El mismo día en que asumió la Secretaría de Gobernación, el miércoles 16 de enero de este año, Juan Camilo Mouriño pretendió negar su aspiración de ser candidato presidencial y relevar a su jefe, Felipe Calderón.
"No es mi proyecto, no vengo a eso. Vengo a ser el titular de la Secretaría de Gobernación y seguramente tendré un estilo propio y distinto a quienes han ocupado la titularidad con anterioridad", expresó.
-En el argot político, como se dice, ¿se da por muerto?
-No, ese no es mi lenguaje. Lo que sí le puedo decir, asegurar, y quiero ser muy claro al respecto, es que ese no es mi proyecto ni es esa la razón por la que llego a la Secretaría de Gobernación.
Sin embargo, justamente por ese cargo, Mouriño robusteció el grupo político que comenzó a integrar desde que era coordinador del equipo de transición de Calderón y después como jefe de la Oficina de la Presidencia, el mismo que ahora -con su repentina muerte- queda en la orfandad.
Ese grupo -un subgrupo del felipismo- incluye secretarios de Estado, subsecretarios, gobernadores y delegados federales, pero también dirigentes del Partido Acción Nacional (PAN) de todas las jerarquías, así como diputados y senadores.
La tupida red de relaciones del político que nació en 1971 en Madrid, España, fue tejida gracias a su poder de asignar cargos en la estructura del gobierno federal y que usó, además, para ejercer influencia en el PAN, inclusive ya con Germán Martínez como presidente.
Aunque en el homenaje luctuoso, el jueves 6, Calderón lo describió casi como un héroe nacional y estadista sin mácula - "fue objeto de críticas y víctima de calumnias"-, Mouriño acumuló numerosas evidencias del poco aprecio por la transparencia y, sobre todo, del uso faccioso del poder público para conseguir objetivos políticos.
Jamás aclaró el uso de un pasaporte como ciudadano español después de que ya había optado por la nacionalidad mexicana, menos aún informó sobre su doble nacionalidad, y fue él quien confesó la autenticidad de los contratos que, como servidor público, firmó con Petróleos Mexicanos (Pemex) a nombre de Ivancar, S.A. de C.V., una de las empresas familiares.
Él fue, también, quien ejecutó la estrategia para integrar, primero, una mayoría afín al grupo de Calderón en el Consejo Nacional del PAN y, después, formalizar el triunfo de Martínez, cuya candidatura única exhibió la imposición desde la casa presidencial, tal como lo denunciaron numerosos panistas.
El mismo Mouriño hizo proselitismo en Ciudad del Carmen, Campeche, a bordo de una camioneta oficial de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), conducida por el delegado en esa entidad, Enrique Iván González López, según fotografías que exhibieron panistas que tomaron la sede de su partido, el 4 de mayo de 2007, inconformes con las imposiciones del entonces jefe de la Oficina de la Presidencia.
Desde ese mismo cargo, Mouriño designó a la mayoría de los delegados federales de las secretarías de Estado, que en el caso de Campeche -el estado que su familia adoptó para levantar su imperio económico- incluyó a personajes sin aptitudes, con el objetivo de ganar adeptos para el Consejo Nacional. "El gobierno federal está comprando conciencias a través de su operador Juan Camilo", acusó en su momento el diputado federal Jorge Nordhausen.
Inclusive, afirmó, Mouriño celebró una reunión en su casa, el viernes 27 de abril, previo a la celebración del Consejo Estatal, para "comprar voluntades" entre panistas del estado encabezados por la entonces presidenta estatal del PAN, Nelly Márquez.
"Sus palabras textuales fueron: 'Tengo 40 subdelegaciones, con sueldos de 20 mil a 45 mil pesos mensuales, pero nosotros vamos a ganar el Consejo Estatal y el Consejo Nacional'", aseguró Nordhausen, quien acusó: "Mouriño tiene un poder discrecional para repartir el botín, aunque los designados no den el perfil."
Por ejemplo, el delegado de la Semarnat, Iván González López, es pediatra, pero además apoyó a los candidatos perredistas en las elecciones federales. "Es un acto totalmente incongruente de parte de Mouriño. ¡Incongruencia total, porque no tiene el perfil que se requiere y además apoyó al PRD. Todos los carmelitas lo sabemos!"
-¿Y por qué lo nombró?
-Solamente porque él opera los intereses de Juan Camilo.
Es el mismo caso del nuevo delegado de la Procuraduría Agraria, Juan Manuel González Navarrete: "¡Desplazó a un panista que tenía 10 años trabajando en el sector y él es un técnico en computación. Ah, pero es operador de Mouriño!"
En la delegación del Registro Agrario Nacional, añadió, Mouriño nombró a Socorro Gamboa Vela: "¡Es una maestra de kínder! ¡Por favor! Ella también es operadora política a favor de sus intereses. Son votos cautivos".
En la subgerencia corporativa de Desarrollo Social de Petróleos Mexicanos (Pemex) también intervino Mouriño al designar a Hiram Manzanero Carillo, afirma Nordhausen: "¡Pero es maestro de karate! ¡Qué nos pasa!".
Nordhausen afirmó: "Estos actos de incongruencia tienen muy molestos a los campechanos, pero sobre todo a los panistas, como yo, que queremos regresar a la mística que teníamos, y ahora resulta que los altos funcionarios compran conciencias. ¡Mira cómo operaron la rechifla a Manuel Espino!".
En efecto, ya con una mayoría en el Consejo Nacional, la facción del PAN encabezada por Calderón sometió a Espino a un ruidoso repudio en la Asamblea Nacional celebrada el sábado 2 de junio de 2007, en León, Guanajuato.
Quienes orquestaron la rechifla fueron identificados: Alejandro Vázquez Cuevas, presidente del PAN en Veracruz y cuyo hermano Alfonso es delegado de la Secretaría del Trabajo; Guillermo Gallard, presidente de ese partido en Hidalgo, y Ulises Ramírez, quien era entonces senador por el Estado de México y luego coordinador de asesores de Mouriño.
En la rechifla intervinieron, también, panistas de Zacatecas, Chiapas, San Luis Potosí y el Distrito Federal, encabezados por Mariana Gómez del Campo, sobrina política de Calderón, muy allegada también a quien entonces ocupaba la Oficina de la Presidencia.
Justamente Gómez del Campo es la principal promotora de un aspirante al gobierno del Distrito Federal y uno de los políticos más allegados a Mouriño, el expriista poblano Javier Lozano Alarcón, secretario del Trabajo y quien, junto con César Nava, secretario particular de Calderón, le estimulaban sus aspiraciones presidenciales.
Grupo a la expectativa
Aunque era sabida su ascendencia sobre Calderón, y aun su jerarquía como jefe de gabinete, casi todos los altos funcionarios del gobierno mantenían una relación institucional con Mouriño, incluyendo a Josefina Vázquez Mota, secretaria de Educación Pública (SEP), cuya rivalidad con él venía de la campaña.
Pero había un sector que, aun con las menguadas posibilidades de aspirar a la candidatura presidencial, seguía apostando por él.
A nivel de secretarios, Mouriño mantenía una estrecha relación con Georgina Kessel, de Energía; Ernesto Cordero, de Desarrollo Social; Gerardo Ruiz Mateos, de Economía, así como con el director de Pemex, el priista Jesús Reyes-Heroles, y con la gerente corporativa de Desarrollo Social de la paraestatal, la expriista Yolanda Valladares.
Entre otros mouriñistas dentro del gabinete se encuentran Patricia Flores Elizondo, jefa de la Oficina de la Presidencia; Mario Laborín, director de Nafin y Bancomext; Patricio Patrón Laviada, exgobernador de Yucatán, y Sigritz Arzt, secretaria técnica del Consejo de Seguridad Nacional, que presidía Mouriño.
En las dos cámaras del Congreso, Mouriño logró también integrar a prosélitos: Entre los senadores más allegados se encuentran Guillermo Anaya Llamas, de Coahuila; Rodolfo Dorador, de Durango; Guillermo Padrés, de Sonora, y Alberto Villarreal, de Guanajuato.
En la Cámara de Diputados, Mouriño tenía, inclusive, un "club de admiradoras", integrado entre otras por la poblana Violeta Lagunes, la chihuanuense María Eugenia Campos y las guanajuatenses Elia Hernández y Pilar Ortega, ésta última exhibida por traficar con influencias para aprobar un trabajo académico.
Con el fin de aprobar un examen de un curso en la Universidad de Harvard, Ortega solicitó el apoyo de Jordy Herrera, subsecretario de Energía, exsecretario particular de Calderón y justamente otro de los amigos íntimos de Mouriño.
De la Oficina de la Presidencia mudó a sus colaboradores a la Secretaría de Gobernación, entre ellos a su secretario particular, Abraham Cherem Mizrahi, y a Rodrigo Fernández Igual, coordinador de agenda.
Mouriño incorporó como subsecretarios a sus amigos Cuauhtémoc Cardona, de Enlace Legislativo; Ana Teresa Aranda, de Población, Migración y Asuntos Religiosos; Irma Pía González Luna, de Normatividad de Medios, y Daniel Cabeza de Vaca, de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos.
Como oficial mayor nombró a Abel Cuevas Melo y a Arne aus den Ruthen Haag como coordinador de asesores, quien dejó el cargo en Ulises Ramírez.
Aunque parecía inexplicable la ratificación de un subsecretario que había estado con Ramírez Acuña, sobre todo si era su alumno político, Mouriño dejó en el cargo a Abraham González Uyeda, en cuyo rancho se efectuó el destape de Calderón, en 2004, y quien se incorporó al equipo de campaña como coordinador de Giras, en sustitución del también jalisciense Alonso Ulloa.
En el PAN también hizo sentir su presencia: En las secretarías del CEN, Mouriño colocó a Jorge Manzanera Quintana, secretario general adjunto, y a los secretarios de elecciones, Alejandro Villalobos Bayón, y de Fortalecimiento Interno, Javier Rodarte de la Rosa, los tres socios en Desarrollo y Operación de Campañas (Docsa), la empresa que sirvió de fachada a la actuación del español Antonio Solá en la guerra sucia de 2006.
Al inicio de la gestión del actual Comité Ejecutivo Nacional, y por influencia de Mouriño, fue nombrado secretario general el senador coahuilense Guillermo Anaya Llamas, compadre de Calderón, pero Martínez logró sustituirlo por su amigo Rogelio Carvajal.
Aunque adversarios, por ser parte de subgrupos distintos, Mouriño y Martínez trabajaron juntos, y aun éste hizo una defensa abierta de quien era secretario de Gobernación, cuando estaba en auge el escándalo de los contratos:
"Él es una muestra de la nueva clase política que está construyendo el país, una buena muestra de profesionalismo, de decencia pública y capacidad... ¡Eso representa Juan Camilo Mouriño!" l
PORQUE SOMOS MEXICANOS.SI SEÑOR, CON COMPROMISO Y DIGNIDAD PARA CUMPLIR OBLIGACIONES Y EXIGIR DERECHOS COMO HOMBRES Y MUJERES LIBRES. (("No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos." Martin Luther King)) PASE USTED POR SU DERECHO A LA VERDAD!!!! BIENVENIDO!!!
domingo, 9 de noviembre de 2008
"LA RESISTENCIA CIVIL PACIFICA,
DESDE UNA PERSPECTIVA GANDHIANA"
La ponente será Amérika Moreshi, actriz y escritora, egresada de la escuela de escritores de la SOGEM.
¿Quien es Gandhi?
2 de octubre de 1869, nace en la India, dominada por la corona inglesa, Mohandas Karamchand Gandhi, a quien se le llamó más tarde Mahatma Gandhi, que significa "Gran Alma". Gandhi fue un abogado y político indio que luchó enérgica y pacíficamente por la desocupación inglesa y la igualdad social.
La búsqueda de la Verdad, es una constante en su vida, llamando a su autobiografía con el título "Historia de mis experimentos con la verdad":
"Para mi, la verdad es el principio soberano que incluye a numerosos principios (…). Esta verdad no sólo implica la verdad de palabra, sino también de pensamiento"[1]
¿En qué consistía la lucha de Gandhi?
La lucha de resistencia de Gandhi se nutrió de distintos factores, desde la experiencia directa de conocer a la gente y sus propias necesidades, hasta documentarse de varios tipos de literatura.
Comprobó en carne propia la discriminación, (fue echado del tren por viajar en primera clase y negarse a cambiar de asiento, no le quisieron cortar el cabello por su raza, le negaban alojamiento en los hoteles, etc.) esto le permitió ser más sensible a los malestares de las clases sometidas.
Su modo de lucha es a partir de la bandera del Satyagraha[2], que modificaba la concepción de "resistencia pasiva".
"Cuando en una conversación con Europeos comprendí que el término "Resistencia pasiva" estaba demasiado simplemente construido, que se le suponía un arma para débiles, que podía ser definido como un odio, y que finalmente podía manifestarse por la violencia"[3]
Existen en el Satyagraha, cinco puntos que se dirigen hacia una lucha más profunda y sabia:
1) Nunca temas al dialogo.
Gandhi dialogaba con todos durante sus múltiples luchas, incluyendo al Virrey de un Imperio que no aceptaba. Y rendía frutos.
2) Nunca temas al conflicto.
Un conflicto puede ser visto por los menos maduros como una oportunidad para imponerse, prevalecer, "ganar". O, por los más maduros, como una ocasión para la autorreflexión en lugar de censurar a los Otros, y como una búsqueda de esa posible nueva realidad en que las metas legítimas de todos puedan ser acomodadas
3) Conoce la Historia o estas condenado a repetirla (Burke)
La historia es la memoria colectiva, es el testimonio de los fracasos y victorias de todos los pueblos.
4) Imagina el futuro o nunca llegarás
"Se hoy el futuro que quieres ver mañana" era la forma de Gandhi de traducir su punto en no-cooperación positiva y desobediencia civil, vaciando las estructuras opresivas mientras que al mismo tiempo arrojaba luz sobre el futuro y entrenando a los Satyagrahi para la paz positiva, convivencia, no solo para el repertorio de reuniones, resoluciones y demostraciones.
5) Mientras luchas con la ocupación limpia tu propia casa
Gandhi ciertamente resistía al Imperio Británico y luchaba por el Swaraj.[4] Pero eso no evitaba que atendiera los males de su propia India como la idea de las clases sociales. Este punto también involucra un proceso auto reflexivo de cada uno de nosotros.
Algunos de los textos, entre otros, que le sirvieron a Gandhi de reflexión:
DESDE UNA PERSPECTIVA GANDHIANA"
La ponente será Amérika Moreshi, actriz y escritora, egresada de la escuela de escritores de la SOGEM.
¿Quien es Gandhi?
2 de octubre de 1869, nace en la India, dominada por la corona inglesa, Mohandas Karamchand Gandhi, a quien se le llamó más tarde Mahatma Gandhi, que significa "Gran Alma". Gandhi fue un abogado y político indio que luchó enérgica y pacíficamente por la desocupación inglesa y la igualdad social.
La búsqueda de la Verdad, es una constante en su vida, llamando a su autobiografía con el título "Historia de mis experimentos con la verdad":
"Para mi, la verdad es el principio soberano que incluye a numerosos principios (…). Esta verdad no sólo implica la verdad de palabra, sino también de pensamiento"[1]
¿En qué consistía la lucha de Gandhi?
La lucha de resistencia de Gandhi se nutrió de distintos factores, desde la experiencia directa de conocer a la gente y sus propias necesidades, hasta documentarse de varios tipos de literatura.
Comprobó en carne propia la discriminación, (fue echado del tren por viajar en primera clase y negarse a cambiar de asiento, no le quisieron cortar el cabello por su raza, le negaban alojamiento en los hoteles, etc.) esto le permitió ser más sensible a los malestares de las clases sometidas.
Su modo de lucha es a partir de la bandera del Satyagraha[2], que modificaba la concepción de "resistencia pasiva".
"Cuando en una conversación con Europeos comprendí que el término "Resistencia pasiva" estaba demasiado simplemente construido, que se le suponía un arma para débiles, que podía ser definido como un odio, y que finalmente podía manifestarse por la violencia"[3]
Existen en el Satyagraha, cinco puntos que se dirigen hacia una lucha más profunda y sabia:
1) Nunca temas al dialogo.
Gandhi dialogaba con todos durante sus múltiples luchas, incluyendo al Virrey de un Imperio que no aceptaba. Y rendía frutos.
2) Nunca temas al conflicto.
Un conflicto puede ser visto por los menos maduros como una oportunidad para imponerse, prevalecer, "ganar". O, por los más maduros, como una ocasión para la autorreflexión en lugar de censurar a los Otros, y como una búsqueda de esa posible nueva realidad en que las metas legítimas de todos puedan ser acomodadas
3) Conoce la Historia o estas condenado a repetirla (Burke)
La historia es la memoria colectiva, es el testimonio de los fracasos y victorias de todos los pueblos.
4) Imagina el futuro o nunca llegarás
"Se hoy el futuro que quieres ver mañana" era la forma de Gandhi de traducir su punto en no-cooperación positiva y desobediencia civil, vaciando las estructuras opresivas mientras que al mismo tiempo arrojaba luz sobre el futuro y entrenando a los Satyagrahi para la paz positiva, convivencia, no solo para el repertorio de reuniones, resoluciones y demostraciones.
5) Mientras luchas con la ocupación limpia tu propia casa
Gandhi ciertamente resistía al Imperio Británico y luchaba por el Swaraj.[4] Pero eso no evitaba que atendiera los males de su propia India como la idea de las clases sociales. Este punto también involucra un proceso auto reflexivo de cada uno de nosotros.
Algunos de los textos, entre otros, que le sirvieron a Gandhi de reflexión:
Las economías occidentales buscan imitar el plan chino de reactivación
Por Redacción SDP
En los sitios de internet de los diarios financieros del mundo occidental este domingo había consenso: hay que imitar el plan chino de estímulo al consumo.El gobierno chino está decidido a apoyar la demanda interna. Para lograrlo inyectará 586 mil millones de dólares hasta finales de 2010, como respuesta a la crisis financiera mundial.
Las medidas incluyen un fuerte aumento del gasto público, principalmente en infraestructuras.
“China ha decidido adoptar una política presupuestaria activa y relajar moderadamente su política monetaria, para favorecer un crecimiento económico rápido pero sostenido, reforzando la demanda interna”, se dijo en un comunicado del gobierno chino
El plan responde a la caída de la demanda mundial de mercancías chinas. Aunque su sector financiero es sólido, a China la ha afectado la disminución de sus exportaciones cada día menos demandadas en occidente debido a la crisis financiera mundial. Esto se ha traducido en el cierre de fábricas en el sur del país y en la destrucción de miles de empleos.
Los nuevos planes de gasto público incluyen la construcción de líneas de ferrocarril, autovías y aeropuertos, un refuerzo del sector servicios y de la agricultura, y una modernización de las redes de suministro eléctrico, según la televisión estatal CCTV.
El Gobierno chino anunció también que ampliará una reforma de su impuesto sobre el valor agregado, que según la agencia oficial China Nueva supondrá un ahorro de 17 mil 600 millones de dólares para las empresas.
El 29 de octubre, el banco central chino redujo sus principales tasas de interés por tercera vez en seis semanas para apoyar el crecimiento económico.
La medida suponía un giro en la política seguida hasta entonces, que consistía en subir progresivamente los tipos de interés para “enfriar” la economía, ante una inflación creciente.
Hay que destacar que el plan chino es muy similar al propuesto por Andrés Manuel López Obrador para reactivar la economía mexicana.
Por Redacción SDP
En los sitios de internet de los diarios financieros del mundo occidental este domingo había consenso: hay que imitar el plan chino de estímulo al consumo.El gobierno chino está decidido a apoyar la demanda interna. Para lograrlo inyectará 586 mil millones de dólares hasta finales de 2010, como respuesta a la crisis financiera mundial.
Las medidas incluyen un fuerte aumento del gasto público, principalmente en infraestructuras.
“China ha decidido adoptar una política presupuestaria activa y relajar moderadamente su política monetaria, para favorecer un crecimiento económico rápido pero sostenido, reforzando la demanda interna”, se dijo en un comunicado del gobierno chino
El plan responde a la caída de la demanda mundial de mercancías chinas. Aunque su sector financiero es sólido, a China la ha afectado la disminución de sus exportaciones cada día menos demandadas en occidente debido a la crisis financiera mundial. Esto se ha traducido en el cierre de fábricas en el sur del país y en la destrucción de miles de empleos.
Los nuevos planes de gasto público incluyen la construcción de líneas de ferrocarril, autovías y aeropuertos, un refuerzo del sector servicios y de la agricultura, y una modernización de las redes de suministro eléctrico, según la televisión estatal CCTV.
El Gobierno chino anunció también que ampliará una reforma de su impuesto sobre el valor agregado, que según la agencia oficial China Nueva supondrá un ahorro de 17 mil 600 millones de dólares para las empresas.
El 29 de octubre, el banco central chino redujo sus principales tasas de interés por tercera vez en seis semanas para apoyar el crecimiento económico.
La medida suponía un giro en la política seguida hasta entonces, que consistía en subir progresivamente los tipos de interés para “enfriar” la economía, ante una inflación creciente.
Hay que destacar que el plan chino es muy similar al propuesto por Andrés Manuel López Obrador para reactivar la economía mexicana.
sábado, 8 de noviembre de 2008
HABLANDO DE POLITICA Y TRAICIONES???
Calderón: ¿oportunidad perdida?
Pocas, muy pocas veces en su gobierno Felipe Calderón Hinojosa logrará una muestra de unidad y solidaridad como la que se le brindó el jueves pasado tras la trágica muerte de su secretario de Gobernación
El apoyo moral total e incondicional que nunca tuvo Carlos Salinas y sí tuvo Calderón el jueves pasado quedó reducido a un acto personalísimo de amistad
Pocas, muy pocas veces en su gobierno Felipe Calderón Hinojosa logrará una muestra de unidad y solidaridad como la que se le brindó el jueves pasado tras la trágica muerte de su secretario de Gobernación.
La clase política en pleno, sus opositores —los más férreos y los moderados—, los gobernadores, empresarios, el clero, los militares, acudieron al Campo Marte al homenaje que se rindió a Juan Camilo Mouriño, a José Luis Santiago Vasconcelos y a los otros cuatro funcionarios que murieron el martes al estrellarse el avión en que viajaban en las calles de la ciudad de México.
Era todo un acto de Estado para despedir al amigo y a uno de los hombres más cercanos al mandatario. Y era también la oportunidad para que Felipe Calderón relanzara su gobierno y aprovechara la incondicional solidaridad con un mensaje que muchos esperaban como una amplia convocatoria a la unidad, al trabajo conjunto de todas las fuerzas políticas, por encima de sus diferencias.
El marco estaba puesto para una convocatoria presidencial abierta y clara a un pacto político que permita al país enfrentar la difícil situación que nos traerá la conjunción de los problemas económicos y sociales, con la inseguridad y la violencia irracional que campea en el país por la guerra contra el narcotráfico.
¿Qué hizo en cambio el Presidente? Prefirió centrar su mensaje en una defensa personal, emotiva y humana, pero al fin muy personal, de su colaborador fallecido. “Juan Camilo fue objeto de críticas y víctima de calumnias; sin embargo, puedo asegurar que fue un hombre franco y honesto”, dijo Calderón en un intento por honrar y limpiar la memoria de su secretario de Gobernación.
El gesto presidencial, motivado por la conocida cercanía que tenía con el funcionario caído, fue acompañado por una cita bíblica, la parábola de las bienaventuranzas con la que Calderón se refirió a su amigo caído como “limpio de corazón”. El acto de Estado se reducía así a un emotivo homenaje personal.
En varias ocasiones vimos cómo al jefe del Ejecutivo se le quebraba la voz por el dolor que le causaba el hecho, tomaba agua o aire para contener el sentimiento y reafirmaba así que la tragedia, sin menoscabo de su parte humana, también tiene un innegable bono moral que llevó en estos días al Presidente a altísimos niveles de apoyo de todos los mexicanos, incluidos sus opositores políticos.
Con su discurso, fue el mismo presidente Felipe Calderón quien llevó a las exequias de su amigo a Andrés Manuel López Obrador, que sin estar en aquella ceremonia, se hizo presente en el Campo Marte. Porque el mensaje presidencial era directo para el tabasqueño, que puso en tela de juicio la honorabilidad de su amigo, al revelar aquellos contratos con Pemex que firmó en vida Mouriño como representante de sus empresas familiares cuando al mismo tiempo era funcionario del sector energético.
Calderón evidenciaba así el efecto nocivo que causó en él y su gobierno aquel lance de López Obrador, cuyas acusaciones de tráfico de influencias no fueron probadas como algo ilegal, pero sí lograron permear en un sector de la opinión pública y dañar la imagen del fallecido funcionario.
Así, el homenaje de Estado que no tuvo ni siquiera en su momento el asesinado candidato presidencial Luis Donaldo Colosio, o el apoyo moral total e incondicional que nunca tuvo Carlos Salinas y sí tuvo Calderón el jueves pasado, quedó reducido a un acto personalísimo de amistad.
En la disyuntiva de aprovechar el momento para capitalizar la solidaridad política y volverla puntal de una estrategia de Estado que redimensionara su gobierno u optar por confirmar su lealtad y amistad personal, el Presidente optó por lo segundo. Y relegó a un segundo plano el llamado a la unidad y al trabajo conjunto de todas las fuerzas políticas por el país.
Tal vez lo ocurrido en el Campo Marte fue el preludio del relevo que se anunciará este fin de semana o el lunes en la Secretaría de Gobernación. Si algunos esperaban que Calderón aprovechara la crisis de gabinete que provocó la tragedia para rediseñar y lanzar su gobierno y borrar la imagen de una administración cerrada a un círculo amistoso y partidista, se van a quedar esperando.
NOTAS INDISCRETAS... “Ciertamente”, como diría él mismo, el tacto político nunca fue el fuerte del ex presidente Vicente Fox. Y fue su insensibilidad lo que lo expuso al desaire evidente que sufrió su Cumbre de la Internacional Demócrata de Centro. Bueno, ni siquiera su amigo, Manuel Espino, se presentó al evento que Fox y su inseparable Martita se negaron a cancelar por el luto que embargaba al panismo tras la muerte de Juan Camilo Mouriño. ¿Y yo por qué tengo que cancelar mi fiesta?, debió decir el ex mandatario… Inundaciones, salvamentos y un recrudecimiento de la violencia del narcotráfico han marcado los dos años de gobierno de Andrés Granier en Tabasco. Con todo, el mandatario que llegó al poder con altos niveles de popularidad dará mañana su segundo informe y hará el balance de un complicado primer tercio de su administración… A los médicos que dirigen el Hospital de Perinatología de la Secretaría de Salud alguien debiera recordarles el sagrado juramento de Hipócrates, porque parece ser que se les olvidó el día de la tragedia del avionazo, ocurrida a escasos metros de sus instalaciones. Cuando los heridos y lesionados por el impacto de la aeronave comenzaron a llegar a Perinatología, los médicos de ese instituto nacional se negaron a recibir a las víctimas y los mandaban a buscar otro hospital o de plano a ir a la Cruz Roja de Polanco, a donde tuvieron que trasladar a la mayoría de los lesionados. Ni por humanidad ni por ética médica, bueno, ni siquiera por ser una institución pública, les pudieron dar al menos el auxilio básico a los heridos… ¿Dislate o mensaje partidista? La propuesta que lanzó ayer el senador Francisco Labastida, al expresar públicamente su apoyo a Diego Fernández de Cevallos para encabezar Gobernación, sorprendió incluso a algunos priístas. Porque en la reunión de los senadores del Revolucionario Institucional, el jueves por la noche, lo que se escuchó de la mayoría de los tricolores que comanda Manlio Fabio Beltrones fue sólo un perfil muy claro, pero nunca le pusieron nombres ni apellido. “Un político conciliador, con experiencia y capacidad política”, fue lo único que definieron los priístas, que dejaron claro que no verían bien una definición sólo basada en la amistad o a un político partidista que sólo sea enviado a operar por el panismo de cara a las elecciones del próximo año. Así que más bien lo de Labastida fue otro acto de afectos personales… Los dados cierran con serpiente. Semana negra.
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Pocas, muy pocas veces en su gobierno Felipe Calderón Hinojosa logrará una muestra de unidad y solidaridad como la que se le brindó el jueves pasado tras la trágica muerte de su secretario de Gobernación
El apoyo moral total e incondicional que nunca tuvo Carlos Salinas y sí tuvo Calderón el jueves pasado quedó reducido a un acto personalísimo de amistad
Pocas, muy pocas veces en su gobierno Felipe Calderón Hinojosa logrará una muestra de unidad y solidaridad como la que se le brindó el jueves pasado tras la trágica muerte de su secretario de Gobernación.
La clase política en pleno, sus opositores —los más férreos y los moderados—, los gobernadores, empresarios, el clero, los militares, acudieron al Campo Marte al homenaje que se rindió a Juan Camilo Mouriño, a José Luis Santiago Vasconcelos y a los otros cuatro funcionarios que murieron el martes al estrellarse el avión en que viajaban en las calles de la ciudad de México.
Era todo un acto de Estado para despedir al amigo y a uno de los hombres más cercanos al mandatario. Y era también la oportunidad para que Felipe Calderón relanzara su gobierno y aprovechara la incondicional solidaridad con un mensaje que muchos esperaban como una amplia convocatoria a la unidad, al trabajo conjunto de todas las fuerzas políticas, por encima de sus diferencias.
El marco estaba puesto para una convocatoria presidencial abierta y clara a un pacto político que permita al país enfrentar la difícil situación que nos traerá la conjunción de los problemas económicos y sociales, con la inseguridad y la violencia irracional que campea en el país por la guerra contra el narcotráfico.
¿Qué hizo en cambio el Presidente? Prefirió centrar su mensaje en una defensa personal, emotiva y humana, pero al fin muy personal, de su colaborador fallecido. “Juan Camilo fue objeto de críticas y víctima de calumnias; sin embargo, puedo asegurar que fue un hombre franco y honesto”, dijo Calderón en un intento por honrar y limpiar la memoria de su secretario de Gobernación.
El gesto presidencial, motivado por la conocida cercanía que tenía con el funcionario caído, fue acompañado por una cita bíblica, la parábola de las bienaventuranzas con la que Calderón se refirió a su amigo caído como “limpio de corazón”. El acto de Estado se reducía así a un emotivo homenaje personal.
En varias ocasiones vimos cómo al jefe del Ejecutivo se le quebraba la voz por el dolor que le causaba el hecho, tomaba agua o aire para contener el sentimiento y reafirmaba así que la tragedia, sin menoscabo de su parte humana, también tiene un innegable bono moral que llevó en estos días al Presidente a altísimos niveles de apoyo de todos los mexicanos, incluidos sus opositores políticos.
Con su discurso, fue el mismo presidente Felipe Calderón quien llevó a las exequias de su amigo a Andrés Manuel López Obrador, que sin estar en aquella ceremonia, se hizo presente en el Campo Marte. Porque el mensaje presidencial era directo para el tabasqueño, que puso en tela de juicio la honorabilidad de su amigo, al revelar aquellos contratos con Pemex que firmó en vida Mouriño como representante de sus empresas familiares cuando al mismo tiempo era funcionario del sector energético.
Calderón evidenciaba así el efecto nocivo que causó en él y su gobierno aquel lance de López Obrador, cuyas acusaciones de tráfico de influencias no fueron probadas como algo ilegal, pero sí lograron permear en un sector de la opinión pública y dañar la imagen del fallecido funcionario.
Así, el homenaje de Estado que no tuvo ni siquiera en su momento el asesinado candidato presidencial Luis Donaldo Colosio, o el apoyo moral total e incondicional que nunca tuvo Carlos Salinas y sí tuvo Calderón el jueves pasado, quedó reducido a un acto personalísimo de amistad.
En la disyuntiva de aprovechar el momento para capitalizar la solidaridad política y volverla puntal de una estrategia de Estado que redimensionara su gobierno u optar por confirmar su lealtad y amistad personal, el Presidente optó por lo segundo. Y relegó a un segundo plano el llamado a la unidad y al trabajo conjunto de todas las fuerzas políticas por el país.
Tal vez lo ocurrido en el Campo Marte fue el preludio del relevo que se anunciará este fin de semana o el lunes en la Secretaría de Gobernación. Si algunos esperaban que Calderón aprovechara la crisis de gabinete que provocó la tragedia para rediseñar y lanzar su gobierno y borrar la imagen de una administración cerrada a un círculo amistoso y partidista, se van a quedar esperando.
NOTAS INDISCRETAS... “Ciertamente”, como diría él mismo, el tacto político nunca fue el fuerte del ex presidente Vicente Fox. Y fue su insensibilidad lo que lo expuso al desaire evidente que sufrió su Cumbre de la Internacional Demócrata de Centro. Bueno, ni siquiera su amigo, Manuel Espino, se presentó al evento que Fox y su inseparable Martita se negaron a cancelar por el luto que embargaba al panismo tras la muerte de Juan Camilo Mouriño. ¿Y yo por qué tengo que cancelar mi fiesta?, debió decir el ex mandatario… Inundaciones, salvamentos y un recrudecimiento de la violencia del narcotráfico han marcado los dos años de gobierno de Andrés Granier en Tabasco. Con todo, el mandatario que llegó al poder con altos niveles de popularidad dará mañana su segundo informe y hará el balance de un complicado primer tercio de su administración… A los médicos que dirigen el Hospital de Perinatología de la Secretaría de Salud alguien debiera recordarles el sagrado juramento de Hipócrates, porque parece ser que se les olvidó el día de la tragedia del avionazo, ocurrida a escasos metros de sus instalaciones. Cuando los heridos y lesionados por el impacto de la aeronave comenzaron a llegar a Perinatología, los médicos de ese instituto nacional se negaron a recibir a las víctimas y los mandaban a buscar otro hospital o de plano a ir a la Cruz Roja de Polanco, a donde tuvieron que trasladar a la mayoría de los lesionados. Ni por humanidad ni por ética médica, bueno, ni siquiera por ser una institución pública, les pudieron dar al menos el auxilio básico a los heridos… ¿Dislate o mensaje partidista? La propuesta que lanzó ayer el senador Francisco Labastida, al expresar públicamente su apoyo a Diego Fernández de Cevallos para encabezar Gobernación, sorprendió incluso a algunos priístas. Porque en la reunión de los senadores del Revolucionario Institucional, el jueves por la noche, lo que se escuchó de la mayoría de los tricolores que comanda Manlio Fabio Beltrones fue sólo un perfil muy claro, pero nunca le pusieron nombres ni apellido. “Un político conciliador, con experiencia y capacidad política”, fue lo único que definieron los priístas, que dejaron claro que no verían bien una definición sólo basada en la amistad o a un político partidista que sólo sea enviado a operar por el panismo de cara a las elecciones del próximo año. Así que más bien lo de Labastida fue otro acto de afectos personales… Los dados cierran con serpiente. Semana negra.
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EL INVENTOR MAS GRANDE, SAAALUD!!!!
MÉXICO, D.F., 6 de noviembre (apro).- En el discurso que el presidente Felipe Calderón pronunció este jueves en el Campo Marte se desvivió en elogios hacia Juan Camilo Mouriño:
--Fue objeto de críticas y víctima de calumnias.
--Es una pérdida significativa para el Estado mexicano.
--Con él la administración que presido ganó en sensibilidad política y visión estratégica.
--Fue un hombre de acción que acogió la política para hacer posibles las reformas que México necesita.
--Su disciplina, su carácter y su profundo patriotismo...
--No sólo impulsó reformas de fondo, sino que condujo atinadamente el gabinete de Seguridad.
--Su actitud republicana, su visión estratégica, fueron impresos también con el sello de la tolerancia.
--Como el demócrata que era, estaba convencido de que el diálogo y la pluralidad...
--Recuperó un sentido constructivo y digno de la política.
--Es un digno representante de una nueva generación de mexicanos.
--Es el rostro de una nueva generación de políticos, formada en la pluralidad y la absoluta lealtad a la democracia.
--Puedo asegurar que fue un hombre franco y honesto.
--Nuestro país ha perdido a un gran hombre, inteligente, leal y apasionado de México.
--Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia.
--Bienaventurados los que, por causa de lo alto, son insultados.
--Fue objeto de críticas y víctima de calumnias.
--Es una pérdida significativa para el Estado mexicano.
--Con él la administración que presido ganó en sensibilidad política y visión estratégica.
--Fue un hombre de acción que acogió la política para hacer posibles las reformas que México necesita.
--Su disciplina, su carácter y su profundo patriotismo...
--No sólo impulsó reformas de fondo, sino que condujo atinadamente el gabinete de Seguridad.
--Su actitud republicana, su visión estratégica, fueron impresos también con el sello de la tolerancia.
--Como el demócrata que era, estaba convencido de que el diálogo y la pluralidad...
--Recuperó un sentido constructivo y digno de la política.
--Es un digno representante de una nueva generación de mexicanos.
--Es el rostro de una nueva generación de políticos, formada en la pluralidad y la absoluta lealtad a la democracia.
--Puedo asegurar que fue un hombre franco y honesto.
--Nuestro país ha perdido a un gran hombre, inteligente, leal y apasionado de México.
--Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia.
--Bienaventurados los que, por causa de lo alto, son insultados.
Nula credibilidad
Viernes, 07 de Noviembre de 2008 03:22
Francisco Rodríguez
Indice Político
Para Lupita, in memoriam
La administración calderonista ha desplegado inusitados esfuerzos para difundir en los espacios periodísticos tradicionales, aquellos que aplauden hasta sus errores, que como nunca hay transparencia en la información que surge en torno al “avionazo” en el que perdieron la vida más de una docena de mexicanos, entre aquellos que viajaban en el aparato y los –hasta ahora menospreciados— que tuvieron la mala suerte de estar en el lugar y el momento de la misteriosa caída del aparato.
Luis Téllez es quien más insiste en la versión del “accidente”. Pero nadie cree.
En las calles, oficinas, comercios, restaurantes, cafeterías, a bordo de los taxis, en todas partes se habla de un atentado y de muchas versiones que, cada cual, habría sido exitosa al conseguir su objetivo.
Está ahí la de los helicópteros que, de hecho, flanqueaban al avión en el que viajaban los ahora fallecidos funcionarios de la administración federal…
Otra adaptación: la del “noveno pasajero” que, dicen, habría cobrado la vida del piloto y copiloto de la aeronave disparándoles o incluso degollándolos…
También la del lo jack que, con la tecnología del adminículo que se coloca en los automóviles para evitar que se desplacen cuando se reportan robados, habría cortado el suministro de combustible y, por ende, provocado el desplome del Lear Jet…
Por supuesto, la que “explica” el desastre con la colocación de un francotirador en alguno de los rascacielos que, en esa área, bordean al viaducto denominado Periférico…
En la “transparencia” de la administración nadie cree.
Razones para que así suceda hay de sobra. Ninguna de las súbitas muertes de personajes de renombre, en las últimas dos décadas, ha sido resuelta a satisfacción de la demanda popular.
La falta de credibilidad es producto de la ausencia de gobernabilidad. Y viceversa: la deficiente gobernabilidad, produce incredulidad.
Así que por más que se esfuercen quienes escriben en los espacios tradicionales en señalar que, ahora sí, qué bueno, la información fluye desde la Administración, la verdad es que el contribuyente medio nada más no responde a tan tremendos y, repito, inusitados esfuerzos.
Nadie cree en los funcionarios de la Administración que tratan de explicar y, sobre todo, de exculpar su responsabilidad.
El mismo señor Calderón abona en la suspicacia ciudadana. Como se ha citado en otros espacios, ha eludido hablar de accidente –también, por supuesto, de atentado—, y se refiere al trágico evento sólo cual tragedia.
Y más aún, ha dado tratamiento de héroes a algunas de las víctimas, a quienes se han rendido honores patrios en el Campo Militar, lo que en automático hace suponer que se trata de víctimas de un ataque y no de la torpeza o serie de torpezas que desencadenan un accidente.
Nadie cree. A eso nos ha llevado la ausencia de legitimidad en los procesos comiciales, la extendida corrupción que invariablemente queda impune, y el que cada vez más haya una diferenciación por clases sociales entre los mexicanos.
Porque hasta en la muerte de los colaboradores del señor Calderón se marcaron esas diferencias. Hubo muertos de primera, en una funeraria privada… de segunda, en instalaciones militares… y de tercera, de quienes no se supo dónde ni cuando se celebraron sus honras fúnebres.
www.indicepolitico.com
pacorodriguez@journalist.com
Viernes, 07 de Noviembre de 2008 03:22
Francisco Rodríguez
Indice Político
Para Lupita, in memoriam
La administración calderonista ha desplegado inusitados esfuerzos para difundir en los espacios periodísticos tradicionales, aquellos que aplauden hasta sus errores, que como nunca hay transparencia en la información que surge en torno al “avionazo” en el que perdieron la vida más de una docena de mexicanos, entre aquellos que viajaban en el aparato y los –hasta ahora menospreciados— que tuvieron la mala suerte de estar en el lugar y el momento de la misteriosa caída del aparato.
Luis Téllez es quien más insiste en la versión del “accidente”. Pero nadie cree.
En las calles, oficinas, comercios, restaurantes, cafeterías, a bordo de los taxis, en todas partes se habla de un atentado y de muchas versiones que, cada cual, habría sido exitosa al conseguir su objetivo.
Está ahí la de los helicópteros que, de hecho, flanqueaban al avión en el que viajaban los ahora fallecidos funcionarios de la administración federal…
Otra adaptación: la del “noveno pasajero” que, dicen, habría cobrado la vida del piloto y copiloto de la aeronave disparándoles o incluso degollándolos…
También la del lo jack que, con la tecnología del adminículo que se coloca en los automóviles para evitar que se desplacen cuando se reportan robados, habría cortado el suministro de combustible y, por ende, provocado el desplome del Lear Jet…
Por supuesto, la que “explica” el desastre con la colocación de un francotirador en alguno de los rascacielos que, en esa área, bordean al viaducto denominado Periférico…
En la “transparencia” de la administración nadie cree.
Razones para que así suceda hay de sobra. Ninguna de las súbitas muertes de personajes de renombre, en las últimas dos décadas, ha sido resuelta a satisfacción de la demanda popular.
La falta de credibilidad es producto de la ausencia de gobernabilidad. Y viceversa: la deficiente gobernabilidad, produce incredulidad.
Así que por más que se esfuercen quienes escriben en los espacios tradicionales en señalar que, ahora sí, qué bueno, la información fluye desde la Administración, la verdad es que el contribuyente medio nada más no responde a tan tremendos y, repito, inusitados esfuerzos.
Nadie cree en los funcionarios de la Administración que tratan de explicar y, sobre todo, de exculpar su responsabilidad.
El mismo señor Calderón abona en la suspicacia ciudadana. Como se ha citado en otros espacios, ha eludido hablar de accidente –también, por supuesto, de atentado—, y se refiere al trágico evento sólo cual tragedia.
Y más aún, ha dado tratamiento de héroes a algunas de las víctimas, a quienes se han rendido honores patrios en el Campo Militar, lo que en automático hace suponer que se trata de víctimas de un ataque y no de la torpeza o serie de torpezas que desencadenan un accidente.
Nadie cree. A eso nos ha llevado la ausencia de legitimidad en los procesos comiciales, la extendida corrupción que invariablemente queda impune, y el que cada vez más haya una diferenciación por clases sociales entre los mexicanos.
Porque hasta en la muerte de los colaboradores del señor Calderón se marcaron esas diferencias. Hubo muertos de primera, en una funeraria privada… de segunda, en instalaciones militares… y de tercera, de quienes no se supo dónde ni cuando se celebraron sus honras fúnebres.
www.indicepolitico.com
pacorodriguez@journalist.com
Pasión de pluralidad
Viernes, 07 de Noviembre de 2008 00:00
Víctor Flores Olea
En los años 60 Herbert Marcuse definió la cultura y la civilización de la sociedad desarrollada como “unidimensional”, con un “pensamiento único” condicionado por el mercado y la avidez de ganancia. Entonces como ahora tenía razón en su lapidaria caracterización, una de las más hondas y plena de implicaciones para el hombre y la civilización contemporáneas.
Sociedad también dispuesta a la guerra, a la conquista y a la explotación. En realidad, uno de los mayores desafíos de los tiempos que corren ha sido el de regresar a los hombres, y mujeres naturalmente, a su dignidad original, a su capacidad de universalidad. Tarea lograda por algunos pero ni de lejos por la sociedad entera, no en el aislamiento pero sí como excepción. Definición de Marcuse, como es obvio, que tenía como modelo, sobre todo, a Estados Unidos.
Pero he aquí que un día aparecen George W. Bush y Barack Obama, el primero representando la “unidimensionalidad” más recalcitrante y repugnante de los contemporáneos violentos, acumuladores de riqueza y negadores de los valores humanos. Y, el otro, encarnando la posibilidad de una nueva sociedad en ese país, a favor del cual salieron a votar masivamente los jóvenes, y también, aunque no sean tan jóvenes, aquellos que lo son del intelecto y la voluntad. Barack Obama encarna hoy para una mayoría de estadounidenses la esperanza, que seguramente tiene muchas dimensiones, sin olvidar la del bienestar material a que tan acostumbrados han estado, pero que no se limita a ello.Leer mas
Viernes, 07 de Noviembre de 2008 00:00
Víctor Flores Olea
En los años 60 Herbert Marcuse definió la cultura y la civilización de la sociedad desarrollada como “unidimensional”, con un “pensamiento único” condicionado por el mercado y la avidez de ganancia. Entonces como ahora tenía razón en su lapidaria caracterización, una de las más hondas y plena de implicaciones para el hombre y la civilización contemporáneas.
Sociedad también dispuesta a la guerra, a la conquista y a la explotación. En realidad, uno de los mayores desafíos de los tiempos que corren ha sido el de regresar a los hombres, y mujeres naturalmente, a su dignidad original, a su capacidad de universalidad. Tarea lograda por algunos pero ni de lejos por la sociedad entera, no en el aislamiento pero sí como excepción. Definición de Marcuse, como es obvio, que tenía como modelo, sobre todo, a Estados Unidos.
Pero he aquí que un día aparecen George W. Bush y Barack Obama, el primero representando la “unidimensionalidad” más recalcitrante y repugnante de los contemporáneos violentos, acumuladores de riqueza y negadores de los valores humanos. Y, el otro, encarnando la posibilidad de una nueva sociedad en ese país, a favor del cual salieron a votar masivamente los jóvenes, y también, aunque no sean tan jóvenes, aquellos que lo son del intelecto y la voluntad. Barack Obama encarna hoy para una mayoría de estadounidenses la esperanza, que seguramente tiene muchas dimensiones, sin olvidar la del bienestar material a que tan acostumbrados han estado, pero que no se limita a ello.Leer mas
Ambición, dudas e impunidad
Viernes, 07 de Noviembre de 2008 00:00
Ricardo Andrade Jardí
Después de bajar costos de producción abaratando las piezas en los aviones militares que irían a la guerra de Corea, el comerciante mecánico recibe la noticia de que su hijo, piloto de la fuerza aérea de los Estados Unidos, muere a causa de un desperfecto en el avión que piloteaba y que era uno de eso aparatos aéreos que, meses atrás, había sido armado con las piezas inadecuadas o de menor calidad, con las que el, ahora, desconsolado padre, había bajado los costos de producción de los aviones, al tiempo que amasaba una fortuna, sin ni siquiera pensar que aquellos jóvenes pilotos que hacían una guerra absurda y por demás estúpida en Corea, en nombre de la “libertad y la democracia”, eran también sus hijos. Así lo cuenta, más o menos, el extraordinario dramaturgo estadounidense Arthur Miller, en la pieza dramática: “Todos eran mis hijos”.
Juan Camilo Mouriño, español de nacimiento, de padre y madre españoles y quien ocupara la Secretaría de Gobernación del desgobierno usurpador de Fecal, despertando certeras dudas de que no cumplía con los requisitos legales para ocupar el cargo y sobre quien también se presumía la utilización de un puesto público para beneficiar, gracias a la IMPUNIDAD, los negocios familiares, relacionados con el petróleo y sus derivados, perdió la vida en un dudoso accidente aéreo, que deja ya hasta el momento trece muertos y casi medio centenar de heridos, justo unos días después de que se dieran a conocer las versiones que involucran o ligan al padre, del fallecido secretario usurpador, con bandas del crimen organizado (es decir con el narcotráfico) a través del lavado de dinero; información que por otro lado y burdamente la PGR intentara ocultar. Leer mas
Viernes, 07 de Noviembre de 2008 00:00
Ricardo Andrade Jardí
Después de bajar costos de producción abaratando las piezas en los aviones militares que irían a la guerra de Corea, el comerciante mecánico recibe la noticia de que su hijo, piloto de la fuerza aérea de los Estados Unidos, muere a causa de un desperfecto en el avión que piloteaba y que era uno de eso aparatos aéreos que, meses atrás, había sido armado con las piezas inadecuadas o de menor calidad, con las que el, ahora, desconsolado padre, había bajado los costos de producción de los aviones, al tiempo que amasaba una fortuna, sin ni siquiera pensar que aquellos jóvenes pilotos que hacían una guerra absurda y por demás estúpida en Corea, en nombre de la “libertad y la democracia”, eran también sus hijos. Así lo cuenta, más o menos, el extraordinario dramaturgo estadounidense Arthur Miller, en la pieza dramática: “Todos eran mis hijos”.
Juan Camilo Mouriño, español de nacimiento, de padre y madre españoles y quien ocupara la Secretaría de Gobernación del desgobierno usurpador de Fecal, despertando certeras dudas de que no cumplía con los requisitos legales para ocupar el cargo y sobre quien también se presumía la utilización de un puesto público para beneficiar, gracias a la IMPUNIDAD, los negocios familiares, relacionados con el petróleo y sus derivados, perdió la vida en un dudoso accidente aéreo, que deja ya hasta el momento trece muertos y casi medio centenar de heridos, justo unos días después de que se dieran a conocer las versiones que involucran o ligan al padre, del fallecido secretario usurpador, con bandas del crimen organizado (es decir con el narcotráfico) a través del lavado de dinero; información que por otro lado y burdamente la PGR intentara ocultar. Leer mas
México SA
Carlos Fernández-Vega
cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx
■ Crisis económica, tema prioritario para Obama
■ Lega Bush panorama espantoso en empleo y crecimiento
Concluyó la celebración por la victoria, la fiesta por el histórico triunfo, y ahora Barack Obama, el presidente electo de Estados Unidos, tendrá que poner manos a la obra y prepararse para limpiar el tiradero que le hereda George W. Bush, tras ocho años en la Casa Blanca.
Al texano aún le restan poco menos de dos meses y medio de mandato constitucional, de tal suerte que todavía puede cometer cualquier cantidad de excesos. Por ello, en su primera conferencia de prensa Obama pintó su raya y dijo que sólo espera tomar las riendas para comenzar a resolver “lo más importante de nuestras vidas”, es decir, la cruda realidad económica que vive su país y que ha desmoronado el nivel de bienestar de millones de estadunidenses y, de pasadita, la de muchos más en buena parte del planeta. “Los padecimientos de la gente son un recordatorio apremiante de la necesidad de estabilizar rápidamente el sector financiero”, de tal suerte que “tomaré todas las medidas necesarias”. Además, “la crisis es global y requiere una respuesta global”, por lo que nada raro sería que el primer presidente afroamericano convocara a una suerte de cumbre internacional con el fin de encontrar soluciones consensuadas y con efectos lo más inmediatos posibles, porque el deterioro, lejos de haber tocado fondo, toma velocidad.
Ya en los estertores de su mandato, el aún presidente George W. Bush no deja duda de que entre sus muchas carencias como inquilino de la Casa Blanca destaca la falta de un buen par de lentes de aumento y la asistencia de un oculista de primer nivel, porque ayer aseguró “ver algunas señales positivas en la economía”. Lo dijo justo cuando se conocieron las cifras oficiales sobre una de las manifestaciones más dramáticas de la crisis, el desempleo.
En este sentido, el Departamento estadunidense del Trabajo reveló ayer que en octubre se “perdieron” 240 mil empleos, con lo que la tasa oficial de desocupación abierta llegó a 6.5 por ciento de la población económicamente activa en aquel país, la mayor desde marzo de 1994, es decir, de los últimos 14 años y siete meses. De acuerdo con los reportes gubernamentales, en septiembre pasado se cancelaron 284 mil puestos de trabajo, y un millón 200 mil en lo que ha transcurrido de 2008.
Con las cifras anteriores, la cruda realidad indica que en la mayor economía del planeta más de 10 millones de personas están desempleadas, y 7 millones adicionales subempleadas. Estos números no incluyen a quienes luego de perder el trabajo y agotar el subsidio por desempleo, “simplemente abandonan la búsqueda de empleo”.
Peor le ha ido a la población de origen hispano en Estados Unidos. El mismo Departamento del Trabajo reveló que casi 2 millones de trabajadores “latinos” se encuentran en el desempleo abierto en el vecino del norte, con lo que la tasa oficial de desocupación abierta para este segmento poblacional llegó a 8.8 por ciento, la más elevada desde 1983, es decir de los últimos 25 años. En octubre se cancelaron 240 mil puestos de trabajo, otrora ocupados por hispanos.
Ese es el triste panorama ocupacional en Estados Unidos, al que sin duda el nuevo mandatario deberá dedicar buena parte de su esfuerzo. De hecho, Obama se ha reunido con su equipo económico para tratar de ordenar el destrozado rompecabezas que le hereda George W. Bush, quien lega cifras espantosas no sólo en materia laboral y económica, con un famélico “crecimiento” en ocho años, sino en el sector macroeconómico, con un déficit voluminoso y una deuda de proporciones gigantescas.
No son los únicos focos rojos, pero por cortesía del Departamento del Tesoro va un paseo por los indicadores de deuda y “crecimiento” que hereda el texano, tras dos periodos en la Casa Blanca, a lo largo de los cuales se registraron dos recesiones (la segunda –la actual, que acelera- más devastadora que la primera) de alcance mundial.
El “motor del mundo”, como gustan en llamarle a la economía estadunidense, de 2001 a 2008 registra una tasa anual promedio de “crecimiento” que a duras penas llega a 2 por ciento, una proporción 45 por ciento inferior a la registrada en los dos periodos presidenciales de Bill Clinton (1993-2001), su predecesor.
En materia económica, el texano se estrenó en la Casa Blanca con su primera recesión y un deplorable resultado: 0.2 por ciento de “crecimiento” en 2001. Su garbanzo de a libra se registró en 2003, año de la invasión a Irak: 3.7 por ciento, la mayor, y por mucho, en sus ocho años en la presidencia estadunidense. En su primer cuatrienio, la tasa anual promedio fue de 2.23 por ciento; la del segundo, si bien va, resultará por abajo de 2 por ciento, aunque podría ser menor. Y 2009 no pinta mejor.
Bill Clinton pasó la estafeta al texano con un superávit presupuestal de 86 mil millones de dólares, y Bush heredará a Obama un déficit estimado en poco más de 602 mil millones de billetes verdes, sin considerar la enorme bola de nieve que implica el autorizado “rescate” para los tiburones financieros y bursátiles estadunidenses.
El presupuesto del gobierno estadunidense para el ejercicio fiscal 2009 (armado y “cabildeado” desde febrero del presente año, y que oficialmente arrancó el pasado 1 de octubre) ya reconoce una deuda federal equivalente al 69.3 por ciento del producto interno bruto, o lo que es lo mismo, que 70 centavos de cada dólar que da cuerpo al producto interno Bruto de Estados Unidos simple y sencillamente se contabilizan como deuda pública.
Antes del crack financiero y la recesión el gobierno estadunidense ya adeudaba 70 centavos de cada dólar, independientemente de los voluminosos recursos públicos destinados al “salvamento” del sistema financiero. Al incorporar al balance el efecto del “rescate” de los barones del dinero y los especuladores de Wall Street, sin consecuencia alguna para ellos, entonces el débito federal del “motor del mundo” podría fácilmente superar el 75 por ciento del producto interno bruto. Así, el saldo de la deuda pública que Bush lega a Obama resulta la mayor de los últimos 55 años, desde 1953, cuando, al término de la guerra de Corea, el débito representó el 69.5 por ciento del PIB de aquel país.
Las rebanadas del pastel
Aquí las cosas no van mejor. El Banco de México informó que en octubre la inflación anual llegó a 5.78 por ciento, el mayor nivel desde 2001, y la mayor presión en el alza se debió a los precios de gasolina, vivienda y servicios turísticos… Parece que el clamor popular tuvo efecto: lenta, lentísima, pero todo indica que la Secretaría de Gobernación reaccionó. De acuerdo con su anuncio, la Oficialía Mayor de la dependencia “ayudará a los familiares de quienes murieron, así como a los heridos” en el avionazo del pasado martes
Carlos Fernández-Vega
cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx
■ Crisis económica, tema prioritario para Obama
■ Lega Bush panorama espantoso en empleo y crecimiento
Concluyó la celebración por la victoria, la fiesta por el histórico triunfo, y ahora Barack Obama, el presidente electo de Estados Unidos, tendrá que poner manos a la obra y prepararse para limpiar el tiradero que le hereda George W. Bush, tras ocho años en la Casa Blanca.
Al texano aún le restan poco menos de dos meses y medio de mandato constitucional, de tal suerte que todavía puede cometer cualquier cantidad de excesos. Por ello, en su primera conferencia de prensa Obama pintó su raya y dijo que sólo espera tomar las riendas para comenzar a resolver “lo más importante de nuestras vidas”, es decir, la cruda realidad económica que vive su país y que ha desmoronado el nivel de bienestar de millones de estadunidenses y, de pasadita, la de muchos más en buena parte del planeta. “Los padecimientos de la gente son un recordatorio apremiante de la necesidad de estabilizar rápidamente el sector financiero”, de tal suerte que “tomaré todas las medidas necesarias”. Además, “la crisis es global y requiere una respuesta global”, por lo que nada raro sería que el primer presidente afroamericano convocara a una suerte de cumbre internacional con el fin de encontrar soluciones consensuadas y con efectos lo más inmediatos posibles, porque el deterioro, lejos de haber tocado fondo, toma velocidad.
Ya en los estertores de su mandato, el aún presidente George W. Bush no deja duda de que entre sus muchas carencias como inquilino de la Casa Blanca destaca la falta de un buen par de lentes de aumento y la asistencia de un oculista de primer nivel, porque ayer aseguró “ver algunas señales positivas en la economía”. Lo dijo justo cuando se conocieron las cifras oficiales sobre una de las manifestaciones más dramáticas de la crisis, el desempleo.
En este sentido, el Departamento estadunidense del Trabajo reveló ayer que en octubre se “perdieron” 240 mil empleos, con lo que la tasa oficial de desocupación abierta llegó a 6.5 por ciento de la población económicamente activa en aquel país, la mayor desde marzo de 1994, es decir, de los últimos 14 años y siete meses. De acuerdo con los reportes gubernamentales, en septiembre pasado se cancelaron 284 mil puestos de trabajo, y un millón 200 mil en lo que ha transcurrido de 2008.
Con las cifras anteriores, la cruda realidad indica que en la mayor economía del planeta más de 10 millones de personas están desempleadas, y 7 millones adicionales subempleadas. Estos números no incluyen a quienes luego de perder el trabajo y agotar el subsidio por desempleo, “simplemente abandonan la búsqueda de empleo”.
Peor le ha ido a la población de origen hispano en Estados Unidos. El mismo Departamento del Trabajo reveló que casi 2 millones de trabajadores “latinos” se encuentran en el desempleo abierto en el vecino del norte, con lo que la tasa oficial de desocupación abierta para este segmento poblacional llegó a 8.8 por ciento, la más elevada desde 1983, es decir de los últimos 25 años. En octubre se cancelaron 240 mil puestos de trabajo, otrora ocupados por hispanos.
Ese es el triste panorama ocupacional en Estados Unidos, al que sin duda el nuevo mandatario deberá dedicar buena parte de su esfuerzo. De hecho, Obama se ha reunido con su equipo económico para tratar de ordenar el destrozado rompecabezas que le hereda George W. Bush, quien lega cifras espantosas no sólo en materia laboral y económica, con un famélico “crecimiento” en ocho años, sino en el sector macroeconómico, con un déficit voluminoso y una deuda de proporciones gigantescas.
No son los únicos focos rojos, pero por cortesía del Departamento del Tesoro va un paseo por los indicadores de deuda y “crecimiento” que hereda el texano, tras dos periodos en la Casa Blanca, a lo largo de los cuales se registraron dos recesiones (la segunda –la actual, que acelera- más devastadora que la primera) de alcance mundial.
El “motor del mundo”, como gustan en llamarle a la economía estadunidense, de 2001 a 2008 registra una tasa anual promedio de “crecimiento” que a duras penas llega a 2 por ciento, una proporción 45 por ciento inferior a la registrada en los dos periodos presidenciales de Bill Clinton (1993-2001), su predecesor.
En materia económica, el texano se estrenó en la Casa Blanca con su primera recesión y un deplorable resultado: 0.2 por ciento de “crecimiento” en 2001. Su garbanzo de a libra se registró en 2003, año de la invasión a Irak: 3.7 por ciento, la mayor, y por mucho, en sus ocho años en la presidencia estadunidense. En su primer cuatrienio, la tasa anual promedio fue de 2.23 por ciento; la del segundo, si bien va, resultará por abajo de 2 por ciento, aunque podría ser menor. Y 2009 no pinta mejor.
Bill Clinton pasó la estafeta al texano con un superávit presupuestal de 86 mil millones de dólares, y Bush heredará a Obama un déficit estimado en poco más de 602 mil millones de billetes verdes, sin considerar la enorme bola de nieve que implica el autorizado “rescate” para los tiburones financieros y bursátiles estadunidenses.
El presupuesto del gobierno estadunidense para el ejercicio fiscal 2009 (armado y “cabildeado” desde febrero del presente año, y que oficialmente arrancó el pasado 1 de octubre) ya reconoce una deuda federal equivalente al 69.3 por ciento del producto interno bruto, o lo que es lo mismo, que 70 centavos de cada dólar que da cuerpo al producto interno Bruto de Estados Unidos simple y sencillamente se contabilizan como deuda pública.
Antes del crack financiero y la recesión el gobierno estadunidense ya adeudaba 70 centavos de cada dólar, independientemente de los voluminosos recursos públicos destinados al “salvamento” del sistema financiero. Al incorporar al balance el efecto del “rescate” de los barones del dinero y los especuladores de Wall Street, sin consecuencia alguna para ellos, entonces el débito federal del “motor del mundo” podría fácilmente superar el 75 por ciento del producto interno bruto. Así, el saldo de la deuda pública que Bush lega a Obama resulta la mayor de los últimos 55 años, desde 1953, cuando, al término de la guerra de Corea, el débito representó el 69.5 por ciento del PIB de aquel país.
Las rebanadas del pastel
Aquí las cosas no van mejor. El Banco de México informó que en octubre la inflación anual llegó a 5.78 por ciento, el mayor nivel desde 2001, y la mayor presión en el alza se debió a los precios de gasolina, vivienda y servicios turísticos… Parece que el clamor popular tuvo efecto: lenta, lentísima, pero todo indica que la Secretaría de Gobernación reaccionó. De acuerdo con su anuncio, la Oficialía Mayor de la dependencia “ayudará a los familiares de quienes murieron, así como a los heridos” en el avionazo del pasado martes
Desfiladero
Jaime Avilés
jamastu@gmail.com
■ Calderón: las políticas de Bush... sin Bush
■ Coincidencias entre Obama y AMLO
Accidente o sabotaje, en cualquier caso el desastre aéreo del pasado martes en que perdieron la vida Juan Camilo Mouriño, José Luis Santiago Vasconcelos, cuatro funcionarios de la Secretaría de Gobernación, dos pilotos, una sobrecargo y cinco peatones, inauguró el último bimestre de un año pródigo en episodios de horror, entre los que destacan los 12 decapitados de Mérida, los 24 albañiles asesinados en La Marquesa, las matanzas en Culiacán, Creel, Ciudad Juárez, Chihuahua y Tijuana; las hieleras con cabezas humanas en Durango; el atentado con granadas en Morelia y el cúmulo de balaceras en retenes y ciudades de todo el país que segaron la vida de incontables inocentes.
