Un acierto de AMLO, no haber negociado con Elba Esther
Al Presidente Electo de México no podrán colgarle “el milagrito” de la liberación de este oscuro personaje de la política mexicana.
En aquellos aciagos días posteriores al fraude electoral del 2006, no fueron pocas las personas -ciudadanos de pie y “analistas”- que criticaron duramente al hoy presidente electo por no reunirse o asociarse con personajes lúgubres de la política mexicana.
De acuerdo a ellos, una “ayudadita” de Elba Esther, el SNTE y su membrete político el Panal, habrían sido suficientes para ganar esa elección “haiga sido como haiga sido”. Sin embargo, los principios de Andrés Manuel se impusieron. Para él, la maestra fue parte de la “mafia del poder” y no hubo tal negociación.
Las consecuencias las conocemos: Elba Esther y sus operadores políticos, pese a haber presentado a su propio candidato en esas elecciones, apoyaron electoralmente al espurio Felipe Calderón, con las lamentables consecuencias de una guerra fallida contra el narco y de decenas de miles de muertos y desaparecidos.
A escasas semanas de iniciado el sexenio de Peña Nieto, “la maestra” fue detenida acusada de malversar 2 mil millones de pesos, así como de delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada. El resto es historia reciente: varios años de encarcelamiento y posterior prisión domiciliaria de este personaje político que alcanzó altas cotas de poder al amparo del PRI y del PAN.
Este miércoles, por una extraña, muy extraña coincidencia, en el mismo día en que Andrés Manuel recibió la constancia que lo acredita como Presidente Electo, la maestra ha sido absuelta por los delitos de los que se le acusaban, ya que el juez Miguel Ángel Aguilar López, del Primer Tribunal Unitario Penal de la Ciudad de México, consideró que las pruebas acumuladas en el proceso no acreditan la responsabilidad de Gordillo.
El veredicto del juez quedará para la historia -y algún día, espero no muy lejano, la señora tendrá que responder a la pregunta de como una simple maestra de primaria pudo acumular tantas riquezas-, pero el hecho es que el instinto político del próximo presidente de México no le falló en ese entonces.
Reunirse con un personaje tan desprestigiado como Elba Esther tiene un alto costo político. Y si con la negativa rotunda de Andrés Manuel de llegar a algún acuerdo con la ex líder sindical en 2006 existen algunos lunáticos que le quieren “colgar el muertito” de su liberación el día de hoy ¿imaginan lo que hubiera pasado si hubieran negociado en aquellos días?


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