidad.
    Pero entre los datos que nos ofrece la FAO hay una cifra central que cuestionar, un dato trascendental a la hora de definir qué medidas son necesarias para favorecer esta agricultura: el porcentaje de tierra fértil que manejan las más de 600 millones de pequeñas fincas campesinas existentes en el mundo. Pues mientras la FAO sitúa esta cifra alrededor de 70 por ciento, los datos calculados, país por país, en el nuevo informe de la organización Grain, cifra este porcentaje en un escaso 24 por ciento del total de tierra agrícola. Es decir, que si bien 90 por ciento de las fincas agrícolas del mundo son pequeñas (con un promedio de dos hectáreas), éstas sólo disponen de una tercera parte del total de tierra fértil. Y en un contexto en el que las políticas agrarias siguen favoreciendo a la gran propiedad, en el que se está especulando con compras y acaparamientos de tierra fértil a diestro y siniestro y en el que los monocultivos dedicados a la industria alimentaria (sólo los cultivos de soya, colza, palma africana y caña de azúcar en los últimos 50 años han triplicaron su extensión) van ganando terrero, este escaso e injusto porcentaje, año a año, va reduciéndose aún más.
    Ese debería de ser el mensaje central de este año internacional, y parece que la FAO lo esquiva. ¿Por qué? ¿A qué intereses protege? Pareciera que su posicionamiento a favor de la agricultura familiar es sólo un falso idilio, un catálogo de exóticas fotografías del National Geographic que muestran las bondades de la agricultura campesina como precioso reducto a preservar en museos de antropología. Pero si verdaderamente entendiéramos que la agricultura a pequeña escala es el medio de vida de la mayoría de campesinas y campesinos del mundo y la que, según todos los datos, es la que tiene mayor capacidad productiva actual y futura de alimentos, denunciaríamos sin temores que la propiedad de la tierra está en otras manos y sirve a otros intereses.
    Ese es el asunto central a reclamar con urgencia: la redistribución de tierra fértil en favor de la agricultura campesina a pequeña escala, en cualquier modelo comunitario de vida, como un bien común e inalienable, fuera de los mercados. Los argumentos del Año Internacional de la Agricultura Familiar, quiera o no la FAO, también lo evidencian.

    Van dos mexicanos de visita a Rusia y uno de ellos le pregunta al otro : - ¿Hey y cómo vamos a pedir la comida? El otro le responde: - Déjame eso a mi y ya vas a ver como me entiendo con los rusos. Llama al mesonero y le dice: - Quieroski arrosky blancosky, consky frijolosky negrosky, consky bistecsosky. Al poco rato, el mesonero le trae arroz con frijoles negros y bistec tal y como lo había pedido, a lo que el otro El mexicano comentó: - ¡Hey mira, pero que fácil es esto, Maje! Entonces el mesonero que los oye les dice: - Tuvieronsky suertosky que yo soy mexicanosky,­ porque sinosky, iban a comer mierdosky, los dosky!!!!


    El cuadro internacional
    Antonio Gershenson
    H
    ay un cuadro internacional que se proyecta para los próximos meses, en especial de cinco países aliados entre sí: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (brics). Uno de los hechos es que a su reunión del 15 y 16 de julio asiste, por lo pronto, como invitado, Argentina.
    Un hecho importante son los acuerdos de Shanghai entre Rusia y China, principalmente con grandes cantidades de la venta de gas natural del primero al segundo. Se acordó que Rusia va a suministrar 38 miles de millones de metros cúbicos durante 30 años, empezando por 2018. Un estudioso del tema dijo que éste es sólo el principio, y que no sólo China, sino que el mercado asiático alcanzará al mercado europeo.
    Se dice también que los nuevos y enormes yacimientos de Kovykta y Chayanda, en el este de Siberia, podrán abastecer estos mercados asiáticos, mediante altas inversiones.
    También se menciona otro proyecto que, no sólo a China, sino con una gran planta de gas licuado en Vladivostok, podrá satisfacer a países hambrientos al respecto, como Japón, Sudcorea y Taiwán.
    Otro caso, muy importante, es el nuevo primer ministro de India, Narendra Modi, del cual uno de sus antecedentes es que le quitaron la visa de Estados Unidos en 2005 a raíz de la violencia religiosa en el país asiático. Ha ido, en cambio, como funcionario, a China y a Japón. Altos funcionarios de India y China han estado comunicándose, ahora, por teléfono y con visitas.
    Modi invitó al presidente de China a visitar India. Unas horas antes de que se elaborara este escrito, China aceptó.
