Carmen y Dolía: las dos alegres comadres de Trump
Una revelación de la periodista Dolia Estevez, en el programa en internet de Carmen Aristegui transmitido ayer, le volvió a poner el mundo de cabeza al canciller Luis Videgaray.
Dolia reveló a Carmen haber tenido acceso a una transcripción filtrada por la AP de la conversación telefónica que tuvieron hace unos días los presidentes Enrique Peña Nieto y Donald Trump.
Lo relevante de la noticia de Estevez fue que en un tono de regaño, Trump le habría dicho a Peña Nieto que si no podía con los narcos, “bad hombres”, fue el término del magnate que gobierna EU utilizó para referirse a los malosos, y amenazar con mandar sus fuerzas armadas a terminar con los traficantes de drogas mexicanos.
La tarde de ayer fue una comedia de equivocaciones mediáticas que confundió mucho a la opinión pública.
La SRE envió un desmentido a la periodista amiga de Aristegui donde negaba toda veracidad a todo lo dicho por la periodista en la transmisión por internet del noticiero referido.
Luego Dolia respondió a la directora de comunicación social de la SRE, Claudia Algorri, que Videgaray era un desmemoriado porque negaba conocerla. Y que eso era falso porque Estevez entrevistó al funcionario para Forbes y en ruedas de prensa en Washington que llegó a dar Videgaray la llamaba incluso por su nombre.
Pero en la respuesta de Dolia a Claudia Algorri no se mencionaba para nada si ella estaba en lo dicho de que Trump amenazó a Peña con mandar tropas a México para combatir el crimen organizado.
Puro chisme pues.
Hasta el momento de terminar estas notas la Casa Blanca no había dado respuesta al comunicado mexicano donde se negaba categóricamente la relación de hechos difundidos por Dolia.
Dolia le dijo a Carmen que Peña Nieto balbuceó ante la amenaza de Trump.
Estevez debe tener una gran intuición para inferir estados de ánimo a partir de una transcripción ya que no estaba escuchando una grabación, sino dando lectura a un texto que en su literalidad no puede reflejar reacciones emotivas y por lo tanto no es elemento de juicio para calificar si hay miedos o balbuceos.
Pero eso es lo de menos.
Lo que vuelve a quedar claro es que Carmen y Dolia no son las mejores amigas de Peña Nieto.
Yo pudiera tejer una historia, alambicada y especulativa, o sea sin valor alguno como documento testimonial, sobre una secuencia de hechos que precedieron a la revelación de Dolia que puso nuevamente en un aprieto a Luis Videgaray.
La cuento:
Netanyahu apoya en un twitt a Trump para que construya el muro.
A Dolia, sin tener los pelos de la burra en la mano, se le adjudican relaciones estrechas con los servicios de inteligencia judíos.
Carlos Slim, presunto patrocinador de Carmen, ofrece una inusual conferencia de prensa para hablar largamente sobre el Trump que debemos ver los mexicanos. Un Trump visionario y Slim remite a los asistentes a su conferencia a la lectura del libro del magnate tuitero sobre el arte de negociar.
Y Dolia suelta el dardo contra Videgaray, y desde luego contra Peña Nieto en el programa de Aristegui, la presunta protegida de Slim, desde hace unos días el mayor apologista mexicano del estilo personal de gobernar, diría el clásico Cosío Villegas, de Donald Trump.
Hay un hilo conductor en todos estos hechos que nos vuelve a confirmar que en política nada es casual.
Mi elucubración, que es solo eso, una elucubración que, como la revelación de Dolia a Carmen, tiene un valor cero en el actual debate sobre la forma en que México debe negociar con el estado de ánimo y las emociones del nuevo presidente de Estados Unidos.
Shakespeare en su comedia Las alegres comadres de Windsor, cuenta la intención de un hombre pobre, Falstaff, que trata de conquistar a dos damas ricas que a final de cuentas lo ponen en evidencia después de hacerlo pasar muy penosas peripecias.
En el caso que nos ocupa, un hombre inmensamente rico como Trump, trata de engañar a dos periodistas mexicanas que no tienen su nivel económico por supuesto, con filtraciones de una conversación que sostuvo con su enemigo en turno: México y su presidente Enrique Peña Nieto.
Otra algarada que distrae la atención de todos de una búsqueda de solución a los grandes problemas nacionales.
EN TIEMPO REAL.
1.- Circula la versión de que las autoridades están ya muy adelantadas en sus investigaciones sobre el paradero del ex gobernador veracruzano Javier Duarte.
2.- El que se volvió a llevar el reconocimiento popular fue el director del IMSS, Mikel Arriola, con el siguiente anuncio: A partir de hoy, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) elimina el trámite de comprobación de supervivencia para 274 mil jubilados y beneficiarios de ex trabajadores del IMSS, quienes ya no tendrán que acudir a las instalaciones del Instituto para demostrar que están vivos ni a recoger su talón de pago.
Mediante la digitalización de este servicio, ahora podrán obtener su talón de pago digital por medio de un correo electrónico o descargarlo por internet desde el sitio rh.imss.gob.mx/tarjetonjubilados/
Con esta medida de la agenda digital, se completa la eliminación de este trámite, del cual ya se beneficiaban 3.2 millones de pensionados desde 2016, para llegar a casi tres millones y medio de pensionados que ya no tienen que acudir a las ventanillas del IMSS a realizar dicho procedimiento.
Esta medida apoya al jubilado, pues evita que personas de edad avanzada o con alguna limitación física tengan que trasladarse a la institución, como se venía haciendo desde hace décadas, cuya inasistencia propiciaba la suspensión del pago y para su reanudación tenían que hacerlo de manera presencial.
Se estima que durante un año, los 274 mil jubilados invierten aproximadamente 66 millones de pesos en gastos para trasladarse y hasta siete millones de horas para concluir su trámite.
La eliminación del trámite de comprobación de supervivencia es parte de la estrategia IMSS Digital, que en la actual administración migra la atención presencial a canales digitales alternativos para hacer más eficientes y ágiles los 23 trámites más importantes que otorga el Instituto a sus derechohabientes, de los cuales 18 ya están concluidos en su totalidad.
3.- AMLO repartirá sus fines de semana para apoyar las campañas de sus candidatos a gobernador. Delfina Gómez en el Estado de México y Armando Guadiana en Coahuila. El tabasqueño está por decidir la forma en que competirá en las elecciones municipales de Veracruz donde el PAN y el PRD sí lograron hacer una alianza.


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