En #Prieñalandia: EPN vs AMLO

Hoy todo es muy claro desde las dos partes, del lado del sistema que desea perpetuarse y de la oposición.
Foto propiedad de: Internet
El quinto informe de Peña Nieto, la promoción sin mesura, repulsiva, de sus “logros” ha sido la nueva versión de la ya conocida recreación anual del mundo de fantasía de Prieñalandia. Prefiero este término al de Peñalandia porque sintetiza una visión más completa. Prieñalandia comprende a un régimen, a un viciado estilo partidista, a un sistema sostenido por todo un entramado cómplice en los peores males que padece México (como lo fue con Foxilandia y Fecalandia; el primero fue el mundo maravilloso, el segundo, el infierno, en versión cinematográfica de Luis Estrada).
Como todos han percibido, en este momento coyuntural se vuelve a subrayar que Prieñalandia consiste en dos elementos básicos: en la exaltación del retablo de maravillas de su desgobierno y en la lucha contra el malvado populismo al que ahora sí le ponen nombre.
Porque es falso, como anuncia un video de Imagen Noticias con la entrevista de Gómez Leyva a Peña Nieto, que en la coyuntura del quinto informe y la jactancia de su gobierno, esta sea la primera ocasión en que el encargado del ejecutivo habla de López Obrador. Lo han hecho constantemente él, su gabinete y sus aliados; acaso sea la primera vez que menciona su nombre. Su batalla, la del sistema, es contra el “populismo” de López Obrador, contra el “autoritarismo populista de Morena”, como también le llaman los súbditos de ese mundo fantástico. O peor, contra el “mesianismo populista o populismo mesiánico”, como le llaman los hijos putativos de Enrique Krauze (el próximo fin de semana hablaré sobre este fenómeno). Recuérdese que incluso Obama puso en su lugar la impertinencia de Peña en relación al concepto “populismo”.
Hoy todo es muy claro desde las dos partes, del lado del sistema que desea perpetuarse y de la oposición. Del lado de la corrupción y la ambición mezquina, y del “mesianismo populista”. No hay más, así está planteado el horizonte mexicano: alguna de estas dos opciones (la primera con máscaras y simulaciones variadas) habrá de ser elegida en 2018. Claro el objetivo de Peña en su informe. Claro el objetivo de López Obrador en su discurso del domingo pasado en el Monumento a la Revolución.
Desafortunadamente, contrario a lo que señala Peña en la entrevista con Gómez, México no es un país democrático y él sí intervendrá en el proceso electoral (como lo hicieron Fox y Calderón); como lo hizo en la reciente elección de Edomex; como lo hace ya al vincular, de manera soez y falaz, a su opositor con Venezuela, Chávez y Maduro. La que se ha convertido, esta sí, en una letanía del sistema y sus aliados, en el arma oral y psíquica contra la oposición que procura eliminar sus privilegios. Así que la batalla de Prieñalandia (así vaya en camuflaje de Frente y así se peleen en el proceso de determinación de candidaturas), será contra AMLO y Morena.
Y López Obrador ha advertido dos riesgos muy claros: 1. La guerra sucia, dentro de la cual el asunto Venezuela es por el momento la boñiga mayor. 2. La compra del voto, sobre todo en zonas marginadas y rurales del país; como sucedió en la reciente elección del Estado de México. Y acaso el presidente de Morena deba dar mayor peso a otros riesgos nada menores: 3. Las rupturas en su partido a causa del proceso de selección de candidatos; como en el caso Sheinbaum-Monreal. 4. La incursión de infiltrados, de enmascarados enviados por sus adversarios a socavar su discurso de honestidad; como en el caso de Eva Cadena. Entre otros riesgos.
En la cuenta regresiva hacia 2018, “la suerte está echada”. La sociedad convencida de que es necesario el cambio deberá de participar de manera activa también, no sólo con su voto. Sobre todo, porque hay muchos medios de comunicación y comunicadores que, jugando el papel de objetivos, pretenden en realidad confundir a los votantes. Y no sólo en temas como la honestidad entredicha o Venezuela, también en la obsesión sobre el supuesto mesianismo de López Obrador (como dije, trataré el tema en la próxima entrega) que lleva a sus críticos a relacionar su intimidad religiosa con el total de su biografía y su actuar presente y futuro.
Es evidente que sin la conciencia social de un urgente y grave cambio, este será muy difícil de alcanzar. Pero el país debe de tener claro que propicia el cambio de verdad o Foxilandia, Fecalandia y Prieñalandia continuarán reinando por medio de otra “landia”. Por lo pronto, la “landia” vigente exhibe sus episodios más recientes: “Lord Ferrari y “La estafa maestra”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario