martes, 7 de junio de 2016

COLUMNAS

Los Yunes celebran juntos su victoria pactada

mar 07 jun 2016 10:06
  
 
Osorio Chong en compañía de Luis Videgarat, Enrique Peña y Manlio Fabio Beltrones
Osorio Chong en compañía de Luis Videgarat, Enrique Peña y Manlio Fabio Beltrones
Foto propiedad de: Internet
Osorio Chong y EPN se paran el cuello arguyendo que las elecciones de este domingo fueron “limpias y sin contratiempos”.
Claro, cómo no, si tienen el absoluto control del INE.
No sorprende que hayan bloqueado a Cuitláhuac en Veracruz o a los Monreal en Zacatecas. No hay ánimo con qué armarla por tal bloqueo. Me equivoqué. El control ejercido, la estrategia y convicción pacifista sobrepasa y apaga cualquier inconformidad. Se repite lo de antaño: a ponerle un paro al cambio verdadero, la consigna de los mafiosos que mantienen secuestrado al país.
Disculpen mi repetitiva cantaleta, pero no puedo evitarla siendo la verdad y habré de continuar repitiéndola mientras la situación de dicho omnipotente, omnipresente y desgastante control no cese. Hasta que los hombres y mujeres de la nación logremos arrancarnos de encima esta lacra.
Cuento con la libertad de asegurar que nuestro sistema electoral junto con el gobierno que aquí todo lo domina pero simula lo contrario, es una mierda, no sirve.
Desde luego que no tardarán en fingir, en montar los teatros. Hay que simular para evitar sospechas se dicen los unos a los otros. Habrá impugnaciones entre ellos mismos, burlándose en privado de los incautos que vivimos en estas tierras mangoneadas por unos cuantos.
Asusta, frustra, deprime la triste realidad de cómo timan al pueblo, de cómo lo engañan, sin que nadie despeine al INE, sin que no haya ni quien lo toque. Faltaba más, ¿desprestigiar al INE? ¿Pero cómo, claro que no, dirán los rateros, si es un gran sistema “institucional” al que le hemos gastado un sinfín de recursos—del pueblo-- e ideas geniales.
Simplemente, hermanos, les permitimos ser corruptos como a la mayoría de las ratas llaneras que nos gobiernan.
A su vez por desgracia, por ignorancia, por desidia, por impotencia, por cansancio, por hambre, por hartazgo, por frustración, por falta de esperanza, la memoria de una gran parte del pueblo, copada por los medios entregados o amordazados por las ratas llaneras, padece amnesia, sufre de alzheimer. Cuando no observan que una misma familia de apellido Yunes, los amorales Yunes, la familia que recién estrenó una mansión en el estero de Boca del Río de 3 millones de dólares, que a grandes luces pactó los resultados electorales a favor del hoy panista/perredista—quien antes del 2004 era fogoso priista de hueso colorado—y declara el primo “ganador” que  “Veracruz fue quien se decidió por el cambio y por la alternancia”. Cómo puede la gente haber olvidado que ya se vio en el pasado reciente cuando Calderón le pasó la batuta felizmente a Peña Nieto que dicha alternancia nunca ha existido en el país, y el PANPRIPRD son exactamente la misma gata pero revolcada: “la dictadura disfrazada” que en su momento se atrevió a acusar valientemente Vargas Llosa.
Farsantes, embusteros, tramperos.
No hubo quien observara que el Yunes priista, el primo menor, ya estaba aceptando felizmente su derrota antes de que finalizara el conteo de las urnas, a favor de su lujurioso primo postulado por un supuesto partido rival aliancista, que rival no es.
De buena fuente se supo que ambos celebraron juntos en la mansión de Boca del Río con una opípara cena familiar, chocando con delicadeza las copas del brindis que duró hasta altas horas de la madrugada. La clásica.
Sí, temo decirlo, la mafia mexicana pretende continuar. Seguirá bloqueando el cambio verdadero, la verdadera libertad que no hemos tenido, que aún no podemos ver.
Pobre México.
    

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