    La próxima reunión del brics es en Fortaleza, Brasil, los días 15 y 16 de julio. Uno de los acuerdos importantes, sobre el cual se viene trabajando, es un banco conjunto de desarrollo con 100 mil millones de dólares de fondo. También se espera que durante esta reunión tengan un primer encuentro los gobernantes de China e India. Brasil ha planteado la imprtancia del financiamiento del desarrollo, lo cual este mismo país ya lo ha puesto en práctca para su interior.
    Estos países, digamos tercermundistas, son cada vez más industrializados. India había llegado a un ritmo de crecimiento de 7 por ciento, segundo en el mundo entonces después de China, pero en 2012, con ese gobierno, ya eran 4.7 por ciento. El nuevo primer primer ministro se ha planteado el objetivo de aumentar el ritmo de crecimiento.
    Recordamos que la ciudad de Kolkata, antes Calcuta, es un importante centro industrial, y además tiene un buen número de artistas e intelectuales. Tiene tres premios Nobel, y numerosas escuelas y universidades.
    Estos países han tenido un desarrollo diferente de lo que hemos visto, con partes de coche, coches, braceros, y entrega al extranjero del petróleo y otras áreas. No sólo a Estados Unidos, como la costumbre, sino también a España, queriendo repetir los siglos de la colonia, ahora con los sucesores de Franco de la ultraderecha.
    Y eso que España ha tenido incluso crecimiento negativo, y que de aquí han mandado a jefes de Pemex a ayudarlos y llevar dinero cuando eso se necesita más en México.
    Estados Unidos ya tuvo su primera baja de la temporada. En Europa occidental han tenido bajas económicas, en unos países más que en otros, y nosotros ya estamos bajando.
    Lo peor aquí es la entrega al exterior y la desnacionaliación, aunque la nieguen. Es más, su nueva etapa de reforma ya la hemos empezado a analizar, y quieren aprobar sus leyes al mismo tiempo que el campeonato mundial de futbol.
    En otros países, como los del brics, vemos ejemplos diversos, pero con mejora y en desarrollo. Y aquí, dado que no pueden aumentar la producción, se quiere aumentar la dosis de entregas a multimillonarios y multinacionales.
    El fin del principio
    Rolando Cordera Campos
    P
    unto y aparte y los galleros a sus casas: no hay recesión económica, pero sí un crecimiento por debajo de lo que la sociedad requiere y de lo que su potencial permite. Con el agravante de que este lento y aletargado desempeño de la economía lleva ya casi treinta años y ha configurado buena parte de la vida social, como lo muestra la desgracia del empleo, la informalidad abrumadora y un régimen generalizado de salarios bajos.
    Podríamos pretender resolver ex cátedra el diferendo, montado gratuitamente o no, en las esferas del poder político y, tal vez, en las cumbres plutocráticas que insisten no sólo en derrotar al gobierno, sino en hacerlo pedir perdón por haber osado hacer una reforma fiscal no regresiva y tímidamente redistributiva. El cogollo de este escandaloso carnaval en torno a las cifras económicas y su proyección al final del año no puede estar en su factura o la limpieza con que el Inegi o el Banco de México las manufacturan.
    No hay cocina ni maquillaje con ellas, hasta donde nos alcanza el conocimiento, pero sí enormes diferencias en cuanto a sus implicaciones y causalidades. No hay, tampoco, convergencia alguna respecto a su significado histórico, que ya reclama algo más que los gritos y sombrerazos de estos días.
    Lo que las cifras y sus proyecciones revelan es una menor creación de empleos formales y menos actividad lucrativa para los negocios. Tal vez, menos atractivos para la inversión nueva y, consecuentemente, un declive en las expectativas de ganancia que configuran las decisiones de inversión. Es decir, un panorama de estancamiento relativo extendido por tres décadas que se concreta en cansinos ritmos de actividad económica, por debajo de lo socialmente necesario y de lo esperado por muchos.
    Telón de fondo nada seductor para que los famosos animal spirits de Keynes se desplieguen virtuosamente y den lugar a una ola de expansión como la ansiada y requerida. Hablamos aquí no sólo de los analistas y loros que les hacen eco, sino de una población crecientemente urbana y adulta que ha soportado por demasiado tiempo un estancamiento estabilizador reiterativo, que reclama resignación, pero no ofrece a cambio ni siquiera promesas y esperanzas creíbles.
