viernes, 6 de abril de 2018

Remordimiento y pobreza de ideas de Anaya: con Margarita y ante La Jornada

@jlca007jue 05 abr 2018 07:02
 
  
 
“Me atacan porque no ofrezco impunidad” dijo el controvertido queretano.
“Me atacan porque no ofrezco impunidad” dijo el controvertido queretano.
Foto propiedad de: Internet
El candidato presidencial Ricardo Anaya Cortés exhibió en un solo día dos flancos muy débiles de su personalidad.
Después de que el lunes López Obrador y el martes José Antonio Meade aprovecharon de manera muy satisfactoria el espléndido foro que les ofreció el diario La Jornada que dirige Carmen Lira en sendas entrevistas, ayer miércoles el abanderado del Frente que conforman los partidos de la Revolución Democrática, de Acción Nacional y de Movimiento Ciudadano, Ricardo Anaya Cortés utilizó el espacio que le ofreció el importante rotativo para intentar una fallida defensa de todas las acusaciones, algunas de ellas muy graves, que se le han venido encima como en cascada.
“Me atacan porque no ofrezco impunidad” dijo el controvertido queretano.
La verdad con los cargos que le imputan por lavado de dinero y otras linduras, Anaya es quien debería tratar de ganar las elecciones a toda costa para obtener la impunidad que dice va a negar a sus adversarios políticos.
Los balazos de los reporteros Georgina S. y Roberto G. de la Jornada pintan la doble moral de Anaya de manera incontrovertible el doble discurso del queretano:
-    El pueblo ya cayó en cuenta de las mentiras y  el montaje en mi contra.
¿Anaya habla de mentiras cuando él mismo ha caído reiteradamente no solo en contradicciones, sino precisamente en mentiras cada vez que se ve en algún lío inmobiliario?
-    Corrupción, violencia  y crecimiento insulso  marcan a este sexenio.
Vicios evidentes del actual régimen que el propio Anaya solapó apenas hace menos de dos años.
-    Los embates los diseñó  el gobierno para tapar  desvíos de Robles y Meade.
Atacar a Meade como recurso último para detener el crecimiento del candidato del Frente por México no es su estrategia más acertada y creíble.
-    A la buena, el PRI no tiene ninguna posibilidad  de ganar la elección.
¿Y Anaya se ganó a la buena millones de pesos en sucias jugadas de negocios?
-    Estos comicios van a  ser de cambios; 85%  de la gente los quiere.
Por supuesto que la gente quiere un cambio. Creo que es más del 90% y no el 85% del que habla el joven maravilla.
-    Aspiro a la transformación profunda del país y no a administrar la mediocridad
 Esa fue una declaración de que se inscribe en la antología del cinismo político.

Y el mal día para Anaya terminó cuando en un tardío acto de contrición pidió un perdón implícito a Margarita Zavala.
En su descarnado pero eficaz estilo de hacer columnas reactivas, Federico Arreola cuestionó el falso arrepentimiento del ambicioso queretano:
“Durante una conferencia ofrecida a estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), el aspirante presidencial, Ricardo Anaya ofreció una disculpa a quienes dijo, pudieron haber resultado ofendidos y lastimados por la designación de su proyecto, como el que competirá por la Presidencia de la República”.
√ “Así lo expuso el abanderado de la colación Por México al Frente tras ser cuestionado por un alumno de la casa de estudios, quien manifestó que al interior del PAN se generó una gran molestia por el método de selección del abanderado presidencial”.
√ “La pregunta en cuestión destacaba que derivado de la insistencia de Anaya por ser el aspirante de la alianza, en el actual proceso se tienen a ‘dos candidatos panistas en la boleta’, lo cual dijo, resulta contraproducente, pues si la fractura al interior del blanquiazul no se hubiera dado, se estaría a ‘dos puntos de López Obrador’ en las encuestas”.
Dice Arreola:
“Ricardo Anaya no deberá quejarse si la señora Zavala, como ha ocurrido desde que ella logró el registro como candidata presidencial sin partido, le sigue quitando apoyos.
Margarita simplemente hace su trabajo y parece más cerca de una alianza con José Antonio Meade —candidato del PRI que trabajó exitosamente en dos gobiernos panistas— que con el propio Anaya.”
Continúa Federico:
“¿Qué debe hacer la señora Zavala hoy que Ricardo Anaya le ha pedido, suplicado perdón ante estudiantes universitarios de Jalisco?
Simplemente, Margarita debe seguir el consejo de Oscar Wilde: “Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más”.
Bastante disfrutará Margarita cuando le diga a Anaya que lo perdona…, pero no olvida.”
En el lance de traición y ataques que Anaya propinó a Margarita, para estos tiempos, todo indica que los dados ya están echados.


La división en el PAN, no debemos olvidarlo, la generó Ricardo Anaya, no Margarita Zavala.
El ex joven maravilla que en el pecado está llevando la penitencia.”

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