jueves, 15 de septiembre de 2016

COLUMNAS

Peña Nieto, la traición y la renuncia

@NietzscheAristomié 14 sep 2016 17:16
 
  
 
Enrique Peña Nieto
Enrique Peña Nieto
Foto propiedad de: Internet


Muchos motivos y razones hay para que Peña Nieto renuncie. Y no sólo recientes, han estado presentes prácticamente durante toda su administración; la acumulación de errores y fallas menores y mayores son la evidencia. Y sin embargo, durante sus cuatro años de gobierno no se lograron poner de acuerdo en esa demanda todos los que hoy la exigen; y es de llamar la atención.
El detonante ha sido la invitación de Videgaray-Peña para que Donald Trump viniera a México, con catastróficos resultados para ambos (y aun para Hillary Clinton). Tras el escándalo, la conclusión a que llegaron los grupos de izquierda y de derecha fue: ¡Traición! Traición por haber hecho la invitación y por no tener el carácter para establecer en la cara de Trump y frente a sus palabras no sólo que México no pagaría el muro, sino que lo rechaza. 
Y sin embargo, ¿representa la actitud frente a Trump una traición o la verdadera traición de Peña Nieto a México y a los mexicanos? ¿Es el patrioterismo lo que hace unir voluntades en un objetivo?
Para la izquierda que lo es de verdad en México (recuérdese que el concepto de izquierda es relativo y se utiliza de acuerdo a cada país y cada circunstancia), la traición mayor de Peña y su grupo ha sido no gobernar para los mexicanos, lo que se ha expresado en la ausencia de consulta, de diálogo entre gobierno y sociedad y por tanto, en la nula legitimidad. Entonces, ¿cuál es LA traición?: La entrega de los recursos estratégicos nacionales a los intereses privados a través de la llamada reforma energética. Una riqueza nacional que no sólo ha sido ofrecida al capital voraz sino que la supuesta reforma (más bien contra-reforma) que lo permite ha fracasado del todo. Así, el asunto de Trump es accesorio, prolongación, acumulación a la esencia que le precede.
¿Y dónde estuvo la derecha antes de Trump? ¿Dónde estaban los senadores del PAN que hoy se hacen jirones los "trapos"?; ¿dónde ese remedo de ciudadano "independiente" que es Juan Pardinas?; ¿dónde los candidatos "independientes" como Jorge Castañeda?; ¿dónde los periodistas "críticos" como Carlos Marín?: Aplaudiendo a Peña Nieto. Hoy su susceptibilidad, su patrioterismo trasnochado está lastimado (hay otro perfil que también quiere su tajada: Pedro Ferriz de Con o Claudio X. González, por ejemplo).
Pero independientemente de las diferencias y matices, ¿qué podría pasar si Peña renunciara? He allí el punto importante. México correría un riesgo similar o peor al de la estancia de Peña si los grupos derechistas imponen la agenda política y aun al presidente sustituto a través del Congreso (¡imaginen en esa posición a Pardinas!); que vendría luego de que, según la ley, la presidencia fuera ocupada temporalmente por el secretario de Gobernación, Osorio Chong, o quien estuviera en su lugar si este también renunciara. Por ello es que extraña el arranque de patrioterismo de la derecha mexicana que con toda seguridad encuentra eco en la ultraderecha guiada por la iglesia y su homofóbica lucha por la defensa de la "familia".
¿Conviene la renuncia de Peña? Según el arranque patriotero post-Trump, sí. Según un cauto López Obrador, no (para que no dejen al país en ruinas si él ganara la presidencia en 2018, argumenta; si Peña es "el payaso de las cachetadas", AMLO pareciera estar en papel de equilibrista). Según la izquierda que ha demandado esa renuncia desde el principio, sí. Según la sociedad en general (hasta en un 85% desaprobó la actuación de Peña frente a Trump), sí. Según la emergente derecha y ultraderecha patriotera, sí.
Todo parece indicar que la demanda del 15 de septiembre, que exige la renuncia, cuenta con la mayoría y con los argumentos que le ha proporcionado el errático Peña y su gobierno. Hay coincidencia, sí, pero habrá que ser muy cuidadosos y observantes de la Constitución y de la ley así como de los movimientos que las distintas corrientes políticas habrán de realizar si tal aconteciera. 
Otros dicen que, como hasta ahora, nada ni nadie hará que Peña renuncie. Que como hasta ahora, en el país de la "Casa Blanca" y de Ayotzinapa, nada sucederá...

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