El Frente Ciudadano Anayano
Desde mi militancia en el PRD, en la izquierda desde siempre, combatí en todo momento las alianzas electorales pragmáticas con Acción Nacional. En un fuerte debate que mantuve al inicio de la LXI Legislatura con Javier Corral, insistí en esta postura cuando el hoy gobernador planteaba una alianza PAN-PRD para el gobierno del estado de Oaxaca. Le recordaba al legislador y hoy gobernador chihuahuense que, irónicamente, la única alianza que apoyé con el panismo fue su candidatura al gobierno de Chihuahua años antes del momento del debate (septiembre de 2009).
Paradójicamente, apoyé a Javier Corral y aporté para que llegara al gobierno de Chihuahua. Era fundamental derrotar al PRI de César Duarte, hoy prófugo de la justicia. Y sin embargo, debo reconocer que Corral gobernador no ha sido el gobernante vinculado al pueblo que yo hubiese esperado que fuera. No debería sorprenderme el resultado, y sin embargo me sorprendió pues dejé de lado un detalle nada menor: es panista. Es un hombre de derecha y el rumbo que le ha impuesto a su gobierno, no podía ser otro que el que actualmente desarrolla.
Lo digo de la mejor manera posible: Javier Corral es un patriota, es un hombre honesto y es un político serio. ¿Por qué entonces su gobierno no ha tomado el rumbo en beneficio del pueblo de Chihuahua? Porque es panista y el PAN ha votado con el PRI el 90% de lo decidido en el Congreso mexicano y el 100% de lo acordado por éste contra el pueblo mexicano. Puedes coincidir con panistas patriotas en el momento de la defensa de la Patria, pero si éstos llegan al gobierno, serán gobiernos de derecha, en esencia y por definición clásica y apegada a los hechos, contrarios a los intereses del pueblo.
Cuento lo anterior por la reciente conformación del Frente Ciudadano. Ahí coinciden los restos del PRD, totalmente "derechizado"; los restos de lo que quede del PAN después de la disputa con los Calderón-Zavala por la candidatura presidencial y, la muy pragmática fuerza electoral que hoy representa MC.
Son políticos profesionales que, frente al repudio popular hacia los partidos, oportunistamente le cambian el nombre de Frente Amplio a Frente Ciudadano, como si el cambio de denominación modificara sus métodos, sus intereses y sus objetivos.
Lo peor del PRD, lo más corrompido, lo menos consistente ética e ideológicamente, se alía a un neopanismo neoliberal, pragmático, ferozmente ambicioso y muy traicionero. Los dos, de la mano de un MC que ha aceptado de todo en sus filas con tal de sumar votos en cada proceso electoral.
Aparentemente no tienen candidatos, pero el candidato es Ricardo Anaya. Un joven salvajemente ambicioso, muy de derecha, sin principios, ética o moral alguna; más ambicioso y caradura que Alejandra Barrales y Enrique Peña Nieto juntos, lo cual es mucho decir.
Hoy, los medios que ayer lo ensalzaban, vituperan a Ricardo Anaya, porque logró articular el número de votos suficiente para que no pueda instalarse en la mesa directiva en la Cámara de Diputados. Le han endilgado el peor insulto político que los medios saben manifestar: dicen que es el nuevo López Obrador.
PRD y MC olvidan, al igual que los medios, que Ricardo Anaya votó a favor de todas las reformas liberales contrarias al pueblo que impulsó Enrique Peña Nieto. Peor aún, fue un actor central del pacto por México. Un gobierno por él presidido, sería tan neoliberal o más que el del propio Peña Nieto y quienes lo han antecedido desde Carlos Salinas y, tan corrupto o más como el del propio Peña Nieto.
La parálisis en la Cámara es otro buen ejemplo de su visión y sus alcances: sólo pretende que Raúl Cervantes no sea el fiscal, pero se mantiene la idea de que haya un fiscal por los próximos nueve años, un poder que garantizará impunidad frente a la corrupción, impunidad del gobierno criminal que ha bañado en sangre a nuestra patria.
Mucho menos se plantea como condición para reiniciar los trabajos en la Cámara de Diputados, el retiro de la ley de seguridad interior que impondría el estado de sitio en México. Menos aún se exige llamar a cuentas a todos los políticos del desgobierno criminal involucrados en la denuncia hecha por "Animal político" y "Mexicanos contra la corrupción" llamada la "Estafa maestra". La denuncia de robo al erario por cerca de 8000 millones de pesos es sólida, seria y contundente. A pesar de ello, las fracciones del autodenominado Frente Ciudadano ni siquiera se plantean exigirle cuentas al desgobierno criminal y corrupto de Enrique Peña Nieto.
El mostrenco llamado Frente Ciudadano no tiene otro objetivo que cerrarle el camino al candidato de la izquierda, a Andrés Manuel López Obrador, rumbo a la presidencia. Que el neopanismo esté preocupado y ocupado en lograrlo, es absolutamente entendible. Que excompañeros de partido de lo que hoy queda del PRD estén en ese propósito miserable y que MC se sume a esa nefasta tarea, es francamente injustificable y muy lamentable.
Así las cosas, mucho habrá que explicar y aclarar a la población del país para que no se engañen con la supuesta oposición articulada en torno al Frente Ciudadano. Sostengo que en esta lucha por la transformación de la patria cabemos todos y señalo con precisión que las cúpulas partidarias del PRI y sus aliados, y ahora la de los partidos integrados en el Frente Ciudadano, han decidido estar en el partido de los que están contra el pueblo.
"El pueblo tiene derecho a vivir y a ser feliz"
Gerardo Fernández Noroña.


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