La comunidad de Xochicuautla cuenta con dos amparos que exigen detener las obras y personal del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos se encuentra en el lugar para verificar que se respeten. Pero el contratista favorito, el lavandero Juan Armando Hinojosa Cantú, prosigue la destrucción, cobijado por la protección policial que le brinda el régimen de Peña.
Y luego los gobernantes dicen que hay que respetar la ley.
Y luego los gobernantes dicen que hay que respetar la ley.

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