Casi dos años después de que Felipe Calderón, sin pedirle permiso al Congreso ni a nadie, declarara su muy personal “guerra contra el crimen organizado”, hay más de 6 mil 400 muertos, numerosos desaparecidos (muchos de ellos por razones políticas, falsamente vinculados con el narcotráfico), desaliento en las fuerzas armadas, pérdida de control territorial por parte del Estado en diversas regiones y una profunda sensación de fracaso en el llamado “gobierno” de la República.
Calderón aplicó, a ojos cerrados y al pie de la letra, una política dictada por los halcones de la administración de George WC Bush en el marco de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (Aspan), con los resultados que hoy todos conocemos: el país es presa de una violencia inédita y Mouriño, el enlace directo entre Los Pinos y la Casa Blanca para todo lo relacionado con el Aspan, está muerto.
En materia de políticas económicas y sociales, Calderón también hizo suyo el programa de Bush en beneficio exclusivo de los más ricos entre los ricos. Hoy no sabe cómo enfrentar la más grave crisis financiera de todos los tiempos. El colapso de Wall Street y de los bancos más importantes del mundo exige que cada gobierno, en cada país, se adapte a las nuevas circunstancias.
Durante casi 24 meses, Calderón navegó, sin proyecto y sin equipo, detrás de Bush, confiando en que la fuerza del imperio lo protegería incluso de sus propias ineptitudes. Pero volvió a equivocarse. Bush y su visión económica están prácticamente en el basurero. Calderón tendrá que ponerse en sintonía con el sucesor del texano o, si es congruente con su fundamentalismo neoliberal, combatirlo, porque en sus líneas generales de política interna, el discurso de Barack Obama se parece en mucho al de Andrés Manuel López Obrador.
Ambos –el “presidente legítimo” de México y el presidente electo de Estados Unidos– coinciden en que, para reducir los estragos de la crisis en los sectores más desamparados de la población, hay que fortalecer el papel del Estado, reanimar el mercado interno, detonar la creación de empleos y rescatar a los pobres. ¿Cómo podrá Calderón hacer suyas esas políticas manteniendo a Agustín Carstens en la Secretaría de Hacienda, y a todos los exponentes de la ortodoxia salinista en las instancias que dizque “manejan” la economía?
¿Y ahora qué sigue?
Un minuto antes del avionazo del martes, Calderón preparaba relevos, para principios de diciembre, en las secretarías de Gobernación, Energía y Educación Pública, así como en la Procuraduría General de la República. Mouriño se iría de candidato del PAN al gobierno de Campeche; Georgina Kessel sería remplazada por un incondicional del ahora finado señor de los contratos, Josefina Vázquez Mota pasaría a Bucareli y Eduardo Medina Mora se incorporaría al servicio exterior.
Esas eran las especulaciones que se manejaban al menos desde agosto, cuando al calor de las negociaciones para la reforma energética eran frecuentes los pleitos entre Jesús Reyes Heroles, director general de Petróleos Mexicanos, y el propio Mouriño, quien gracias a su cercanía con Calderón se permitía imponer a los suyos en puestos claves de la paraestatal, pasando por encima de cualquiera.
Hoy, obviamente, el panorama se ha modificado en forma drástica. Calderón está obligado a reaccionar la semana próxima y anunciar de una vez la nueva composición de su equipo. La experiencia sugiere, sin embargo, que lejos de realizar cambios de fondo hará pequeños ajustes para mantener las mismas políticas que han conducido a la ruina al país, porque no tiene capacidad para ninguna otra cosa.
¿Qué es lo que sigue? ¿Más de lo mismo con mayor endurecimiento represivo? ¿Ratificación en sus cargos de todos los funcionarios ineptos, el procurador general y el secretario de Seguridad Pública incluidos, para no dar una muestra de debilidad tras el “accidente”? Los días venideros mostrarán si el régimen tiene alguna posibilidad de sobreponerse a sus enormes y palpables limitaciones y, si por tanto, podrá subsistir en el vértigo de los nuevos tiempos.
Pero la pregunta –¿qué es lo que sigue?– debe ser formulada y respondida con la misma urgencia por los movimientos sociales de la oposición. Hay procesos en marcha, hay caminos bien delineados. López Obrador ha llamado a construir nuevas redes sociales en torno a la organización de comedores populares y otras formas de resistencia popular. Sin embargo, ya se acercan las elecciones legislativas de 2009. No hay partidos políticos ni instituciones electorales confiables. ¿Qué van a hacer los ciudadanos? ¿Votar o no votar?
Desfiladero ofrece este espacio a sus lectores para que, desde el sábado próximo, externen aquí sus puntos de vista en torno a la pregunta: ¿y ahora qué sigue?
Jaime Avilés
jamastu@gmail.com
■ Calderón: las políticas de Bush... sin Bush
■ Coincidencias entre Obama y AMLO
Accidente o sabotaje, en cualquier caso el desastre aéreo del pasado martes en que perdieron la vida Juan Camilo Mouriño, José Luis Santiago Vasconcelos, cuatro funcionarios de la Secretaría de Gobernación, dos pilotos, una sobrecargo y cinco peatones, inauguró el último bimestre de un año pródigo en episodios de horror, entre los que destacan los 12 decapitados de Mérida, los 24 albañiles asesinados en La Marquesa, las matanzas en Culiacán, Creel, Ciudad Juárez, Chihuahua y Tijuana; las hieleras con cabezas humanas en Durango; el atentado con granadas en Morelia y el cúmulo de balaceras en retenes y ciudades de todo el país que segaron la vida de incontables inocentes.
Casi dos años después de que Felipe Calderón, sin pedirle permiso al Congreso ni a nadie, declarara su muy personal “guerra contra el crimen organizado”, hay más de 6 mil 400 muertos, numerosos desaparecidos (muchos de ellos por razones políticas, falsamente vinculados con el narcotráfico), desaliento en las fuerzas armadas, pérdida de control territorial por parte del Estado en diversas regiones y una profunda sensación de fracaso en el llamado “gobierno” de la República.
Calderón aplicó, a ojos cerrados y al pie de la letra, una política dictada por los halcones de la administración de George WC Bush en el marco de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (Aspan), con los resultados que hoy todos conocemos: el país es presa de una violencia inédita y Mouriño, el enlace directo entre Los Pinos y la Casa Blanca para todo lo relacionado con el Aspan, está muerto.
En materia de políticas económicas y sociales, Calderón también hizo suyo el programa de Bush en beneficio exclusivo de los más ricos entre los ricos. Hoy no sabe cómo enfrentar la más grave crisis financiera de todos los tiempos. El colapso de Wall Street y de los bancos más importantes del mundo exige que cada gobierno, en cada país, se adapte a las nuevas circunstancias.
Durante casi 24 meses, Calderón navegó, sin proyecto y sin equipo, detrás de Bush, confiando en que la fuerza del imperio lo protegería incluso de sus propias ineptitudes. Pero volvió a equivocarse. Bush y su visión económica están prácticamente en el basurero. Calderón tendrá que ponerse en sintonía con el sucesor del texano o, si es congruente con su fundamentalismo neoliberal, combatirlo, porque en sus líneas generales de política interna, el discurso de Barack Obama se parece en mucho al de Andrés Manuel López Obrador.
Ambos –el “presidente legítimo” de México y el presidente electo de Estados Unidos– coinciden en que, para reducir los estragos de la crisis en los sectores más desamparados de la población, hay que fortalecer el papel del Estado, reanimar el mercado interno, detonar la creación de empleos y rescatar a los pobres. ¿Cómo podrá Calderón hacer suyas esas políticas manteniendo a Agustín Carstens en la Secretaría de Hacienda, y a todos los exponentes de la ortodoxia salinista en las instancias que dizque “manejan” la economía?
¿Y ahora qué sigue?
Un minuto antes del avionazo del martes, Calderón preparaba relevos, para principios de diciembre, en las secretarías de Gobernación, Energía y Educación Pública, así como en la Procuraduría General de la República. Mouriño se iría de candidato del PAN al gobierno de Campeche; Georgina Kessel sería remplazada por un incondicional del ahora finado señor de los contratos, Josefina Vázquez Mota pasaría a Bucareli y Eduardo Medina Mora se incorporaría al servicio exterior.
Esas eran las especulaciones que se manejaban al menos desde agosto, cuando al calor de las negociaciones para la reforma energética eran frecuentes los pleitos entre Jesús Reyes Heroles, director general de Petróleos Mexicanos, y el propio Mouriño, quien gracias a su cercanía con Calderón se permitía imponer a los suyos en puestos claves de la paraestatal, pasando por encima de cualquiera.
Hoy, obviamente, el panorama se ha modificado en forma drástica. Calderón está obligado a reaccionar la semana próxima y anunciar de una vez la nueva composición de su equipo. La experiencia sugiere, sin embargo, que lejos de realizar cambios de fondo hará pequeños ajustes para mantener las mismas políticas que han conducido a la ruina al país, porque no tiene capacidad para ninguna otra cosa.
¿Qué es lo que sigue? ¿Más de lo mismo con mayor endurecimiento represivo? ¿Ratificación en sus cargos de todos los funcionarios ineptos, el procurador general y el secretario de Seguridad Pública incluidos, para no dar una muestra de debilidad tras el “accidente”? Los días venideros mostrarán si el régimen tiene alguna posibilidad de sobreponerse a sus enormes y palpables limitaciones y, si por tanto, podrá subsistir en el vértigo de los nuevos tiempos.
Pero la pregunta –¿qué es lo que sigue?– debe ser formulada y respondida con la misma urgencia por los movimientos sociales de la oposición. Hay procesos en marcha, hay caminos bien delineados. López Obrador ha llamado a construir nuevas redes sociales en torno a la organización de comedores populares y otras formas de resistencia popular. Sin embargo, ya se acercan las elecciones legislativas de 2009. No hay partidos políticos ni instituciones electorales confiables. ¿Qué van a hacer los ciudadanos? ¿Votar o no votar?
Desfiladero ofrece este espacio a sus lectores para que, desde el sábado próximo, externen aquí sus puntos de vista en torno a la pregunta: ¿y ahora qué sigue?
viernes, 7 de noviembre de 2008
Michael Moore
¡Todo es posible!
¿Quién de nosotros no se ha quedado sin palabras? Brotan las lágrimas. Lágrimas de júbilo. Lágrimas de alivio. Un asombroso y avasallador alud de esperanza en un momento de profunda desesperación.
En una nación fundada sobre el genocidio y construida sobre las espaldas de los esclavos, fue un momento inesperado, impactante por su sencillez: Barack Obama, un hombre bueno, un negro, dijo que llevaría el cambio a Washington, y a la mayoría del país le gustó la idea. Los racistas estuvieron presentes a lo largo de la campaña y en las urnas, pero ya no son mayoría, y nos tocará ver en vida cómo se extingue su llama de odio.
La noche del martes ocurrió, también por primera vez, otro hecho importante. Nunca en nuestra historia había sido electo a la presidencia, en tiempos de guerra, un pacifista declarado. Espero que el presidente electo Obama lo recuerde cuando piense en expandir la guerra en Afganistán. La fe que ahora tenemos se perderá si olvida el tema principal con el cual venció a sus correligionarios demócratas en las primarias y luego a un gran héroe de guerra en la elección general. El pueblo estadunidense está cansado de la guerra. Cansado y asqueado. Y su voz se escuchó clara y fuerte este martes.
Han pasado 44 años imperdonables desde la última vez que un demócrata recibió apenas 51 por ciento del voto para presidente. No fue porque la mayoría de los estadunidenses no simpatizaran con los demócratas, sino porque rara vez les vieron agallas para cumplir lo que prometían o para defender a los trabajadores que afirman apoyar. Bueno, aquí está su oportunidad. Se les ha concedido mediante el voto popular, bajo la forma de un hombre que no es un grillo profesional, ni un burócrata que haga de Washington su modus vivendi. ¿Se volverá uno de ellos, o los obligará a ser más como él? Rogamos que sea lo segundo.
Pero hoy celebramos el triunfo de la decencia sobre el ataque personal, de la paz sobre la guerra, de la inteligencia sobre la creencia de que Adán y Eva anduvieron sobre el lomo de dinosaurios hace apenas 6 mil años. ¿Cómo será tener un presidente inteligente? La ciencia, desterrada durante ocho años, regresará. Imaginemos lo que será apoyar a las mentes más avanzadas de la nación mientras buscan curar la enfermedad, descubrir nuevas formas de energía y trabajar para salvar el planeta. Sí, ya sé, pellízquenme.
Pudiera ser también que veamos una época de reconfortante apertura, de ilustración y creatividad. Las artes y los artistas ya no serán vistos como el enemigo. Tal vez se explorará el arte para descubrir mayores verdades. Cuando FDR subió al poder, después de su aplastante victoria en 1932, lo que siguió fueron Frank Capra y Preston Sturgis, Woody Guthrie y John Steinbeck, Dorothea Lange y Orson Welles. Toda la semana se me han venido encima los medios para preguntarme: “Caray, Mike, ¿qué vas a hacer ahora que Bush se va?” ¿Bromean acaso? ¿Cómo será trabajar y crear en un ambiente que cultive y apoye el cine y las artes, la ciencia y la invención, y la libertad de ser lo que uno quiera? ¡Ver florecer un millón de flores! Hemos entrado en una nueva era, y si pudiera resumir nuestro primer pensamiento colectivo en esta nueva era, sería éste: Todo es Posible.
¡Un afroestadunidense ha sido electo presidente de Estados Unidos! ¡Todo es posible! Podemos arrebatar nuestra economía de manos de los ricos inconscientes y devolverla al pueblo. ¡Todo es posible! Se puede garantizar atención a la salud a todo ciudadano. ¡Todo es posible! Podemos dejar de derretir las placas de hielo polares. ¡Todo es posible! Los que hayan cometido crímenes de guerra serán llevados ante la justicia. Todo es posible.
En realidad no tenemos mucho tiempo. Hay mucho trabajo que hacer. Pero ésta es una semana para que todos nos regocijemos en este gran momento. Seamos humildes. No tratemos a los republicanos que tengamos a nuestro alrededor como ellos nos trataron estos ocho años. Mostrémosles la gracia y bondad que Barack Obama exudó a lo largo de la campaña. Aunque le lanzaron todos los insultos de su repertorio, él se negó a rebajarse y a devolverles el lodo. ¿Podremos seguir su ejemplo? Será difícil, lo sé.
Quiero agradecer a todos los que aportaron su tiempo y recursos para que esta victoria ocurriera. Ha sido un largo camino y se ha infligido enorme daño a esta gran nación, para no mencionar el causado a tantos de ustedes que han perdido su empleo, que han ido a la quiebra por pagar facturas médicas o que han sufrido porque un ser amado fue enviado a Irak. Ahora trabajaremos para reparar ese daño, y no será fácil.
Pero, ¡vaya forma de empezar! Barack Hussein Obama, presidente número 44 de Estados Unidos. ¡Órale! En serio: ¡Ooórale!
Traducción: Jorge Anaya
¡Todo es posible!
¿Quién de nosotros no se ha quedado sin palabras? Brotan las lágrimas. Lágrimas de júbilo. Lágrimas de alivio. Un asombroso y avasallador alud de esperanza en un momento de profunda desesperación.
En una nación fundada sobre el genocidio y construida sobre las espaldas de los esclavos, fue un momento inesperado, impactante por su sencillez: Barack Obama, un hombre bueno, un negro, dijo que llevaría el cambio a Washington, y a la mayoría del país le gustó la idea. Los racistas estuvieron presentes a lo largo de la campaña y en las urnas, pero ya no son mayoría, y nos tocará ver en vida cómo se extingue su llama de odio.
La noche del martes ocurrió, también por primera vez, otro hecho importante. Nunca en nuestra historia había sido electo a la presidencia, en tiempos de guerra, un pacifista declarado. Espero que el presidente electo Obama lo recuerde cuando piense en expandir la guerra en Afganistán. La fe que ahora tenemos se perderá si olvida el tema principal con el cual venció a sus correligionarios demócratas en las primarias y luego a un gran héroe de guerra en la elección general. El pueblo estadunidense está cansado de la guerra. Cansado y asqueado. Y su voz se escuchó clara y fuerte este martes.
Han pasado 44 años imperdonables desde la última vez que un demócrata recibió apenas 51 por ciento del voto para presidente. No fue porque la mayoría de los estadunidenses no simpatizaran con los demócratas, sino porque rara vez les vieron agallas para cumplir lo que prometían o para defender a los trabajadores que afirman apoyar. Bueno, aquí está su oportunidad. Se les ha concedido mediante el voto popular, bajo la forma de un hombre que no es un grillo profesional, ni un burócrata que haga de Washington su modus vivendi. ¿Se volverá uno de ellos, o los obligará a ser más como él? Rogamos que sea lo segundo.
Pero hoy celebramos el triunfo de la decencia sobre el ataque personal, de la paz sobre la guerra, de la inteligencia sobre la creencia de que Adán y Eva anduvieron sobre el lomo de dinosaurios hace apenas 6 mil años. ¿Cómo será tener un presidente inteligente? La ciencia, desterrada durante ocho años, regresará. Imaginemos lo que será apoyar a las mentes más avanzadas de la nación mientras buscan curar la enfermedad, descubrir nuevas formas de energía y trabajar para salvar el planeta. Sí, ya sé, pellízquenme.
Pudiera ser también que veamos una época de reconfortante apertura, de ilustración y creatividad. Las artes y los artistas ya no serán vistos como el enemigo. Tal vez se explorará el arte para descubrir mayores verdades. Cuando FDR subió al poder, después de su aplastante victoria en 1932, lo que siguió fueron Frank Capra y Preston Sturgis, Woody Guthrie y John Steinbeck, Dorothea Lange y Orson Welles. Toda la semana se me han venido encima los medios para preguntarme: “Caray, Mike, ¿qué vas a hacer ahora que Bush se va?” ¿Bromean acaso? ¿Cómo será trabajar y crear en un ambiente que cultive y apoye el cine y las artes, la ciencia y la invención, y la libertad de ser lo que uno quiera? ¡Ver florecer un millón de flores! Hemos entrado en una nueva era, y si pudiera resumir nuestro primer pensamiento colectivo en esta nueva era, sería éste: Todo es Posible.
¡Un afroestadunidense ha sido electo presidente de Estados Unidos! ¡Todo es posible! Podemos arrebatar nuestra economía de manos de los ricos inconscientes y devolverla al pueblo. ¡Todo es posible! Se puede garantizar atención a la salud a todo ciudadano. ¡Todo es posible! Podemos dejar de derretir las placas de hielo polares. ¡Todo es posible! Los que hayan cometido crímenes de guerra serán llevados ante la justicia. Todo es posible.
En realidad no tenemos mucho tiempo. Hay mucho trabajo que hacer. Pero ésta es una semana para que todos nos regocijemos en este gran momento. Seamos humildes. No tratemos a los republicanos que tengamos a nuestro alrededor como ellos nos trataron estos ocho años. Mostrémosles la gracia y bondad que Barack Obama exudó a lo largo de la campaña. Aunque le lanzaron todos los insultos de su repertorio, él se negó a rebajarse y a devolverles el lodo. ¿Podremos seguir su ejemplo? Será difícil, lo sé.
Quiero agradecer a todos los que aportaron su tiempo y recursos para que esta victoria ocurriera. Ha sido un largo camino y se ha infligido enorme daño a esta gran nación, para no mencionar el causado a tantos de ustedes que han perdido su empleo, que han ido a la quiebra por pagar facturas médicas o que han sufrido porque un ser amado fue enviado a Irak. Ahora trabajaremos para reparar ese daño, y no será fácil.
Pero, ¡vaya forma de empezar! Barack Hussein Obama, presidente número 44 de Estados Unidos. ¡Órale! En serio: ¡Ooórale!
Traducción: Jorge Anaya
Luis Javier Garrido
La caja negra
La derecha mexicana tiene miedo tras el avionazo en el que murió Mouriño, y el país se halla frente al riesgo de una mayor derechización del régimen ante sus fracasos en todos los órdenes.
1. La trágica muerte del empresario español Juan Camilo Mouriño, quien ocupaba ilegalmente el cargo de secretario de Gobernación desde el 15 de enero, al desplomarse el avión Learjet en el que venía acompañado de José Luis Santiago Vasconcelos, supuesto zar antidrogas y hombre de confianza de Washington, la tarde del martes 4, ha sumido al gobierno de facto, y en particular a Felipe Calderón, en una situación crítica, y ha generado un sentimiento de apanicamiento en amplios sectores de la derecha que, ante la posibilidad de un atentado ven con estupor la torpeza y debilidad del gobierno ilegítimo.
2. La desaparición de Mouriño tiene graves consecuencias para Calderón, pues él era quien detentaba las claves para el proyecto transexenal del que la prensa ha llamado “el gobierno de los amigos”: era su pieza clave para someter a Fox a través de su padre (prestanombres del ex presidente), su principal vínculo con el PP y los empresarios españoles, su hombre de confianza en los negocio del grupo, el negociador de los acuerdos con los priístas y el grupo de los chuchos y, como si fuera poco, el responsable de las principales funciones del gobierno.
3. La importancia de Mouriño era tal que para muchos era él, y no Calderón, “el número uno del gobierno”, lo que explica las reacciones. Un columnista se preguntaba por eso horrorizado: “¿Quién tiene el control del Estado? ¿Está en manos de alguien más que no sea el gobierno…?” Porque si fue atentado –agregaba, reflejando el sentir empresarial– “este país está en una de las peores crisis de su historia reciente” (Milenio, 5 de noviembre).
4. Los funerales “de Estado” del “español que se ganó la confianza de Calderón” –como lo llamó el diario madrileño El Mundo el día 5–, organizados ayer en el Campo Marte, no fueron por tanto un acto civil de duelo, sino un intento más por acallar con huecos ditirambos los señalamientos que se han multiplicado contra el gobierno por corrupción y complicidad con el crimen organizado, y que en las últimas semanas se habían dirigido particularmente a Mouriño por sus actos de enriquecimiento ilícito aprovechando sus cargos y por su interés personal en privatizar Pemex, y a quien ya muerto ha buscado una vez más exonerar.
5. Las dos versiones que se manejan sobre lo acontecido muestran en todo caso las dificultades que se presentan en lo inmediato al gobierno de facto sin Mouriño para tomar decisiones, y en este caso para indicar cuál va a ser el resultado de “la investigación”, al margen de la que sea la verdad. Si se presenta como “un atentado” de algún cártel, como pretenden hacerlo las agencias estadunidenses que se han adueñado de la investigación con la tolerancia del salinista Luis Téllez (titular de la SCT), se convalidaría lo correcto de la estrategia de violencia impuesta por Bush a Calderón, pero se haría ver al gobierno como fracasado. Si se dictamina que fue “un accidente”, como insiste desde ahora en hacerlo el propio Calderón, se les evidenciaría a él y a sus colaboradores como ineptos, al margen de que se hallarían en otro brete, pues nadie les creería.
6. La muerte de Mouriño es también un golpe duro para el grupo de los chuchos, que gracias a un plan auspiciado desde Gobernación se venían apoderando del PRD y de “la izquierda” institucional. En el desfile como plañideras de Jesús Ortega y de sus subalternos Navarrete, Graco y Lupillo Acosta en la Gayosso o el Campo Marte, no ocultaron hallarse en la orfandad, como los cuauhtemistas uncidos a ellos, esperando a quién poder cobrarle la factura por su respaldo a la contrarreforma petrolera de octubre, que entrega áreas significativas de la industria a las trasnacionales en traición al legado de Lázaro Cárdenas. Mouriño, dijo Calderón en el aeropuerto, logró “que México avanzara en muchas de las muy importantes reformas”, pues logró establecer “un clima de negociación”: “una relación de respeto con las diversas fuerzas” y “la generación de acuerdos que se tradujeron en importantes reformas legislativas”, reiteró ayer en las exequias.
7. El gran peligro del escenario actual es por consiguiente que ante la gravedad de la crisis económica y social que se ahonda y la debacle política que la acompaña, el gobierno de facto se vuelque abiertamente a un mayor endurecimiento e incluso a una fascistización. La oración fúnebre pronunciada ayer en el Campo Marte por un Calderón que no podía ocultar su desamparo, y en la que dijo que por “muy larga” que sea “la noche” de su propia adversidad “un día vendrá la luz”, e insistió en que él y Mouriño pactaron juntos romper “las sombras” de México, tiene resonancias mussolinianas que nada bueno auguran.
8. La disputa por el despacho de Bucareli y por el control del Estado en el futuro inmediato se estará dando en los próximos días entre quienes integran “el gobierno de los amigos” y los que representan a la compleja coalición de fuerzas nacionales y extranjeras de la reacción que asaltaron el poder en 2006, y los primeros no tienen ya las de ganar: antes de cumplir dos años el sexenio, parecen haber perdido por completo la posibilidad de seguir disponiendo del aparato estatal.
9. El proyecto de la derecha ha avanzado en los últimos cinco sexenios, reconvirtiéndose brutalmente el Estado posrevolucionario para dejarlo en una serie de aparatos destinados a servir a intereses facciosos, y esto ha proseguido durante los dos años de la administración de Mouriño-Calderón (2006-2008), en la que si bien no se logró mucho a juicio de los economistas neoliberales, sí por el contrario se han obtenido logros significativos en el proyecto de la derecha de apoderarse del aparato estatal, y ese proceso es el que las trasnacionales y los grandes capitales privados temen se detenga en la etapa post Mouriño; de ahí su desasosiego.
10. La derecha mexicana tiene miedo tras el cúmulo de acontecimientos económicos y sociales que se han sucedido vertiginosamente en pocas semanas, y el gran riesgo para el pueblo es que la disputa de las elites, crispadas por la crisis y por todo lo que el avionazo significa, reaccionen con nuevas políticas antinacionales y antipopulares y con golpes de autoritarismo, por lo que el compromiso del pueblo de defender a México debe ser cada vez mayor.
La caja negra
La derecha mexicana tiene miedo tras el avionazo en el que murió Mouriño, y el país se halla frente al riesgo de una mayor derechización del régimen ante sus fracasos en todos los órdenes.
1. La trágica muerte del empresario español Juan Camilo Mouriño, quien ocupaba ilegalmente el cargo de secretario de Gobernación desde el 15 de enero, al desplomarse el avión Learjet en el que venía acompañado de José Luis Santiago Vasconcelos, supuesto zar antidrogas y hombre de confianza de Washington, la tarde del martes 4, ha sumido al gobierno de facto, y en particular a Felipe Calderón, en una situación crítica, y ha generado un sentimiento de apanicamiento en amplios sectores de la derecha que, ante la posibilidad de un atentado ven con estupor la torpeza y debilidad del gobierno ilegítimo.
2. La desaparición de Mouriño tiene graves consecuencias para Calderón, pues él era quien detentaba las claves para el proyecto transexenal del que la prensa ha llamado “el gobierno de los amigos”: era su pieza clave para someter a Fox a través de su padre (prestanombres del ex presidente), su principal vínculo con el PP y los empresarios españoles, su hombre de confianza en los negocio del grupo, el negociador de los acuerdos con los priístas y el grupo de los chuchos y, como si fuera poco, el responsable de las principales funciones del gobierno.
3. La importancia de Mouriño era tal que para muchos era él, y no Calderón, “el número uno del gobierno”, lo que explica las reacciones. Un columnista se preguntaba por eso horrorizado: “¿Quién tiene el control del Estado? ¿Está en manos de alguien más que no sea el gobierno…?” Porque si fue atentado –agregaba, reflejando el sentir empresarial– “este país está en una de las peores crisis de su historia reciente” (Milenio, 5 de noviembre).
4. Los funerales “de Estado” del “español que se ganó la confianza de Calderón” –como lo llamó el diario madrileño El Mundo el día 5–, organizados ayer en el Campo Marte, no fueron por tanto un acto civil de duelo, sino un intento más por acallar con huecos ditirambos los señalamientos que se han multiplicado contra el gobierno por corrupción y complicidad con el crimen organizado, y que en las últimas semanas se habían dirigido particularmente a Mouriño por sus actos de enriquecimiento ilícito aprovechando sus cargos y por su interés personal en privatizar Pemex, y a quien ya muerto ha buscado una vez más exonerar.
5. Las dos versiones que se manejan sobre lo acontecido muestran en todo caso las dificultades que se presentan en lo inmediato al gobierno de facto sin Mouriño para tomar decisiones, y en este caso para indicar cuál va a ser el resultado de “la investigación”, al margen de la que sea la verdad. Si se presenta como “un atentado” de algún cártel, como pretenden hacerlo las agencias estadunidenses que se han adueñado de la investigación con la tolerancia del salinista Luis Téllez (titular de la SCT), se convalidaría lo correcto de la estrategia de violencia impuesta por Bush a Calderón, pero se haría ver al gobierno como fracasado. Si se dictamina que fue “un accidente”, como insiste desde ahora en hacerlo el propio Calderón, se les evidenciaría a él y a sus colaboradores como ineptos, al margen de que se hallarían en otro brete, pues nadie les creería.
6. La muerte de Mouriño es también un golpe duro para el grupo de los chuchos, que gracias a un plan auspiciado desde Gobernación se venían apoderando del PRD y de “la izquierda” institucional. En el desfile como plañideras de Jesús Ortega y de sus subalternos Navarrete, Graco y Lupillo Acosta en la Gayosso o el Campo Marte, no ocultaron hallarse en la orfandad, como los cuauhtemistas uncidos a ellos, esperando a quién poder cobrarle la factura por su respaldo a la contrarreforma petrolera de octubre, que entrega áreas significativas de la industria a las trasnacionales en traición al legado de Lázaro Cárdenas. Mouriño, dijo Calderón en el aeropuerto, logró “que México avanzara en muchas de las muy importantes reformas”, pues logró establecer “un clima de negociación”: “una relación de respeto con las diversas fuerzas” y “la generación de acuerdos que se tradujeron en importantes reformas legislativas”, reiteró ayer en las exequias.
7. El gran peligro del escenario actual es por consiguiente que ante la gravedad de la crisis económica y social que se ahonda y la debacle política que la acompaña, el gobierno de facto se vuelque abiertamente a un mayor endurecimiento e incluso a una fascistización. La oración fúnebre pronunciada ayer en el Campo Marte por un Calderón que no podía ocultar su desamparo, y en la que dijo que por “muy larga” que sea “la noche” de su propia adversidad “un día vendrá la luz”, e insistió en que él y Mouriño pactaron juntos romper “las sombras” de México, tiene resonancias mussolinianas que nada bueno auguran.
8. La disputa por el despacho de Bucareli y por el control del Estado en el futuro inmediato se estará dando en los próximos días entre quienes integran “el gobierno de los amigos” y los que representan a la compleja coalición de fuerzas nacionales y extranjeras de la reacción que asaltaron el poder en 2006, y los primeros no tienen ya las de ganar: antes de cumplir dos años el sexenio, parecen haber perdido por completo la posibilidad de seguir disponiendo del aparato estatal.
9. El proyecto de la derecha ha avanzado en los últimos cinco sexenios, reconvirtiéndose brutalmente el Estado posrevolucionario para dejarlo en una serie de aparatos destinados a servir a intereses facciosos, y esto ha proseguido durante los dos años de la administración de Mouriño-Calderón (2006-2008), en la que si bien no se logró mucho a juicio de los economistas neoliberales, sí por el contrario se han obtenido logros significativos en el proyecto de la derecha de apoderarse del aparato estatal, y ese proceso es el que las trasnacionales y los grandes capitales privados temen se detenga en la etapa post Mouriño; de ahí su desasosiego.
10. La derecha mexicana tiene miedo tras el cúmulo de acontecimientos económicos y sociales que se han sucedido vertiginosamente en pocas semanas, y el gran riesgo para el pueblo es que la disputa de las elites, crispadas por la crisis y por todo lo que el avionazo significa, reaccionen con nuevas políticas antinacionales y antipopulares y con golpes de autoritarismo, por lo que el compromiso del pueblo de defender a México debe ser cada vez mayor.
Astillero
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
■ El Mesías del Campo Marte
■ Bienaventurados los amigos
■ Téllez, la conexión CSG y Carlyle
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El presidente Felipe Calderón y el secretario de la Defensa, Guillermo Galván, a su llegada al Campo Marte para la ceremonia fúnebre de los funcionarios de Gobernación que murieron en el avión que se desplomó en Las Lomas
Foto: José Antonio López
Felipe Calderón transformó un afecto personal en supuesto funeral de Estado y, en un giro que depositó lo político en el plano de lo religioso (que llevó la razón de lo público al plano de lo privado, de la silla del poder al púlpito, de lo centrado a lo desquiciado), pronunció párrafos de insólitas bienaventuranzas, no como Mesías tropical sino del Campo Marte. El amiguismo iluminado utilizó figuras bíblicas para expedir un sacro certificado oficial de inocencias y, en ese magno foro de premiadas concurrencias pluripartidistas, designó a Juan Camilo Mouriño como máximo depositario de virtudes cívicas, políticas y morales. La devoción personal del ocupante de Los Pinos llevó inclusive a establecer diferencias gráficas y protocolarias en la ceremonia en que la muerte debió haber igualado a todos: adelante, único, preferido, el ataúd correspondiente al ex secretario de gobernación, con su fotografía al frente y Calderón a un lado; atrás, en grupo, sin distinción, los demás cajones mortuorios.
De haber sido 2012, buena parte del discurso del afligido michoacano podría haber sido tomada como propuesta de candidatura presidencial; hoy, ante las circunstancias fúnebres, la relación de óptimas características y comportamientos de San Camilo parecería autoelogio indirecto: patriota, republicano, estratega, visionario, reformador, conciliador, federalista, honesto, comprometido, leal, eficaz, negociador, disciplinado, callado y un etcétera que consumió en tiempo, pasión y sentido, más de la mitad de las palabras felipenses que pretendieron corregir el enfoque virtualmente unipersonal, discriminatoriamente mouriñista, del discurso del hangar, el pasado martes en la noche, pues ahora se mencionó al resto de los viajeros caídos, con referencias elogiosas a algunos de ellos, pero manteniendo silencio respecto de los muertos en tierra que no formaban parte de burocracias ni amiguismos de elite, en un persistente privilegio de lo aéreo sobre lo peatonal, de lo político sobre lo social, de lo palaciego sobre lo popular (el desfile de personalidades políticas en las pompas fúnebres sólo subrayó la gran distancia de ese segmento del poder respecto al pueblo en general, con esas ceremonias de intereses que no calan entre quienes diariamente ven muertes sangrientas por doquier, desesperación y abatimiento sociales y un futuro cada vez más oscuro, justamente a causa de las maniobras de las cúpulas y del saqueo que por medio de la política hacen muchos personajes provisionalmente dolientes).
Calderón usó el acontecimiento fúnebre para hacer política, insistiendo en el tema que busca acomodar en toda crisis posible, el del diálogo y la unidad, y aprovechando el momento, sin interpelación posible, para dibujar a su propio gobierno, con trazos que adjudicó al difunto, como una obra de sacrificio y entrega absolutas. Los aprovechamientos políticos fueron completados con la presencia de la plana mayor de Los Chuchos y el segundo acercamiento de Marcelo Ebrard al entorno del gobernante formal del país. La virtual convocatoria a cerrar filas en torno a Los Pinos a partir de un incidente bajo sospechas trata también de aislar al otro presidente, Vicente Fox, que fue dejado solo en su hacienda guanajuatense, pues a última hora ni Manuel Espino aceptó ir a recibir el Beso de San Cristóbal. Hay quienes comenzaron a hablar ayer de que Calderón está tratando de crearse su verdadera toma de posesión, a partir de una especie de Quinazo al revés.
Dado que el propio orador del Campo Marte habló de que es necesario que surja la verdad ha de entenderse que lo sabido hasta ahora no deja de ser material provisional y posiblemente mendaz. Mucho más que simples dudas y especulaciones es lo que, por ejemplo, planteó el miércoles por la noche el especialista en seguridad Samuel González, de larga trayectoria en asuntos policiacos y colaborador cercano que fue de José Luis Santiago Vasconcelos, el hombre que encarnó la lucha oficial contra el narcotráfico y que fue relegado del discurso y el homenaje oficial a causa del amigo Mouriño. Entrevistado por Carmen Aristegui en CNN en español, González habló de las diferencias graves entre la PGR a cargo de Eduardo Medina Mora y la secretaría de seguridad pública que tiene a Genaro García Luna al frente, criticó las desviaciones discursivas de Calderón, bordeó el tema de las inconformidades de militares y policías de carrera con los políticos en el poder, y planteó que es necesario un cambio en la conducción política del país.
Como es natural, González señaló que deben analizarse todas las hipótesis sobre lo sucedido el pasado martes, sin dar por oficialmente sentada una sola explicación, sobre todo si el presunto encargado de las indagaciones, Luis Téllez, es un economista sin experiencia en investigaciones policiacas o aeronáuticas. La sobresaliente aparición de Téllez, con su Nintendo II, como aquel con el que Carpizo pretendió explicar la mecánica del asesinato de un cardenal en Guadalajara, ha hecho que florezcan las especulaciones. Las orejas que asoman, desde luego, son las de su verdadero jefe, Carlos Salinas de Gortari, y de los intereses intervencionistas de consorcios gringos como el Carlyle Group. Al respecto, el lector David García recuerda que Téllez “fue durante algunos años presidente de The Carlyle Group en México, el holding ligado a familias como la Bush, relacionado con la CIA y el FBI y que tiene intereses en armamento, energía, finanzas y tecnología y que sería uno de los principales beneficiados con una reforma petrolera a modo en México. Después del 11-S surgió la teoría sobre un supuesto sistema (Home run), desarrollado por Carlyle y probado en México, mediante el cual se podía manejar remotamente cualquier aeronave, supuestamente para ser usado en situaciones de secuestro.Y ahora resulta que el ex representante en México de Carlyle está relacionado directamente con la caída inexplicable de una aeronave con implicaciones políticas, prácticamente después de una reforma petrolera”. Y, mientras sigue oliendo a gas, ¡feliz fin de semana (en lo que sea posible
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
■ El Mesías del Campo Marte
■ Bienaventurados los amigos
■ Téllez, la conexión CSG y Carlyle
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El presidente Felipe Calderón y el secretario de la Defensa, Guillermo Galván, a su llegada al Campo Marte para la ceremonia fúnebre de los funcionarios de Gobernación que murieron en el avión que se desplomó en Las Lomas
Foto: José Antonio López
Felipe Calderón transformó un afecto personal en supuesto funeral de Estado y, en un giro que depositó lo político en el plano de lo religioso (que llevó la razón de lo público al plano de lo privado, de la silla del poder al púlpito, de lo centrado a lo desquiciado), pronunció párrafos de insólitas bienaventuranzas, no como Mesías tropical sino del Campo Marte. El amiguismo iluminado utilizó figuras bíblicas para expedir un sacro certificado oficial de inocencias y, en ese magno foro de premiadas concurrencias pluripartidistas, designó a Juan Camilo Mouriño como máximo depositario de virtudes cívicas, políticas y morales. La devoción personal del ocupante de Los Pinos llevó inclusive a establecer diferencias gráficas y protocolarias en la ceremonia en que la muerte debió haber igualado a todos: adelante, único, preferido, el ataúd correspondiente al ex secretario de gobernación, con su fotografía al frente y Calderón a un lado; atrás, en grupo, sin distinción, los demás cajones mortuorios.
De haber sido 2012, buena parte del discurso del afligido michoacano podría haber sido tomada como propuesta de candidatura presidencial; hoy, ante las circunstancias fúnebres, la relación de óptimas características y comportamientos de San Camilo parecería autoelogio indirecto: patriota, republicano, estratega, visionario, reformador, conciliador, federalista, honesto, comprometido, leal, eficaz, negociador, disciplinado, callado y un etcétera que consumió en tiempo, pasión y sentido, más de la mitad de las palabras felipenses que pretendieron corregir el enfoque virtualmente unipersonal, discriminatoriamente mouriñista, del discurso del hangar, el pasado martes en la noche, pues ahora se mencionó al resto de los viajeros caídos, con referencias elogiosas a algunos de ellos, pero manteniendo silencio respecto de los muertos en tierra que no formaban parte de burocracias ni amiguismos de elite, en un persistente privilegio de lo aéreo sobre lo peatonal, de lo político sobre lo social, de lo palaciego sobre lo popular (el desfile de personalidades políticas en las pompas fúnebres sólo subrayó la gran distancia de ese segmento del poder respecto al pueblo en general, con esas ceremonias de intereses que no calan entre quienes diariamente ven muertes sangrientas por doquier, desesperación y abatimiento sociales y un futuro cada vez más oscuro, justamente a causa de las maniobras de las cúpulas y del saqueo que por medio de la política hacen muchos personajes provisionalmente dolientes).
Calderón usó el acontecimiento fúnebre para hacer política, insistiendo en el tema que busca acomodar en toda crisis posible, el del diálogo y la unidad, y aprovechando el momento, sin interpelación posible, para dibujar a su propio gobierno, con trazos que adjudicó al difunto, como una obra de sacrificio y entrega absolutas. Los aprovechamientos políticos fueron completados con la presencia de la plana mayor de Los Chuchos y el segundo acercamiento de Marcelo Ebrard al entorno del gobernante formal del país. La virtual convocatoria a cerrar filas en torno a Los Pinos a partir de un incidente bajo sospechas trata también de aislar al otro presidente, Vicente Fox, que fue dejado solo en su hacienda guanajuatense, pues a última hora ni Manuel Espino aceptó ir a recibir el Beso de San Cristóbal. Hay quienes comenzaron a hablar ayer de que Calderón está tratando de crearse su verdadera toma de posesión, a partir de una especie de Quinazo al revés.
Dado que el propio orador del Campo Marte habló de que es necesario que surja la verdad ha de entenderse que lo sabido hasta ahora no deja de ser material provisional y posiblemente mendaz. Mucho más que simples dudas y especulaciones es lo que, por ejemplo, planteó el miércoles por la noche el especialista en seguridad Samuel González, de larga trayectoria en asuntos policiacos y colaborador cercano que fue de José Luis Santiago Vasconcelos, el hombre que encarnó la lucha oficial contra el narcotráfico y que fue relegado del discurso y el homenaje oficial a causa del amigo Mouriño. Entrevistado por Carmen Aristegui en CNN en español, González habló de las diferencias graves entre la PGR a cargo de Eduardo Medina Mora y la secretaría de seguridad pública que tiene a Genaro García Luna al frente, criticó las desviaciones discursivas de Calderón, bordeó el tema de las inconformidades de militares y policías de carrera con los políticos en el poder, y planteó que es necesario un cambio en la conducción política del país.
