jueves, 7 de marzo de 2019

En sus marcas, listos… ¡se acabó! Cero favoritismos para TV Azteca y otros grupos empresariales

@maloguzmanverojue 07 mar 2019 04:22
El tema espinoso surgió porque Andrés Manuel dijo que el sexenio pasado se gastaba más en torneos de golf que en los refugios para las mujeres
El tema espinoso surgió porque Andrés Manuel dijo que el sexenio pasado se gastaba más en torneos de golf que en los refugios para las mujeres
Foto propiedad de: internet

“Para que un negocio sea exitoso, debe ser benéfico para todas las partes involucradas”Máxima comercial
“Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”Jesús, según Mateo

Hole in one (hoyo en uno)

Al final de la mañanera de ayer, los reporteros seguían preguntando sobre distintos temas. Para apoyar su punto de vista, Andrés Manuel habló de golf y, a decir verdad, lo hizo en tono de enojo. Es verdad, al presidente de México se le notaba verdaderamente molesto. Si bien no dio nombres ni del empresario ni del torneo en cuestión, no cabe la duda acerca de a quién se refería, pues solo hay en nuestro país un torneo de golf de gran magnitud: El WGC-México Championship con una bolsa en premios de 10 millones de dólares, que supera a las de tornes mucho mas importantes de Estados Unidos. ¿Gracias al “patrocinador” del evento mexicano, Ricardo Salinas Pliego, de TV Azteca?
La molestia de AMLO radicaba en que al menos en los dos últimos años dicho torneo fue financiado con fondos públicos. ¿Qué gana Salinas Pliego con ello? Mucho, ya que al ostentarse como quien patrocina ese tipo de torneos, le permite hacerse cuate de aquellos a quienes “patrocina” y eso es sinónimo —en la mayor parte de los casos— de poder y negocio, ya que los golfistas de nivel se codean con los dueños del dinero.
Imposible no estar de acuerdo con el presidente López Obrador: el gobierno no debe patrocinar un torneo de golf aportando millones de dólares —se habla de hasta 15 millones en dada uno de los últimos dos últimos años del sexenio de Peña Nieto. Inaceptable cuando con sabemos de las apremiantes necesidades que enfrenta el país en muchos otros ámbitos. Eso, además de que el que pasaba por patrocinador no era el gobierno de México, sino otra persona...

No confundir peras con manzanas

El tema espinoso surgió porque Andrés Manuel dijo que el sexenio pasado se gastaba más en torneos de golf que en los refugios para las mujeres. En realidad, una cosa no justifica la otra: que los otros gastaran más en torneos de este tipo, no justifica cerrar refugios o reformularles. Seamos claros, son hechos independientes.
Considero, sin embargo, que lo que vale de la molestia de Andrés Manuel no es que haya comparado estos asuntos. Creo que lo fundamental es el análisis de las cosas por sí mismas. Esto es, no se pueden justificar los patrocinios gubernamentales fuera de toda proporción. Existe un problema de ética gubernamental. ¿El gobierno puede o debe gastar tal cantidad ingente de dinero frente a la necesidad acuciante de su población para al menos salir de la miseria? La respuesta es no.

Papá gobierno pagaba

El tamaño del empresariado en México es muy menor cuando sigue exigiendo en muchos rubros una protección desmedida del gobierno y ciertos apoyos que dejan de serlo para trocarse en dádivas. Es cierto, en muchos países hay programas específicos para ayudar y apoyar a los empresarios e innovadores, incluso en cuestiones relacionadas al deporte y actividades recreativas. En México teníamos los programas de Pymexporta, Prosoft, Fondo Pyme, etc. para ello. Si bien muchos de ellos eran a fondo perdido (o participación tripartita: gobierno federal, estatal y empresario), empujaban la competitividad del país. Pero es diferente la creación de más empleos y el incremento en la productividad, que pagar un premio en metálico que, por si fuera poco, no se quedará en el país.
Gobiernos de diferentes países apoyan en alguna medida o patrocinan eventos deportivos para con ello dar a conocer el país en el extranjero, obtener retornos en el sector turístico superiores a la inversión y con ello invertir en los sectores más desfavorecidos. Veamos algunos esquemas:

