sábado, 15 de octubre de 2016

COLUMNAS

La paloma de Guanajuato y los expertos en El Quijote

@NietzscheAristovie 14 oct 2016 21:01
 
  
 
Y que en su próxima visita a Cuévano, no deje López Obrador de tomarse foto o video con alguna de las momias.
Y que en su próxima visita a Cuévano, no deje López Obrador de tomarse foto o video con alguna de las momias.
Es casi increíble el revuelo que López Obrador produce en México hasta por caminar detrás de una paloma. Se entiende no sólo porque se trata del político más conocido en el país, según las estadísticas, también porque es el más atacado por sus adversarios. En cuanto el político subió el video de la escena con una paloma, estos se soltaron el pelo y se han burlado diciendo que lo que buscaba era atrapar al ave y no pudo por viejo o por borracho; que como la paloma, así se le ha escapado y escapará la presidencia en 2018; que no pueden creer que tratándose de Guanajuato no se vea gente en el callejón; que mandó a vaciarlo para hacer el video;…Un video de 23 segundos de duración, sin habla (sólo las coordenadas entre AMLO y la paloma), que alcanza ya casi el millón y medio de vistas sólo en la página de Facebook del político que con tal evento, dice, recordó cuando solía contemplar palomas en Tabasco. ¿Y quién no ha perseguido, alimentado o contemplado palomas? Quizá sea una de las actividades más antiguas del hombre.
Junto a los que se divierten con la escena de la paloma de Guanajuato, están los expertos en Cervantes y El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Pues más allá de que un video fue adulterado en su velocidad de reproducción para hacer ver al político opositor de “manera inconveniente”, como si estuviera pasado de copas (¿y quién no lo ha estado?, si fuera el caso; que no lo es), y una vez que se comprobara, comparado con el video original, que había sido manipulado (lo que El Universalcalifica como guerra sucia), surgieron los “críticos” que se burlan de su juicio sobre la obra en cuestión o ironizan al considerar que el político se vio ya como “intelectualoide”, ya como iluminado o como loco (en un proceso de simbiosis), en el retrato que del Quijote hiciera. De allí al concepto del hombre mesiánico, es cuestión segundos.
Ante la pregunta de un reportero sobre su significado, contestó: “Es una gran obra de la literatura, sobre todo en lo que tiene que ver con la lengua española. Y es en esencia la búsqueda de una utopía. Eso es lo que hace al Quijote caminar en busca de un ideal. Eso es el Quijote. Yo creo que es algo muy bueno que se celebre aquí el Cervantino, porque estamos hablando del mejor escritor de lengua española en toda la historia; es Cervantes. Y de su mejor obra y también una de las obras clásicas de la literatura mundial”.
Este juicio no es ni extraordinario ni exclusivo. Lo podría firmar cualquier crítico literario cuando se habla en términos genéricos de la obra de Cervantes y del personaje. Lo podría decir Paz, Auster, Borges o Nietzsche. Porque es tal la universalidad de la obra y el personaje, que cualquiera que lo haya leído cuando menos una vez, encuentra en la mayoría de las frases citadas una generalización aceptada, un entendimiento tácito (tácito, como en Homero, la tragedia griega, Virgilio, Dante, Goethe, Shakespeare,…). Es más, podría decirlas alguien que ni siquiera haya leído la obra.
Ese es el grado de su universalidad. Otra cosa sería si se quiere preguntar a fondo sobre otras características de la misma, sobre significados particularizados o escenas concretas. Así, se podría llegar incluso a definir al personaje como lo ha hecho Lorenzo, el hijo del Caballero del Verde Gabán: “Él es un entreverado loco, llenos de lúcidos intervalos” (Cap. XVIII, de la Segunda Parte, donde, curioso, entre las virtudes de la ciencia de la caballería andante destacadas por Don Quijote –ciencia “que encierra en sí todas o las más ciencias del mundo”-, está la del nadar como pez, “como dicen que nadaba el peje Nicolás o Nicolao”).

P.d. Y que en su próxima visita a Cuévano, no deje López Obrador de tomarse foto o video con alguna de las momias.

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