    La probabilidad de que el crecimiento de la economía llegue a ser menor que el pronosticado la semana pasada crece con los días y las malas noticias provenientes del norte. A encarar esta situación y la perspectiva que de ella surge deberían dedicarse los poderes de la Unión, a convocatoria del Congreso o del Ejecutivo, y con la obligada presencia de los gobernadores y del Banco de México. La actual no es todavía una situación de emergencia, pero sí de enorme y creciente gravedad que demanda acciones inmediatas, urgentes, para evitar que se prolongue una trayectoria todavía peor que la resultante de los años duros del ajuste externo para pagar la deuda y los que le siguieron, en pos del cambio estructural para la pronta globalización de México.
    Pensar que podemos seguir como vamos, a la espera de los dones que nos deparen las reformas tan ansiadas, es pueril; la manera en que hemos dejado transcurrir los tiempos de la economía y la vida social puede ser, para decirlo sin ambages, suicida y llevarnos a la terrible circunstancia de un todos contra todos que desemboque en un todos contra el Estado. Tal es la encrucijada que se ha erigido ante nuestros ojos y los de los gobernantes y poderosos, sin que nos hayamos tomado el más mínimo tiempo para identificarla.
    Para unos, los del poder político, todo parece ser cuestión de tiempo y control, centralización del poder difuso y afirmación de una hegemonía todavía más confusa por huérfana de visión y ambición histórica. Para los otros, los del poder concentrado en las cúpulas del dinero y la riqueza, todo parece fácil, siempre y cuando el poder del Estado renuncie a serlo, eche marcha atrás en sus tímidas reformas fiscales y abra cuanto antes la puerta a la venta de garaje del petróleo y la energía. Para los corifeos, todo es cuestión de escuchar bien y a tiempo his master’s voice.
    Los priístas de viejo cuño, incluidos los priístas históricos, llevaban su pragmatismo cínico a una conseja de este tipo: aquí no pasa nada… hasta que pasa… y entonces lo encaramos. Los actuales, supuestamente del nuevo PRI, parecen empeñados en un mantra contrario a aquel talante presuntuoso: aquí no pasa nada… aunque pase. Sería el principio del fin… lo malo es que no sólo es de ellos.
    Se pasaron…
    Jorge Durand
    R
    eza el dicho popular: ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre. En efecto, el voto postal, para los mexicanos residentes en el exterior, fue tan limitado, prudente y quisquilloso que no sirvió para nada. Por eso era necesaria una reforma.
    Ahora los señores legisladores se fueron al otro extremo y van a provocar un incendio de proporciones. Escogieron tres modalidades simultáneas: la del demeritado voto postal, el voto presencial en embajadas y consulados, y el voto electrónico.
    Obviamente el costo se va a triplicar y las complicaciones se multiplicarán. Es verdad que en Distrito Federal se optó por dos modalidades de voto: la postal y la electrónica, pero las dimensiones son totalmente distintas.
    Para empezar los legisladores decidieron una credencialización en módulos embajadas y consulados de México en el extranjero, en un periodo de tres semanas, lo que es una tarea prácticamente imposible por el número de mexicanos residentes en el exterior (10 millones mayores de 18 años), el número de credenciales vencidas (más de 50 por ciento en 2010) y los varios millones de mexicanos no credencializados.
    La credencialización ha sido una demanda histórica de la comunidad mexicana en el exterior y sus miembros aducen que esta es la razón principal de los magros resultados obtenidos en las recientes elecciones.
    Ahora los consulados deberán expedir tres tipos diferentes de credenciales: pasaportes, matrículas consulares y credenciales del INE. Y ahí radica el problema: con tres no se hace una.
    Eso no es todo: los mexicanos deben tener la CURP, los menores presentar su Cédula de Identificación Ciudadana y los que trabajan poseer la cédula del SAT.
    El pasaporte no sirve para votar, pero es vital para moverse y vivir en el extranjero. La matrícula consular viene a ser un sucedáneo de la del IFE/INE y sirve para ciertos trámites de identificación en el extranjero, muy especialmente para los migrantes irregulares, pero no sirve para votar (se han expedido cerca de 7 millones de matrículas, una labor titánica de la cancillería). Finalmente, la credencial del IFE/INE en el extranjero sólo servirá para votar cuando haya elecciones y no como identificación.
    Los legisladores pasaron del IFE al INE, pero se olvidaron de reformar, revisar o cuestionar al menos, a la joya de la corona, a la credencial para votar con fotografía, que se lleva la parte más sustanciosa del presupuesto.