¡Touchdown! En Londres

Los partidos de la NFL no solo vienen a México, también van a Inglaterra. El gobierno inglés actúa como copatrocinador, pero nunca otorga un estipendio mayor a cierto porcentaje del valor total del evento. La parte económica va acompañada de algunos requisitos a los equipos, como son que sus jugadores participen en actos de beneficencia, que guarden una conducta intachable y paseen por Londres —acompañados de guías— para promocionar a tan lluviosa ciudad en el mundo entero. Una situación de “ganar/ganar”
¿Se hace en México? ¿Cuáles son los requisitos mínimos que deben cumplir los equipos de la NFL en nuestro país? ¿Cuál es el porcentaje que patrocina el gobierno? Y ¿cuál es nuestra tasa de retorno? ¿Cuánto ganamos como país con dichos juegos?

En los pits… en México

¿Sucede lo mismo en la Fórmula 1? La verdad es que no lo sé; se requiere analizar si en los otros países donde se desarrollan las carreras, el gobierno patrocina las mismas o si todo corre a cargo de los empresarios y los organizadores.
En el caso de México, ya conocemos el dineral que los gobiernos pasados (federal y de la Ciudad de México) le dieron al gran premio. Aunque aquí con un asegún, parte de ese dinero, es el recolectado por una tasa que pagan los turistas en los hoteles. Los miembros del sector hotelero se sientan con el gobierno para decidir en qué invertir dicho dinero. La idea es en proyectos que promuevan a México y, a su vez, tengan una tasa de retorno (TIR) espectacular, es decir, por cada peso invertido, regresen al país de origen al menos el doble.
La derrama económica por dicho evento es de 25 a uno, esto es, por cada peso invertido, la utilidad es de 25 pesos. Las preguntas son: ¿quién se queda esa ganancia?, ¿cómo impacta en los sectores más pobres de nuestra sociedad?, ¿puede realizarse dicho evento sin el patrocinio del gobierno?

¡Golazo! 

Hasta hace pocos días se podía decir que el empresario consentido del actual gobierno era Ricardo Salinas Pliego, pero con los comentarios de Andrés Manuel opuestos a los gastos realizados en el torneo de golf y contra quien lo impulsó (sin dar nombres), pareciera que ya no es el empresario consentido de la administración. Ya no está tan claro que lo hubiese sido en algún momento.
Aunque puede ser que sea lo que está buscando López Obrador: un presidente que puede ser “amigo” de los empresarios pero, por lo mismo, que NO permitirá bajo ningún motivo que por ser “su amigo” estos se aprovechen de él.
El ejemplo está y es claro: TV Azteca tendrá convenios de publicidad, además de negocios en otras ramas. (como el uso de Banco Azteca) con el actual gobierno. Pero lo anterior, no es sinónimo de que Andrés Manuel patrocine eventos que trae Salinas Pliego a México. Hasta una mina en Baja California Sur le canceló.

En sus marcas, listos…

El patrocinio de parte de los gobiernos de grandes eventos se da en diversos países del orbe, pero el hacerlo requiere estudios de impacto, conocer las tasas de retorno y considerar que la derrama económica por los mismos será mayor a la inversión/patrocinio requerido. No en balde, ya hay algunos países que prefieren no tener mundiales u olimpiadas por el costo gravosísimo para el erario público.
Para cancelar o continuar patrocinando eventos internacionales en nuestro país se debe conocer cuáles, cuántos y cómo serán los impactos tanto positivos como negativos, y aun en el supuesto de continuarlos, convertirse en un “socio” minoritario de la inversión. Mientras esto no se logre, no se puede hablar de “inversión”; México sólo estará gastando el dinero en eventos privados que no sabemos si conviene o no realizarlos.

No hay comentarios: