martes, 10 de abril de 2018

Hoy con @CiroGomezL en Radio Fórmula: @EnriqueKrauze , arrojo y congruencia intelectual

@FedericoArreolamar 10 abr 2018 07:06
 
  
 
Muchos estaremos al pendiente del diálogo; sobre todo, Andrés Manuel los escuchará con atención
Muchos estaremos al pendiente del diálogo; sobre todo, Andrés Manuel los escuchará con atención
Foto propiedad de: Internet

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Si se puede sintetizar el elogio a un hombre en el número de las obras escritas, en los premios y aplausos recibidos, para Enrique Krauze se deben mencionar al menos 20 libros, infinidad de reconocimientos y una obra profusa. 
Es un gran intelectual, digno heredero de Daniel Cosío Villegas (quien fue su mentor) y del Nobel Octavio Paz, con quien trabajó durante muchos años en la revista Vuelta
Una de sus facetas menos aplaudidas, pero que tiene/tendrá mayores frutos, es el haber logrado acercar parte de la historia de México a los grandes públicos, a través de más de 300 programas de televisión o con el guion basado en el México juarista y de Porfirio Díaz, “El vuelo del Águila”. 
De pensamiento liberal, su mayor herencia —de la que deberíamos abrevar todos— se basa en su integridad intelectual, la cual le permite disentir y expresar su crítica y criterio, aunque pueda sonar políticamente incorrecto. Krauze ha debatido con quien así lo considere, basado en ideas, en proyectos de nación y con un conocimiento absoluto de la historia nacional.
Y he ahí su mayor aporte a nuestro país. Me honro en conocer esa faceta de forma personal. Soy amigo de Enrique, puedo dar fe de su calidad humana. He leído sus libros y artículos durante muchos años y, como cualquiera que los juzgue sin la pasión del fanatismo, solo puedo concluir que su obra es una de las razones para sentirnos orgullosos de ser mexicanos.
Enrique logra el poder debatir y construir en nuestras diferencias. Hoy presenta un libro que es en esencia una invitación al diálogo con otro personaje fundamental en México, Andrés Manuel López Obrador.
Para entender plenamente al candidato presidencial de Morena hay que leer a Enrique Krauze, sobre todo su El pueblo soy yo. Si alguien sabrá sacar provecho de este escrito es Andrés Manuel López Obrador, que en sus recorridos de campaña ya debe haber leído —y debe haber reflexionado bastante acerca de— el libro del historiador.
Más tarde, poco después de las nueve de la mañana de este martes, en Radio Fórmula dialogarán Ciro Gómez Leyva y Enrique Krauze.
El sábado supe de esta entrevista. Ciro me dijo, en una reunión, que pasaría buena parte del domingo leyendo el libro de Krauze para preparar su encuentro con el historiador. Periodista aplicado, Gómez Leyva nos regalará el mejor debate con el intelectual. Porque Ciro no solo preguntará, nunca se queda en ello, sino dará su propio punto de vista, siempre informado.  Muchos estaremos al pendiente del diálogo; sobre todo, Andrés Manuel lo escuchará con atención.
Si alguien respeta a Krauze por su trabajo intelectual es López Obrador. Lo que ha habido entre ellos ha sido un debate trascendente expresado en distintas formas desde antes de las elecciones presidenciales de 2006. Andrés Manuel hoy es un político más capacitado que nunca para gobernar gracias a las críticas de Enrique. Esta es la verdad, lo entiendan a o no los pejistas enloquecidos que insisten en insultar a un intelectual que tanto ha contribuido en el cambio, para mejorar, que AMLO ha experimentado.
En un México donde hablar de religión, futbol y política está casi prohibido porque rompe amistades y familias, debemos aprender de la tolerancia y comprender que aun no estando de acuerdo, se puede seguir celebrando la diversidad de pensamiento, sabiendo escuchar la posición contraria sin ofender. Lo han hecho AMLO y Krauze, dos hombres que se respetan y se admiran, a pesar de que tienen ideas distintas, y qué bueno que así sea: nada hay más antidemocrático que la uniformidad ideológica. 
La historia de México guardará en sus anales el trabajo de un buen historiador, un magnífico polemista, un hombre que siempre supo defender sus argumentos y escuchar de manera respetuosa a su interlocutor. Un intelectual, Krauze, que como nadie orientó para bien —enojos pasajeros a un lado—, con sus opiniones críticas, al más destacado político de izquierda, Andrés Manuel.
La mayor aportación de Enrique Krauze es haber construido en el debate, la necesidad de vernos en el espejo contrario, de erigir en nuestras diferencias un crisol de mejores ideas.

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