es de regresar a su casa en una travesía urbana de horas, justificar ingresos contra inventario, so pena de que le descuenten el faltante.
¿De veras compartirá felicidad esa pobre señora, como lleva inscrito en la espalda? Si eso se confirma habría que tirar a la basura las obras de Aristóteles, Leibniz y Stuart Mill, mandar al carajo la doctrina de Epicuro, prescindir de la pirámide de Maslow y reconocer que la civilización lleva siglos circulando por el carril equivocado: resulta que dos pinches bolas de helado nos habrían ahorrado millones y millones de muertos, centenares de miles de libros, decenas de miles de tesis de doctorado y unas cuantas ciudades destruidas hasta los cimientos.
Y si no, habría que exigir en aras de la verdad y la decencia que los responsables de marketing de Helados Holanda se vayan presos por mentirosos, o por lo menos que les hagan comer eso que publicitan de manera tan tramposa hasta que mueran de felicidad.
¿De veras compartirá felicidad esa pobre señora, como lleva inscrito en la espalda? Si eso se confirma habría que tirar a la basura las obras de Aristóteles, Leibniz y Stuart Mill, mandar al carajo la doctrina de Epicuro, prescindir de la pirámide de Maslow y reconocer que la civilización lleva siglos circulando por el carril equivocado: resulta que dos pinches bolas de helado nos habrían ahorrado millones y millones de muertos, centenares de miles de libros, decenas de miles de tesis de doctorado y unas cuantas ciudades destruidas hasta los cimientos.
Y si no, habría que exigir en aras de la verdad y la decencia que los responsables de marketing de Helados Holanda se vayan presos por mentirosos, o por lo menos que les hagan comer eso que publicitan de manera tan tramposa hasta que mueran de felicidad.

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