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Estadio azul y Foro Shakespeare, retos y oportunidades para Claudia Sheinbaum
Todo parece indicar que el Estadio de la Ciudad de los Deportes, o en los últimos años conocido como Estadio azul, será derruido para construir, ni más ni menos, que un enésimo centro comercial en la Ciudad de México, inmueble que fue construido en los años 40 e inaugurado por el Presidente Miguel Alemán, siendo el primer estadio de concreto en todo el país. No se exagera cuando se dice que constituye ya parte del patrimonio cultural de la Ciudad, casa en su momento de Clubes como el América, Necaxa, Marte, Atlante (el conocido como el equipo del pueblo), Cruz Azul y la Selección Nacional, después del Estadio Azteca, sin duda el de mayor tradición futbolera en la Ciudad y donde también se jugó futbol americano; un espacio que lleva siendo un recinto de sano esparcimiento mediante el siempre ejemplar espectáculo del deporte.
Sería pues, una verdadera lástima que la Ciudad sufriera esa pérdida irreparable, más cuando hay rumores del regreso del Atlante a la Ciudad de México, y el Estadio en cuestión sería su domicilio natural, para el retorno de una tradición chilanga de la cual muchos miles de capitalinos siente todavía una gran nostalgia.
Otro caso no tan disímbolo es el Foro Shakespeare, funcionando desde hace 35 años, y que desde el 2003 ha tomado una vida y un dinamismo que ha convertido a dicho espacio en uno más que privilegiado para la cultura en general y el Teatro en particular, referente no solo de la Ciudad de México, sino del país entero; un icono donde se representan expresiones artísticas que son un respiro para el espíritu dentro de la llamada megalópolis.
Desde ese año se han escenificado casi 700 obras, con 12 mil funciones, generando además algo así como 5 mil empleos directos, con la asistencia total de más de 400 mil espectadores. El entrañable espacio que ocupa el Foro Shakespeare supone un remanso para una de las Bellas Artes y para las familias, está también a casi nada de ser derrumbado, para la construcción de un ordinario (sí, otro) edificio de departamentos. De hecho, desde la semana pasada, el foro se mantiene ya, tristemente, con sus puertas cerradas al público.
Parece que el mercado y sus visibles manos va a triunfar una vez más sobre los espacios públicos, ya sean naturales, deportivos o culturales, correspondería al Estado el rescatarlos, y comenzar la ya tan próxima gestión de izquierda en CDMX con, paradójicamente, el pie derecho, rescatando con alguna de sus tantas potestades estos lugares, que por más propiedad privada sean, en última instancia pertenecen a todos los Ciudadanos, amén de contribuir y con mucho al mantener un tejido social sólido, que ponga su parte para evitar conductas antisociales, las cuales están tomando por asalto de nuevo a la Gran Ciudad Capital; el rescatar estos dos espacios y volverlos públicos, en todos órdenes, sería una bocanada de aire fresco para la vida en armonía y la sana convivencia en la Ciudad y en México.


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