Como es natural, González señaló que deben analizarse todas las hipótesis sobre lo sucedido el pasado martes, sin dar por oficialmente sentada una sola explicación, sobre todo si el presunto encargado de las indagaciones, Luis Téllez, es un economista sin experiencia en investigaciones policiacas o aeronáuticas. La sobresaliente aparición de Téllez, con su Nintendo II, como aquel con el que Carpizo pretendió explicar la mecánica del asesinato de un cardenal en Guadalajara, ha hecho que florezcan las especulaciones. Las orejas que asoman, desde luego, son las de su verdadero jefe, Carlos Salinas de Gortari, y de los intereses intervencionistas de consorcios gringos como el Carlyle Group. Al respecto, el lector David García recuerda que Téllez “fue durante algunos años presidente de The Carlyle Group en México, el holding ligado a familias como la Bush, relacionado con la CIA y el FBI y que tiene intereses en armamento, energía, finanzas y tecnología y que sería uno de los principales beneficiados con una reforma petrolera a modo en México. Después del 11-S surgió la teoría sobre un supuesto sistema (Home run), desarrollado por Carlyle y probado en México, mediante el cual se podía manejar remotamente cualquier aeronave, supuestamente para ser usado en situaciones de secuestro.Y ahora resulta que el ex representante en México de Carlyle está relacionado directamente con la caída inexplicable de una aeronave con implicaciones políticas, prácticamente después de una reforma petrolera”. Y, mientras sigue oliendo a gas, ¡feliz fin de semana (en lo que sea posible
jueves, 6 de noviembre de 2008
Mire Sr Arreola muy personalmente no me congratula el hechode la muerte del sr Mouriño la idea en la izquierda pacifica no es la de la muerte para aspirar a los puestos de poder, sin embargo el sr espurio ha declarado como un "heroe" al sr ahora difunto y eso me perdona pero es un exceso, pues como funcionario publico llego ahi no por meritos propios sino porque lo coloco su gran amigo, y sabe no se puede asi con un gobierno de "amiguitos" este señor aprovecho sus cargos desde la Secretaria de Energia para favorecer a las empresas familiares, y eso se demostro con la muestra de las pruebas alla desde marzo de este año por parte de AMLO, y que sucedio? NADA absolutamente nada se hizo una comision investigadora que lo eximio y ante todo ante el gran poder supremo que es televisa Doriga lo exonero porque hay complicidades atroces, entonces le digo puede uno sentir condolencias para su mujer sus hijos pues ellos no tienen nada que ver, y se respeta el duelo pero ver toda la parafernalia de la "clase politica" dando el pesame y llenando el espacio radioelectrico con declaraciones que intentan poner a este señor como "VICTIMA" para que el PAN pueda canalizar "politicamente" este tragico suceso es algo mucho peor que las opiniones aqui expresadas, pues no se si lo ha notado pero son tantos los atracos que ha impuesto este regimen que de verdad la gente que esta medianamente enterada sabe que aun en la tragedia calderon y su grupo trata de llevar agua a su molino, ahi tiene alos merolicos de las televisoras clamando al cielo porque influyen en el anomo popular porque se ha ido un "procer" de la patria y perdoneme pero eso es un gran engaño, lo unico decente seria haber tenido un duelo solemne y respetuoso pero no solo a este señor y sus acompañantes sino a todos esos inocentes que les llego la muerte sin que tuvieran vela en el entierro, asi que es triste para usted las opiniones aqui vertidas, espero tambien se exalte por la estulticia del manejo mediatico.
Como dice un sabio sacerdote catolico: " OJALA Y PRONTO SE ACABEN DE ARREPENTIR AQUELLOS QUE VOTARON POR EL P.A.N. CREYENDO Y ENGAÑADOS!!!!!
Astillero
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
■ La desmemoria como pedestal
■ Por decreto: accidente
■ Homenajes electorales
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Jesús Reyes Heroles, director de Pemex (derecha), y Carlos Morales, titular de la división de Exploración de la paraestatal, acudieron al funeral de Juan Camilo Mouriño
Foto: José Carlo González
El mejor promotor de la hipótesis del atentado es el propio gobierno federal. La insistencia oficial en que no hay cabida más que para pensar en lo accidental ha generado una rápida propagación del espectro de las conspiraciones, con material especulativo que va desde las dudas respecto de la verdadera identidad de los irreconocibles restos calcinados hasta las razones políticas que habrían estado detrás de las presuntas maquinaciones en las que, según esos ánimos públicos desatados, habrían podido participar intereses petroleros traicionados o venganzas de narcotraficantes (sobre todo por la detención de El Rey Zambada), o maniobras de falsa desaparición para luego disfrutar riquezas acumuladas, e incluso ajustes internos de cuentas o pleitos despiadados entre derechistas desesperados por seguir en el poder. De la aparición de esas y otras variantes de la imaginación colectiva ha de responsabilizarse al mal manejo de la crisis del Learjet que ha hecho la administración felipista, en particular su nada confiable secretario de comunicaciones y transportes, el transexenal Luis Téllez, que produce suspicacias en la misma proporción en que se ha aferrado desde unas horas después del accidente aéreo a instalar la teoría del tirador solitario, perdón, del accidente como opción solitaria, sin practicar la necesaria apertura a todas las variables que un investigador honesto y sin consigna habría de mantener cuando menos durante el lapso inmediatamente posterior a un suceso tan altamente polémico. Y la rapidísima campaña de información internacional organizada por la normalmente lenta y aguada cancillería, como si una orden superior estuviese conminando a ciertos subordinados a luchar para asentar con fuerza la idea del accidente como posibilidad única.
Otra falla evidente del felipismo es la pretensión de transmutar un pasivo político de horas atrás (el secretario de gobernación en vías de ser reacomodado, el conflicto de intereses en el tema de los negocios petroleros, el padre protegido en indagaciones sobre lavado de dinero) en un activo al que mediante homenajes de cúpula y certificados postmortuorios de buena conducta se busca convertir en una especie de héroe panista de la desmemoria cívica, en ejemplar caballero andante de la hipocresía que para no perturbar los convencionalismos fúnebres prefiere olvidar el historial de ciertos difuntos para centrarse en aspectos que con benevolencia son maquillados, descafeinados u ocultados. El PAN-gobierno está usando la muerte de uno de sus personajes más cuestionables para tratar de construir un presunto mártir en tiempos previos a las elecciones más difíciles para ese binomio decadente. Calderón está pensando en el grupo, en la facción, en los amigos y sus intereses (al respecto, Juan Manuel Rodríguez escribió a esta columna: “Calderón no dedicó ni una sola palabra de aliento o consideración por las víctimas peatonales del accidente. No ofreció hacerse cargo de ellas y su pena. Estaba ensimismado. Era el presidente de unos cuantos cuates, no de los mexicanos, como pretende ser. Por otra parte, sus palabras y su gesto no corresponden al impacto de una muerte accidental, sino al de un acto de guerra. Guerra que él declaró, sin consultarnos. Entonces, tal vez considera que los muertos peatonales son sólo daños colaterales. No respondió como el presidente de los mexicanos, sino como el presidente y gran cuate de Mouriño. ¿Responderá como Aquiles ante la muerte de Patroclo?”)
Devastado por el golpe directo a su círculo íntimo, sin la agilidad política necesaria, el michoacano deja que asuma provisionalmente la secretaría de gobernación el empresario lechero Abraham González Uyeda, el dueño del rancho de la zona conurbada de Guadalajara en donde se produjo el destape del entonces secretario de energía que luego sería despedido por un Vicente Fox que pretendió regañar por ese acto al entonces gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, que siempre ha sido el verdadero jefe de González Uyeda, a quien pretenden convertir en 2009 en candidato plurinominal a diputado local para que coordine la fracción blanquiazul del congreso tapatío, mientras Ramírez Acuña busca la diputación federal de Zapopan para pelear la coordinación de la bancada panista en San Lázaro y, aunque usted no lo crea, intentar desde allí la postulación a la Presidencia de la República en 2012. La caída del jet que provenía de la plaza estatal vendida a los zetas también permitió maniobrar para abollarle un poco la corona al jefe mínimo de la contrarrevolución, Plutarco Elías Fox, que se organizó la llamada Cumbre San Cristóbal en el monumento a la corrupción llamado Centro Fox, donde se reunirían líderes pertenecientes a la Internacional Demócrata de Centro, pero a la cual ya no irá la plana mayor calderonista, dedicada a organizar los homenajes de hoy y el próximo domingo. Las puntualizaciones del caso fueron hechas por el aspirante al relevo en Bucareli, Germán Martínez, que desde allí comenzaría a tejer sueños presidenciales.
Astillas
Margarita Rodríguez Pérez reprocha: “Independientemente de tus filias y fobias, deberías ser un poco más sensible para reconocer la tragedia humana que se vivió, no sólo por Mouriño o Vasconcelos, sino todas las personas que fallecieron en el accidente y todos los heridos. Parece que tu inteligencia ha sido nublada por tu cerrazón partidista, más sensibilidad por favor.”... Kenneth Parra envía correos a esta columna desde octubre de 2007, siempre altamente críticos, pero a partir del 28 de agosto de este año anunció: “te recordaré todos los días para que no se te olvide quien es tu presidente”, y a partir de entonces envía irregularmente la siguiente frase al buzón de esta sección: “¡Viva México Cabrones! y ¡Viva Felipe Calderon Presidente de México!” Pero ayer sí pasó a una etapa superior de su obsesión, pues colocó cinco mensajes con los siguientes textos: “Ustedes sólo dividen y desinforman”, “Gente como ustedes no necesita México”, “Putos, mezquinos, perdedores”, “Hijo de tu puta madre, ya estarás contento”, y “Cómo chingas, tú y AMLO son los que debieron haber muerto”... Y, mientras los profesores de Morelos regresan a clases, ¡hasta mañana!
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
■ La desmemoria como pedestal
■ Por decreto: accidente
■ Homenajes electorales
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Jesús Reyes Heroles, director de Pemex (derecha), y Carlos Morales, titular de la división de Exploración de la paraestatal, acudieron al funeral de Juan Camilo Mouriño
Foto: José Carlo González
El mejor promotor de la hipótesis del atentado es el propio gobierno federal. La insistencia oficial en que no hay cabida más que para pensar en lo accidental ha generado una rápida propagación del espectro de las conspiraciones, con material especulativo que va desde las dudas respecto de la verdadera identidad de los irreconocibles restos calcinados hasta las razones políticas que habrían estado detrás de las presuntas maquinaciones en las que, según esos ánimos públicos desatados, habrían podido participar intereses petroleros traicionados o venganzas de narcotraficantes (sobre todo por la detención de El Rey Zambada), o maniobras de falsa desaparición para luego disfrutar riquezas acumuladas, e incluso ajustes internos de cuentas o pleitos despiadados entre derechistas desesperados por seguir en el poder. De la aparición de esas y otras variantes de la imaginación colectiva ha de responsabilizarse al mal manejo de la crisis del Learjet que ha hecho la administración felipista, en particular su nada confiable secretario de comunicaciones y transportes, el transexenal Luis Téllez, que produce suspicacias en la misma proporción en que se ha aferrado desde unas horas después del accidente aéreo a instalar la teoría del tirador solitario, perdón, del accidente como opción solitaria, sin practicar la necesaria apertura a todas las variables que un investigador honesto y sin consigna habría de mantener cuando menos durante el lapso inmediatamente posterior a un suceso tan altamente polémico. Y la rapidísima campaña de información internacional organizada por la normalmente lenta y aguada cancillería, como si una orden superior estuviese conminando a ciertos subordinados a luchar para asentar con fuerza la idea del accidente como posibilidad única.
Otra falla evidente del felipismo es la pretensión de transmutar un pasivo político de horas atrás (el secretario de gobernación en vías de ser reacomodado, el conflicto de intereses en el tema de los negocios petroleros, el padre protegido en indagaciones sobre lavado de dinero) en un activo al que mediante homenajes de cúpula y certificados postmortuorios de buena conducta se busca convertir en una especie de héroe panista de la desmemoria cívica, en ejemplar caballero andante de la hipocresía que para no perturbar los convencionalismos fúnebres prefiere olvidar el historial de ciertos difuntos para centrarse en aspectos que con benevolencia son maquillados, descafeinados u ocultados. El PAN-gobierno está usando la muerte de uno de sus personajes más cuestionables para tratar de construir un presunto mártir en tiempos previos a las elecciones más difíciles para ese binomio decadente. Calderón está pensando en el grupo, en la facción, en los amigos y sus intereses (al respecto, Juan Manuel Rodríguez escribió a esta columna: “Calderón no dedicó ni una sola palabra de aliento o consideración por las víctimas peatonales del accidente. No ofreció hacerse cargo de ellas y su pena. Estaba ensimismado. Era el presidente de unos cuantos cuates, no de los mexicanos, como pretende ser. Por otra parte, sus palabras y su gesto no corresponden al impacto de una muerte accidental, sino al de un acto de guerra. Guerra que él declaró, sin consultarnos. Entonces, tal vez considera que los muertos peatonales son sólo daños colaterales. No respondió como el presidente de los mexicanos, sino como el presidente y gran cuate de Mouriño. ¿Responderá como Aquiles ante la muerte de Patroclo?”)
Devastado por el golpe directo a su círculo íntimo, sin la agilidad política necesaria, el michoacano deja que asuma provisionalmente la secretaría de gobernación el empresario lechero Abraham González Uyeda, el dueño del rancho de la zona conurbada de Guadalajara en donde se produjo el destape del entonces secretario de energía que luego sería despedido por un Vicente Fox que pretendió regañar por ese acto al entonces gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, que siempre ha sido el verdadero jefe de González Uyeda, a quien pretenden convertir en 2009 en candidato plurinominal a diputado local para que coordine la fracción blanquiazul del congreso tapatío, mientras Ramírez Acuña busca la diputación federal de Zapopan para pelear la coordinación de la bancada panista en San Lázaro y, aunque usted no lo crea, intentar desde allí la postulación a la Presidencia de la República en 2012. La caída del jet que provenía de la plaza estatal vendida a los zetas también permitió maniobrar para abollarle un poco la corona al jefe mínimo de la contrarrevolución, Plutarco Elías Fox, que se organizó la llamada Cumbre San Cristóbal en el monumento a la corrupción llamado Centro Fox, donde se reunirían líderes pertenecientes a la Internacional Demócrata de Centro, pero a la cual ya no irá la plana mayor calderonista, dedicada a organizar los homenajes de hoy y el próximo domingo. Las puntualizaciones del caso fueron hechas por el aspirante al relevo en Bucareli, Germán Martínez, que desde allí comenzaría a tejer sueños presidenciales.
Astillas
Margarita Rodríguez Pérez reprocha: “Independientemente de tus filias y fobias, deberías ser un poco más sensible para reconocer la tragedia humana que se vivió, no sólo por Mouriño o Vasconcelos, sino todas las personas que fallecieron en el accidente y todos los heridos. Parece que tu inteligencia ha sido nublada por tu cerrazón partidista, más sensibilidad por favor.”... Kenneth Parra envía correos a esta columna desde octubre de 2007, siempre altamente críticos, pero a partir del 28 de agosto de este año anunció: “te recordaré todos los días para que no se te olvide quien es tu presidente”, y a partir de entonces envía irregularmente la siguiente frase al buzón de esta sección: “¡Viva México Cabrones! y ¡Viva Felipe Calderon Presidente de México!” Pero ayer sí pasó a una etapa superior de su obsesión, pues colocó cinco mensajes con los siguientes textos: “Ustedes sólo dividen y desinforman”, “Gente como ustedes no necesita México”, “Putos, mezquinos, perdedores”, “Hijo de tu puta madre, ya estarás contento”, y “Cómo chingas, tú y AMLO son los que debieron haber muerto”... Y, mientras los profesores de Morelos regresan a clases, ¡hasta mañana!
lunes, 3 de noviembre de 2008
CHEQUEN ESTO!!! Y TODAVIA UN TAROLAS EXCANDIDATO EN LA INTERNA DEL PRI A LA PRESIDENCIA SUGERIA AYUDA DE ASCO IFE EN U.S.A. ?????
John M. Ackerman
IFE parcial
El doble rasero que el Instituto Federal Electoral (IFE) ha utilizado en relación con las quejas contra el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido Acción Nacional (PAN) demuestra que el nuevo Consejo General incumple con los principios rectores de independencia, imparcialidad y objetividad señalados en el artículo 41 de la Constitución. En el caso del PRD, el IFE hizo circo, maroma y teatro para reunir pruebas y construir el argumento que le permitiría emitir una “sanción ejemplar”, equivalente a 57 millones de pesos, para castigar el plantón de Paseo de la Reforma, el bloqueo del Informe de Vicente Fox y los disturbios en la toma de posesión de Felipe Calderón. En contraste, la autoridad electoral rápidamente dio carpetazo a las quejas contra el PAN por los anuncios ilegales del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Esta situación fue tan evidente que el propio Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) decidió devolver el expediente del CCE al IFE la semana pasada. Seguramente, los magistrados del tribunal próximamente también estarán regresando el caso de la multa al PRD por los evidentes yerros y omisiones legales.
Para sustentar la multa contra el PRD, el IFE efectuó instrumentaciones notariales, giró múltiples oficios, examinó cientos de artículos periodísticos y elaboró un estudio pormenorizado, si bien algo exagerado, de las normas correspondientes. Los consejeros recurrieron a la legislación y la jurisprudencia en la materia para sostener que los partidos políticos no solamente están obligados a respetar la ley, sino también a vigilar la actuación de sus militantes e incluso la de aquellos que simpatizan con su causa.
En el caso del CCE, las irregularidades y responsabilidades que se configuran son de mucho mayor alcance. Sin embargo, el IFE sistemáticamente se ha negado a investigar a fondo, confiando en la palabra de Germán Martínez Cázares, los abogados del CCE y la Secretaría de Gobernación.
Una clara muestra de la falta de rigor con la que la autoridad electoral se ha conducido es que increíblemente hoy todavía no sabemos cuántas veces los dos polémicos anuncios aparecieron en la televisión ni cuánto costaron al organismo empresarial. Con la mano en la cintura, el CCE se ha negado a informar al IFE. La Secretaría de Gobernación, en voz de Irma Pía González Luna (hermana de la ex consejera electoral Teresa González Luna), informó, de manera por demás inverosímil, que había detectado una sola transmisión de cada uno de los anuncios. Ante tales evasivas, los consejeros cómodamente se quedaron con los brazos cruzados, en clara violación del “principio inquisitivo” que debería regir su actuar.
Asimismo, la autoridad electoral jamás ha pedido los datos sobre la transmisión de los anuncios directamente a las mismas televisoras. Finalmente, la empresa IBOPE tuvo que haber acopiado toda esta información como parte de su monitoreo de las campañas electorales, de acuerdo con el reglamento de fiscalización y el contrato celebrado con el IFE. Sin embargo, la empresa simplemente dejó fuera de su reporte toda la información al respecto. El IFE nunca le llamó la atención sobre el particular, ni ha vuelto a solicitar a la empresa esta crucial información.
Uno de los grandes avances de la reforma constitucional en materia electoral del año pasado fue la eliminación los secretos bancarios, fiscales y fiduciarios para el IFE. Hoy, la Unidad de Fiscalización, si lo quisiera, podría tener acceso directo a toda esta información tan delicada para poder culminar sus investigaciones. Sin embargo, en lugar de utilizar sus nuevas facultades para conseguir copias de las facturas y los movimientos bancarios que sustentaron la transmisión de los anuncios del CCE, el IFE simplemente ha abdicado en su responsabilidad. Esta información es particularmente relevante porque incluso podría configurarse el delito de fraude fiscal, si las empresas del CCE reportaron estos gastos como operaciones mercantiles en lugar de darlas de alta como contribuciones políticas.
Respecto de la vinculación entre la campaña televisiva del CCE y el PAN, el IFE se conformó de manera irresponsable con los escuetos “deslindes” expresados por el entonces representante del PAN ante el IFE, Germán Martínez, y el CCE. Por ejemplo, en su oficio al abogado del CCE, el IFE cándidamente le pregunta si “la Asociación Civil que usted representa o alguno de sus miembros pertenecientes a los órganos de dirección de la misma, pertenecen a algún partido político, agrupación política u organización adherente a cualquiera de ellos”, a lo que el representante contesta con un llano y sobre todo falaz “No”. En su resolución el IFE toma esta respuesta como buena sin más.
Con mucha razón, el tribunal electoral en su sentencia reprocha la “conducta pasiva y tolerante” del IFE y censura los criterios “dogmáticos” que adoptaron los consejeros en la resolución del caso. Todavía tenemos ante nosotros una última oportunidad para que los consejeros electorales, sobre todo los de reciente ingreso, salven la cara. Habría que investigar el asunto del CCE a fondo y llamar a cuentas al PAN por su complicidad con esta ilegal y anticonstitucional campaña emprendida por los poderes fácticos.