    Una credencial del IFE/INE, que ciertamente sirve para votar y ha demostrado ser efectiva, pero de manera sólo complementaria sirve comoidentificación. Para empezar no es un documento nacional de identidad (DNI) que tiene las características de ser único, universal y válido para todo: identificación, voto, impuestos, etcétera. El DNI y el número que tiene cada quien, sirve para todo tipo de trámite y para toda la vida. Así funciona en la mayoría de países del planeta, menos México y Estados Unidos.
    En segundo lugar la credencial del IFE/INE no es universal, aunque ciertamente tiene una cobertura muy amplia. En tercer lugar, no es obligatoria, la necesidad la ha hecho obligatoria, no por el hecho de querer votar, sino porque es el documento de identidad más aceptado.
    En cuarto lugar la credencial del IFE/INE, al no ser universal y obligatoria, tiene muchas limitaciones y condicionamientos para poder ser utilizada por la policía o la justicia. Es curioso que los planes y estrategias del combate al crimen organizado no hayan planteado la necesidad de contar con un sistema nacional de identidad. El número de homónimos y números duplicados del SAT y la CURP es alarmante. El sistema de combinación de letras y números en relación con datos personales de nombre y fecha de nacimiento, además de complicado, ha demostrado ser ineficiente. Con nueve números se pueden identificar a 900 millones de personas. La del IFE/INE cuenta con 13 números.
    En quinto lugar, por razones electorales y depuración del padrón, la credencial de IFE/INE caduca. En las últimas elecciones fue necesario admitir que los residentes en el extranjero votaran con la credencial vencida, conocida como 03, lo que fue una excepción. Una investigación del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) efectuada en Estados Unidos en 2010 determinó que cerca de 50 por ciento de las credenciales de los migrantes en Estados Unidos eran las llamadas 03 y habían caducado. Por lo general, el DNI no caduca y en todo caso, es obligatoria la renovación. Además la depuración es inmediata, dado que todo registro de defunción automáticamente la anula, lo que no sucede con la del IFE/INE.
    Por último, creo que deben ser contados con los dedos de la mano, aquellos que tienen memorizado su número del IFE/INE. Se apunta el número, en varios tipos de trámite, pero en realidad no sirve para nada, es una formalidad.
    Los mexicanos tenemos derecho a la identidad, a que el Estado proporcione un sistema único, eficiente, eficaz y universal de identificación. La credencial del IFE fue un paliativo, con fines electorales, como lo es la Matrícula Consular en el caso de los varios millones de mexicanos que la solicitan en Estados Unidos.
    Ciertamente la base de datos y la credencial del IFE/INE pueden ser la plataforma para un sistema único y universal. Sería absurdo perder todo ese trabajo y toda esa información. Pero los legisladores no han pensado en esa posibilidad.
    Si se va a credencializar en el exterior en un periodo de tres meses, el esfuerzo será enorme, los resultados lamentables, el costo descomunal y la solución un parche a un problema mucho mayor.
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    El despertar
     Estado de derecho vs. estado de chueco
    José Agustín Ortiz Pinchetti
    H
    ará una semana, un amigo me invitó a dar una conferencia sobre el Estado de derecho en México. Seguro pensó que como abogado podía decir algo sobre el tema. En realidad debió invitar a un cuentista fantasioso porque en México no tenemos un verdadero Estado de derecho.
    Para el ciudadano común, la ley es un formulismo o una amenaza, y los trámites y las obligaciones que prescribe, una monserga. Quien haya vivido en un país verdaderamente democrático sabe que el Estado de derecho es condición para la vida civilizada. En México vivimos en unestado de chueco, como dijera con amarga ironía un político. La falta de una estructura respetable que nos indique claramente qué y qué no debemos hacer, a qué tenemos derechos y cuáles son nuestras obligaciones, significaría una condición para prosperar, hacer negocios y vivir con mayor estabilidad. Del Estado de derecho emana la certeza que hace fluir la vida común.
    Así que el Estado de derecho no es un activo en México, y su ausencia, o más bien su falsificación, es una carga abrumadora. ¿Por qué no nos damos el lujo de tener leyes firmes creíbles y bien respetadas? Encuentro una clave en la definición de Diego Valadez: Hay Estado de derecho cuando la actividad del Estado se sujeta a la Constitución y a las normas derivadas de ella. El elemento inevitable es el sometimiento del poder público a la ley. Si los gobernantes imponen su voluntad y la burlan, no podremos hablar de Estado de derecho y no es sorprendente que la población pierda el respeto no sólo a la ley, sino a los abogados, jueces y agentes del ministerio público… a todos los que trabajamos con ella.
