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Videgaray, interesante caso
Algunos especuladores y amantes del rumor y otros más que se sienten cerca del poder o dicen tener contactos o "fuentes de información confiables", han dicho o quieren inducir información hacia la idea de que la renuncia de Luis Videgaray Caso a la secretaría de Hacienda no tiene que ver con su estrategia de invitar a Donald Trump a la fallida y escandalosa entrevista con Peña Nieto sino que se prepara para ser candidato al gobierno del Estado de México. Esta afirmación absurda es una manera de suavizar las cosas tanto para Videgaray como para Peña.
Absurda, porque lo que Videgaray deseaba era la presidencia de la república. Y si en todo caso esta especulación se cumpliera, no cabe duda de que se ha usado la crisis (la más reciente, que tendría a Peña con apenas un 15% de aprobación si se utiliza la medición del Reforma en relación a la visita del candidato republicano) para retirarlo de su cargo y así tratar de calmar a la jauría nacional que ha salido por todos lados, sobre todo, de entre los matorrales que hasta ahora no decían ni pío (ya sea de la derecha o el propio PRI), y para aminorar el disgusto terrible de Hillary Clinton (coautora de la reforma energética de Peña y artífice de la campaña de mentiras para desarticular Pemex; según información proporcionada por DeSmogBlog) porque a la estrategia de Videgaray le "salió el tiro por la culata" y ha beneficiado a su adversario, al trompetas, al grado de colocarse en empate virtual en la batalla presidencial gringa.
Videgaray, interesante caso. Como "mano derecha" u "hombre fuerte" de Peña en el gobierno de Toluca, como coordinador de la campaña presidencial, como secretario de Hacienda, fue capaz de mostrarse lúcido, con la inteligencia para legitimar con rodeos técnicos el ruinoso sistema económico que ha regido a México por decenios y para explicar (junto con el poeta rubicundo, Agustín Carstens) que está bien que durante su gestión el dólar haya aumentado en seis pesos su valor, que la economía de los mexicanos cada vez está mejor, con el cinismo y la arrogancia de justificar el "conflicto de interés" de sus jefes (es decir, la corrupción) en torno a la "Casa Blanca", de aplaudir a ese hombre "independiente" agradecido y encadenado a Peña que es el pequeño Virgilio. Hasta que....
Hasta que le explotó su propio "conflicto de interés" cuando se ventiló que él también había sido beneficiario del Grupo Higa con su casa de "descanso" en Malinalco, Estado de México (no en Las Lomas como Peña-Rivera, O. Chong y el nuevo secretario de Sedesol, Luis Miranda, quien no cree en los "conflictos de interés" y por ello no declara su patrimonio). Allí algo se le quebró internamente a Videgaray. ¿Cómo, el hombre que se presentaba como intachable, el gran cobrador de impuestos, el mago de la economía nacional multipremiado a nivel internacional podía dar la cara, el rostro sereno de la limpidez después de su propio escándalo?.
Conocida la información de Malinalco (diciembre de 2014) pocas semanas después de saberse sobre la cloaca de la "Casa Blanca" y en el contexto de la creciente crisis de violencia, corrupción e impunidad, Videgaray ya no pudo, no supo cómo levantarse de la vergüenza. Fue evidente cómo se hizo pequeño ante los medios, se refugió en un bajo perfil los siguientes meses (más allá del irregular impuesto preferente que consiguió para él, en agosto de 2015 Bloomberg News dio a conocer que había pagado la casa cuando ya era secretario de Hacienda, en noviembre de 2013, que en ello también había mentido al declarar que el acto de compra había sido anterior, en otoño de 2012); como tortuga en peligro, contrajo la cabeza.
Y cuando la tortuga quiso asomar la cabeza -a través del garrote de la educación nacional fallido, Aurelio Nuño, primero, después, con el bravo chofer Ochoa Reza (¿cómo se le hace para tener 50 taxis y sus permisos respectivos?), el "zar" de los ruleteros en posición de presidente del PRI, y al final, con un as bajo la manga: traer de invitado nada menos que al odiador de los mexicanos, Trump; con la excusa de beneficiar la economía mexicana, se saltó tanto a la sobrina de Salinas de Gortari como a Osorio Chong-, cuando quiso abrir de más la concha en que se había resguardado para decir, "aquí estoy yo", ¡zas!, que se la cortan.
Videgaray Caso fue preparando, pues, la ruta de su renuncia que es en realidad, cese. Cese que debió estar acompañado con la renuncia de Peña, Nuño, Chong, Ruiz-Massieu..., según se dice. Renuncia a causa de una supuesta traición a los mexicanos por la invitación y la pusilánime conducta de Peña ante Trump... (importante tema con el continúo en la siguiente colaboración).
P.d. No deja de ser extraña y sospechosa la manera en que un ser-vil como Carlos Marín se ha engallado contra su presidente, Peña Nieto.


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