IFE parcial
El doble rasero que el Instituto Federal Electoral (IFE) ha utilizado en relación con las quejas contra el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido Acción Nacional (PAN) demuestra que el nuevo Consejo General incumple con los principios rectores de independencia, imparcialidad y objetividad señalados en el artículo 41 de la Constitución. En el caso del PRD, el IFE hizo circo, maroma y teatro para reunir pruebas y construir el argumento que le permitiría emitir una “sanción ejemplar”, equivalente a 57 millones de pesos, para castigar el plantón de Paseo de la Reforma, el bloqueo del Informe de Vicente Fox y los disturbios en la toma de posesión de Felipe Calderón. En contraste, la autoridad electoral rápidamente dio carpetazo a las quejas contra el PAN por los anuncios ilegales del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Esta situación fue tan evidente que el propio Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) decidió devolver el expediente del CCE al IFE la semana pasada. Seguramente, los magistrados del tribunal próximamente también estarán regresando el caso de la multa al PRD por los evidentes yerros y omisiones legales.
Para sustentar la multa contra el PRD, el IFE efectuó instrumentaciones notariales, giró múltiples oficios, examinó cientos de artículos periodísticos y elaboró un estudio pormenorizado, si bien algo exagerado, de las normas correspondientes. Los consejeros recurrieron a la legislación y la jurisprudencia en la materia para sostener que los partidos políticos no solamente están obligados a respetar la ley, sino también a vigilar la actuación de sus militantes e incluso la de aquellos que simpatizan con su causa.
En el caso del CCE, las irregularidades y responsabilidades que se configuran son de mucho mayor alcance. Sin embargo, el IFE sistemáticamente se ha negado a investigar a fondo, confiando en la palabra de Germán Martínez Cázares, los abogados del CCE y la Secretaría de Gobernación.
Una clara muestra de la falta de rigor con la que la autoridad electoral se ha conducido es que increíblemente hoy todavía no sabemos cuántas veces los dos polémicos anuncios aparecieron en la televisión ni cuánto costaron al organismo empresarial. Con la mano en la cintura, el CCE se ha negado a informar al IFE. La Secretaría de Gobernación, en voz de Irma Pía González Luna (hermana de la ex consejera electoral Teresa González Luna), informó, de manera por demás inverosímil, que había detectado una sola transmisión de cada uno de los anuncios. Ante tales evasivas, los consejeros cómodamente se quedaron con los brazos cruzados, en clara violación del “principio inquisitivo” que debería regir su actuar.
Asimismo, la autoridad electoral jamás ha pedido los datos sobre la transmisión de los anuncios directamente a las mismas televisoras. Finalmente, la empresa IBOPE tuvo que haber acopiado toda esta información como parte de su monitoreo de las campañas electorales, de acuerdo con el reglamento de fiscalización y el contrato celebrado con el IFE. Sin embargo, la empresa simplemente dejó fuera de su reporte toda la información al respecto. El IFE nunca le llamó la atención sobre el particular, ni ha vuelto a solicitar a la empresa esta crucial información.
Uno de los grandes avances de la reforma constitucional en materia electoral del año pasado fue la eliminación los secretos bancarios, fiscales y fiduciarios para el IFE. Hoy, la Unidad de Fiscalización, si lo quisiera, podría tener acceso directo a toda esta información tan delicada para poder culminar sus investigaciones. Sin embargo, en lugar de utilizar sus nuevas facultades para conseguir copias de las facturas y los movimientos bancarios que sustentaron la transmisión de los anuncios del CCE, el IFE simplemente ha abdicado en su responsabilidad. Esta información es particularmente relevante porque incluso podría configurarse el delito de fraude fiscal, si las empresas del CCE reportaron estos gastos como operaciones mercantiles en lugar de darlas de alta como contribuciones políticas.
Respecto de la vinculación entre la campaña televisiva del CCE y el PAN, el IFE se conformó de manera irresponsable con los escuetos “deslindes” expresados por el entonces representante del PAN ante el IFE, Germán Martínez, y el CCE. Por ejemplo, en su oficio al abogado del CCE, el IFE cándidamente le pregunta si “la Asociación Civil que usted representa o alguno de sus miembros pertenecientes a los órganos de dirección de la misma, pertenecen a algún partido político, agrupación política u organización adherente a cualquiera de ellos”, a lo que el representante contesta con un llano y sobre todo falaz “No”. En su resolución el IFE toma esta respuesta como buena sin más.
Con mucha razón, el tribunal electoral en su sentencia reprocha la “conducta pasiva y tolerante” del IFE y censura los criterios “dogmáticos” que adoptaron los consejeros en la resolución del caso. Todavía tenemos ante nosotros una última oportunidad para que los consejeros electorales, sobre todo los de reciente ingreso, salven la cara. Habría que investigar el asunto del CCE a fondo y llamar a cuentas al PAN por su complicidad con esta ilegal y anticonstitucional campaña emprendida por los poderes fácticos.
¿LOS CHUCHOS NO APOYAN A OBAMA POR IDIOTAS O POR LAMBISCONES?
A la secretaria general interina (y espuria, ya que fue impuesta por los chuchos) del PRD, Martha Delia Gastelum, se le ocurrió decir, según una nota de Notimex, que son mínimas las diferencias entre Barack Obama y John McCain. Y que por lo tanto el PRD no tiene favorito para las elecciones de Estados Unidos a realizarse el día de mañana.
Esto llama la atención debido a que practicamente todas las izquierdas del mundo han mostrado su preferencia por Obama. Entre las figuras prominentes de izquierda que han expresado su preferencia por Obama están Lula Da Silva y desde luego Andrés Manuel López Obrador. Vaya, hasta Fidel Castro expresó su apoyo a Obama y felicitó a Lula por su respaldo al candidato Demócrata de acuerdo con el diario ABC de España.
Esto, desde luego, sin contar con el apoyo que ha tenido Obama de íconos de la izquierda como Michael Moore y otros.
Además, en lo que respecta a las políticas de Obama y las de McCain hay un mar de diferencia. Obama se opone a las trasnacionales petroleras y propone cobrarles más impuestos para luego usar el dinero para distribuirlo entre la clase media. McCain apoya a las trasnacionales petroleras y propone descontarles aún más impuestos. Obama ve a la seguridad médica como un derecho. McCain como un privilegio (literalmente; eso fue lo que dijeron ambos en el segundo debate presidencial). Obama se opone a continuar con la guerra de Irak. McCain se declara a favor de continuarla. Obama pide revisar el tratado de libre comercio. McCain quiere que siga igual.
¿Por qué entonces los chuchos—que no el PRD—se dicen sin favorito para las elecciones de Estados Unidos a menos de 24 horas de que inicien los comicios?
Cualquier que piense mal tendría la sospecha de que o son muy idiotas—por no saber lo que propone cada candidato—o muy lambiscones, ya que el PAN, por medio de Germán Martínez, se pronunció a favor de John McCain. Y Felipe Calderón también trató sutilmente de apoyar a McCain en una entrevista de radio. ¿De plano no saben de política exterior los chuchos? ¿O están respondiendo a los intereses del PAN aunque sea para no ayudar más a Obama ahora que McCain está desesperado porque no va a ganar la presidencia de Estados Unidos?
Sea cual sea el caso, que patéticos se ven los chuchos haciendo ese tipo de declaraciones. Quedan mal como izquierda y quedan mal como políticos. Porque si no muestran ignorancia, muestran, una vez más, servilismo a los intereses de la derecha.
A la secretaria general interina (y espuria, ya que fue impuesta por los chuchos) del PRD, Martha Delia Gastelum, se le ocurrió decir, según una nota de Notimex, que son mínimas las diferencias entre Barack Obama y John McCain. Y que por lo tanto el PRD no tiene favorito para las elecciones de Estados Unidos a realizarse el día de mañana.
Esto llama la atención debido a que practicamente todas las izquierdas del mundo han mostrado su preferencia por Obama. Entre las figuras prominentes de izquierda que han expresado su preferencia por Obama están Lula Da Silva y desde luego Andrés Manuel López Obrador. Vaya, hasta Fidel Castro expresó su apoyo a Obama y felicitó a Lula por su respaldo al candidato Demócrata de acuerdo con el diario ABC de España.
Esto, desde luego, sin contar con el apoyo que ha tenido Obama de íconos de la izquierda como Michael Moore y otros.
Además, en lo que respecta a las políticas de Obama y las de McCain hay un mar de diferencia. Obama se opone a las trasnacionales petroleras y propone cobrarles más impuestos para luego usar el dinero para distribuirlo entre la clase media. McCain apoya a las trasnacionales petroleras y propone descontarles aún más impuestos. Obama ve a la seguridad médica como un derecho. McCain como un privilegio (literalmente; eso fue lo que dijeron ambos en el segundo debate presidencial). Obama se opone a continuar con la guerra de Irak. McCain se declara a favor de continuarla. Obama pide revisar el tratado de libre comercio. McCain quiere que siga igual.
¿Por qué entonces los chuchos—que no el PRD—se dicen sin favorito para las elecciones de Estados Unidos a menos de 24 horas de que inicien los comicios?
Cualquier que piense mal tendría la sospecha de que o son muy idiotas—por no saber lo que propone cada candidato—o muy lambiscones, ya que el PAN, por medio de Germán Martínez, se pronunció a favor de John McCain. Y Felipe Calderón también trató sutilmente de apoyar a McCain en una entrevista de radio. ¿De plano no saben de política exterior los chuchos? ¿O están respondiendo a los intereses del PAN aunque sea para no ayudar más a Obama ahora que McCain está desesperado porque no va a ganar la presidencia de Estados Unidos?
Sea cual sea el caso, que patéticos se ven los chuchos haciendo ese tipo de declaraciones. Quedan mal como izquierda y quedan mal como políticos. Porque si no muestran ignorancia, muestran, una vez más, servilismo a los intereses de la derecha.
Astillero
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
■ ¡Lástima, Margarito!
■ Casi ganaba lo nacional
■ Extranjeros y caros
■ Jaque desde dentro
Ampliar la imagen
ORACIONES BINACIONALES. Justo en la cerca que divide Chihuahua de Nuevo México obispos de Ciudad Juárez, Las Cruces (Nuevo México) y El Paso (Texas) oficiaron una misa en honor de las personas que han muerto en su intento de ingresar a Estados Unidos sin documentos. Los religiosos exigieron a las autoridades de ambas naciones concretar un acuerdo para que las personas no arriesguen su vida en busca de un mejor nivel de vida
Foto: J. Guadalupe Pérez
La profesora Kessel ha comenzado a sensibilizar al respetable público para que no se asombre cuando el “histórico” retoque petrolero recién aprobado se materialice en más ingenieros extranjeros de sueldos elevadísimos trabajando en Pemex, en contratos más onerosos para asignar tareas especializadas a empresas particulares foráneas y en serviciales faenas de embellecimiento incentivado de la letra legal para que resulte “atractiva” al apetito de la iniciativa privada, nativa y trasnacional.
La funcionaria, cuyo nombre en alemán significa caldera, dijo a la agencia informativa Notimex (formalmente del Estado mexicano; en la práctica, del gobierno calderónico) que en el mundo no hay “los suficientes equipos de perforación” para “mantener la producción de crudo, ni los suficientes ingenieros para llevar a cabo los trabajos de exploración y explotación”, y que entre otras consecuencias negativas de esas carencias estará que sea puesta “en jaque” la operación de la Comisión Nacional de Hidrocarburos. El emplazamiento de ataque grave al Reformismo Rey (y, por extensión, a la fallida Reina Honestidad) se da en algunos de los escaques negros en que, según la muy citada columna Capitanes, del diario Reforma, publicada un día después de la “reformita petrolera”, están centrando sus estrategias “Shell, Exxon Mobil, Petrobras, Statoil Hydro y hasta Chevron”: “interpretar los esquemas contractuales que permitirán los cambios legislativos realizados la semana anterior” y estar atentos al desenvolvimiento de la mencionada comisión de hidrocarburos que entre sus facultades tendrá ni más ni menos la de decidir “sobre la asignación de bloques para la exploración y producción de hidrocarburos, el tiempo de adjudicación mediante contratos de servicios y las medidas para la asignación de incentivos económicos”. ¿Incentivos?, ¿cómo, si los héroes que nos dieron reformita juran y perjuran que no hay manera de restablecer la figura de los contratos “incentivados”? Pues la Gran Maestra Internacional, Georgina K. (anunciadora de jaques contra sus propios presuntos intereses institucionales) comentó ayer que está trabajando en el diseño de contratos que sean “atractivos para las empresas”, pero siempre de acuerdo con lo permitido por el marco legal: “Si las empresas ven un beneficio por la actividad que realizan, los contratos tendrán éxito, serán atractivos”, dijo la ajedrecista que mueve con sagacidad las piezas del contrario para que éste resulte ganador.
Lo que anuncia la secretaria de Energía hace recordar La Caravana, el programa que en el entonces Canal 13 protagonizaban Víctor Trujillo y Ausencio Cruz, en el que éste representaba a un Margarito ilusionado con ganar el premio que siempre le escamoteaba aquél, en un papel de Johnny Latino conductor de programas de concursos por televisión (en Youtube se puede buscar en “Lástima, Margarito” y “La pirinola”). Los gobiernos neoliberales han desarrollado una política de exclusión de los buenos profesionistas, empleados y trabajadores mexicanos para abrir sistemáticamente las puertas a los extranjeros y ahora su vocera en turno, la señora Caldera, se queja falsamente de que no haya suficientes ingenieros preparados para hacerse de los premios del concurso amañado que tanto celebran Felipe Latino y sus coristas pluripartidistas. Además, advierte la profesora Kessel que se tendrán que pagar sumas enormes por la contratación de maquinaria que es necesaria para desarrollar el mencionado programa de concursos que de cualquier manera acabará beneficiando a las empresas foráneas y no al esperanzado Margarito Pérez nacional, que hizo todos sus esfuerzos por ganar pero, ¡lástima!, pues no podrá llevarse nada más que míseras compensaciones, y que algunas bellas edecanes de poca ropa le conduzcan a la salida del foro glamoroso al grito alegre de “¡Lléééveenlooo al baileee!” La animadora Kessel también se permitió aguar los ínfimos optimismos de los Margaritos nacionales al advertir que “se va a tener que quitar presupuesto de la parte social” del presupuesto federal “para pagar la importación de petrolíferos”, a causa de que los legisladores “limitaron” los contratos de maquila en que podrían haber intervenido terceros y restringieron la participación de empresas privadas en transporte, distribución y almacenamiento de petrolíferos.
Otro Johnny Latino, aunque con premio Nobel, ha sido el químico Mario Molina, colaborador de campaña de Felipe Calderón que, a nombre de una comisión “independiente” que investigó el accidente de octubre de 2007 en la plataforma Usumacinta, en la Sonda Campeche, donde murieron 22 personas, dictaminó que los culpables fueron… los muertos, pues los errores humanos y ciertas imprecisiones meteorológicas y técnicas se combinaron con la mala capacitación de quienes no supieron “reaccionar en forma apropiada y segura” y no tuvieron “conocimiento de cómo actuar dentro de los botes salvavidas ni de las maniobras a realizar”. Bajo esa óptica Margarita, no hay nada que culpar ni exigir a Patricio Álvarez Murphy y su Perforadora La Central, beneficiada con varios contratos de adjudicación directa y largamente acusada de violaciones laborales, “extrema explotación de obreros” y descuidos y falta de capacitación a los trabajadores. ¡Lástima, mexicanos!
Astillas
Miguel Ángel Cruz se pregunta si en México podremos organizarnos como en España, con protestas públicas en varias ciudades el próximo 15, cuando en Washington se lleve a cabo la reunión del G-20 que pretenderá encarar la crisis económica mundial. Bajo el lema “La crisis, que la paguen ellos”, los convocantes a las manifestaciones hispanas plantean: “Durante años los empresarios se han forrado y ahora denuncian despidos, recortes salariales, cierres de empresas. Privatizan los beneficios y socializan las pérdidas. ¿Lo vamos a permitir? Claro que no”… Y, mientras Encinas trata de cerrar el paso a Ortega ante la inminencia del desenlace judicial del pleito por el PRD, con la frase de que “ni Jesús ni yo podemos conducir al partido en estas condiciones”, ¡hasta mañana, con Obama en ruta de triunfo!
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
■ ¡Lástima, Margarito!
■ Casi ganaba lo nacional
■ Extranjeros y caros
■ Jaque desde dentro
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ORACIONES BINACIONALES. Justo en la cerca que divide Chihuahua de Nuevo México obispos de Ciudad Juárez, Las Cruces (Nuevo México) y El Paso (Texas) oficiaron una misa en honor de las personas que han muerto en su intento de ingresar a Estados Unidos sin documentos. Los religiosos exigieron a las autoridades de ambas naciones concretar un acuerdo para que las personas no arriesguen su vida en busca de un mejor nivel de vida
Foto: J. Guadalupe Pérez
La profesora Kessel ha comenzado a sensibilizar al respetable público para que no se asombre cuando el “histórico” retoque petrolero recién aprobado se materialice en más ingenieros extranjeros de sueldos elevadísimos trabajando en Pemex, en contratos más onerosos para asignar tareas especializadas a empresas particulares foráneas y en serviciales faenas de embellecimiento incentivado de la letra legal para que resulte “atractiva” al apetito de la iniciativa privada, nativa y trasnacional.
La funcionaria, cuyo nombre en alemán significa caldera, dijo a la agencia informativa Notimex (formalmente del Estado mexicano; en la práctica, del gobierno calderónico) que en el mundo no hay “los suficientes equipos de perforación” para “mantener la producción de crudo, ni los suficientes ingenieros para llevar a cabo los trabajos de exploración y explotación”, y que entre otras consecuencias negativas de esas carencias estará que sea puesta “en jaque” la operación de la Comisión Nacional de Hidrocarburos. El emplazamiento de ataque grave al Reformismo Rey (y, por extensión, a la fallida Reina Honestidad) se da en algunos de los escaques negros en que, según la muy citada columna Capitanes, del diario Reforma, publicada un día después de la “reformita petrolera”, están centrando sus estrategias “Shell, Exxon Mobil, Petrobras, Statoil Hydro y hasta Chevron”: “interpretar los esquemas contractuales que permitirán los cambios legislativos realizados la semana anterior” y estar atentos al desenvolvimiento de la mencionada comisión de hidrocarburos que entre sus facultades tendrá ni más ni menos la de decidir “sobre la asignación de bloques para la exploración y producción de hidrocarburos, el tiempo de adjudicación mediante contratos de servicios y las medidas para la asignación de incentivos económicos”. ¿Incentivos?, ¿cómo, si los héroes que nos dieron reformita juran y perjuran que no hay manera de restablecer la figura de los contratos “incentivados”? Pues la Gran Maestra Internacional, Georgina K. (anunciadora de jaques contra sus propios presuntos intereses institucionales) comentó ayer que está trabajando en el diseño de contratos que sean “atractivos para las empresas”, pero siempre de acuerdo con lo permitido por el marco legal: “Si las empresas ven un beneficio por la actividad que realizan, los contratos tendrán éxito, serán atractivos”, dijo la ajedrecista que mueve con sagacidad las piezas del contrario para que éste resulte ganador.
Lo que anuncia la secretaria de Energía hace recordar La Caravana, el programa que en el entonces Canal 13 protagonizaban Víctor Trujillo y Ausencio Cruz, en el que éste representaba a un Margarito ilusionado con ganar el premio que siempre le escamoteaba aquél, en un papel de Johnny Latino conductor de programas de concursos por televisión (en Youtube se puede buscar en “Lástima, Margarito” y “La pirinola”). Los gobiernos neoliberales han desarrollado una política de exclusión de los buenos profesionistas, empleados y trabajadores mexicanos para abrir sistemáticamente las puertas a los extranjeros y ahora su vocera en turno, la señora Caldera, se queja falsamente de que no haya suficientes ingenieros preparados para hacerse de los premios del concurso amañado que tanto celebran Felipe Latino y sus coristas pluripartidistas. Además, advierte la profesora Kessel que se tendrán que pagar sumas enormes por la contratación de maquinaria que es necesaria para desarrollar el mencionado programa de concursos que de cualquier manera acabará beneficiando a las empresas foráneas y no al esperanzado Margarito Pérez nacional, que hizo todos sus esfuerzos por ganar pero, ¡lástima!, pues no podrá llevarse nada más que míseras compensaciones, y que algunas bellas edecanes de poca ropa le conduzcan a la salida del foro glamoroso al grito alegre de “¡Lléééveenlooo al baileee!” La animadora Kessel también se permitió aguar los ínfimos optimismos de los Margaritos nacionales al advertir que “se va a tener que quitar presupuesto de la parte social” del presupuesto federal “para pagar la importación de petrolíferos”, a causa de que los legisladores “limitaron” los contratos de maquila en que podrían haber intervenido terceros y restringieron la participación de empresas privadas en transporte, distribución y almacenamiento de petrolíferos.
Otro Johnny Latino, aunque con premio Nobel, ha sido el químico Mario Molina, colaborador de campaña de Felipe Calderón que, a nombre de una comisión “independiente” que investigó el accidente de octubre de 2007 en la plataforma Usumacinta, en la Sonda Campeche, donde murieron 22 personas, dictaminó que los culpables fueron… los muertos, pues los errores humanos y ciertas imprecisiones meteorológicas y técnicas se combinaron con la mala capacitación de quienes no supieron “reaccionar en forma apropiada y segura” y no tuvieron “conocimiento de cómo actuar dentro de los botes salvavidas ni de las maniobras a realizar”. Bajo esa óptica Margarita, no hay nada que culpar ni exigir a Patricio Álvarez Murphy y su Perforadora La Central, beneficiada con varios contratos de adjudicación directa y largamente acusada de violaciones laborales, “extrema explotación de obreros” y descuidos y falta de capacitación a los trabajadores. ¡Lástima, mexicanos!