    Se dice que en México no hay cultura de respeto a la ley. Esto es esencialmente cierto, por desgracia, pero por lo general los escritores conservadores atribuyen esta actitud al pueblo en general. Mueven la cabeza exasperados porque la gente(como si ellos no fueran de la misma especie) es incivil, atrabiliaria, etcétera. Es cierto que el pueblo no está acostumbrado a respetar la ley, por el simple hecho de que quienes la imponen son los primeros en falsificarla, torcerla o violarla. Son las élites dominantes quienes encarnan al gobierno, la partidocracia, los grupos de interés quienes quebrantan el orden jurídico en su provecho, distorsionando las leyes, influyendo en los jueces, corrompiendo la procuración de justicia, ejerciendo todo género de influencias, lo que hace imposible que surja un marco de referencia que ordene las conductas, empezando por las de ellos y siguiendo con la masa de súbditos que saben muy bien que sólo las gentes verdaderamente poderosas pueden hacer valer sus derechos, o más bien, sus privilegios.

    Ministros y magistrados cobran 2 millones más que Peña Nieto

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    • Sueldos exhorbitantes, además de la corrupción en las altas esferas del poder
    • En México, la cúpula del Poder Judicial e instancias autónomas ganan más que el Presidente de la República
    Sueldos
    Por Fabiola Martínez
    Regeneración. Junio 1, 2014 México.- Según el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) y el manual de percepciones de servidores públicos 2014, el jefe del Ejecutivo tiene una remuneración total anual bruta de 4.2 millones de pesos, y al restarle impuestos queda un ingreso neto de 3 millones 54 mil 974, monto casi idéntico al que se asigna al titular de la Auditoría Superior de la Federación.
    En tanto, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) o los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) tienen ingresos netos por más de 4 millones de pesos anuales.
    Los legisladores reciben sueldos netos anuales menores al rango de los dos millones de pesos. Los diputados, 1.4 millones, mientras los senadores, 1.9 millones, según las cifras oficiales detalladas en el PEF 2014.
    El Ejecutivo federal tiene prestaciones ordinarias, así como un pago extraordinario por riesgo, equivalente a 30 por ciento de su salario mensual.
    En tanto, los legisladores devengan, además de su dieta (salario), pagos extraordinarios por la revisión de asuntos legislativos y atención ciudadana.
    El presidente de la SCJN tiene una remuneración anual bruta de 6.3 millones de pesos, la cual está integrada por 4.4 millones de sueldos y salarios, 1.1 millones de prestaciones y 714 mil de pago por riesgo.
    En nivel similar se encuentran el resto de los ministros, los integrantes del Consejo de la Judicatura Federal y los magistrados de la sala superior del TEPJF.
    En este último caso, los magistrados electorales cuentan con una remuneración nominal anual bruta de 6.3 millones de pesos, compuesta por 4.4 millones de sueldos y salarios, 1.1 de prestaciones y 714 mil por pago por riesgo.
    Los consejeros del Instituto Nacional Electoral tienen una percepción bruta de 4.1 millones, monto compuesto por 3.1 millones de sueldos y salarios y un millón de prestaciones.
    El PEF 2014 detalla también los ingresos anuales del presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, a quien se asigna una percepción de 4.1 millones, integrada por 2.3 millones de sueldos y salarios; un millón por prestaciones y 740 mil por pago extraordinario, antes de impuestos.
    En tanto, el presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía recibe 3.3 millones, de los cuales 2.4 millones corresponden a sueldos y salarios y 864 mil a prestaciones. Niveles similares tienen los mandos de la Comisión Federal de Competencia Económica, el presidente del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y el presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones.
    Manual de percepciones de los servidores públicos
    En cuanto al Presidente de la República, el Diario Oficial de la Federación publicó ayer el manual de percepciones de los servidores públicos de las dependencias y entidades de la administración pública federal, el cual regula las remuneraciones de este sector, define categorías, compensaciones y niveles de los empleados públicos, así como los sueldos base y prestaciones máximas.
    El Ejecutivo federal tiene un sueldo máximo de 143 mil 492 pesos mensuales, más 55 mil 818 por prestaciones en efectivo y especie, para llegar a una percepción ordinaria máxima de 199 mil 310 pesos.
    Aunque en el tabulador mensual de sueldos y salarios aplicable a los puestos de mando, el Presidente aparece con un ingreso base de 40 mil 706 pesos, más una compensación garantizada de 167 mil 804, lo que da un total de 208 mil 570. Un secretario de Estado gana 199 mil 310 y un subsecretario 191 mil.
    Periódico La Jornada