Astillas
Miguel Ángel Cruz se pregunta si en México podremos organizarnos como en España, con protestas públicas en varias ciudades el próximo 15, cuando en Washington se lleve a cabo la reunión del G-20 que pretenderá encarar la crisis económica mundial. Bajo el lema “La crisis, que la paguen ellos”, los convocantes a las manifestaciones hispanas plantean: “Durante años los empresarios se han forrado y ahora denuncian despidos, recortes salariales, cierres de empresas. Privatizan los beneficios y socializan las pérdidas. ¿Lo vamos a permitir? Claro que no”… Y, mientras Encinas trata de cerrar el paso a Ortega ante la inminencia del desenlace judicial del pleito por el PRD, con la frase de que “ni Jesús ni yo podemos conducir al partido en estas condiciones”, ¡hasta mañana, con Obama en ruta de triunfo!
CARMEN LIRA
EditorialKessel, Pemex y viejos argumentos
La titular de la Secretaría de Energía (Sener), Georgina Kessel, revivió ayer los argumentos con los que el gobierno calderonista pretendió, a principios de año, dar curso legal a la transferencia de la industria petrolera a manos privadas: aseguró que Petróleos Mexicanos (Pemex) carece de los recursos humanos, tecnológicos y monetarios que se requieren para explorar y extraer crudo, retomó la fábula del “tesoro de aguas profundas”, porfió en el afán gubernamental de incrementar la plataforma de producción diaria –idea particularmente desatinada en momentos en que los precios internacionales de los hidrocarburos han experimentado una contracción superior al 60 por ciento y cuando el resto de países productores se apresta a recortar sus cuotas de crudo–, actualizó el empecinamiento oficial en recurrir a los inconstitucionales contratos de riesgo –ahora llamados “contratos incentivados”– y repitió el chantaje presidencial que planteó una falsa disyuntiva entre ceder el sector a manos privadas –así sea parcialmente– y “quitar presupuesto de la parte social”.
Las expresiones de la funcionaria son, en esencia, la reiteración de posturas que fueron suficientemente rebatidas en los foros organizados por el Senado previos a la adopción de la reforma petrolera finalmente aprobada el 28 de octubre. Se repite, en lo medular, el “diagnóstico” de Pemex divulgado hace unos meses por la propia Sener y que, a su manera, constituía una verdadera confesión de ineptitud y dispendio: si bien es cierto que el desmantelamiento y el saqueo gubernamental de la paraestatal comenzaron hace dos décadas, también lo es que continuó en el sexenio de Vicente Fox –gestión en la que Felipe Calderón se desempeñó como secretario de Energía, y en la que se dilapidaron 75 mil millones de dólares de ingresos petroleros no previstos–, así como en los 23 meses transcurridos de la actual administración. La solución al desastre así generado no es abrir la industria petrolera a las corporaciones privadas, sino que la administración pública deje de emplear el dinero en asuntos suntuarios y hasta insultantes, reduzca los estipendios de sus altos funcionarios, se abstenga de usar la renta petrolera para sufragar el gasto corriente, cobre los impuestos que corresponden a las grandes empresas y fortunas personales, deje de depender de los ingresos de Pemex y renuncie a la obsesión de incrementar la producción y acabar en el corto plazo con las reservas nacionales de crudo, las cuales, cabe recordarlo, no sólo pertenecen a los mexicanos del presente, sino también a las generaciones del futuro.
En cuanto al supuesto déficit de ingenieros y de tecnología, la afirmación resulta vergonzosa por partida doble: por una parte, en el debate senatorial referido se puso de manifiesto la disposición y el alto nivel profesional de los especialistas mexicanos; pero, aun si la carencia fuera real, la respuesta obvia es que se debe invertir en formación universitaria y en desarrollo tecnológico, rubros que experimentan una sostenida insuficiencia presupuestal. Significativamente, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) desarrolla un programa de explotación de campos en aguas profundas, en tanto que Pemex ha realizado, desde hace cuatro años, otras tantas perforaciones productivas en profundidades marinas de entre 500 y mil metros.
Tras la aprobación de la reforma legal en materia petrolera, Pemex aseguró que con ella ganaba “flexibilidad operativa, capacidad de ejecución y nuevos márgenes presupuestales” para ampliar la inversión. Ahora, Georgina Kessel afirma lo contrario, y con ello no sólo se alimenta la incoherencia declarativa del presente gobierno, sino que se da la razón a quienes señalan que las modificaciones legales aprobadas por la mayoría legislativa permiten al calderonismo, a pesar de todo, sacar adelante su designio de abrir la industria petrolera a los capitales privados.
La titular de la Secretaría de Energía (Sener), Georgina Kessel, revivió ayer los argumentos con los que el gobierno calderonista pretendió, a principios de año, dar curso legal a la transferencia de la industria petrolera a manos privadas: aseguró que Petróleos Mexicanos (Pemex) carece de los recursos humanos, tecnológicos y monetarios que se requieren para explorar y extraer crudo, retomó la fábula del “tesoro de aguas profundas”, porfió en el afán gubernamental de incrementar la plataforma de producción diaria –idea particularmente desatinada en momentos en que los precios internacionales de los hidrocarburos han experimentado una contracción superior al 60 por ciento y cuando el resto de países productores se apresta a recortar sus cuotas de crudo–, actualizó el empecinamiento oficial en recurrir a los inconstitucionales contratos de riesgo –ahora llamados “contratos incentivados”– y repitió el chantaje presidencial que planteó una falsa disyuntiva entre ceder el sector a manos privadas –así sea parcialmente– y “quitar presupuesto de la parte social”.
Las expresiones de la funcionaria son, en esencia, la reiteración de posturas que fueron suficientemente rebatidas en los foros organizados por el Senado previos a la adopción de la reforma petrolera finalmente aprobada el 28 de octubre. Se repite, en lo medular, el “diagnóstico” de Pemex divulgado hace unos meses por la propia Sener y que, a su manera, constituía una verdadera confesión de ineptitud y dispendio: si bien es cierto que el desmantelamiento y el saqueo gubernamental de la paraestatal comenzaron hace dos décadas, también lo es que continuó en el sexenio de Vicente Fox –gestión en la que Felipe Calderón se desempeñó como secretario de Energía, y en la que se dilapidaron 75 mil millones de dólares de ingresos petroleros no previstos–, así como en los 23 meses transcurridos de la actual administración. La solución al desastre así generado no es abrir la industria petrolera a las corporaciones privadas, sino que la administración pública deje de emplear el dinero en asuntos suntuarios y hasta insultantes, reduzca los estipendios de sus altos funcionarios, se abstenga de usar la renta petrolera para sufragar el gasto corriente, cobre los impuestos que corresponden a las grandes empresas y fortunas personales, deje de depender de los ingresos de Pemex y renuncie a la obsesión de incrementar la producción y acabar en el corto plazo con las reservas nacionales de crudo, las cuales, cabe recordarlo, no sólo pertenecen a los mexicanos del presente, sino también a las generaciones del futuro.
En cuanto al supuesto déficit de ingenieros y de tecnología, la afirmación resulta vergonzosa por partida doble: por una parte, en el debate senatorial referido se puso de manifiesto la disposición y el alto nivel profesional de los especialistas mexicanos; pero, aun si la carencia fuera real, la respuesta obvia es que se debe invertir en formación universitaria y en desarrollo tecnológico, rubros que experimentan una sostenida insuficiencia presupuestal. Significativamente, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) desarrolla un programa de explotación de campos en aguas profundas, en tanto que Pemex ha realizado, desde hace cuatro años, otras tantas perforaciones productivas en profundidades marinas de entre 500 y mil metros.
Tras la aprobación de la reforma legal en materia petrolera, Pemex aseguró que con ella ganaba “flexibilidad operativa, capacidad de ejecución y nuevos márgenes presupuestales” para ampliar la inversión. Ahora, Georgina Kessel afirma lo contrario, y con ello no sólo se alimenta la incoherencia declarativa del presente gobierno, sino que se da la razón a quienes señalan que las modificaciones legales aprobadas por la mayoría legislativa permiten al calderonismo, a pesar de todo, sacar adelante su designio de abrir la industria petrolera a los capitales privados.
sábado, 1 de noviembre de 2008
México SA
Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
■ De nuevo las Afore
■ ¿Intervendrá el gobierno?
Otra vez los fondos de ahorro de los trabajadores y sus “minusvalías” (término oficial para no llamar pérdida a la pérdida), que en 2008, hasta septiembre, acumulan alrededor de 53 mil millones de pesos. Dichas “minusvalías” contrastan con las ganancias (aquí sí le llaman cereza a las cerezas) recolectadas, vía comisiones, por los dueños de las citadas “administradoras”.
Miles de millones de pesos (que siempre sí había) han salido de las arcas públicas para “apuntalar” (eufemismo oficial por “rescatar”) a los grandes consorcios bancarios, productivos y comerciales con “problemas de liquidez”, “deuda en dólares pagadera en el corto plazo”, “desajustes cambiarios” por especular en el mercado de derivados, etcétera, etcétera. Ni un solo centavo para contener la pérdida (léase “minusvalía”) del ahorro de los trabajadores.
Que “ya se recuperarán las minusvalías”, grita a coro el “sistema PAN”; cuentas claras e intervención gubernamental exigen los que a veces, según amanezca, son oposición y en otras cogobierno, mientras 62 por ciento de los trabajadores “aforados” tienen ingresos que no pasan de 175 pesos diarios y que en el mejor de los casos recibirán migajas de su ahorro.
Voraces dueños de las Afore que nunca pierden, por muchas “minusvalías” que los trabajadores –convidados de piedra en el negocio– reporten. A pesar de que sólo poco más de 15 millones de cuentas de ahorro para el retiro permanecen activas, los afilados colmillos de los barones del ahorro (ajeno) se clavan, vía comisiones, en el total de las casi 39 millones de cuentas que están registradas (62 de cada 100 de ellas permanecen sin flujo, inmóviles, porque el titular perdió el empleo y se fue a la informalidad, pero al “aforador” le vale un cacahuate y cobra comisión).
En riguroso promedio, al llegar el momento de pensionarse cada trabajador “aforado” acumularía un ahorro cercano a 23 mil pesos, más casi 11 mil por vivienda. A cada uno de ellos el primer monto le garantizaría una pensión cercana a mil 700 pesos anuales (según la tasa de rendimiento oficialmente reconocida), algo así como 140 pesos mensuales. El segundo no serviría ni para rentar una tienda de campaña.
Triste, por no decir indignante, realidad que reporta “la gran solución social al México moderno de hoy”, según bella frase de ocasión pronunciada por Ernesto Zedillo en 1997, cuando dio el banderazo de salida a este esquema, que remató así: “por fin tenemos un sistema de pensiones para el futuro, moderno, ágil, transparente y, sobre todo, justo, que desde el momento mismo de su puesta en marcha está dando resultados favorables a los trabajadores y a la economía nacional… Se salvaron pensiones presentes y futuras de los trabajadores de México”.
Pues bien, la “salvación” y la “solución definitiva”, lejos de dar tranquilidad, reposo y bienestar a los trabajadores, ha generado un cada vez más peligroso nerviosismo, por no decir encabronamiento, de los millones de mexicanos que obligadamente fueron subidos a este tren.
Retomo un detallado análisis que sobre el tema elaboró (mayo 2008) el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados: en los primeros 10 años de operación, los ingresos de las Afore, por el cobro de comisiones, se incrementaron a una tasa media anual de 13.15 por ciento, de tal suerte que en el periodo ascendieron a 120 mil millones de pesos. De 1998 a 2007, las Afore acumularon utilidades netas por 28 mil 500 millones de pesos, mientras los trabajadores pagaron hasta 23 centavos por cada peso que aportaron para su pensión. En términos porcentuales, de 1998 a 2007 la utilidad neta de las Afore creció a una tasa media anual de 24.11 por ciento; mientras que el rendimiento de las cuentas de los trabajadores apenas fue de 2.7 por ciento, una diferencia de nueve tantos a favor de las utilidades empresariales.
En una fecunda década para los propietarios de las Afore, el ahorro de los trabajadores que ellos “administran” pasó de representar 2.8 por ciento del PIB en 1998 a 12.2 por ciento al cierre de 2007 (un incremento de 4.35 veces en el periodo), equivalente a casi un billón 200 mil millones de pesos.
Como suele suceder en la “moderna” economía mexicana, al cierre de 2007 cuatro Afore (dos extranjeras, dos nacionales) se quedaron con la rebanada más gruesa del pastel: Banamex (Citigroup, estadunidense), Bancomer (BBVA, española), Inbursa (Carlos Slim) y Profuturo GNP (Alberto Bailleres), la más onerosa del sistema, concentran 57 por ciento del mercado, con 679 mil millones de pesos.
Una segunda rebanada, no tan gruesa como lo anterior, pero igual de suculenta, quedó en manos de otras seis Afore (cuatro extranjeras y dos de capital nacional y foráneo), con 35 por ciento del mercado, equivalente a 418 mil millones de pesos. Ellas son Banorte Generali (mexicano-española), ING (holandesa), Santander (española), Siglo XXI (IMSS-Prudential Financial, estadunidense), HSBC (británica) y Principal (estadunidense). Las 11 Afore restantes se repartieron la rebanada más delgada, pero resultona: 8 por ciento del mercado, o lo que es lo mismo, alrededor de 100 mil millones de pesos en ahorro de los trabajadores. Incluso se dan casos como el de la Afore Scotia con sólo 0.1 por ciento del total y la Afore De la Gente (así se llama) con apenas 0.02 por ciento.
Lo mejor del caso es que las 10 Afore que concentran (unas más que otras) 92 por ciento del mercado resultan las más caras para los trabajadores, las que mayores comisiones cobran. Así, Profuturo GNP, del empresario Forbes Alberto Bailleres, ocupa la primerísima posición en lo que a costo para los ahorradores significa: 2.6 por ciento; le siguen dos trasnacionales: Banamex, propiedad de Citigroup, y la española Santander, con 2.2 por ciento; ocupa el tercer escalón la Afore que originalmente “administraba” el IMSS y que ahora lo hace de la mano de la estadunidense Prudential Financial, con 2.1 por ciento, ligeramente por arriba de la británica HSBC y la estadunidense Principal, con 2 por ciento en cada caso, quienes superan a la mexicana-española Banorte Generali y a la española BBVA (1.7 por ciento). Las demás están por debajo de esta cota.
Entonces, ¿intervendrán hasta que, como acostumbran, les estalle la bomba en la cara?
Las rebanadas del pastel
En campaña lo prometió para los mexicanos de a pie; ya en Los Pinos cumple, pero no a ellos, sino a sus clientes favoritos: “anuncia Calderón programa energético para industriales; los empresarios podrán pagar una tarifa fija anual por electricidad y acceder a un contrato de cobertura en compra de gas para estar protegidos de variaciones del precio de ambos energéticos”. La pelusa, pues, que se joda.
Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
■ De nuevo las Afore
■ ¿Intervendrá el gobierno?
Otra vez los fondos de ahorro de los trabajadores y sus “minusvalías” (término oficial para no llamar pérdida a la pérdida), que en 2008, hasta septiembre, acumulan alrededor de 53 mil millones de pesos. Dichas “minusvalías” contrastan con las ganancias (aquí sí le llaman cereza a las cerezas) recolectadas, vía comisiones, por los dueños de las citadas “administradoras”.
Miles de millones de pesos (que siempre sí había) han salido de las arcas públicas para “apuntalar” (eufemismo oficial por “rescatar”) a los grandes consorcios bancarios, productivos y comerciales con “problemas de liquidez”, “deuda en dólares pagadera en el corto plazo”, “desajustes cambiarios” por especular en el mercado de derivados, etcétera, etcétera. Ni un solo centavo para contener la pérdida (léase “minusvalía”) del ahorro de los trabajadores.
Que “ya se recuperarán las minusvalías”, grita a coro el “sistema PAN”; cuentas claras e intervención gubernamental exigen los que a veces, según amanezca, son oposición y en otras cogobierno, mientras 62 por ciento de los trabajadores “aforados” tienen ingresos que no pasan de 175 pesos diarios y que en el mejor de los casos recibirán migajas de su ahorro.
Voraces dueños de las Afore que nunca pierden, por muchas “minusvalías” que los trabajadores –convidados de piedra en el negocio– reporten. A pesar de que sólo poco más de 15 millones de cuentas de ahorro para el retiro permanecen activas, los afilados colmillos de los barones del ahorro (ajeno) se clavan, vía comisiones, en el total de las casi 39 millones de cuentas que están registradas (62 de cada 100 de ellas permanecen sin flujo, inmóviles, porque el titular perdió el empleo y se fue a la informalidad, pero al “aforador” le vale un cacahuate y cobra comisión).
En riguroso promedio, al llegar el momento de pensionarse cada trabajador “aforado” acumularía un ahorro cercano a 23 mil pesos, más casi 11 mil por vivienda. A cada uno de ellos el primer monto le garantizaría una pensión cercana a mil 700 pesos anuales (según la tasa de rendimiento oficialmente reconocida), algo así como 140 pesos mensuales. El segundo no serviría ni para rentar una tienda de campaña.
Triste, por no decir indignante, realidad que reporta “la gran solución social al México moderno de hoy”, según bella frase de ocasión pronunciada por Ernesto Zedillo en 1997, cuando dio el banderazo de salida a este esquema, que remató así: “por fin tenemos un sistema de pensiones para el futuro, moderno, ágil, transparente y, sobre todo, justo, que desde el momento mismo de su puesta en marcha está dando resultados favorables a los trabajadores y a la economía nacional… Se salvaron pensiones presentes y futuras de los trabajadores de México”.
Pues bien, la “salvación” y la “solución definitiva”, lejos de dar tranquilidad, reposo y bienestar a los trabajadores, ha generado un cada vez más peligroso nerviosismo, por no decir encabronamiento, de los millones de mexicanos que obligadamente fueron subidos a este tren.
Retomo un detallado análisis que sobre el tema elaboró (mayo 2008) el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados: en los primeros 10 años de operación, los ingresos de las Afore, por el cobro de comisiones, se incrementaron a una tasa media anual de 13.15 por ciento, de tal suerte que en el periodo ascendieron a 120 mil millones de pesos. De 1998 a 2007, las Afore acumularon utilidades netas por 28 mil 500 millones de pesos, mientras los trabajadores pagaron hasta 23 centavos por cada peso que aportaron para su pensión. En términos porcentuales, de 1998 a 2007 la utilidad neta de las Afore creció a una tasa media anual de 24.11 por ciento; mientras que el rendimiento de las cuentas de los trabajadores apenas fue de 2.7 por ciento, una diferencia de nueve tantos a favor de las utilidades empresariales.
En una fecunda década para los propietarios de las Afore, el ahorro de los trabajadores que ellos “administran” pasó de representar 2.8 por ciento del PIB en 1998 a 12.2 por ciento al cierre de 2007 (un incremento de 4.35 veces en el periodo), equivalente a casi un billón 200 mil millones de pesos.
Como suele suceder en la “moderna” economía mexicana, al cierre de 2007 cuatro Afore (dos extranjeras, dos nacionales) se quedaron con la rebanada más gruesa del pastel: Banamex (Citigroup, estadunidense), Bancomer (BBVA, española), Inbursa (Carlos Slim) y Profuturo GNP (Alberto Bailleres), la más onerosa del sistema, concentran 57 por ciento del mercado, con 679 mil millones de pesos.
Una segunda rebanada, no tan gruesa como lo anterior, pero igual de suculenta, quedó en manos de otras seis Afore (cuatro extranjeras y dos de capital nacional y foráneo), con 35 por ciento del mercado, equivalente a 418 mil millones de pesos. Ellas son Banorte Generali (mexicano-española), ING (holandesa), Santander (española), Siglo XXI (IMSS-Prudential Financial, estadunidense), HSBC (británica) y Principal (estadunidense). Las 11 Afore restantes se repartieron la rebanada más delgada, pero resultona: 8 por ciento del mercado, o lo que es lo mismo, alrededor de 100 mil millones de pesos en ahorro de los trabajadores. Incluso se dan casos como el de la Afore Scotia con sólo 0.1 por ciento del total y la Afore De la Gente (así se llama) con apenas 0.02 por ciento.
Lo mejor del caso es que las 10 Afore que concentran (unas más que otras) 92 por ciento del mercado resultan las más caras para los trabajadores, las que mayores comisiones cobran. Así, Profuturo GNP, del empresario Forbes Alberto Bailleres, ocupa la primerísima posición en lo que a costo para los ahorradores significa: 2.6 por ciento; le siguen dos trasnacionales: Banamex, propiedad de Citigroup, y la española Santander, con 2.2 por ciento; ocupa el tercer escalón la Afore que originalmente “administraba” el IMSS y que ahora lo hace de la mano de la estadunidense Prudential Financial, con 2.1 por ciento, ligeramente por arriba de la británica HSBC y la estadunidense Principal, con 2 por ciento en cada caso, quienes superan a la mexicana-española Banorte Generali y a la española BBVA (1.7 por ciento). Las demás están por debajo de esta cota.
Entonces, ¿intervendrán hasta que, como acostumbran, les estalle la bomba en la cara?
Las rebanadas del pastel
En campaña lo prometió para los mexicanos de a pie; ya en Los Pinos cumple, pero no a ellos, sino a sus clientes favoritos: “anuncia Calderón programa energético para industriales; los empresarios podrán pagar una tarifa fija anual por electricidad y acceder a un contrato de cobertura en compra de gas para estar protegidos de variaciones del precio de ambos energéticos”. La pelusa, pues, que se joda.
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